lunes, 31 de mayo de 2010

Cáceres (29 de mayo de 2010) - Es otra fiesta

La corrida del sábado en Cáceres fue una fiesta por varias razones. La primera, porque pude compartirla con José María y Pablo en la víspera de la presentación de "Plaza de Toros" en Cáceres, de la que hoy se hacen eco los medios de la región. Además, porque volvía a esa plaza (la de mis primeros recuerdos taurinos) después de unos años en los que la coincidencia con el final de San Isidro (con los victorinos, en concreto) planteaban una elección muy difícil. Y, por último, porque la tarde fue entretenida y agradable, con ocho orejas cortadas y los tres toreros y el mayoral por la Puerta Grande.

¿Y los toros? ¿Y el toreo? Hubo, aunque probablemente menos de lo que digan las estadísticas y la efusión popular.

Obviamente, después de la sobredosis de indignación que uno acumula en San Isidro, vivir una tarde festiva es motivo de celebración. Pero también es cierto que uno es consciente de que los toros, muy nobles, tuvieron una presentación más que escasa, una cornamenta "dulce" y una falta de casta notable. Embistieron en general, pero con una emoción que podía haber sido mucho mayor con algo más de picante.

Los toreros estuvieron con una disposición y un sentido estético mucho mayor que el que les hemos visto en Madrid. Para lo cual caben varias explicaciones. Una, que la presión del público venteño les acongoja. Otra, que es el toro de Madrid el que les acongoja. Aunque lo mismo hay también otros motivos que pueden influir.

Abellán estuvo dispuesto e hizo dos faenas en las que se sintió a gusto, toreó relajado, con gracia a veces y otras tirando de pundonor. Faenas entretenidas.

Perera también toreó como lo hace cuando se siente despejado. Dio sitio a los toros, les trajo toreados en ocasiones y en otras se movió en las cercanías, dando muestra de la variedad de registros que puede tener. Como comienzo de faena en el quinto instrumentó un cambio por la espalda realmente emocionante.

Talavante fue, para mí, el que toreó más hondo en sus dos toros a pesar de que fue el que menos apéndices cortó. Hizo faenas más para aficionados que para el público y se gustó de verdad en alguna de las series de sus dos toros. Y parece que ha mejorado con el estoque.

Sin duda, una corrida en Cáceres es algo que no tiene nada que ver con lo que sucede en Las Ventas. Aunque si me dan a elegir les aseguro que no sé con qué quedarme, porque aunque la presentación de los toros y su pujanza no es la que deseo, aunque en varias fases de las faenas uno echa de menos mayor ajuste y hondura, aunque falta liturgia, suerte de varas, tercios completos de banderillas,... disfrutar de lo festivo de la tauromaquia se acerca más, mucho más, a cómo entiendo la afición que el intento desmedido por mirar todo con lupa y convertir tres semanas de toros casi en un castigo.

Probablemente, como decía con mucho criterio José María, el futuro está en una situación intermedia con plazas donde el toro está bien presentado, pero sin exageraciones y en los tendidos hay más aficionados que público, pero con ganas de disfrutar y no de examinar a nadie. Algo como lo que sucede en La Maestranza, El Puerto de Santa María, Nimes, incluso Jerez, Olivenza, Algeciras, Barcelona,... Las plazas donde vemos las grandes faenas de nuestra temporada.

sábado, 29 de mayo de 2010

Madrid (28 de mayo de 2010) - Y van...

Acaba para mí la Feria de San Isidro. Mañana estaré en Cáceres, volviendo después de muchos años a la plaza en la que nació mi afición compartiendo tarde de toros con José María y Pablo, los autores de Plaza de Toros, a quienes acompañaré el domingo en la presentación de su libro en el Hotel Extremadura.

Parece que el final también va a tener su guasa porque no vienen los de Adolfo, que había traido diez toros y sólo dos habían pasado el reconocimiento. O el ganadero se ha vuelto torpe de forma repentina o aquí hay alguien cuyo único objetivo es dar por saco.

Hoy también ha habido baile de corrales, y de los de Palha (anunciados) sólo se han lidiado cuatro. Que tenían un presentación menos aparatosa que la del año pasado. Y no pasa nada. Los otros dos han sido de El Torreón con una cornamenta de terror.

Frente a ellos tres toreros que habían toreado el año pasado (entre todos) veinte tardes: 6 Millán, 13 Robleño y 1 Francisco Javier Corpas. La culpa si no se acoplan con los toros, por tanto, no es suya. Uno no puede ser torero, no puede estar en forma, toreando una, seis o trece tardes en un años.

Por lo que hemos visto hoy, Millán pone voluntad, pero poco acierto. No ha dicho casi nada. Los toros no han sido buenos, de hecho han tenido su punto de peligro. El lo ha intentado pero no ha conseguido confiarse ni sacar nada en claro para él ni para la afición. Esto, para el torero, no es una oportunidad, es un castigo o una condena.

Lo más emocionante y torero de la tarde, sin embargo, ha sucedido en la lidia de uno de sus toros. En concreto en el tercio de banderillas del cuarto. Cuando Carlos Casanova trataba de poner el primer par cayó a merced del toro que hizo por él y lo volteó feísimo; el banderillero se levantó enfadado pidió un nuevo par y lo clavó en lo alto. Su compañero tabién clavó un par de mucho mérito y él mismo remató el tercio con un par excepcional. La plaza entera se levantó a aplaudir el pundonor y la casta torera. Que también está en los que visten de azabache (esta tarde ni uno de los subalternos iba de plata).

Robleño cortó una oreja protestada del quinto por media faena junto a las tablas del seis. Al principio no se acopló con el toro pero luego, aprovechando la inercia del toro hacia los adentros, con colocación y aguante le sacó varias tandas que fueron muy jaleadas. En el segundo habíamos visto un buen tercio de varas y el interés del matador por hacer una faena en la que la cabeza y la técnica no pudieron ejecutar lo que el corazón le pedía.

Corpas tuvo el mejor toro de la tarde: el tercero. Seguro que se le pueden poner pegas, pero era un toro que iba de lejos, que metía bien la cara y que tenía una embestida templada. A partir de ahí tenía problemas: había que poderle, llevarle toreado, aguantarle cuando se metía hacía los adentros,... No puede exigirse a quien la temporada pasada sólo hizo un paseíllo que lo consiga. Pero eso explica que la gente ovacionara al toro y abroncara al matador. Tal vez es a la empresa a la que habría que haber mandado un recado. El sexto también tuvo sus posibilidades y tampoco pudo extraer nada en claro.

Han sido más de veinte tardes de toros y no hemos visto una sola faena redonda. Y esto es el referente de la tauromaquia. Lo siento, pero así no se hace afición. Que se lo hagan mirar la Comunidad, los empresarios, los ganaderos, los toreros y esos aficionados "tan exigentes". No sé si es ésta la Fiesta que queremos y defendemos. Yo, desde luego, no. Yo quiero ver torear y disfrutar en una plaza con toreros que sepan hacerlo, que se sientan agusto y que encuentren un toro que les permita expresar su arte y un público que lo disfrute y lo aprecio. Lo otro, lo de la pureza, son zarandajas y engaños.

A ver si la semana que viene Juan Mora, Curro Díaz, Conde, Cayetano,... A ver si le embiste un toro con nobleza a Morante y podemos sentir el delirio de cómo se crea una obra maestra.

viernes, 28 de mayo de 2010

Madrid (27 de mayo de 2010) - De la que nos libramos

Sergio Aguilar tuvo que recibir, como primero de su lote, cuatro toros distintos. Quiere decirse que se devolvieron el segundo, el segundo bis, el segundo tris y el segundo quarter o como quiera que se sigan contando los sobreros. Eran como las ocho de la tarde y sólo habíamos visto la lidia de un toro. Pero pudo haber sido peor, porque el primero, sin ser tan flojo, también hizo amagos de un comportamiento que le podía haber conducido a los corrales antes que al desolladero.

Pese a todo, Sergio Aguilar no se afligió y tuvo una actuación más que digna con un lote que no se dejó casi nada. Su primero, al comienzo de la faena de muleta le dio una voltereta tremenda, pese a lo cual volvió a la cara del toro y estuvo muy serio con él. Como con el quinto, al que, sin aspavientos, fue sacarle un par de buenas series con la derecha tirando de él, aunque con la izquierda el toro le tocó varias veces las telas. Bien colocado, serie, aunque a veces demasiado encima del toro, nos gustó bastante.

El Fundi no acabó de sentirse agusto. El primero no tenía muchas opciones y después de intentarlo sin resultado, abrevió. El cuarto, sin embargo, era un toro con opciones y el de Fuenlabrada estuvo fuera, toreando despegado, sin acabar de cuajarse y romper. Una pena, después de las buenas sensaciones que dejó hace un par de temporadas con un toreo cada vez más pausado y profundo. La mala suerte del pasado año parece que todavía sobrevuela en sus recuerdos.

Y Bolívar se dejó ir otro toro, el tercero, al que dio mucho sitio y enganchó bien en dos series con la mano derecha. Pero el toro tenía más y Bolívar dio muchos pases, muchas tandas con ambas manos, de las cuales sólo esas dos quedan en la retina de los aficionados. Mucho menos de lo que el toro merecía y de lo que el colombiano necesita para salir de ese pelotón en el que se encuentra. El sexto fue otra cosa, un toro descompuesto que no dio prácticamente opciones. Eran, además, casi las nueve y media y la gente no estaba para florituras.

jueves, 27 de mayo de 2010

Madrid (26 de mayo de 2010) - Los samueles

Hace no muchos años, los samueles eran toros a los que se apuntaban las figuran. La presencia era (sigue siendo) impresionante, pero tenían una nobleza y una transmisión que los hacían muy adecuados para plazas como la de Madrid.

Hoy, salvo Ponce, que de vez en cuando se apunta a torearlo, y Adolfo Suárez Illana, por aquello de la familia política, no suele ser un hierro favorito para los de arriba.

El cartel de ayer era elocuente: Padilla (que volvía a Madrid después del enfrentamiento que tuvo con "parte del público" hace unos años), Encabo (que no acaba de romper) e Iván García (...).

Los toros no se comieron a nadie y salvo el primero, que flojeó de forma ostensible, los demás se mantuvieron en pie y pasaron. En cuanto al primero, creo que el Presidente no lo cambio porque temía que devolver el primero, si todos salían igual, podía ser abrir la puerta a un auténtico escándalo de orden público.

Después de una primera parte de la corrida bastante anodina, vimos algo de toreo en el cuarto y en el sexto.

Padilla salió muy dispuesto en el cuarto, al que recibió con largas de rodillas junto a tablas, banderilleó (sin mucho acierto) y toreó en su estilo, con una colocación poco ortodoxa y un ajuste y hondura mejorables. Sin embargo, es cierto que dio alguna serie de naturales de interés, sin continuidad (quitaba la muleta de la cara, perdía pases entre pase y pase) pero algunos con clase y temple. Si el toro permitía que las cosas se le hicieran más quieto y ligando los pases es algo que no llegaremos a saber. (Yo, al menos, no me atrevo a asegurarlo). Mató de una estocada caida pero fulminante, hubo una petición amplia y el presidente no concedió la oreja llevándose una bronca contundente. Por qué Padilla no dio entonces la vuelta al ruedo es algo que se nos escapa.

Iván García, en el sexto, dio dos series grandiosas de naturales. Pero sólo dos, de un toro que uno cree o quiere creer que tenía alguna más. Se le nota que torea poco y le cuesta acoplarse, ver que el izquierdo es el pitón bueno, quedarse quieto,... Pero cuando lo hace la plaza rompe. Una pena que no haya tenido mayor continuidad.

Encabo, con el segundo, después de unos primeros pases por bajo, tuvo que irse a chiqueros porque el toro se rajó. Algunos en el tendido recordaban faenas en aquel lugar realizadas a mansos por variadas figuras del toreo, pero o ahora los mansos son distintos y no hay forma de hacerles faena, o es que los toreros no están entrenados para ello. El quinto fue un toro incierto y el torero estuvo inseguro.

Poco más que contar. Al menos vimos algo.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Madrid (25 de mayo de 2010) - Y ahora, ¿de quién es la culpa?

La corrida de ayer fue un fracaso. Sin paliativos. Y sin perjuicio de que los toreros (especialmente Cayetano, también Perera) hubieran podido estar mejor, la culpa fue de los toros. Pero el problema es que los toros fueron de seis ganaderías diferentes (La Quinta, Cuvillo, D. Hernández, Victoriano del Río, Ventorrilo y Toros de Cortés) y fueron escogidos por los propios matadores, cada uno los suyos (lo cual ha dado lugar a una importante protesta por la Asociación El Toro y otros aficionados porque no hubiera sorteo, conforme preceptúa el Reglamento).

Esto puede hacer a muchos llegar a concluir que la culpa es... de los toreros, que son los que eligieron los toros y, por tanto, los que fracasaron y se equivocaron en su elección. Pero tengo para mí que esto es una afirmación tremendamente simplista. ¿O es que pensamos que realmente los toreros quieren venir a Madrid a pegarse el batacazo como lo hicieron ayer?

A mi juicio, aunque el proceso deductivo sea algo más complejo (la vida, por suerte o por desgracia, no suele ser simple), la culpa es de los mismos que se quejaron porque cada torero hubiera elegido sus toros y no hubiera habido sorteo. Que son los mismos que piden un "trapío" irreprochable a los toros que se lidian en Madrid. Y como no siempre los toros más grandes y con cuernos más grandes son los que mejor embisten, resulta que en Madrid vemos cornamentan muy aparatosas y muy poco toreo.

Con un ejemplo se entiende mucho mejor. En Nimes se ha celebrado el fin de semana pasado su Feria de Pentecostés. Las ganaderías han sido, muchas de ellas, de las "comerciales", algunas las mismas que las de esta corrida. Y ha habido muchos toros que han embestido y muchos toreros (muchas figuras) que han triunfado con ellos. Entre otros, Morante, que ha dejado una faena para la historia. Pues resulta que algunos que ha visto el vídeo de esta faena de Morante por internet, le han empezado a poner pegas a la faena porque el toro no tenía suficiente presencia (alguno lo ha dicho con expresiones más duras, que prefiero no repetir).

Yo debo ser un tipo muy raro. Y un aficionado nefasto. Pero resulta que a mí lo que me gusta es la faena de Morante. Que cuando está toreando Morante me fijo muy poco en el toro. Y que lo que añoro es poder ver esas faenas en Madrid. Y si el toro pesa cien kilos menos y está menos rematado ME RESULTA INDIFERENTE, ME DA IGUAL, CREO QUE ES IRRELEVANTE, ME TOCA LOS COJONES, ME LA BUFA, ME LA TRAE AL FRESCO, NO ME IMPORTA,... Vamos, que yo lo que quiero es ver torear a Morante y al Juli y a Perera y a Cayetano y a Castella y a Talavante y a Luque y al Cid,... Quiero ver TOREAR.

Obviamente esto no quiere decir que me dé igual que el toro salga afeitado o que sea una vaquilla, pero entre lo que sale por la puerte de toriles en Madrid y una vaquilla hay trescientos o cuatrocientos kilos de diferencia. Con tal de que salieran toros como los que salían en los años cuarenta o cincuenta (ahí están los vídeos) me conformo. No necesito más.

Sobre la corrida en sí, sólo un par de líneas. El Juli hizo una faena inteligentísima al primero, un toro de La Quinta con clase aunque sin excesiva fuerza. Primero lo consintió y acompañó las embestidas y luego le plantó cara, le atacó, en una serie grandiosa. Mató mal, pero la faena fue muy buena. El cuarto era soso hasta hartarse, y estuvo aseado, haciéndolo todo bien, pero sin transmisión ninguna. Mató mal a los dos toros (varios pinchazos y muchos descabellos infructuosos en su primero, en contra de lo que suele ser habitual en él).

Perera no acabó de romper con ninguno de sus toros. El primero fue muy flojo (se cayó varias veces) y soso; no había mucho que hacer. En el quinto, sin embargo, el toro le tocó mucho los engaños; es cierto que el toro no era fácil y se defendía, pero quedaba la sensación de que en otro momento Perera hubiera resuelto con más facilidad la situación.

Y Cayetano estuvo desdibujado, citando en general fuera de sitio, sin acomplarse con sus toros. En el primero se intuyó que la faena pudo ser más importante porque el toro se movía y venía de lejos, sin mucha transmisión pero venía, pero la colocación y el trazo no fueron buenos. En el sexto, la impresentable actitud de los mismos imbéciles de siempre (o sea, del 7) con "olés" de guasa acompañaron una faena en la que lo intentó con seriedad, pero no consiguió sentirse a gusto.

Cada cual tendrá su diagnóstico, pero para mí que la culpa la tienen los que tienen la "pureza" y el "toro" siempre en la boca. Los mismos que sólo la usan para criticar a los toreros. ¿Por qué no se quedan en su casa? ¡Qué cruz, Díos mío, qué cruz!

martes, 25 de mayo de 2010

Presentación de "Plaza de Toros" en Cáceres

El próximo domingo 30 de mayo a las 13.30h, coincidienco con las ferias y fiestas de San Fernando en Cáceres, se presentará en el Hotel Extremadura nuestra "Plaza de Toros".

El libro estará disponible en esas fechas en las librerías de la ciudad y se podrá adquirir en el transcurso del acto.

La presentación oficial a los medios organizada por la editorial la Isla de Siltolá tendrá lugar el 10 de Junio en Espartinas. Sea en Sevilla, sea en Cáceres o en ambas plazas, allí os espero amigos.

¡Va por vosotros!

Vivo del toro: 75 minutos

Por su carácter divulgativo el siguiente reportaje es excepcional y un modelo de cómo deben hacerse las cosas para explicar la fiesta de los toros.

75 MINUTOS: VIVO DE LOS TOROS. CANAL SUR. PINCHAR AQUÍ


A lo largo de 75 minutos se explica, en estilo directo y desenfadado, el toreo en todos sus estamentos, desde quien fabrica el pienso a quien vende las almohadillas.

200.000 personas, se dice, viven de la "industria" del toro.

Está claro que el reportaje revela las carencias del sector, pero por eso es más necesario, para que se vea la precariedad de lo que a veces se cuestiona por desconocimiento.

Hoy el maestro Esplá nos ha comentado en Sevilla cómo la excelencia cultural fue el camino para engrandecer la feria de Nimes.

Convertir en excelentes todos y cada uno de los sectores que se repasan en este reportaje debe ser el esfuerzo en el que todos nos debemos comprometer.

Aunque el dinero lo mancha todo, la realidad del toreo es la de un milagro del amor, ¿a qué? A bailar al filo de la muerte y poner en ese filo lo más.

Las impactantes imágenes del otro día pueden encontrar en este documental un contrapunto amable, para quienes aún no hayan desarrollado la sensibilidad para apreciar una faena grandiosa.

Si estará bien hecho que en el vídeo están bien hasta Jesulín de Ubrique, José Antonio Padilla y aun la Duquesa de Alba que ya es decir.

El compromiso de Andalucía y de otras comunidades como Castilla La Mancha o Extremadura con la fiesta es evidente y digno de elogio [más allá de la cuestionable calidad de algunas retransmisones], lo que no se entiende es que no sea así para el que dicen que manda, claro que así le ha ido.

lunes, 24 de mayo de 2010

Madrid (24 de mayo de 2010) - ¿Y la garra?

La novillada de Guadaira ha tenido, sobre todo, movilidad. Pero en contra de lo que algunos han querido ver, para mí no ha tenido verdadera clase de la buena ni, salvo el tercero, transmisión.

Pero, para ser honestos, los tres novilleros tampoco han estado "en novilleros". Han estado dispuestos, han mostrado su técnica y, alguno, ha dejado apuntes de cierto interés artístico (sólo apuntes, esbozos más que sutiles). Pero les ha faltado garra, decisión, quererse comer el mundo, estar caninos y demostrarlo de verdad. Uno puede perdonar a los novilleros casi todo menos el conformismo. Y algo de eso ha habido hoy. Como digo, ganas sí ha habido, pero ganas metódicas, frías, sin apabullar. Muy poco toreo, por ejemplo, con el capote y lo que hubo, deslabazado.

Arturo Saldívar tuvo un primero soso, pero también él toreó sin alma, sin rotundidad. No era un toro de triunfo, pero podía haber intentado estar de forma que en el tendido sintiéramos que hacer algo de importancia era, para él, lo único importante del universo mundo. Y eso no fue. La faena al cuarto la empezó dándole distancia, el toro se venía y fue acompañando la embestida, sin poderle. Creció en intensidad al natural, pero le costaba quedarse quieto, aguantarle, llevarle toreado hasta el final,... Es cierto que el toro se coló y que no tenía gran transmisión, pero apostar un punto más hubiera sido de agradecer. Muy buena estocada.

Casares en el segundo demostró que sabe estar delante de los toros. Le dio series con ambas manos y hubo enganchones. Pero, sobre todo, hubo mucha frialdad, mucho pase técnico, pero sin romperse. Parecía una labor mecánica. No sé si por el novillero o por los que estábamos sentados en el sentido, pero aquello no llegaba de ningún modo. En el quinto más de mismo, con la diferencia de que este novillo tenía más guasa, porque por el lado derecho iba a su aire y por el izquierdo se defendía. El novillero estuvo seguro y valiente. Que no es poco, pero no es suficiente.

A escribano le tocó el novillo con más transmisión: el tercero. Pero creo que es un animal que ha confundido a algunos. Es cierto que Escribano no siempre estuvo colocado, pero no lo es menos que el toro se iba después de cada pase, que no se volvía a repetir. Tal vez por eso lo mejor de la faena llegó al final, en las últimas series, donde todo se hizo más cerca, en menos sitio. Con el sexto puso voluntad, que es lo único que pudo hacer con un novillo sin clase, que no servía y que le buscaba con frecuencia.

Novillada sin mucha historia que contar pero, al menos, sin la sensación de miedo que, cuentan, dejó la del lunes anterior.

Bilbao (23 de mayo de 2010) - Muy poco

La tarde se había organizado con JT como aliciente en un enfrentamiento ilusionante con Manzanares y un veterano Fundi abriendo cartel. De todo aquello sólo quedaron los toros de Cuvillo (y no todo, uno se lastimó en el enchiqueramiento y hubo que remendar la corrida con uno de Ortigao Costa) y el Fundi, que compartía cartel con castella y Perera, lidiándose en cuarto lugar un toro a caballo por Pablo Hermoso de Mendoza.

Los toros de Cuvillo salieron nobles, muy nobles, y algo flojos. Pero tengo para mí que algo más se les debería haber sacado.

El Fundi, con el soso de Ortigao que abrió plaza, no consiguió sacar nada que ilusionara a los tendidos. En el quinto tampoco hubo colocación en los cites ni profundidad en el trazo, dejando otra faena sin apenas argumentos.

Castella, en el segundo, dio dos series buenas y luego, con el toro quedándose más corto, tampoco supo sobreponerse y conseguir transmitir algo más que tesón y ganas. En el sexto cortó una oreja más por el toreo final de cercanías (levantó al público de sus asientos con dos circulares invertidos) y por el espadazo de efecto fulminante que por las tandas de un toreo bueno, pero mecánico e insustancial.

Y Perera mostró que está muy dispuesto, pero que le falta claridad y sitio. En el tercero estuvo mejor, mucho mejor, cuando citó al toro de lejos y le embarcó en buenas series por el lado derecho que cuando acortó las distancias y trató de hacerle faena de cercanías a un toro que le había respondido más con más sitio. En el último de la tarde dio nuevas muestras de su buen toreo, un toreo al que, misteriosamente, casi siempre está últimamente le falta el alma. ¡Ojalá podamos verle pronto recuperado de sus demonios!

Pablo Hermoso de Mendoza demostró su genial dominio de las monturas y de un modo de citar y templar a los toros con el caballo que hace unos pocos años hubiera sido impensable. Muy bien algunos quiebros clavando en el estribo y galopadas tirando del toro con la grupa. Una faena emocionante que gustó mucho al público. Una pena que mata mal, trasero, después de un pinchazo.

domingo, 23 de mayo de 2010

Bilbao (22 de mayo de 2010) - La casta no es esto

Me habían invitado a venir a Bilbao a los actos del centenario del Club Cocherito cuando se anunció José Tomás. Después de la tragedia de Aguascalientes me comentaron la posibilidad de dejarlo para otra ocasión, pero respondí que aunque inicialmente la convocatoria era para ver al de Galapagar, aquí estaría igualmente para conocer una plaza y una afición que siempre me han atraido. Y para honrar también, modestamente, viniendo en peregrinación, a este Club Taurino que demuestra en su quehacer por qué la de toros es, como dijo Federico, la fiesta más culta del mundo.

La plaza de Vistalegre es cómoda en sus asientos y en sus accesos. Y todo lo que concierne a la llegada a la plaza y a los prolegómenos de la corrida (una bebida, una almohadilla, etc.) está organizado con una meticulosidad que se agradece. Sólo una pega: la gente se mueve de sus asientos durante la lidia con total impunidad y molestando muchas veces a vecinos de tendido y al propio desarrollo de la lidia. Y una curiosidad: si visto por televisión impresiona, ver en directo ese ruedo de arena negra es realmente llamativo.

Por lo que respecta a la corrida del sábado, por desgracia, muy poco (bueno) que decir. Los toros de Palha no tuvieron casta ninguna y varios de ellos tenían una presentación escasa, no de pitones pero si de remate y cuajo. Ninguno rompió a bueno y varios tuvieron un comportamiento que, aunque peligroso, ni dejó estar a los toreros ni transmitió a los tendidos otra cosa que aburrimiento.

Con este material, Lupi, a caballo (toda una novedad lidiar un toro de esta ganadería para rejones), no estuvo del todo confiado. Quebró bien en alguno de los encuentros, pero otras veces le costó colocar al toro para hacer las suertes, clavó a la grupa,... Y, sobre todo, se eternizó con el rejón de muerte, teniendo que ser ayudado por el subalterno para colocar el toro en suerte.

Víctor Mendes (un gran gesto el suyo de anunciarse con la ganadería de su amigo Folque y otro del Club Cocherito por el aurresku que le dedicaron antes de hacer el paseíllo) lo intentó todo con un toro que no se movió y cuando lo hizo fue a arreones. Lo mejor, la disposición, el galleo para colocar el toro en suerte y esa forma de interpretar la suerte de banderillas (el primer par) que me condujo a los años de mis primeros recuerdos en lo taurino con Paquirri, Soro,...

Padilla pone garra aunque no la tengan los toros. Y eso hizo. Aunque toreo pausado y hondo no hubo. El toro no lo permitía y no sabemos hasta dónde Padilla lo interpreta (no coincidimos mucho en el circuito que hacemos él como matador y yo como aficionado). Hubo medios pases y un farol lucido. Poco más.

Rafaelillo hizo una faena sobre los pies a un Palha correoso y que sí transmitió su dosis de peligro. Nos queda la duda de si hubiera podido hacer algo más de haberse colocado al pitón contrario tratando de quedarse quieto después de cada pase. Difícil saber desde el tendido si era posible hacerlo.

Bolívar puso mucha intensidad en su faena y dio sitio al toro. Dos tandas con la derecho fue de lo mejor estéticamente de la tarde, junto con los naturales de Fandiño. Estocada impresionante.

Fandiño recibió bien de capa a su oponente y, con la muleta en la diestra poco pudo hacer más que acompañar lo que era paseo del toro y no embestida. El burel que quedó corto después de la segunda tanda y al poco se paró por ese lado. Fue entonces cuando se echó la muleta a la izquierda y sacó tres o cuatro naturales lentos, de uno en uno con bastante gusto. Una pena la sosería del toro, porque Iván estuvo realmente inspirado en esos pases. Mató mal.

Un detalle magnífico fue el programa editado para el Centenario que estaba colocado en cada asiento de la Plaza y que contenía reseñas muy interesantes de cada torero y ganadería de las que lidian estos dos días, de Bilbao y del Club Cocherito escritas cada una por un crítico, aficionado o profesional taurino diferente. Un detalle más que agradecer y que muestra cómo se pueden hacer las cosas de forma diferente a como acostumbran la mayoría de los taurinos. Si luego además los toros colaboran esto sabe a Gloria...

(Por cierto, tanto en el restaurante donde comí como en el de la cena había en la mesa contigua gente hablando de toros, varios de ellos foráneos. ¿Es o no importante la Fiesta en lo económico? ¿Ayuda o no al turismo en unos años en que lo tiene tan difícil?)

Julio Aparicio, Las Ventas,1994: el toreo eterno

Madrid (21 de mayo de 2010) - La tragedia y la catarsis, con perdón

Afortunadamente, desde mi localidad no vi el percance de Aparicio en toda su crudeza. De hecho, comentábamos si le habría herido en la cara o en el pecho. Fue muy poco tiempo, justo después de que Morante dejara una tanda al natural con gusto y lo despachara con una media las nuevas tecnologías nos habían acercado la foto en la que se veía una de las cornadas más horrorosas que habíamos visto en los últimos años. Antes, Aparicio había dejado un recibo con el capote de un gusto extraordinario, con una media desmayada que compendiaba toda una tauromaquia. Como la primera serie de derechazos con su personalísimo gusto. Pero al fin, la coz del toro, el desequilibrio de Aparicio y la cornada certera descompusieron la tarde.

O casi, porque después pudimos ver, como una catarsis cruel, en duelo por el héroe alcanzado por la fiera, un recibo magistral de capote de Morante al tercero de la tarde. Y otro, arrebatado y profundo, al quinto-tris (¡hay que echarle ganas para ir al toro de Mari Carmen Camacho como fue Morante, después de que hubieran echado los dos anteriores para atrás!). Como dos de las verónicas del quite, que justificarían toda una feria y toda una afición.

Y vimos también al Cid recuperar su toreo en el sexto de la tarde. Volver a su mejor cara dando sitio al toro y toreándole con gusto con la derecha (por la izquierda no tenía ni un pase). Y matar como pocas veces le hemos visto. Esperemos que esta faena, esta oreja, le ayuden a coger confianza y a retomar el toreo que tanto nos ha emocionado.

Pero, al fin, había un hombre que estaba siendo operado y cuya tragedia nos rompía el alma. Es difícil sentir sin pudor la belleza cuando has visto cómo un toro le ha organizado aquello a un diestro minutos antes. Muy difícil.

Desde esa misma tarde, el toreo volvia a ser noticia. Noticia cruenta. Con la foto del pitón del toro saliendo por la boca de Aparicio. ¡Ya podrían ocuparse también de la belleza! ¡Ya podrían haber puesto la foto y las imágenes de la media de Aparicio, de las verónicas de Morante, de la faena del Cid! Esta y otras tardes. O, al menos, otras tardes. Que sean también noticia la belleza, la creación y las musas.

¡Cuánto nos queda por ilustrar a quienes no quieren aprender y sólo se regodean en la tragedia y las vísceras! Lo que viene siendo casi todo el periodismo en los últimos años...

viernes, 21 de mayo de 2010

Caraduras

No es de recibo que teniendo anunciada la plaza en su web la sustitución de mañana no dejen devolver hoy las entradas. Si somos educados les llamaremos caraduras. Si no, pongas ustedes el calificativo. En todo caso, no son aficionados, son aves de rapiña. Y quienes desde la Administración lo consiente, no les cuento.
Esperemos que en un rato Morante nos haga olvidar cómo nos tratan los que se lucran como sanguijuelas de nuestra afición y de los sueños y la sangre de tanto torero modesto.

Madrid (20 de mayo de 2010) - De estúpidos y de ignorantes

En la tarde de ayer Serafín Marín, torero catalán, hizo el paseillo con una barretina y utilizando, en lugar del capote de paseo, una bandera catalana con una leyenda a favor de la libertad. Exactament igual que había hecho el domingo anterior en la plaza de toros de Barcelona. Y resulta que algunos (no pocos) comenzaron a pitarle con aversión, mientras otro sector de la plaza, que fue creciendo en número, le aplaudíamos con fuerza.

No sé si quienes le pitaron, como decían algunos, era porque no habían "entendido el gesto" (la ignorancia, entonces, en el seguimiento de la afición es manifiesta), si es que estéticamente le parecía "feo" o si es que, como dicen otros, hay quienes todavía no pueden ver una bandera autonómica, sobre todo si es la catalana. No lo sé y me da lo mismo. En una situación como esta, el gesto de Marín hay que alabarlo y aplaudirlo. Con auténtica veneración. Y quienes pitaron estaban pitando contra los toros y contra la libertad. Lo supieran o no. También muchos, con su ignorancia, han colaborado en el mantenimiento de regímenes totalitarios. Y no por su estupidez eran menos culpables.

Con gestos como estos se te corta el cuerpo y lo que te sale es mandarlo todo a la mierda. Pero seguimos en la corrida.

Los toros de Baltasar Ibán salieron sosos, diciendo poco. Lo mejor, el pitón izquierdo del segundo, al que Marín sólo entendió en una gran serie. El resto de la faena, tuvo altibajos.

Eugenio de Mora dio dos estocadas soberbias (la del cuarto absolutamente extraordinaria). Pero poco más.

Serafín Marín en el segundo quede constancia de esa serie al natural. Y el quinto fue un toro muy soso con el que hubo poco que hacer (aunque nos hubiera gustado verle mejor colocado).

Bolívar estuvo muy serio, queriendo, pero falto de colocación y de empaque. Que son imprescindibles siempre, pero más en toros con poca emoción.

Una tarde más, en fin, de decepción por lo que sucedió en el ruedo. Y mucho más aún por cómo estuvo el tendido en el paseillo.

jueves, 20 de mayo de 2010

Madrid (19 de mayo de 2010) - Desacople y conclusiones

Cuvillo echó en Madrid una corrida bien presentada (con la excepción, tal vez, del último) y con un comportamiento alejado de lo que es una corrida fácil y comercial. Aún así hubo toros a los que se les pudieron hacer cosas (los tres primeros) y los toreros no siempre estuvieron acoplados. En otros, las dificultades técnicas impiden saber si habiendo hecho alguna otra cosa se hubieran podido solucionar los cabezazos al final de la embestidas que daban algunos de los animalitos.

Curro Díaz no estuvo bien. No se acopló con el primer toro, un toro al que se le podía (y, en su caso, se debía) haber hecho una faena importante. Entrar en una sustitución por Manzanares exige un plus de decisión y fortaleza que Díaz no demostró. Quedó inédito con el capote y tampoco con la muleta dejó destellos de ese arte que sabemos que tiene. El cuarto tuvo más dificultades y tampoco estuvo el de Linares para complicarse mucho la vida. Lo peor, la fea cornada en la mano que le dio al tratar de descabellarlo. Esperemos que se reponga pronto y que podamos verlo (con otra actitud, con otro resultado) en la corrida que aún le queda en la Feria del Aniversario.

Perera en el segundo hizo una faena con transmisión en la que, además, nos llevamos un susto tremendo en la feísima voltereta que le dieron. Antes había conseguido alguna serie profunda, de buen trazo, entendiendo bien al toro,... El asunto se diluyó cuando se echó la muleta a la izquiera y le dio la voltereta. Al final hubo un serio arrimón, una estoca y una oreja no demasiado rotunda. El quinto fue muy flojo y salvo un lance de recibo y la disposición del torero, no hubo mucho más.

Talavante en el tercero comenzó muy bien la faena, sobre todo en algunos naturalezas de gran trazo. Tuvo un susto mediada la faena que resolvió con inteligencia y un punto de suerte y la faena no acabó de ser rotunda porque el toro no tenía una embestida limpia y no permitían la continuidad necesaria. Hubo petición (a mi juicio, de parecida intensidad a la de Perera), pero no le dieron la oreja. El sexto fue mucho más complicado y el comienzo de faena tuvo muchos enganchones. Con paciencia y técnica, Talavante fue haciendo al toro y pudo sacar un buen par de tandas al final que, sin embargo, no llegaron a conectar del todo. Mató de una estocada casi entera caida.

Por delante fue Joao Moura hijo, a quien no puede ver porque llegué tarde y en eso del acceso a la localidad en esta plaza son gente muy seria.

La tarde, sin llegar a emocionar, nos permite sacar conclusiones. Curro Díaz debe querer más (con su toreo, queriendo, puede tener un hueco claro en el escalafón, pero hay que estar mucho más decidido). Perera está en el camino, por ímpetu y claridad, de volver a sus mejores momento, pero aún le queda un camino por recorrer. Y Talavante también necesita un punto más de decisión y técnica para solucionar los problemas de los toros menos lucidos, pero está avanzando mucho en su sentido estético. Si se acopla con los toros puede dejarnos faenas memorables, como apuntó a principios de temporada en Vistalegre, Olivenza,... Y, además, está matando mejor.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Madrid (18 de mayo de 2010) - Quedarse a medias

Lo de ayer fue quedarse a medias. Porque los toros embistieron, pero a medias. Y los toreros torearon, pero a medias.

Y como resulta que la tauromaquia es una celebración de verdades enteras, cuando las cosas no lo son a carta cabal no funcionan.

A estos toros los mismos toreros (al menos los dos primeros) otra temporada, otra tarde, le hubieran sacado más partido. Porque pasaban, metían la cara y tenían cierta transmisión. Es cierto que alguno se colaba, que en general tuvieron sólo medias embestidas y que no siempre tuvieron la duración y la fortaleza exigida para una plaza como Las Ventas. Pero con animales así, y peores, el Cid y Castella han dado tardes de triunfo.

Sin embargo, el Cid está apagado. Pone voluntad e intenta hacer las cosas. Se le nota un esfuerzo sobrehumano, pero el asunto no acaba de cuajar. Falta algo. Aún así vimos momentos buenos con el capote (como el recibo el primero) y algunas series de interés con la muleta. E incluso con la espada, estuvo acertado en su primero.

Castella está con sitio, pero tengo la sensación de que anda en una extraña búsqueda del sitio para su toreo. En Madrid no gustan las cercanías y él no acaba de sentirse agusto y poder a los toros en distancias mayores. O, al menos, no termina de poderlos y gustarse como se exige en Madrid.

Y luego está Rubén Pinar, un joven torero al que le correspondió el mejor toro de la corrida (el sexto) y que tiene técnica, oficio y ganas. Pero tiene un tipo de toreo, despegado y poco profundo, que no es fácil que llene una plaza como ésta. A ese toro se le debía haber sacado más. Pero no estaban las musas en ello...

NB Después de haber llegado a casa la empresa anunció que Manzanares sería sustituido en la corrida de hoy miércoles 19 por Curro Díaz. Hace falta ser --- (completen a su gusto) para haber retrasado la decisión hasta hoy cuando era algo que se sabía desde hace más de una semana, dificultando todo lo posible el derecho de los aficionados a devolver sus entradas. Que no se preocupen los antitaurinos, los mismos que han llenado sus cuentas corrientes a costa de toreros y aficionados están arruinando la Fiesta.

domingo, 16 de mayo de 2010

Madrid (14, 15 y 16 de mayo de 2010) - Yo les cuento...

Llevo tres días de retraso y como pretenda hacer los comentarios con cierto detalle cada vez van a ser más los días que se vayan acumulando. Los Encuentros Internacionales de Derecho Taurino han sido un éxito (ya habrá tiempo de glosarlos), pero es un poco complejo atender a las obligaciones laborales, a las lúdicas, a los Encuentros y al blog. Les resumo, por eso, estos tres últimos festejos en unas pocas pinceladas.

Lo del viernes estuvo francamente mal. Yo pensaba que lo de Alcurrucén iba a embestir, pero salió con muy poco fuelle y escasa casta. Uceda no tuvo enemigos para el triunfo, pero sí para haber estado un poco más puesto y seguro. No pudo ser. El Cid tampoco consiguió entenderse ni con el flojo segundo, ni con el complicado quinto, al que se le dio una lidia pésima (la actitud del matador, acaba pesando en la cuadrilla). Tendero en el tercero toreó demasiado rápido ("eléctrico", decían algunos). En el sexto se puso demasiado encima de un toro que pedía más sitio, pero al menos demostró valor y ganas.

El sábado 15 fue el primer "no hay billetes". Tenía también confianza en Garcigrande (más aún después de que hubiera propiciado el triunfo del día anterior de Castella en Nimes), pero no pudo ser. O no pudo serlo del todo. Juli en el primero (el mejor toro de la corrida) estuvo bien, con algunas series muy rotundas y por bajo. Los imbéciles de siempre (esa insufrible parte del 7 que tan desastrosos son para la fiesta) no pararon de pitarle, decirle cómo tenía que hacer las cosas y bocitoear el disfrute del resto de la plaza. Son tan mezquinos que nos incapaces de sentir placer. Y les jode que otros sí. Por eso tratan de evitarlo a toda costa. Para sobreponerse a eso hace falta ser un superdotado. Como el Juli, sin ir más lejos. Por desgracia, mató mal después de dos pinchazos y el asunto quedó sin premio, aunque no sin el disfrute de haber visto torear. El cuarto era una animal complicado al que el Juli hizo una faena técnica a media altura, sin llegar a romper. Castella tuvo una gran decisión toda la tarde, pero con poco resultado. En el segundo, después de ir haciendo al toro y ejecutar series de cierto interés, demostró una valentía suprema. La faena al quinto no dijo mucho (sobre todo, por los enganchones y por su extensión). Luque también quiso, pero no pudo. Los toros no ayudaban, pero a él le falta la frescura que debía tener un chaval de su edad.

Hoy (día 16) los toros han dado muchas más posibilidades que los días anteriores. Sin ser fáciles, se han desplazado y han metido la cara (algunos, incluso con clase). Frente a ellos, me ha gustado Gabriel Picazo. Es un milagro que un torero como él, con lo poco que lleva toreado, haya conseguido estar como ha estado hoy, que sin ser algo extraordinario, sí ha sido bastante serio y con gusto, haciendo bien las cosas. Emilio de Justo e Israel Lancho han dejado la sensación de que necesitan más rodaje, más forma,... No es fácil que, si vuelven, les salgan toros mejores que los de hoy. Si triunfan aquí es porque ellos hayan aprendido.

(Y mañana me pierdo por razones laborales la novillada de Moreno Silva, que tenía gran interés en ver cómo salía. Suerte a los tres jóvenes que se enfrentan a ella -Paco Chaves, Miguel Hidalgo y Antonio Rosales-).

jueves, 13 de mayo de 2010

Madrid (13 de mayo de 2010) - Sin muchas palabras

Ayer me pongan ustedes otra falta. Me perdí a Leonardo Hernández, que creo que estuvo muy bien. A cambio, la salud no se resintió aún más, porque creo que hizo un frío de morirse.

Lo de hoy, mejor lo resumimos con brevedad.

Los toros han salido manifiestamente descastados y sosos. Y los toreros no han tenido casi nada que decir. Aún así, hay matices. José Manuel Mas, que tomaba la alternativa, ha estado muy dispuesto toda la tarde, queriendo hacer las cosas, aunque a veces algo embarullado y un tanto fuera de sitio. Estos errores pueden arreglarse si la disposición permanece. Esperemos que haya empresas que se acuerden de él.

Urdiales ha estado también muy animoso y ha tenido, probablemente, los momentos (pocos) más lucidos de la tarde, tratando de poner en su toreo algo de profundidad y de hondura. No es un torero de pellizco, pero se le ha visto queriendo torear con gusto.

Tejela, sin embargo, parece más acomodado, sin el ímpetu del recién llegado, ni la decisión de quien quiere buscar un hueco importante entre los de arriba, estar en las ferias. Se le nota que ha matado muchos toros, pero no dice mucho más. A mi juicio, en el tercero, si se hubiera puesto a torear bien colocado y sin probaturas desde el principio, podría haber sacado dos o tres tandas. Luego, el toro se ha acabado, pero esas iniciales se han desperdiciado.

El público sale aburrido una tarde más. ¡Qué difícil sería hacerse aficionado en Madrid!

(Por cierto, en el último par de banderillas del primero, el toro ha dado un golpe en el ojo al banderillero. Al finalizar el tercio, Tejela ha entrado en el callejón a interesarse por la gravedad del asunto y, como estaban esperando por él para comenzar la ceremonia de la alternativa, gran parte de la plaza se ha puesto a pitarle para que fuera rápidamente. Creo que la gente ha perdido el norte. En casos como este, ¿no es más importante saber cómo está el banderillero? ¿no puede darse la alternativa sin el testigo -hasta hace no mucho, de hecho, no había testigos en la ceremonia-? ¡Qué poca sensibilidad tiene algunos!)

martes, 11 de mayo de 2010

Madrid (11 de mayo de 2010) - Como las de antes... y algunos comportamientos que te cortan el alma

Lo primero, un humilde reconocimiento de mis escasas dotes de profeta. No ha llovido. Pese a los presagios de la AEMET, de weather.com, del iphone y de otras variadas formas de acercarse a la meteorología, hoy no ha llovido. Pero ha hecho un frío...

Por lo demás, la corrida ha sido como las de antes. Mala. Como las de antes. Como las de hace diez o quince años que quitaron la afición a José María. Pues de esas. De las que te hacen preguntarte que por qué no te borras de esta afición incómoda y aburrida.

Luego viene Morante y se te pasa. Pero mientras, ¡vaya coñazo!

Para más inquietud, en mis cercanías he escuchado dos arrebatos xenófobos que me han revuelto las tripas. El primero, del acomodador de mi tendido (alto del 6) que cuando ha habido quien ha querido abandonar su localidad a destiempo le ha dicho que no podía hacerlo (se lo ha dicho de forma un poco más brusca, pero bueno, hasta ahí, razonable). Y luego, ha dicho para que los que estábamos por allí pudiéramos escucharlo: "vete a tú país a hacer lo que quieras, aquí se hace lo que decimos nosotros". Tres o cuatro toros después, varias filas atrás discutían sobre la actuación de Arturo Macías en el sexto y un niñato vestido de pijo y con pañuelo en la solapa le ha espetado a un mejicano que parecía bastante aficionado por la claridad y conocimiento de lo que decía: ¡vete a tu país! ¡a ver si ahora vais a venir los mejicanos a decirnos a los españoles cómo se torea! Esto te corta el cuerpo aún más que el frío. Hace falta ser ruin, mala persona, para tener comportamientos como estos.

Por lo demás, la corrida ha sido mala sin paliativos. Sosa, descastada, sin transmisión, floja,... Los toros se defendían, no pasaban, cuando lo hacían no emocionaban lo más mínimo. Ni los del hierro titular (Martelilla-Casa de los Toreros), ni el remiendo de Navalrosal, ni el sobrero de Domínguez Camacho,...

En los toreros, Arturo Macías, que confirmaba alternativa, ha demostrada ganas, muchas ganas, un valor a prueba de voleteretas y riesgo de cornadas y apuntes de buen toreo. Con un toro que meta la cara habrá que ver si tiene la técnica suficiente para acoplarse al toro español. De momento, cornada en Valencia, cornada en Sevilla y voltereta (muy fea) en Madrid. Al menos, se le ve con garra, con ganas de triunfo, que es imprescindible para escalar en el escalafón.

Abellán y César Jiménez no tienen que demostrar que la técnica y el oficio. Se les da por supuesto. Y como no han tenido buenos toros, han estado sin descomponerse delante de ellos. A veces en trasteos más largos e insustanciales, otras veces más cortos si el toro demostraba que no había nada que hacer,... No ha pasado nada. Siguen ahí. Y no creo que sea lo mejor que puede decirse de quienes llevan tantos años de alternativa y no acaban de dar el salto a los primeros puestos. ¿No pueden o es que ya no quieren y les vale torear lo que torean y hacerlo donde lo hacen?

Por cierto, no parece que recibo que cada vez sea más difícil (casi imposible si llegas con menos de quince minutos de anticipación a la plaza) hacerte con un programa. ¿Es así como recortan gastos para pagar el canon? ¡Pues vamos listos!

lunes, 10 de mayo de 2010

Madrid (10 de mayo de 2010) - Muchas reflexiones

En la novillada de hoy ha habido algo de toreo (sobre todo el de Juan del Álamo en el segundo), pero ha habido muchos elementos para la reflexión antes de la corrida y durante la misma.

Primero, los toreros.

El torero que dice llamarse hoy Tomasito, el que se llamó Thomas Joubert después de haberse llamado en los comienzos también Tomasito, no ha estado muy allá. Los novillos no le han ayudado y la tarde era infame (a eso iremos luego), pero a él le ha faltado sitio y temple. Se ha ido en su primero a Porta Gayola tratando de calentar al público (y falta que hacía), pero luego, la lidia ha resultado deslucida, sin ligazón, con enganchones,... El cuarto era un novillo muy exigente, con el que más que una faena artística podría haberse visto sitio, técnica y decisión, pero no ha habido acople.

Juan del Álamo ha demostrado que está hecho. Ha recibido bien de capa a sus dos novillos (sobre todo al primero) y ha hecho, en el segundo, una faena completa, con series importantes con ambas manos. Quizá ha faltado algo de ajuste, pero la verdad es que se le ha visto muy bien, citando adelante, trayéndose toreado al novillo, vaciando bien la embestida, ligando, bajando la manos,... Si lo único que falla, y no de forma escandalosa, es la colocación, tiene fácil arreglo. Muy bien en ese novillo, al que le ha cortado una oreja. El quinto de la tarde ha sido un toro más exigente, al que le costa pasar, que a veces se revolvía, y del Álamo ha demostrado seguridad en la cara del toro. La faena no ha sido lucida, pero sí muy seria. Ha matado de una gran estocada saliendo volteado de forma aparatosa. Ha habido petición, peor no mayoritaria.

Miguel de Pablos ha demostrado interés, pero se le notaba muy nuevo, muy verde para una plaza como Las Ventas en una tarde de la Feria de San Isidro. Tal vez dentro de un tiempo pueda decir otras cosas, pero por ahora tiene que aprender el oficio.

Y luego las reflexiones y preguntas (algunas, que todas no habría quien las escribiera ni quien las leyese):

1.- En la novillada sólo se han lidiado cuatro novillos del hierro titular. Entre los que han salido dos han sido protestados por falta de cuajo. ¿Podría ser que se hubiera hecho un esfuerzo para que pasaran al menos cuatro y que así los espectadores no tuvieran derecho a devolver las entradas? Si ya se ha visto que tal y como viene el año ganadero los toros están menos rematados, ¿no debería tratarse de que las corridas/novilladas se lidiaran enteras, con lo más parejo que haya, aunque algunos animales no estuvieran del todo rematados? ¿No será mejor que ver corridas "remendadas"?

2.- La tarde ha sido fría, gélida. Y con un viento atroz. ¿Alguna vez se van a plantear buscar mecanismos para cubrir de algún modo la plaza en días como estos -ya sea por frío, ya sea por viento, o más aún cuando hay estos dos elementos-?

3.- Para mañana dan lluvia y más frío. ¿Qué se juegan a que no se suspende salvo que a las siete menos cinco esté cayendo la mundial? ¿Son estas las formas de defender a un "Bien de Interés Cultural"?

4.- Y el miércoles, los rejones, ¿también van a darse con lluvia?

5.- Un tal Francisco Leal es, por lo que parece, el apoderado de Tomasito. Y también miembro de su cuadrilla. La lidia que ha dado al cuarto de la tarde ha propiciado que aquello se convirtiera en una verbena, en una capea auténtica. Su actitud ha sido ridícula y la de quienes se lo han tomado a chiste, infame. Haría bien este señor en dedicarse a los despachos, si es que se le dan bien, y olvidarse de los trastos. Si es que aprecia en algo a Tomasito. Y a los que tanta gracia les ha hecho aquello deberían pensar si ese comportamiento es digno de quienes reivindican la seriedad del toro. A ver si va a resultar que los toros tienen que tener presencia y los cabestros de los tendidos no tiene que tener ni educación. Como cuando se han puesto a cantar lo de la cabra. ¿Es esa la seriedad que reivindican de la plaza? Panda de imbéciles...

Me pongan falta

Tarde de domingo y tarde de ausencia de la plaza por un obligado y agradable viaje por razones familiares.

Parece que Rafaelillo estuvo bastante bien (vi la faena al cuarto por televisión y me gustó) y tributo de sangre de Joselillo. Fernando Cruz no tuvo, según cuentan, muchas opciones.

No entiendo por qué no se lidió completa la corrida de Dolores Aguirre. Alguien (y me refiero al presidente y los veterinarios) deberían dar una explicación clara a la afición. Me parece importante el trapío de los toros, pero no tanto como para llevar el asunto a unos niveles que impida que ganaderos como Bañuelos o como Aguirre tengan una corrida entera para Madrid. Además, supongo que habrán visto antes los toros en el campo y habrán podido valorar si tenían presencia o no. Y si el problema es que con la meteorología de este año no se han rematado del toro, pues habráque aguantarse y asumir que este año los toros más cuajados saldrán en ferias más tardías. Si meten la cara y se mueven, tampoco pasa tanto...

sábado, 8 de mayo de 2010

Madrid (8 de mayo de 2010) - Por ser optimistas...

De la tarde de hoy, si queremos ponernos optimistas, se puede sacar la conclusión de que Javier Cortés tiene clase toreando. Pero poco más (poco más en lo conclusivo, que no en lo de Cortés).

Tenía ganas de ver los de Bañuelos, de los que había leido buenas referencias. Sin embargo, ni pasó completa la corrida (con lo cual, no ganó antigüedad) ni los que salieron, destacaron, en positivo, por nada. Fueron flojos, sin clase,... Unos podrán criticar al ganadero y otros, como algunos del 7, a la Comunidad (que ya son ganas de echar la culpa). Pero si hay ganaderías que por ahí embisten y en Madrid no, el problema lo tenemos nosotros, no las otras plazas. ¿Serán los kilos, el "trapio", la "presencia"? A ver si por ser tan exquisitos con lo que tiene que salir por chiqueros, va a resultar que es lo más grande y lo más fofo. No es que sea nuevo, pero lo mismo a base de decirlo muchas veces alguno oye algo.

Javier Cortés, en su confirmación de alternativa, como digo, ha demostrado clase y ganas. Le falta oficio (lo cual es normal) y daba la sensación que también anda justito de valor (lo cual, si fuera así, sería más complicado de remediar). Ha dado tandas de mano baja en sus dos toros, pero han sido momentos aislados: los toros no daban para más. En el sexto se ha tirado a matar entre los pitones y le han dado una voltereta tremenda. Pensamos que había sido una cornada, pero parece que afortunadamente sólo ha sido el revolcón (que no ha sido pequeño). La decisión y las ganas al hacer la suerte suprema están bien. Pero, como comentamos con Fandiño, mucho mejor aprender la técnica.

Uceda Leal tuvo un toro (el segundo, remiendo de Osborne) al que quizá podía haberle sacado algo más. No mucho, pero un tanto más. Dejó patente su clase en un par de muletazos aislados y una grandísima estocada al segundo. El cuarto era soso, sin clase, sin transmisión,... Lo intentó y dio algún pase, pero todo era bastante insustancial.

Capea no tuvo toros y no se entendió con el respetable. Además, no parece que el suyo sea el mejor toreo que pueda verse en toda la Feria. Pero ganas traía y tal vez con otro lote hubiéramos visto más cosas. Se le nota con algo más de soltura técnica. La hondura no parece que sea su mejor cualidad, pero ha habido toreros que han hecho una carrera muy digna sin haber sido visitados ni una tarde por las musas.

¡Ay las musas! ¡Ganas tenemos de verlas ya una tarde por aquí!

viernes, 7 de mayo de 2010

Madrid (7 de mayo de 2010) - Una estocada

Morenito de Aranda recitó una estocada al quinto de la tarde que puede ser la estocada de la Feria. Perfecta en la ejecución y de efecto fulminante. Lo hizo después de sufrir una cornada (al parecer, leve) y llevarse un revolcón que si nos la dan a cualquiera nos deja en cama un trimestre. Además, había sacado algún natural bueno por bajo.

Eso, y un par de series al natural de Fandiño al sexto ha sido lo único medianamente destacado de una corrida imposible de Pereda-La Dehesilla. ¡Vaya sosería! ¡Vaya animales descastados, parados, sin clase,...! No metían la cara ni por equivocación.

Así, Leandro no ha podido hacer nada con su lote. Ni un lance, ni un pase, ni un maldito atisbo de su arte.

Morenito, en el segundo, no pudo sino intentar parar un toro que no siguió el recorrido del engaño nunca. Huía después de cada cite, cada vez que pasaba junto a la muleta,...

Fandiño tampoco ha tenido opciones. En el tercero porque tenía una embestida descompuesta y daba tarascadas en medio de cada muletazo (en medio de los pocos que tragó, quiere decirse). Y en el sexto, porque sólo se dejó (y sin dar facilidades) en un par de series con la izquierda. Las mismas que Iván pudo sacarle. Este chico, eso sí, debe aprender a matar. No porque no acabe con sus enemigos, sino porque no es razonable que para hacerlo tenga que plantarse a lo bruto entre los pitones del morlaco. Un día, se lleva un susto serio.

jueves, 6 de mayo de 2010

Madrid (6 de mayo de 2010) - Que no se confíe

Curro Díaz ha cortado una oreja al cuarto de la tarde por dos tandas con la derecha de hondura, gusto y clase y una buena estocada. Se la ha concedido el mismo presidente que el pasado domingo no concedió otra a Sergio Aguilar con una petición más nutrida en proporción a los espectadores que había en la plaza. No seré yo quien critique que el de Linares se haya ido a su casa con la oreja, pero, entre nosotros, para mí que eso es poner el listón de la plaza de Las Ventas un poco a ras del suelo. Y no lo digo por el presidente, sino por quienes agitaban su pañuelo.

Curro Díaz, como digo, ha dado dos tandas de las que consiguen hacerte reaccionar después de tres lidias sosas e insustanciales. Que no es poco. Dos tandas de un toreo desmayado, natural, cadencioso,... Pero han sido sólo eso: dos tandas.

Reconozco que me duele que un torero de la clase de Curro Díaz esparza su arte con tanta avaricia. El de Linares podría estar compitiendo por entrar en todos los carteles de "artistas" a poco que diera uno (o dos o tres) pasitos más. Que se lo creyera y que tuviera ambición por estar de verdad arriba. Tengo la impresión que, tal y como está el patio, para "ir tirando" le basta con dar pinceladas. A mi juicio, sin embargo, hay que tener más ganas de comerse el mundo. Sus toros no eran de faenas enormes, pero con algo más de entrega, de querer, hubiéramos podido verle más (aquí y en Valdemorillo, en esta temporada y en las anteriores,...). Hoy, por ejemplo, ha quedado prácticamente inédito con el capote, a pesar del gusto que tiene a la verónica.

Juan Bautista, que hace tres años salió por la Puerta Grande en la Feria de Otoño, no ha tenido su tarde. Le han tocado los dos toros menos malos de la tarde (y el quinto daba la impresión de ser bastante notable) y no se ha acoplado con ninguno. De hecho, con el quinto ha andado sin sitio, moviéndose continuamente, sin saber de colocación ni de distancias.

Y Eduardo Gallo ha demostrado muchas ganas en un quite ceñidísimo por chicuelinas al segundo de la tarde. Luego, en sus toros, no ha acabado de romper. No ha tenido mucha suerte con el lote, pero tampoco ha dado la impresión de que con un lote mejor hubiéramos visto a un torero por el que mereciera la pena ir de plaza en plaza. Que, al fin, es de lo que se trata.

Los toros de Salvador Domecq en el límite de las fuerzas (aunque es curioso cómo los ganaderos han conseguido de unos años a esta parte que los toros sin fuerza casi nunca se caigan), descastados, con una presentación dispar y morfológicamente poco agraciados. Aunque, como queda dicho, alguno se ha dejado torear más que los otros.

Lo mejor, haber podido participar en la primera de las tertulias de la COPE de las tres de la tarde con ocasión de la Feria de San Isidro. Y haber compartido una jugosa conversación con D. Máximo García Padrós, con Alberto Aguilar y con el equipo de El Albero dirigido por Rafael Cabrera (también con Sixto Naranjo, con Pilar,...). Muchas gracias a todos ellos por la invitación y el buen rato compartido.

martes, 4 de mayo de 2010

Por qué somos diferentes

Hace unas semanas dábamos cuenta de la organización por el Colegio de Abogados de Madrid en colaboración con el Nimes del segundo tercio de los Encuentros Internacionales de Derecho Taurino durante los días 14, 15 y 16 de mayo.

Al programa inicial, ya sustancioso, se han añadido presencias como la de Carmen Calvo (ex Ministra de Cultura), Luis Enrique García Labajo (Notario), Andrés Sanchez Magro (Magistrado) o representantes de la Mesa del Toro.

La convocatoria está siendo un éxito. Ya hay casi cien asistentes que han confirmado su presencia y han abonado su correspondiente cuota (350 euros con las comidas y las entradas a los festejos de los días 14 y 15 en San Isidro y 150 incluyendo sólo las conferencias del día 14 y el desplazamiento y la comida en la finca de El Juli el día 15 por la mañana). Sólo hay un problema, de los inscritos, más del 80% son... franceses.

Por otro lado, y a pesar de haberse dado traslado a los portales y revistas especializadas, a los programas de radio, a los medios generalistas,... apenas nadie se ha hecho eco de la convocatoria.

No sé si para los aficionados (que se supone que los informadores de esos medios también lo son) el hecho de que un Magistrado del Tribunal Constitucional, varios abogados, Notarios, jueces, catedráticos, el teniente de alcalde de Nimes, los decanos de los Colegios de Abogados de Madrid y de Nimes,... juristas de cierta enjundia, en fin, españoles y franceses hablen sobre los aspectos jurídicos de la Fiesta les parece algo irrelevante a lo que no hay que dar difusión. O si es que sólo quiere darse cuenta del evento una vez se haya celebrado.

No sé si los aficionados considerarán que no tienen nada que aprender, si es que el hecho de que el día 14 sea lectivo les impide ir o si es que, como habitualmente casi todo lo que se hace en materia taurina en España es gratuito (salvo ir a los festejos), no consideran oportuna la inscripción más allá de la valoración del importe (que no es sino un modo elemental de cubrir los costes que la organización de un evento de este tipo ocasiona).

No sé cuáles son las razones. Y, al fin, tampoco es tan relevante cuáles sean las razones particulares de cada uno. Seguro que son muy respetables.

Lo que me duele, como aficionado español, es el diferente modo de ver la tauromaquia que hay entre franceses y españoles. El diferente compromiso con la Fiesta.

El asistir o no a estos Encuentros, sin duda, no es lo más relevante. De hecho, no tiene casi importancia. El modo que cada uno tenga de vivir la Fiesta es muy personal y muy respetable. Pero es un pequeño ejemplo. Y a mí no me gusta cómo quedamos en la foto.

domingo, 2 de mayo de 2010

Madrid (2 de mayo de 2010) - Un protagonista de última hora

Después de las últimas entradas de José María volver por aquí a contar lo que sucede en un festejo en Las Ventas es casi un ejercicio de vulgaridad.

El texto sobre José Tomás en el libro "Plaza de Toros" que incluyó hace unos días en el blog es todo un ejercicio premonitorio ("entrabas y salías de la muerte como el buzo entra y sale del abismo"). Y la comparecencia de José Tomás en su salida del Hospital la constatación de que JT es el primer torero de la modernidad, el primero que se comporta con los (mejores) valores de estos comienzos del siglo XXI.

Hoy se cumplían 14 años desde que Joselito reinventó todo el toreo en la Plaza de Toros de Las Ventas: la liturgia, la variedad, la hondura, la lidia total, la difícil naturalidad, la espontaneidad más desbordante,... Sin aquella tarde hubiera sido casi imposible que muchos de los toreros que luego han accedido al escalafón hubieran buscado la pureza de un modo tan constante.

Volver a una goyesca un dos de mayo en Madrid es prácticamente saberse derrotado. Saber que no es posible revivir aquella tarde, ni sus sensaciones, ni su pureza.

Hoy, para empezar, ha habido por la mañana baile de corrales y han tenido que remendar la corrida de Carmen Segovia con tres ejemplares del Conde de Mayalde. ¡Y todavía no han venido las figuras!

Luego, en el desarrollo de la corrida no ha pasado casi nada (¡vaya San Isidro que se nos avecina!). Unos toros más sosos y otros más peligrosos, pero ninguno importante de verdad.

De los toreros, a José Luis Moreno se le ha visto algún apunte, pero no la rotundidad que exige una plaza como esta. Ha toreado despegado y sin el necesario acople. En su primero, un toro que se venía de lejos aunque luego no embestía con claridad, ha tenido la virtud de mostrar cómo era el toro, pero ha evidenciado la falta de un paso más de rotundidad.

Tampoco Urdiales ha cuajado una tarde importante, aunque también ha demostrado ganas (me queda la duda de si todas las ganas necesarias...) y algunos pasajes de interés. Ha resultado desarmado con la capa en los lances de recibo al primero, un toro en el que ha dejado algún natural aislado bueno. En el quinto le ha faltado sacarle al toro lo poquísimo que tenía en las dos primeras tandas, porque luego el toro se ha rajado y se ha tumbado más allá del tercio.

Sergio Aguilar en su primero no ha tenido muchas opciones. Ha hecho un buen quite por tafalleras (aunque un punto soso) y con la muleta, cuando el toro se venía de lejos lo hacía sin fuerza y en corto se defendía. En el segundo ha comenzado componiendo bien, pero sin poder al toro, sin hacer el toreo de verdad. Sin embargo, a partir de la tercera serie ha instrumentado dos con la izquierda y una con la derecha realmente buenas, templadas y hondas. Ha matado de una estocada, la gente ha pedido de forma mayoritaria la oreja y el presidente no la ha concedido. Lo cual es una manifiesta ilegalidad que nadie le hará pagar. Yo no he pedido la oreja, pero es evidente que la petición era mayoritaria y el Presidente no es nadie (NADIE) para imponer su criterio a los ciudadanos que le pagan. Bastante es que le permitan ir a los toros sin pagar; de ahí que se dedique a joderle la vida a un torero modesto y a gran parte de la afición hay un trecho. El que recorren los chulos y los prepotentes. Los imbéciles, vamos. El artista en cuestión es uno de los ideólogos de la Asociación de Presidentes de Plazas de Toros, una organización cuya sola existencia ya es sospechosa...

¡Ay si hubiera más afición y menos soberbia, más cultura y menos pistolas, más sensibilidad y menos reglamentos!

Lo dicho, que a mí la faena no me ha parecido de oreja, pero que individuos como éste, como el que robó la oreja al Juli en Sevilla, o como la que le robó a Morante la oreja en El Puerto en agosto, me repugnan.