sábado, 20 de diciembre de 2008

23 de abril de 2009

Me cuelo en el terreno de J.M., pero no quería dejar de compartir la satisfacción del anuncio del primer cartel de la próxima temporada. ¡Y vaya cartel!

Plaza de La Maestranza (Sevilla).
Jueves 23 de abril. Día de San Jorge y jueves de preferia.
Toros de Victorino Martín
Mano a mano: Morante de la Puebla - Manuel Jesús "el Cid"

Tengo para mí que el revulsivo que ha supuesto José Tomás y la rotundidad demostrada por Perera durante toda la temporada del 2008 va a obligar a todos los toreros a esfuerzos importante por demostrar que no son uno más.

Por otro lado, en un año que económicamente no nos va a dar una sola alegría, probablemente los aficionados tendrán que dosificar su aparición por las plazas. Y en la reventa habrá muchos menos promotores pagando sus favores a los Concejales de Urbanismo (además de...) con barreras de sombra.

De el Cid se habla que probablemente se encierre con 6 victorinos en Madrid. Y en Sevilla va mano a mano con Morante. La verdad es no se alivia ni una mijita. Impresionante la verdad de este torero. E impresionante su mano izquierda. Empezar una faena citando desde casi el centro del ruedo y enganchar directamente con un natural como hizo el pasado día de San Isidro es algo que está en la muñeca de muy pocos toreros. Y su capacidad de entendimiento y lidia de los toros del paleto de Galapagar es la más completa que ha habido nunca. Ha conseguido entender que haciendo según qué cosas a estos toros se les puede torear con una hondura y una emoción que no se puede conseguir con ningún otro tipo de encaste. Eso sí, Manuel, echa uns horitas en el carretón si no te importa...

Y lo que pueda hacer Morante con los victorinos es todo un misterio. Ya conté al relatar la crónica del 12 de octubre en Zaragoza que tengo la sensación de que las gestas del de La Puebla (que han sido muchas) son siempre mucho más rotundas en la imaginación del tiempo de la espera que en su concreción. Pero casi siempre hay en ellas momento que justifican con creces esa tarde. El sexto toro de aquella Beneficencia en Madrid, por ejemplo.

Morante es un torero único, irrepetible. Que va adquiriendo una técnica, unas dosis de poder y un pundonor que cuando se mezcla con su duende dan lugar a experiencias inéditas.

Yo, por si acaso, me voy sacando ya el billete el AVE. La entrada en la Plaza, ¿quién la consigue?

sábado, 13 de diciembre de 2008

El toro de Willendorff

Ya ha finalizado, con su cúpula, la era Barceló , a mí, contra viento y lluvia, me parecía un cartel muy interesante, como ya expliqué. Le habían encomendado el encargo de este año al pintor abstractivo Manuel Salinas, al que, para evitar polémicas, los maestrantes solicitaron por adelantado un boceto para dar el nihil obstat. Tan a su encargo se ha puesto que ha dejado hasta el sello de los maestrantes impreso en el dintel del cuadro. Por cumplir que no quede. Otra vez ha oficiado Juan Manuel Bonet de improvisado comentarista, esperaba según parece, seis o siete manchas, pero no: ha salido un toro, toro, toro (dicho con la voz bronca del siete). Vamos, un mamut fofo y flojo de carnes, que sólo si se compone uno la impresión de dinamismo consigue representar lo que busca, la fuerza del toro cuando sale de la plaza. O sea que el toro ha salido "movido" y por eso parece gordo, un cartel echado a perder, porque este pintor no es Umberto Boccioni que verdaderamente sabía pintar el dinamismo, aunque fuera el de un jugador de fútbol. Como el del año anterior era chico se corrige a la sevillana manera, que tanto nos recuerda siempre al cuento del Traje Nuevo del Emperador, están todos muy contentos con su cartel y el toro grande ande o no ande, que no andará. Pero lo mejor lo ha dicho el inefable empresario de las 7 suspensiones 7: "para nosotros era muy importante que en el cartel no hubiera amarillo -que da mal fario- para que la feria no se moje", y ni "mu" de lonas o drenajes, (creo que han puesto un altavoz como inversión), que con cuatro rituales y cinco genuflexiones delante de este mostrenco toro mítico, que de rupestre tiene las carnes grasientas de la Venus de Willendorff, se resuelven las circunvoluciones del Hispasat y el cambio climático de paso. Claro que a lo mejor va a cambiar el color del albero y en lugar de traerlo de Alcalá nos ponen escoria ferruginosa de Bilbao, ya que estamos con toros mastodónticos. Pero detrás del toro ("mira cómo viene por Huelva") hay un encapotado de lluvia que da miedo y la mala conciencia de quien disimula en el arte sus incompetencias, no vaya a ser que la "cúpula" del cielo caiga sobre sus cabezas. Empresarios y maestrantes.


Mejor estará la portada de la feria, con los arcos de la Plaza, y con mi palco asomado al real en el que siquiera estaré virtualmente, que ya era hora. El diseño es obra de Julio Domínguez.













Y también me ha gustado la recreación pop del cartel de Feria y Semana Santa de la artista Uta Geub.
Son las dos únicas buenas gestiones que hemos conocido de este Ayuntamiento en diez años y, cómo ven, tampoco es para tirar cohetes.
Aunque de momento, llueve, hace, frío y amenaza Navidad, tan taurina.

Paradoja mediática


Mientras la TVE no retransmite corridas de toros, el Gobierno de España (Ministerio de Industria) realiza una campaña




a favor de la TDT con el toro por delante, mejor, por detrás.


A lo mejor quieren decir ¡ay! que lo del toro, como sabemos, es algo sólamente analógico.


Cuando no en blanco y negro, como el toro Atrevido de Antoñete.


Eso sí, un buen aficionado nunca le hubiera puesto un herraje de antenas al toro en la penca del rabo, eso se lo dejamos a los ecologistas...