miércoles, 19 de mayo de 2010

Madrid (18 de mayo de 2010) - Quedarse a medias

Lo de ayer fue quedarse a medias. Porque los toros embistieron, pero a medias. Y los toreros torearon, pero a medias.

Y como resulta que la tauromaquia es una celebración de verdades enteras, cuando las cosas no lo son a carta cabal no funcionan.

A estos toros los mismos toreros (al menos los dos primeros) otra temporada, otra tarde, le hubieran sacado más partido. Porque pasaban, metían la cara y tenían cierta transmisión. Es cierto que alguno se colaba, que en general tuvieron sólo medias embestidas y que no siempre tuvieron la duración y la fortaleza exigida para una plaza como Las Ventas. Pero con animales así, y peores, el Cid y Castella han dado tardes de triunfo.

Sin embargo, el Cid está apagado. Pone voluntad e intenta hacer las cosas. Se le nota un esfuerzo sobrehumano, pero el asunto no acaba de cuajar. Falta algo. Aún así vimos momentos buenos con el capote (como el recibo el primero) y algunas series de interés con la muleta. E incluso con la espada, estuvo acertado en su primero.

Castella está con sitio, pero tengo la sensación de que anda en una extraña búsqueda del sitio para su toreo. En Madrid no gustan las cercanías y él no acaba de sentirse agusto y poder a los toros en distancias mayores. O, al menos, no termina de poderlos y gustarse como se exige en Madrid.

Y luego está Rubén Pinar, un joven torero al que le correspondió el mejor toro de la corrida (el sexto) y que tiene técnica, oficio y ganas. Pero tiene un tipo de toreo, despegado y poco profundo, que no es fácil que llene una plaza como ésta. A ese toro se le debía haber sacado más. Pero no estaban las musas en ello...

NB Después de haber llegado a casa la empresa anunció que Manzanares sería sustituido en la corrida de hoy miércoles 19 por Curro Díaz. Hace falta ser --- (completen a su gusto) para haber retrasado la decisión hasta hoy cuando era algo que se sabía desde hace más de una semana, dificultando todo lo posible el derecho de los aficionados a devolver sus entradas. Que no se preocupen los antitaurinos, los mismos que han llenado sus cuentas corrientes a costa de toreros y aficionados están arruinando la Fiesta.

1 comentario:

José María JURADO dijo...

Son unos cafres, en todas las empresas, en lugar de ser la Scala de Milán parece el teatro de Manolita Chen, así nos va.