viernes, 7 de mayo de 2010

Madrid (7 de mayo de 2010) - Una estocada

Morenito de Aranda recitó una estocada al quinto de la tarde que puede ser la estocada de la Feria. Perfecta en la ejecución y de efecto fulminante. Lo hizo después de sufrir una cornada (al parecer, leve) y llevarse un revolcón que si nos la dan a cualquiera nos deja en cama un trimestre. Además, había sacado algún natural bueno por bajo.

Eso, y un par de series al natural de Fandiño al sexto ha sido lo único medianamente destacado de una corrida imposible de Pereda-La Dehesilla. ¡Vaya sosería! ¡Vaya animales descastados, parados, sin clase,...! No metían la cara ni por equivocación.

Así, Leandro no ha podido hacer nada con su lote. Ni un lance, ni un pase, ni un maldito atisbo de su arte.

Morenito, en el segundo, no pudo sino intentar parar un toro que no siguió el recorrido del engaño nunca. Huía después de cada cite, cada vez que pasaba junto a la muleta,...

Fandiño tampoco ha tenido opciones. En el tercero porque tenía una embestida descompuesta y daba tarascadas en medio de cada muletazo (en medio de los pocos que tragó, quiere decirse). Y en el sexto, porque sólo se dejó (y sin dar facilidades) en un par de series con la izquierda. Las mismas que Iván pudo sacarle. Este chico, eso sí, debe aprender a matar. No porque no acabe con sus enemigos, sino porque no es razonable que para hacerlo tenga que plantarse a lo bruto entre los pitones del morlaco. Un día, se lleva un susto serio.

1 comentario:

José María JURADO dijo...

Una estocada dura muy poco.
Pero es algo.