lunes, 24 de mayo de 2010

Bilbao (23 de mayo de 2010) - Muy poco

La tarde se había organizado con JT como aliciente en un enfrentamiento ilusionante con Manzanares y un veterano Fundi abriendo cartel. De todo aquello sólo quedaron los toros de Cuvillo (y no todo, uno se lastimó en el enchiqueramiento y hubo que remendar la corrida con uno de Ortigao Costa) y el Fundi, que compartía cartel con castella y Perera, lidiándose en cuarto lugar un toro a caballo por Pablo Hermoso de Mendoza.

Los toros de Cuvillo salieron nobles, muy nobles, y algo flojos. Pero tengo para mí que algo más se les debería haber sacado.

El Fundi, con el soso de Ortigao que abrió plaza, no consiguió sacar nada que ilusionara a los tendidos. En el quinto tampoco hubo colocación en los cites ni profundidad en el trazo, dejando otra faena sin apenas argumentos.

Castella, en el segundo, dio dos series buenas y luego, con el toro quedándose más corto, tampoco supo sobreponerse y conseguir transmitir algo más que tesón y ganas. En el sexto cortó una oreja más por el toreo final de cercanías (levantó al público de sus asientos con dos circulares invertidos) y por el espadazo de efecto fulminante que por las tandas de un toreo bueno, pero mecánico e insustancial.

Y Perera mostró que está muy dispuesto, pero que le falta claridad y sitio. En el tercero estuvo mejor, mucho mejor, cuando citó al toro de lejos y le embarcó en buenas series por el lado derecho que cuando acortó las distancias y trató de hacerle faena de cercanías a un toro que le había respondido más con más sitio. En el último de la tarde dio nuevas muestras de su buen toreo, un toreo al que, misteriosamente, casi siempre está últimamente le falta el alma. ¡Ojalá podamos verle pronto recuperado de sus demonios!

Pablo Hermoso de Mendoza demostró su genial dominio de las monturas y de un modo de citar y templar a los toros con el caballo que hace unos pocos años hubiera sido impensable. Muy bien algunos quiebros clavando en el estribo y galopadas tirando del toro con la grupa. Una faena emocionante que gustó mucho al público. Una pena que mata mal, trasero, después de un pinchazo.

1 comentario:

José María JURADO dijo...

El problema de Bilbao y la razón por la que yo no voy es que se come muy mal...

Bájate cuatro paradas de metro antes y vas eliminando colesterol por la calle de Alcalá.

Un abrazo.