miércoles, 26 de mayo de 2010

Madrid (25 de mayo de 2010) - Y ahora, ¿de quién es la culpa?

La corrida de ayer fue un fracaso. Sin paliativos. Y sin perjuicio de que los toreros (especialmente Cayetano, también Perera) hubieran podido estar mejor, la culpa fue de los toros. Pero el problema es que los toros fueron de seis ganaderías diferentes (La Quinta, Cuvillo, D. Hernández, Victoriano del Río, Ventorrilo y Toros de Cortés) y fueron escogidos por los propios matadores, cada uno los suyos (lo cual ha dado lugar a una importante protesta por la Asociación El Toro y otros aficionados porque no hubiera sorteo, conforme preceptúa el Reglamento).

Esto puede hacer a muchos llegar a concluir que la culpa es... de los toreros, que son los que eligieron los toros y, por tanto, los que fracasaron y se equivocaron en su elección. Pero tengo para mí que esto es una afirmación tremendamente simplista. ¿O es que pensamos que realmente los toreros quieren venir a Madrid a pegarse el batacazo como lo hicieron ayer?

A mi juicio, aunque el proceso deductivo sea algo más complejo (la vida, por suerte o por desgracia, no suele ser simple), la culpa es de los mismos que se quejaron porque cada torero hubiera elegido sus toros y no hubiera habido sorteo. Que son los mismos que piden un "trapío" irreprochable a los toros que se lidian en Madrid. Y como no siempre los toros más grandes y con cuernos más grandes son los que mejor embisten, resulta que en Madrid vemos cornamentan muy aparatosas y muy poco toreo.

Con un ejemplo se entiende mucho mejor. En Nimes se ha celebrado el fin de semana pasado su Feria de Pentecostés. Las ganaderías han sido, muchas de ellas, de las "comerciales", algunas las mismas que las de esta corrida. Y ha habido muchos toros que han embestido y muchos toreros (muchas figuras) que han triunfado con ellos. Entre otros, Morante, que ha dejado una faena para la historia. Pues resulta que algunos que ha visto el vídeo de esta faena de Morante por internet, le han empezado a poner pegas a la faena porque el toro no tenía suficiente presencia (alguno lo ha dicho con expresiones más duras, que prefiero no repetir).

Yo debo ser un tipo muy raro. Y un aficionado nefasto. Pero resulta que a mí lo que me gusta es la faena de Morante. Que cuando está toreando Morante me fijo muy poco en el toro. Y que lo que añoro es poder ver esas faenas en Madrid. Y si el toro pesa cien kilos menos y está menos rematado ME RESULTA INDIFERENTE, ME DA IGUAL, CREO QUE ES IRRELEVANTE, ME TOCA LOS COJONES, ME LA BUFA, ME LA TRAE AL FRESCO, NO ME IMPORTA,... Vamos, que yo lo que quiero es ver torear a Morante y al Juli y a Perera y a Cayetano y a Castella y a Talavante y a Luque y al Cid,... Quiero ver TOREAR.

Obviamente esto no quiere decir que me dé igual que el toro salga afeitado o que sea una vaquilla, pero entre lo que sale por la puerte de toriles en Madrid y una vaquilla hay trescientos o cuatrocientos kilos de diferencia. Con tal de que salieran toros como los que salían en los años cuarenta o cincuenta (ahí están los vídeos) me conformo. No necesito más.

Sobre la corrida en sí, sólo un par de líneas. El Juli hizo una faena inteligentísima al primero, un toro de La Quinta con clase aunque sin excesiva fuerza. Primero lo consintió y acompañó las embestidas y luego le plantó cara, le atacó, en una serie grandiosa. Mató mal, pero la faena fue muy buena. El cuarto era soso hasta hartarse, y estuvo aseado, haciéndolo todo bien, pero sin transmisión ninguna. Mató mal a los dos toros (varios pinchazos y muchos descabellos infructuosos en su primero, en contra de lo que suele ser habitual en él).

Perera no acabó de romper con ninguno de sus toros. El primero fue muy flojo (se cayó varias veces) y soso; no había mucho que hacer. En el quinto, sin embargo, el toro le tocó mucho los engaños; es cierto que el toro no era fácil y se defendía, pero quedaba la sensación de que en otro momento Perera hubiera resuelto con más facilidad la situación.

Y Cayetano estuvo desdibujado, citando en general fuera de sitio, sin acomplarse con sus toros. En el primero se intuyó que la faena pudo ser más importante porque el toro se movía y venía de lejos, sin mucha transmisión pero venía, pero la colocación y el trazo no fueron buenos. En el sexto, la impresentable actitud de los mismos imbéciles de siempre (o sea, del 7) con "olés" de guasa acompañaron una faena en la que lo intentó con seriedad, pero no consiguió sentirse a gusto.

Cada cual tendrá su diagnóstico, pero para mí que la culpa la tienen los que tienen la "pureza" y el "toro" siempre en la boca. Los mismos que sólo la usan para criticar a los toreros. ¿Por qué no se quedan en su casa? ¡Qué cruz, Díos mío, qué cruz!

6 comentarios:

José María JURADO dijo...

Veo que el nivel de cabreo por escrito sube a máximos históricos, a mí las Ventas, lo sabes, me desapuntó del toreo, porque no lo hay.

¡¡¡Quiero vero TOREAR!!!

José María JURADO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José María JURADO dijo...

¡¡¡Toro, toro, toro!!!

Grita la canalla con ronca voz de aguardiente y un fondo ondeante de verdes estandartes en las peores pesadillas.

Raúl dijo...

La degradación de los toros en Madrid, y por consiguiente, la degradación de la Fiesta comienza cuando al toro se le mete 100 kilos de más,y se sube la exigencia de una mayor alzada. Éso y otras cuestiones (la masificación por ejemplo) nos lleva a la situación actual.

Todo el mundo habla de Las Ventas en los años 60, y claro, nadie dice que el toro es la mitad. La pregunta que tienen que contestar algunos es ¿Aquello vale?.

Si dicen que SÍ, entonces volvamos a aquel toro. Si dicen que NO, entonces hay que reescribir la historia del toreo.

Madrid,hoy en día, es el éxito de unos cuántos, y el fracaso de todos. En definitiva, el éxito del fracaso. Un sistema que beneficia a la Comunidad, a la empresa, y a unos cuántos, que se dicen aficionados, y que disfrutan más que un gorrino en una pocilga con ésta situación.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Suscribo todo el comentario. Llevo abonado en Madrid desde 1982 y ya no aguanto más (mantengo todavía el abono porque lo puedo colocar, que si no...) Si pudiera, iría a Sevilla, a Nimes, a Jerez... Madrid es sencillamente insoportable.

Lorenzo Clemente dijo...

Muchas gracias a todos por el seguimiento y por los comentarios. Es una pena lo que tenemos que sufrir en Las Ventas, lo difícil que es ver una faena. Algo tendremos que hacer, entre todos, por reivindicar la Fiesta, el espíritu festivo, toros que embistan y toreros que se sientan cómodos y nos hagan disfrutar de lo que tanto nos emociona.

Muchas gracias, de verdad. Es una satisfacción enorme saber que hay aficionados que encuentran aquí un espacio en el que seguir su afición. Y que le dediquéis unos minutos a colaborar es algo realmente impagable.