domingo, 29 de marzo de 2009

Ortega o la majestad del temple, Morante y el toreo expresivo

Espartinas, 21 de marzo de 2009.
Feria del toro y de la moda flamenca
Goyesca.

Cuando Ortega Cano brindó el primero de la tarde, al que había recibido bien –aunque asustado- con el capote, desde el centro del ruedo con el bicornio goyista y una torería muy afectada, yo sentía, como en las coplas del piyayo un respeto imponente:

A chufla lo toma la gente,
pero a mí me da pena
y me causa un respeto imponente.


Su evidente ausencia de facultades, sobre su traje morado y bordado con la traza barroca de una negra orfebrería, preocupaba y ha de preocupar si se empeña en seguir toreando.

Y por eso el respeto, un hombre con tantos años de alternativa en la plaza nos pone frente a la tragedia, con el añadido del fucsia marbete del ridículo que la prensa del couché le ha adherido o se ha dejado adherir.

Esta sensación de tragedia y respeto se incrementa con toros de verdad, cuando Frascuelo, con más de cincuenta años se deja abrir las tripas en Las Ventas o cuando lo hacían Curro o Antoñete.

Pero entonces surgió la majestad del temple, el recuerdo del torero que indultó a Velador y le dio la réplica a César Rincón, la grandeza de quien torea a cámara lenta y con la mano muy baja, deteniendo el impulso del toro en un baile –éste sí ¡mira quién baila!- que rozó lo sublime en dos tandas de naturales y dos pases de pecho.

La majestad del temple, la absoluta torería, ya no afectada.

Es necesario ver torear así, para callar bocas y enseñar a los nuevos aficionados.

Gracias, maestro y no lo repita usted mucho.

Le llovieron claveles de Chipiona en una vuelta al ruedo muy emotiva.

Lo de Morante es muy raro, por no pecar de posmodernismo, no diremos que su toreo tiene trazas de impresionismo, pinceladas con la muleta, o expresionismo, brochazos con el capote. Pero igual que cuando Ponce no tiene toro se lo inventa, Morante, cuando no hay toro (y no lo hubo) hace un toreo imaginario que funciona, un toreo expresivo que se parece a la action painting: el natural que no llega a ser, pero que es, el molinete con la muleta enroscada que parece una pincelada, el mentón hundido y el pase bajo, al final sin toro ni pase, que estéticamente funciona, más en la imaginación que en la realidad.

Algo así pasó, sin antagonista, en la útima feria de abril ¿qué sucederá cuando salga un toro, toro que haga el avión en Sevilla o Madrid?

Va a pasar algo tan grande como lo que le pasó a Julio Aparicio en los noventa o el triunfo de JT en el junio pasado.

Y una nueva concepción del toreo sobre la base de la ortodoxia clásica y el duende andaluz: un toreo expresivo.

Lo veremos, y cuando suceda, se volverá a explicar en sus eventuales características.

Que nada tiene que ver, aclaro, con las exageradas cursilerías de Conde que, a veces, eso sí, le funcionan.

Con el útimo toro Morante tuvo mejor enemigo e hizo lo suyo y le cortó las orejas, no quiso salir a hombros y acompañó al verdadero triunfador de la tarde, a Ortega Cano. Lo esperaban para el ridículo y dignificó la profesión.

En honor a la verdad diremos alto y claro que los toros eran chicos, anovillados, feos, afeitados, sin fuerza y que tres se murieron tras la banderillas, con algún comportamiento extrañísimo (¿qué le habrían pinchado?) en el quinto.

Dicho sin perjuicio de lo anterior, por extraño que parezca.

domingo, 15 de marzo de 2009

Noticias de los idus de marzo

Quien más y quien menos ha escuchado aquello de "¡Cuídate de los idus de marzo!", referencia que incluye Shakespeare en su obra Julio César y que alude a la advertencia que había recibido el emperador romano cuando llegó al Senado en aquella fecha (15 de marzo) en que fue asesinado.

Pero no son tantos los que conocen que los idus eran en el calendario romano los días 15 de los meses de marzo, mayo, julio y octubre y los días 13 del resto de los meses (al menos así lo aseguran algunos libros impresos y la Wikipedia, que no tiene por qué tener más fiabilidad que aquellos, aunque tampoco menos) . Y, sobre todo, suele desconocerse que que a pesar de la suerte que corrió Julio César (o tal vez por ello) los idus eran fecha de buenos augurios.

Hoy estamos en los idus de marzo y hay noticias que auguran una temporada colosal. Como hemos comentado con ocasión de la cita de Olivenza las principales figuras están de lo más combativas entre sí. Que suele el inicio de un mayor y franco combate delante del toro.

El Juli, por ejemplo, ha demostrado cómo quiere mandar en la temporada con un faenón en Olivenza y una salida a hombros en Las Fallas. Que no son escasas credenciales. Como este va a ser un año de grandes gestos él ha decidido encerrarse con seis toros en Bayona para que quede claro su poderío, largura, fondo y arte.

Ponce quiere medir la temporada, pero también ha demostrado en Olivenza que no va a ser una temporada de trámite. Y en Valencia casi seguro que en unos días volverá a repetir sus triunfos acostumbrados.

A Morante se le calentó la boca en América y da la impresión que quiere justificar su heterodoxia con gestos importantes. Ya antes de cruzar el charco había anunciado el mano a mano con el Cid y los Victorinos en Sevilla, lo que supone en sí mismo una provocación viniendo de un torero de arte. Por lo demás, en Olivenza ha estado también valiente y arrebatado, sin dejar indiferente con un toreo único, que puede gustar más o menos, pero que sin él no existiría. Lo cual es decir muchísimo más de lo que puede decirse de casi todo el escalafón.

Excepción hecha de JT. Que si no existiera, ni siquiera podríamos inventarlo. Porque su apabullante libertad le convierte en un ser tan poderoso como imprevisible. Su decisión de encerrarse con seis toros en Barcelona a beneficio de distintas entidades con fines sociales es un zambombazo en la línea de flotación de tanto mediocre que le ha criticado por no acomodarse a las reglas del sistema. Que tres semanas antes toree también de forma desinteresada en Toledo (en el Corpus de mentira que crearon trasladando al domingo uno de los tres jueves que brillaban más que el sol) indica hasta qué punto sus valores e intereses son distintos de los de la mayoría que conforman este peculiar planeta taurino. Sigue siendo el único torero que llena siempre en España y en América. Y eso le permite decidir dónde, cómo y con quién torea. El único problema es que como se siga empeñando en que siempre haya un compañero que abra cartel en dos o tres temporadas se va a tener que retirar porque no va a quedar ni uno con más antigüedad que él. ¡Dios no lo quiera!

Perera ha empezado también la temporada en el mismo sitio y con la misma decisión que le llevó al hule en otoño en Madrid. Y cada vez se pasa los toros más cerca. Y torea más puro, más hondo, más lento, más diferente a los demás. Después de una temporada como la del año pasado no hay derecho que le hayan quedado fuera de Sevilla. ¿Puede una plaza como esa permitirse no ver este año a JT y a Perera? Podían encerrarse en Espartinas, mano a mano, o en La Algaba, como hicieron Curro y Morante cuando no les dejaron hacerlo en La Maestranza. Aunque sin que le dé a ninguno las malas ideas que le trajo aquella plaza de carros al Faraón...

Castella vuelve con fuerza de América. Talavante, en su única comparecencia, ha recordado al de la temporada de 2007; y, por si queda alguna duda, se encierra con seis toros en Madrid el Domingo de Resurrección. Daniel Luque viene pidiendo paso con fuerza. Manzanares y Cayetano siguen demostrando su personal estética cada tarde. El Cid demuestra cada tarde su honestidad como torero cabal y sigue siendo el que mejor entiende los Victorinos (con los que probablemente se encierre en solitario en Madrid).

Y luego está la despedida de Esplá, la seriedad y el oficio de el Fundi, la eterna duda de si Uceda acabará de despegar,...

Con un plantel así y estando cada uno con un cuchillo entre los dientes, tenemos una baraja de figuras y, sobre todo, con una competencia entre ellos, como la que no había desde hacía mucho.

No me digan ustedes que estos no son buenos augurios para los idus de marzo. Más aún cuando estos idus coinciden con el aniversario de este blog. Dos años completos ya hablando de toros. Y parece que fue ayer, José María,...

lunes, 9 de marzo de 2009

La medalla

El gesto radical de Paco Camino y José Tomás de devolver la medalla de oro de las Bellas Artes al Ministerio de Cultura ha parecido excesivo a la anestesiada sociedad española a la que, por cierto y para bien, ha recordado por añadidura que todavía existe el toreo.

Cuando el pensamiento débil y la ausencia de exigencia intelectual y profesional dominan la escena pública, cuando el valor del sacrificio, la responsabilidad y la justicia no existen, gestos así son necesarios, aún más en tiempo de crisis: todavía hay quienes se toman en serio a sí mismos y no están dispuestos a admitir que el mundo sea un carnaval más o menos cómodo.

Hay quienes tildan la devolución de soberbia: en fin, entre ambos suman diecinueve salidas por la puerta grande de Madrid y Hemingway ya valoraba una oreja en Las Ventas como algo superior al Premio Nobel. La medalla ni les quita ni les pone y cada cual sabe donde está y cuál es su sitio. Soberbia es aceptar una concesión no merecida que tuvo que ser devuelta en cuanto llegó a esa rivera donde de sobra saben lo que va de Ordoñez al Hola.

Hay quienes han acusado a los toreros de falta de compañerismo: hoy, día de la mujer trabajadora, es bueno recordar que el recentísimo premiado de rancio abolengo filotaurino vetó a la torero Cristina Sánchez por ser mujer. Pero es que además el recurso al corporativismo es uno de los males endémicos de las instituciones y empresas españolas: no se despide al vago por compañerismo, se mira a otro lado por compañerismo, se ocultan corrupciones por compañerismo y, en fin, por compañerismo, se atropella la virtud para evitar la confrontación, tan incómoda.

El compañerismo es un sinónimo, muchas veces, de cobardía. Ya lo decía Aristóteles al hablar de su maestro Platón: Amicus Plato sed magis amica veritas. (Soy amigo de Platón, pero más amigo de la verdad)

En la rivera cayetana se torea mejor, pero también se ha sugerido un veto a otro torero, Morante, reserva espiritual de la gracia y el duende, por emitir una opinión contraria al galardón fraternal. Compañerismo, vaya. Otro cayetano e hijo de cayetana lo ha llamado incluso despreciable, grandeza de España le decían, pues vaya con el caballo...

Luego está la cuestión del arte, desde luego no podemos hacer una correlación entre el toreo y Schubert o Miguel Ángel, creo que eso lo tiene claro todo el mundo. Y aunque suele considerarse una expresión de la posmodernidad la mixtificación de las artes populares y su elevación en la consideración intelectual, también parece claro que si la danza, el flamenco o la fotografía tienen consideración artistica, no tiene menos motivos el toreo para tener la consideración trascendente del arte.

Quienes defendemos el sentido profundo del toreo, o lo consideramos así o lo consideramos como una liturgia, el toreo como religión, la estética como mística. Lo demás nos da igual

Nadie puede dudar de la plasticidad del toreo, sobran los ejemplos y nos lo voy a repetir, si la capacidad de generar belleza es abrumadora y si en esa capacidad interviene la acción humana, ya hay arte.

La concesión de la medalla a la rivera era una reducción al absurdo del supuesto apoyo del Ministerio de Cultura. La realidad es –aunque no sea de su competencia- que Televisión Española no ha retransmitido más que una corrida de toros o dos desde el 2004 y que el toreo es continuamente degradado en otras medios de comunicación, donde sólo es noticia la tragedia o la cochambre.

Por eso me alegro de este gesto de vergüenza torera y que tomen nota otros estamentos acomodados.

Ya querría ver uno gestos de este tipo en los estupendísimos premios literarios, por ejemplo.

Espero que esta feria de abril no inauguremos un podio al final de los festejos, quienes se visten de oro y plata no necesitan polémicas de bronce.

domingo, 8 de marzo de 2009

Tres SMS's de Olivenza

De Olivenza, donde habrían de haberse estrenado tres pasodobles con mi letra... otro día.

De Olivenza, digo, me llegan avisos telefónicos de los redondos carteles de esta jornada de mi cofrade de blog, el Excmo. Sr. Don Lorenzo Clemente Naranjo:


Primer SMS -Domingo, mediodía

"Espartaco, en su primero, desplegando su tauromaquia típica, muleta planchada y temple. En el segundo imposible, esforzándose, pero no hubo manera. Manzanares, muy bien en los dos y gran estética, pero le falta dar continuidad y sentido a sus faenas. Cayetano, inmejorable, sentido, hondo y enrazado en su primero y en el otro justificando la poca raza que tenía el de JP"

Segundo SMS- Domingo, tarde

"José María, de momento Ponce una oreja a la técnica y el esfuerzo con un toro muy flojo y desclasado. Ferrera un toro muy bueno y él acelerado, muchos pases, pero ninguno hondo. Y Perera faena inmensa de suavidad, temple y hondura que acaba con seis o siete circulares ligados en el centro del ruedo sin emendarse. Sublime"


Tercer SMS- Domingo tarde, más tarde.

"Gran toro para Ponce, poderoso y fuerte. Faena típica de Ponce, larga y con algunos pasajes muy buenos. Ferrera cuatro pares de banderillas y el público en pie; con la muleta, inicio de muchos pases y luego se mete entre los pitones, estocada enorme y fulminante. El sexto complicado. Perera inicia la faena con tres cambiados por la espalda, luego muy serio, pero sin gran lucimiento los tres a hombros. Un abrazo"


Sé que Lorenzo lleva una blackberry, pero lo que no sé si lleva es un teclado plegable.

Con informadores así: ¿quién necesita radio, prensa, blog o suscripción a las alertas de mundotoro para estar al día?

Buen viaje de regreso a Madrid, me alegro de que hayas disfrutado.

sábado, 7 de marzo de 2009

Olivenza - Primeras impresiones

Ya habrá tiempo para el análisis más sosegado. Entretanto, algunas reflexiones de urgencia.

- Los carteles rematados siguen llenado las plazas. Ya veremos qué pasa con los mediocres.

- Morante quiere seguir imponiendo un toreo distinto, una personalidad única. Más allá de las medallas. Hoy, en su primero, ha toreado con gracia y hondura tanto con el capote como con la muleta. Pero el público ha estado algo frío y el Presidente insensible. Lo grande vino con el cuarto, un peligroso toro que miraba y tiraba cornadas al pecho con el que estuvo decidido, intentándole sacar partido,... hasta que se vio que era imposible. Está empeñado en justificar el esfuerzo de quienes le siguen tarde tras tarde.

- El Juli quiere evitar a toda costa quedarse como un convidado de piedra en la lucha sin cuartel que se libra arriba. Su primero se ha lastimado después del caballo y no ha habido manera de sacar nada. Pero en el quinto ha dado un auténtico recital de toreo con técnica y arte, mucho arte, en una faena propia de un torero en sazón. El Juli no es la novedad de Perera, la liturgia de JT, el pellizco imprevisible de Morante, la veteranía y probable reducción de tardes de Ponce,... Pero es un maestro de los pies a la cabeza, un torero a carta cabal al que hay que tratar de ver todo lo posible. Tal vez no arrastre partidarios de unas plazas a otras, pero, en gran medida, es el que permite que se sustentes (y se hayan sustentado) tantas ferias...

- Perera se ha recuperado y ha vuelto para ponerse en el mismo sitio. Para encoger la cintura cada vez que el toro pasa por allí, para que no le arrolle. Pero ha vuelto, además, más reposado y hondo. Para él no hay plaza pequeña; y menos si es de Extremadura. Hoy ha instrumentado una faena grande con pasajes de auténtica emoción al tercero. Y en el sexto, un toro soso, soso, soso,... Ha puesto todo de su parte, haciendo una faena perfecta, aun que sin la más mínima colaboración del toro. Nos va a dar, al menos, tantas grandes tardes como el pasado año. Y no son pocas.

domingo, 1 de marzo de 2009

Vistalegre (1 de marzo de 2009) - De los sentimientos, la pasión y la memoria

Después de un festejo como el de esta mañana, uno no puede hacer una crónica al uso ni puede recrearse en el adorno fácil. Porque todo lo que ha pasado en Vistalegre para homenajear a Adrián Gómez ha sido de verdad, de mucha verdad.

Han sido de verdad los atascos que había para llegar a la plaza en coche y la aglomeración en el metro, que ni siquiera menguaban cuando algunos despistados salían al Rastro en La Latina o en Puerta de Toledo.

Ha sido de verdad el lleno de la plaza con gente de todas las edades. Y el toreo a caballo de Diego Ventura: vistoso, rompedor, con momentos mágicos como esa banderilla que ha puesto con la grupa del caballo apoyada en tablas…

Ha sido de verdad el reencuentro de Joselito con su público. Un reencuentro que va más allá de la nostalgia, que enlaza la memoria con tardes inolvidables, con un modo de ser torero, de sentir el toreo, sin el cual no podrían entenderse los grandes toreros jóvenes del escalafón. Y su toreo señorial de recibo a la verónica; y su galleo por chicuelinas y esos delantales y esa media tan lenta, tan sublime, tan sentida. Como todo el toreo con la muleta, reposado, haciendo siempre bien las cosas; en torero, en Joselito. Y una estocada magistral, aunque fuera al segundo intento.

Ha sido de verdad el torero artista de El Fundi. El verdadero artífice de la movilización a favor de Adrián. Su señorío lo ha demostrado hoy también con capote, banderillas y muleta. Lentísimo el toreo a la verónica, sublimes y ceñidísimas las chicuelinas, grandísimos los pares de banderillas,… Y faena sabia, de maestro grande, con la muleta. Un toreo hondo, aunque a media altura para que el toro durara, para exprimir todo lo que tenía. Impresionante cómo ha ligado cuatro pases diferentes (trincherazo, cambio de mano, afarolado y de pecho) en un auténtico ejercicio de armonía. Y cómo ha finalizado de una gran estocada recibiendo (aunque fuera a la segunda).

Y de verdad también lo de Ponce. Su auténtica capacidad para sacar de donde no hay, como de ese toro que le ha tocado en desgracia, el peor de la mañana, al que además le habían pegado bastante y no muy bien. Pero él lo hace todo medido, discretamente, como si no fuera importante,… Y construye una faena con sentido, con temple y con gusto.

Y, ¡cómo no! De verdad ha sido la pasión de Morante. En ese recibo con el capote recordando a Paula. En ese tercio memorable de banderillas en el que el toro le (nos) ha dado un susto imponente cuando lo ha arrollado al caer el torero en su cara cuando lo estaba recortando para colocarlo; y cómo se ha levantado y le ha puesto un par por los adentros de los que ya no se ven. Ya la faena de muleta arrebatada, con algunos pases sublimes y tandas (como la última con la derecha) que son un auténtico prodigio de inspiración fuera de cualquier canon estético. O como esa estocada hasta la bola al encuentro. ¡Vamos, lo que viene siendo que se espera de un torero de arte!

Y verdadera la maestría del Juli. Desde el recibo con el capote ligando los lances sin mover los pies juntos del suelo, o ese quite con las vueltas del capote,… O esa faena toda al natural, templada, de pases largos, sentidos, profundos,… Como los de aquella tarde de la despedida de Curro Vázquez en la que, en esta misma plaza, Julián demostró que sabía y quería torear de otra manera. Más lenta, más honda, más profunda.

Y ha sido, en fin, de verdad, la capacidad de un chaval tan joven y con tan pocos novillos lidiados como Christian Escribano que ha demostrado un grandísimos concepto con el capote y un gran temple con la muleta. Sin demostrar el pánico que debe suponer hacer el paseíllo con esas seis figuras y con la plaza llena.

Pero han sido de verdad, sobre todo, las lágrimas que la plaza entera ha derramado cuando, antes de empezar el paseíllo, han sacado en su silla de ruedas a Adrián al centro del ruedo, desde donde ha saludado en gesto torero a través de las manos de su esposa. Llanto de dolor y de impotencia. De rabia torera. De imaginarse cada uno cuánto sufrimiento puede llegar a una familia cuando sucede algo así. Pero un llanto también con la esperanza de saber que si esto sucede en el mundo del toro, profesionales y aficionados dan un paso al frente y tratan de que la vida que se avecina, tan diferente, sea al menos llevadera en los afectos y en lo material.

¡Ejemplar lección de temple y torería la de Adrián, su mujer y su hijo!

¡Soberbia muestra de bondad la de todos los profesionales que han salido hoy al ruedo para ayudar a que su amigo, su compañero, tuviera un reconocimiento que le alegrara el espíritu; y un colchón económico que le permita vivir dignamente!