martes, 24 de septiembre de 2013

TODOS CON #BARCELONATAURINA.




 


Se cumplen dos años del cierre totalitario de la Monumental de Barcelona. Hoy lanzamos un mensaje unitario en defensa de algo que es evidente y que nunca nos debieron arrebatar:

#BARCELONATAURINA.

 

En un hecho histórico de unión taurina, más de 80 blogs y web, reivindicamos un derecho como es el de la libertad de ir a los toros en Barcelona.

 

HISTORIA 

 

Barcelona está unida a la tauromaquia y eso es algo que nadie puede esconder. Sólo hay que repasar la historia de la mano de José Morente (http://larazonincorporea.blogspot.com.es/) e irnos de su mano a una corrida de toros en Barcelona. Eran 3 las plazas de toros que llegó a tener la ciudad condal. Hoy vamos a una corrida en 1912 en Las Arenas:

 



 


 




 

Barcelona. 9 (12,30 de la mañana)

 

El ambiente para la corrida de la tarde es sensacional. El festejo ha sido organizado por el aristocrático Círculo Ecuestre que reúne a lo más granado de la Sociedad catalana de la época.

Como además el fin es benéfico (para los damnificados de la guerra del Rif) y asesora a las Presidentas honorarias el simpar Guerrita, toda Barcelona se ha dado cita en la plaza en la que seguro no cabrá un alfiler pues se espera un llenazo.

 




Guerrita muy bien acompañado como se suele decir por las presidentas de honor a las que asesoraba: Las señoritas Josefina Julia, María Desvalls, Inés Sagnier, Mercedes Bosch, Manolita Ricalt, María

de Sentmenat, Mercedes de la Riva e Isabel de Satrústegui.

 

Barcelona responde y así recibe a Guerrita. En Las Arenas no cabe un alfiler.

 


 

EL TOREO Y LA ECONOMÍA. SIN RAZONES PARA EL CIERRE.


El cierre de la Monumental de Barcelona estuvo plagado de mentiras. Nadie mejor que el profesor Juan Medina en su estudio "Barcelona: la posibilidad de una isla" ha desmontado uno a uno los mitos de un cierre totalitario y sin sentido. De lectura obligatoria su blog Tauroeconomía http://escalafon.blogspot.com.es/

 

1- Contra el rumor generalizado de que cada vez se celebran menos toros en Barcelona



Aquí demuestra cómo la reducción de festejos en Barcelona va a la par con el resto del país.

 

2- Contra el rumor interesado de que nadie va a los toros en Barcelona Monumental de Barcelona -

 

Aforo: 19.582 espectadores   

Temporada 2010 - 18 festejos mayores

Entrada total: 129.000 espectadores

Entrada media: 7.200 espectadores

Entrada máxima: 14.700 espectadores (18 de julio: Fundi, Juli y Manzanares con toros de Victoriano del Río)

 

Espectadores por festejo: 5.900 4.900 4.900 6.500 9.800 4.900 9.800 14.700 9.800 6.500 4.900 4.900 4.900 4.900 f4900 4.900 9.800 11.750

 

En el estudio amplía los datos al año 2009 y hace una esclarecedora comparación con el basket.

 

3- Contra el rumor -paradójicamente tomasista-de que sólo José Tomás garantiza la rentabilidad de los toros en Barcelona. No sólo José Tomás es rentable allí.



Para finalizar deja claro el impacto económico de los toros en Barcelona para su economía:

 




Una demostración clara de la realidad de un cierre totalitario. El estudio completo pueden encontrarlo en escalafon.blogspot.com.es/2011/06/toros-en-barcelona-la-posibilidad-de.html . 


EL TOREO EN LA MONUMENTAL (DATOS)


Es imposible repasar 100 años de toreo en La Monumental en pocas líneas. En su ruedo se han visto triunfos, sangre, gloria y dolor han ido de la mano. Unos datos sobre la plaza y el toreo allí pueden resumirse de la mano de Datoros.com: http://datoros.com/

 

Cataluña fue la Comunidad autónoma que MÁS FIRMAS recogió EN TODA A ESPAÑA a favor de la ILP Taurina

 

Lluis Companys, líder de ERC y presidente de la Generalitat, presidió festejos taurinos en Barcelona y Sevilla

 

Potrico, de Pablo Romero, fue el 1º TORO INDULTADO en La Monumental. El festejo se suspendió al no querer entrar al corral

 

Si se juntaran todas personas que votaron al PACMA en Barcelona en las elecciones de 2012, NO LLENARÍAN la Monumental

 

Desde el año 2000 se han indultado en Barcelona cuatro toros. Finito de Córdoba a Zafiro de Torrealta (2000), José Tomás a Idílico de Núñez del Cuvillo (2008), Miguel Tendero a Rayito de Valdefresno (2010) y Serafín Marín a Timonel de Jandilla (2010).

 

Núñez del Cuvillo es la ganadería a la que más orejas han cortado en La Monumental en todo este siglo, seguida de Domingo Hernández – Garcigrande y Juan Pedro Domecq – Parladé.

 

En el año 2000 se celebraron en La Monumental  23 festejos taurinos. En 2011, última temporada en la que hubo toros, la cifra bajó a 16 festejos.

 

José Tomás es el torero que más veces ha cortado las dos orejas a un toro en Barcelona durante todo el siglo, seguido de El Juli y Serafín Marín. Entre los rejoneadores, Diego Ventura es el torero que más veces lo ha conseguido.

 

Alejandro Talavante ha toreado ocho corridas en La Monumental de Barcelona. Nunca ha cortado una oreja en esta plaza, en la que no toreó en la última temporada antes de la prohibición.

 

José María Manzanares es el último torero que logró cortar cuatro orejas en una misma tarde en Barcelona. Además, es la plaza de Primera Categoría en España en la más ha salido a hombros en toda su carrera.

 

El último torero mexicano que cortó una oreja en La Monumental fue Joselito Adame en 2009 a un toro de San Miguel. El último azteca que toreó en Barcelona fue Arturo Macías en 2010.

 

La última Puerta Grande que consiguió César Rincón en España fue en La Monumental de Barcelona en septiembre de 2007. Fue su última corrida en Europa antes de su despedida y paseó tres orejas de un encierro de Núñez del Cuvillo.

 

Enrique Guillén es el último torero que tomó la alternativa en La Monumental. Fue un cartel internacional, con el colombiano Luis Bolívar como padrino y el mexicano El Payo de testigo, el 16 de agosto de 2009.

 

 

 

LA FUERZA DE LA UNIÓN. BARCELONA VUELVE A TENER VOZ.


El pasado día 19 de Septiembre, el grito de #BarcelonaTaurina sonó más fuerte que nunca en las redes sociales. En un acto a repetir de unión entre aficionados y profesionales del toro, se logró ser TT:

 





 

UN CANTO A LA LIBERTAD Y UN EJEMPLO DE LA FUERZA QUE TIENE EL MUNDO DEL TORO CUANDO SE UNE.

 

 BLOGS Y WEBS QUE SE HAN UNIDO:

 


AJTE

AMBITOTOROS

ANAESCRIBANO

ARTETRASELOBJETIVO.BLOGSPOT

ASOCIACIÓNTAURINAAPORTAGAYOLA

ASOCIACIÓN TAURINA DE CANTABRIA

BAILE DE CORRALES

BANDERILLAS NEGRAS

BASMALA (SILVIA BARCA)

BASTONITO

BERRENDITA

BLOG DE TAUROMAQUIA

CADILLACMURCIANO.BLOGSPOT

CASTA Y BRAVURA

CERO COBAS

CORNADAS PARA TODOS

CRISTINA PADÍN

CUADERNOS DE TAUROMAQUIA

CULTORO

DATOROS

DE MANO BAJA

DESCABELLOS BLOGSPOT

DESDE EL TENDIDO DOS

DESDE LA ALCARRIA

DE TOROS

DETOROSYMÁS

DIVISIÓN DE OPINIONES

EL CALLEJÓN.TV

EL DOCTOR 2

EL ESPORTÓN

ELITE TORO

EL LIBRO DEL ARTE

EL TORO DE CENICIENTOS

EL TORO DE LA JOTA

EN BARRERA ISA MOLINA

ENTRE ARTES

ENTRE EL CAMPO Y LA PLAZA

ENTRE MUSAS Y ARREBATOS

ESCALAFÓN JUAN MEDINA

EXTREMADURATIERRADE TOROS

FERIA DE PERALTA.BLOGSPOT

FOROTOROS

FORO JUVENTUD TAURINA

FOTOS PASQUINA BLOGSPOT

GLORIETADIGITAL

HAGAMOS AFICIÓN

JOSÉ MANUEL SERRANO

JOSÉ LUIS CANTOS TORRES

LA GRAN TEMPORADA

LA NOSTALGIA DE LA TAUROMAQUIA

LA RAZÓN INCORPÓREA

LA SUERTE NATURAL

LAS COSAS DEL TORO

LETRAS TAURINAS

MIAPORTAGAYOLA

MÓNDEJAR FOTOS

NOVILLADAS SIN

ONDATOROS

PABLOLR89

PÉREZ ALARCÓN

POR EL PITÓN DERECHO

POR LA PUERTA GRANDE

POR NATURALES

POR SIEMPRE TOROS

PORTALTAURINO

PUERTA GRANDE DB

REFLEXIONANDO A LA VERÓNICA

RTVTOROS

SANDRA CARBONERO

SIETE LATIDOS Y ATARDECERES

SINTIENDO EL TOREO

SINTORONADA

TABACO Y ORO

TLAXCALATAURINA

TAUROPHILOS

TENTAZERO

TERCIO DE QUITES

TERCIO DE VARAS

TLAXCALATAURINA

TODO TOROS

TODO TOROS NOTICIAS

TOREANDO EN LA PORTÁTIL

TOREAR BLOGSPOT

TOROS BARCELONA

TOROS GRADA SEIS

TOROS EN EL MUNDO

TOROS EN MELILLA

TOROS EN PUNTAS

TORO O NADA         

TOROPRENSA.COM

TOROSSIGLOXXI

VALDEBRAUS

VILLASECA DE LA SAGRA

 

viernes, 20 de septiembre de 2013

A propósito de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el apoderamiento taurino


El futuro de la tauromaquia se juega, sin duda, en los ruedos: en la emoción de los toros y en la pureza y la belleza del toreo. Pero la inserción en la sociedad es imprescindible. Y para ello, entre otras muchas cosas, hay que erradicar ciertos abusos que se consideran habituales en la contratación y la gestión en el ámbito taurino.
Digo esto a propósito de una sentencia del Tribunal Supremo de este mismo año 2013 (25 de marzo) en materia de apoderamiento. Una sentencia que refleja de forma cruda y descarnada la realidad de estos contratos y lo que piensan algunos desde sus despachos acerca del “riesgo” en la tauromaquia.
Los hechos, tal y como los describe la propia sentencia, son los siguientes: un apoderado reclama a un torero algo más de tres millones de euros (quinientos millones de pesetas) por romper unilateralmente el contrato de apoderamiento que les vinculaba. El contrato se había firmado el 10 de junio de 2000, cuando el torero tenía 17 años, después de que el apoderado convenciera a sus padres para que lo emanciparan. Inicialmente se firmó por tres años, prorrogándose en 2003 por siete años más.

En 2005, dos años después de iniciada la prórroga, a causa de un incidente con un banderillero, el apoderado le comenta al torero que le iba a buscar otro apoderado, pasando desde entonces el torero a relacionarse sólo con el nuevo apoderado que le indica el anterior. En 2007, el primer apoderado le reclama el importe de la indemnización laboral que éste había tenido que pagar al banderillero con el que habían tenido el problema que había desencadenado esta situación. Este primer apoderado, además, estaba dirigiéndose a los empresarios taurinos para impedir que contrataran al torero torease. Cuando el torero se entera, le requiere al primer apoderado para que tenga por extinguido el apoderamiento.
A partir de aquí, el apoderado alega que el contrato de apoderamiento no era sólo con él, sino con varias personas y sociedades más, ya que el apoderamiento firmado permitía ceder el contrato y delegar parte del mismo sin contar con el torero. Y el torero alega que el apoderado había incumplido el contrato de apoderamiento al no haberle pagado nunca al demandado un salario mensual acorde con su categoría de matador de toros, ni los gastos necesarios para que el demandado pudiera matar novillos y toros, al no haber financiado los gastos de la cuadrilla, representantes y acompañantes, en especial la indemnización al banderillero (además de la pérdida de confianza, consustancial a este contrato).

La sentencia de primera instancia desestimó totalmente la demanda del apoderado razonando que desde finales de 2006 o principios de 2007 el apoderado había dejado de cumplir sus obligaciones, dejando al torero sin ingresos, por lo que éste "tuvo que asumir las riendas de su carrera, contratando en su nombre y pagando directamente los salarios de su cuadrilla y los gastos derivados de su actividad". La sentencia de segunda instancia confirma este criterio.
El apoderado interpone recurso ante el Tribunal Supremo. En su sentencia, éste recuerda que el contrato de apoderamiento atribuía en exclusiva al primer apoderado la representación del demandado, que se encontraba "en los inicios de su actividad taurina". No obstante, se facultaba al apoderado para delegar todas o parte de sus funciones de representación, apoderamiento o gestión económica en "cualquier persona física o jurídica", sin más requisitos que notificarlo al torero.

En esencia, “el contrato obligaba a la sociedad apoderada a promover la carrera taurina del torero y a soportar todos los gastos necesarios, pagando al torero una retribución mensual correspondiente a su categoría profesional según convenio, y el torero se obligaba a dedicarse en exclusiva a torear en todos los festejos, novilladas y corridas de toros que le indicara la sociedad apoderada, así como a poner a disposición de esta cualquier cantidad que pudiera percibir y a entregarle la documentación necesaria para liquidar retribuciones e impuestos.”
Curioso pacto económico. Pero aún lo era más el pacto relativo a la resolución del contrato, que permitía al apoderado resolver unilateralmente el apoderamiento en cualquier momento bastando para ello con notificarlo al torero con un mes de antelación y sin indemnizarle con importe alguno y preveía una indemnización de más de tres millones de euros (quinientos millones de pesetas) si el torero resolvía el apoderamiento antes de la finalización del plazo pactado.

A pesar de que el apoderado pretendía utilizar este acuerdo y exigir al torero la indemnización pactada, el Tribunal Supremo, con criterio, insiste en que el incumplimiento del apoderado de sus obligaciones permite al torero resolver el contrato sin tener que abonar indemnización alguna.
Pero hay consideraciones del Tribunal Supremo a propósito de las afirmaciones del apoderado que son realmente duras recordando elementales criterios de justicia.

Dice, por ejemplo, que entender como lo hace el apoderado, que incluso si el torero resuelve porque el apoderado incumple tiene que abonarle la indemnización “sería tanto como atribuir al apoderado unas facultades omnímodas sobre el futuro del torero, porque de aceptarse el planteamiento del recurso sobre la total independencia entre cláusula penal e incumplimiento de las obligaciones contractuales del apoderado podría este hacer una total dejación de sus funciones, aunque sin denunciar formalmente el contrato, y en cambio el torero, vinculado por la exclusiva, o bien tendría que pagar el importe de la cláusula penal para poder desvincularse, o bien tendría que promover pleito contra el apoderado pero sin seguir toreando hasta obtener una sentencia firme de resolución del contrato por incumplimiento; en definitiva, interrumpiendo el ejercicio de su profesión y tal vez sacrificando totalmente su carrera.”
Y sigue el Supremo: “Semejante planteamiento [del apoderado] (…) revela una concepción del contrato de apoderamiento muy próxima a la sumisión total del torero al apoderado en función, única y exclusivamente, del apoyo económico del apoderado al aspirante a figura del toreo. Buena prueba de esto es la alegación del motivo primero, al hilo de la función de garantía de la cláusula penal, de que es el apoderado quien inicialmente asume "todo el riesgo" de la relación jurídica nacida del contrato de apoderamiento, como si el propio hecho de torear donde y en las condiciones que decida el apoderado, obligación esencial del torero poderdante, no comportara riesgo alguno. Se trata de un planteamiento, en suma, que no solo menosprecia el riesgo de quien se pone delante del toro sino que incluso atenta contra la propia dignidad de la persona.”

Que sea el Tribunal Supremo quien tenga que afirmar esto es para que toda la industria taurina expulsara de sus filas a quien se atreve a alegar, desde un despacho, que es él, y no el torero, el único que asume el “riesgo”.
Y acaba el Supremo: “En realidad, lo sucedido en la relación entre ambas partes no fue más que una consecuencia del ejercicio abusivo por [el apoderado] de su facultad contractual de delegar el apoderamiento, pues entendida como omnímoda o absoluta propiciaba que los conflictos entre apoderado y subapoderado repercutieran de tal forma en el poderdante que este pudiera llegar a encontrarse en la situación de no saber quién era su verdadero apoderado, máxime cuando apoderados y subapoderados giraban bajo denominaciones sociales que no coincidían con los nombres o apodos por los que se les conocía en el mundillo taurino.”

Aunque no debería ser así, probablemente es mucho lo que la tauromaquia va a jugarse en los Tribunales en los próximos años. Muchas las veces que deberemos reclamar sus valores, su importancia cultural, la necesaria defensa de la libertad de quienes crían toros, los torean y organizan festejos taurinos.
Y mucho me temo que si la imagen que los Tribunales tienen de lo que sucede en este mundo tan opaco es el que dan sentencias como ésta, va a ser difícil que crean argumentos de honestidad, cultura y valores de entrega y superación.

Sin duda, la inversión y el riesgo de quienes ayudan a los toreros en sus comienzos debe ser recompensada. Pero no es admisible que algunos abusen de los más jóvenes de este modo y menos aún que utilicen argumentos indignos como los que expone la sentencia y que sea el Tribunal Supremo quien tenga que hablar de que se “menosprecia el riesgo de quien se pone delante del toro” o actuaciones así “atentan contra la dignidad de la persona”.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Sobre TVE, Mérida, Zalduendo y Talavante


La corrida televisada ayer domingo desde Mérida por TVE en la que Talavante se enfrentó a seis toros de Zalduendo ha dado para mucho. Desde la propia decisión de televisar esa corrida y no otra, el hecho de que TVE sólo retransmita una corrida, que para ello el torero tenga que renunciar a sus derechos de imagen, las alternativas para sustituir a Morante cuando se constató que su recuperación no llegaba a tiempo, la decisión de que Talavante se enfrentara a seis toros en solitario,… Todo ha dado lugar a un apasionado debate entre aficionados que se fue incrementando en las redes sociales desde que sonaros los clarines anunciando el comienzo del festejo.
 
Para entender la vehemencia de los argumentos de unos y otros creo que es imprescindible partir de un hecho: la retransmisión de ayer es un suceso excepcional (esto es, “que ocurre rara vez”, como indica la última de las definiciones del diccionario de la RAE). Y, por eso, cada aficionado pretendía que mostrara su particular visión de la tauromaquia. Aquellos más preocupados por la variedad de encastes renegaban de la ganadería; los que aprecian un toro fuerte y ofensivo, de la presencia de los animales y su aparente falta de peligro; los devotos de la lidia completa, de la ausencia casi total de la suerte de varas. Los aficionados rigurosos no entendían cómo podían premiarse algunas faenas, a la vez que los más optimistas y festivos agradecían un festejo triunfal para dar una visión alegre de la Fiesta. Mientras unos protestaban la falta de casta del toro indultado, otros alababan su embestida pausada. Algunos, en fin, querían que se evitara cualquier crítica al festejo y que todos los aficionados remáramos a favor de lo que se estaba proyectando como modo de difusión de la Tauromaquia y otros no cesaban de clamar que la verdad del toreo es la de un toro con más presencia y pujanza, que entra al menos dos o tres veces al caballo y que pone en dificultades al torero.
 
Obviamente, todo eso solo se explica como fruto de un “estado de excepción” al que, injustamente se ha sometido al toreo por parte de TVE. Por eso, a través de este festejo, cada uno quería ver “su” Fiesta, la que él ama y aprecia y el modo en que pretende que se proyecte a la sociedad.

Si nos abstraemos de lo anterior, habremos de convenir que el de ayer fue un festejo realmente interesante para una plaza de esta categoría. Que los toros estaban mejor presentados de lo habitual en este tipo de plazas, que su comportamiento y la lidia que se les dio fue también bastante mejor de lo que suele estilarse. Nada que ver, sin duda, con Madrid, o con Bilbao, o con Sevilla,… Pero desde luego, mucho mejor que en otras plazas similares.
 
Y debemos, sobre todo, destacar, que ayer se vio a un torero extraordinario. Que toda España pudo ver una forma de torear excelsa, sobre todo, con la muleta, en el tercero y en el cuarto y con el capote al sexto. Un toreo hondo, profundo, asentado. Con una improvisación no impostada y con toneladas de clasicismo. Se vio al mejor Talavante para deleite de sus partidarios y para disfrute de los aficionados sin prejuicios.

Luego, se podrá criticar la retransmisión de TVE, a la que, sin duda, puede exigirse un dinamismo y un lenguaje más actual, y un empeño mayor porque los comentarios durante la corrida sean a la vez críticos y didácticos. Puede recriminarse la sobreactuación de algunos, sólo justificada por la presencia de las cámaras y la excepcionalidad a la que antes aludíamos. Puede discutirse el hecho de que Talavante cantara mientras finalizaba la faena a uno de sus toros, algo sobre lo que he leído opiniones favorables y radicalmente contrarias de aficionados completamente rigurosos en ambos casos. O el indulto, que yo particularmente no creo que procediera y cuya petición desde el callejón me pareció forzada e improcedente, pero que tampoco es demasiado llamativa en comparación con otros indultos que se han sucedido esta temporada y la anterior.
 
En definitiva, que fuera de la excepcionalidad que supone la retransmisión de un festejo por TVE, y de cómo ello condicionada los comentarios de cada cual, lo cierto es que ayer vimos una gran tarde de toros para una plaza como la Mérida, que, además, se empieza a recuperar de este modo para tratar de volver a significar lo que hace años en las ferias de Extremadura.

Ahora, lo que tocaría es empezar a trabajar porque pudiera haber más festejos en abierto para toda España y que ello sucediera con normalidad. Que ver toros en TVE no fuera algo excepcional, sino habitual, coherente con la importancia social y económica que tiene el toreo en nuestra sociedad en relación con otras manifestaciones culturales y artísticas. Pero para ello, tendría que existir una “industria” taurina que de modo profesional, organizado y constante, velara por la Tauromaquia y no por los intereses gremiales de cada uno. Pero eso, es ya otro cantar y es parte de otra historia…