La plaza no se ha llenado. Pero los que no han venido se lo han perdido.
Hemos visto al mejor Morante. Asentado, técnico y con voluntad. Además de un pellizco cada vez más intenso, un arte más sublime.
No ha habido un triunfo rotundo, pero todo lo que el de La Puebla ha hecho esta tarde demuestra que merece la pena seguirlo. Que no es, ni de lejos, uno más. Que tiene una concepción del toreo única y unas muñeccas prodigiosas. Que es capaz de ralentizar el tiempo a la verónica, de arrastrar con parsimonia y belleza la muleta al natural, de rematar cada serie de forma inimitable.
En su primero ha toreado de forma primorosa a la verónica y con la muleta ha dejado una serie al natural bellísima. El cuarto ha sido más soso, insustancial, y el torero sólo ha podido dejar su torería como cartel. En el sexto hubo momentos hondos y una disposición absoluta, pero el toro dio poco de sí. Sólo retazos, pero únicos.
No había tenido suficiente y regaló el sobrero. El modo en que meció el capote ha sido indescriptible. y en una de las verónicas ha hipnotizado completamente al toro llevándolo embebido al ralentí. Lo lidió de forma magistral y puso banderillas de forma aseada en dos pares (y uno algo desajustado, que todo hay que decirlo). El toro se rajó pronto y por eso sólo pudimos ver un par de series con la derecha completas, pero en cada una de ellas el público se levantó aplaudiendo emocionado, con pasión y respeto. La espada cayó baja y sólo hubo una oreja a pesar de la petición casi unánime de la segunda. Pero eso es lo de menos.
Lo importante es que ha vuelto. Y que lo hace renovado, suelto, intenso, variado, sabroso y decidido. Hay que seguirlo siempre que se pueda.
Lo del Pana mejor valorarlo sólo como un apunte extravagante y prescindible. Tuvo un toro de triunfo grande y otros dos con los que era posible un toreo ajustado y hondo que ni siquiera intentó. El problema no es que toree despegado o que la variedad se limite a composiciones para dejar pasar al toro sin obligarle y sin estética. La cuestión es que nos quedamos con la sensación de que desplegó a placer su toreo y no nos dijo nada bueno.
(Mañana y el domingo tres corridas en Olivenza. Ya contaremos el lunes cómo ha ido)
viernes, 29 de febrero de 2008
domingo, 24 de febrero de 2008
La Destrucción de un Sueño
...o de los paisajes taurinos de una Sevilla rota.
Mocitas las de la Alfalfa;
mocitos los pintureros;
negros pañuelos de talle
y una cinta en el sombrero.
Dos viudas con claveles
negros, en el negro pelo.
...
Ocho caballos llevaba
el coche del Espartero.
Fernando Villalón
Qué pueda, Virgen, que pueda
volver con sangre a Sevilla
y al frente de mi cuadrilla
lucirme por la Alameda.
Rafael Alberti (Joselito en su Gloria)
Ni las niñas de la Alfalfa suspirarán más por el Espartero, ni podrá nunca volver Joselito a pasear por la Alameda aunque retornara del transmundo porque ni ya existe la Alameda, ni la Alfalfa es lo que fuera.
Nuestro inefable Ayuntamiento ha realizado una destrucción genocida del centro histórico de Sevilla, perpetrándolo bajo el inefable slógan de la "Construcción de un Sueño", cuando lo que han hecho es aumentar la destrucción del sueño romántico y barroco que es mi ciudad.
En estos días de Cuaresma empiezo mis paseos por el centro, divagando por la ciudad de la gracia me he encontrado con una Alameda anegada en cemento, bolardos de granito, farolas de hangar, pérgolas de hormigón y baldosines de espiguilla azul y blanco que han desecado para siempre la vieja laguna de albero que fuera la Venecia de Sevilla, por decadencia y arriadas, el paseo más grande y largo de Europa.
Y el otro día, la Alfalfa, ya conocíamos la destrucción de la cercana Plaza de la Pescadería, pero mientras la Alfalfa siga siendo una colección de flexos hidráulicos de luz halógena, dura de piedra sin árboles, con bancos de madera noruega, no vuelvo a pasar por allí.
Ambos emplazamientos han sido destruido por la posmodernidad, desde Francia ya han dado aviso de cómo se destruye lo que era único en el mundo y nuestro inefable Ayuntamiento justifica sus incomprendidos proyectos comparándose con la Torre Eiffel...
¡Qué lastima no saber poner la modernidad en su sitio, tener que llevarla con uno impostada y recrecida como las setas de la Encarnación! Si como dijo Lagartijo lo clásico es lo que no puede ser mejor ¿a qué ha venido derruir lo clásico?
¡Con la de espacios que hay en Sevilla, en sus barrios periféricos que deberían dinamizarse con estos proyectos de inspiración moderna! Y, mientras, el centro más vacío que nunca, cada vez menos escenario para los festivales de primavera...
La destrucción de un sueño. Nos queda, afortunadamente, La Maestranza, pero todo se andará... ¡ah y que no les atropelle a ustedes una bicileta mientras sortean los baches por donde no pasan los carritos de bebé!
LA ALFALFA ANTES
LA ALFALFA AHORA
LA ALAMEDA ANTES
LA ALAMEDA AHORA
Disculpa, amigo Lorenzo, esta intromisión de denuncia ciudadana, pero la Alfalfa es El Espartero y la Alameda, Joselito.
X Feria Mundial del Toro
Hace 2 semanas se celebró la X Feria Mundial del Toro, que el año pasado tuvo un carácter testimonial debido a un encuentro de la OTAN auspiciado por nuestro siempre pacifista e inefable ayuntamiento. Por primera vez, además, se celebraba de forma indpendiente a la feria de la moda flamenca.
¡Qué maravilla! Qué gran tarde pasé con mi familia y cuánto disfruto mi pequeña Inés en su primer acercamiento a un mundo que, en lo esencial para ella, supuso ver una dehesa recreada con pequeños erales, grandes toros zoológicos, una banda musical, el colorido de los estands y un espectáculo único de caballos, animales y música de cuidada y noble presentación sin lidia.
Los ingredientes no podían ser mejores: una fastuosa exposición sobre Curro Romero donde tuve la oportunidad de acariciar la cabeza de Soneto, el toro colorao de Moura que nos hizo felices en Madrid en Octubre del 92, y de ver trajes de torear y muchas curiosidades sobre el faraón; un concierto de la Banda del Maestro Tejera o lo que es lo mismo la filarmónica de los pasodobles; una dehesa recreada con todo sus aditamentos, árboles, animales y tareas de campo; una exhibición de terribles toros de lidia; toreros firmando carteles (enorme la cola con el Cid y Manzanares jr.) y una preciosa plaza temporal donde disfrutamos enormemente (mi hija como en un circo) del espectáculo X Años de Emociones taurinas de Salvador Távora.
Fibes se ha quedado pequeña, nuestro inefable Ayuntamiento lleva años prometiendo la ampliación -de momento es imposible aparcar en los aledaños-, pero aún así creo que todo el toreo estaba representado: sastres, taxidermistas, ganaderos, restauradores, pintores, fotógrafos, prensa, ayuntamiento de todos los pueblos de España anunciando sus ferias.
Preciosas las "casetas de feria" de las ganaderías con reliquias de los tiempos heroicos del XIX. En la de la Real Maestranza vimos el original cartel de Barceló, la polémica del 2008 y que gana todavía más en directo.
Sobraban los estereotipos del toro: los niños de papá estancados en la falsa nobleza de actitudes aprendidas y completa ignorancia, como pasa con las cofradías, estos don Guidos, aprendices de señoritos, rancios en vestimentas y actitudes que oscurecen la fiesta y la degradan con sus ademanes hipócritas, lastre de latifundios milenarios. Y lo más importante, que no saben, que quieren saber y no saben más que combinar sus estridentes corbatas y sus patillas de bandolero...
Tras la diatriba clasista me vuelvo al espectáculo, lo de Távora tiene un mérito inmenso, hacer teatro con animales en estado salvaje y que haya coreografías perfectas no se entiende sino como magia. El espectáculo tiene la potencia visual de aunar al caballo y al toro con un cuadro flamenco y una cantante de fados, más el fondo alternado de Verdi y Mozart y otras escenas reconocibles de ópera. Por ejemplo fue fastuosa la actuación de los recortadores flotando sobre el toro vestidos con trajes de inspiración minoica, ver a los forcados mientras sonaba el fado triste de la Alfama de Lisboa, o a los caballos -con Rafael Peralta de invitado- como los animales blancos de los frisos del Partenón, unidos al fuego e incluso apartando a una corrida completa de 6 toros, el dinamismo cercano de las tareas camperas junto con la música creaba estampas, inolvidables carteles.
La exposición de Curro viajará a Olivenza.
¡Qué nobles se ven sus toros de triunfo!

¡Qué maravilla! Qué gran tarde pasé con mi familia y cuánto disfruto mi pequeña Inés en su primer acercamiento a un mundo que, en lo esencial para ella, supuso ver una dehesa recreada con pequeños erales, grandes toros zoológicos, una banda musical, el colorido de los estands y un espectáculo único de caballos, animales y música de cuidada y noble presentación sin lidia.
Los ingredientes no podían ser mejores: una fastuosa exposición sobre Curro Romero donde tuve la oportunidad de acariciar la cabeza de Soneto, el toro colorao de Moura que nos hizo felices en Madrid en Octubre del 92, y de ver trajes de torear y muchas curiosidades sobre el faraón; un concierto de la Banda del Maestro Tejera o lo que es lo mismo la filarmónica de los pasodobles; una dehesa recreada con todo sus aditamentos, árboles, animales y tareas de campo; una exhibición de terribles toros de lidia; toreros firmando carteles (enorme la cola con el Cid y Manzanares jr.) y una preciosa plaza temporal donde disfrutamos enormemente (mi hija como en un circo) del espectáculo X Años de Emociones taurinas de Salvador Távora.
Fibes se ha quedado pequeña, nuestro inefable Ayuntamiento lleva años prometiendo la ampliación -de momento es imposible aparcar en los aledaños-, pero aún así creo que todo el toreo estaba representado: sastres, taxidermistas, ganaderos, restauradores, pintores, fotógrafos, prensa, ayuntamiento de todos los pueblos de España anunciando sus ferias.
Preciosas las "casetas de feria" de las ganaderías con reliquias de los tiempos heroicos del XIX. En la de la Real Maestranza vimos el original cartel de Barceló, la polémica del 2008 y que gana todavía más en directo.
Sobraban los estereotipos del toro: los niños de papá estancados en la falsa nobleza de actitudes aprendidas y completa ignorancia, como pasa con las cofradías, estos don Guidos, aprendices de señoritos, rancios en vestimentas y actitudes que oscurecen la fiesta y la degradan con sus ademanes hipócritas, lastre de latifundios milenarios. Y lo más importante, que no saben, que quieren saber y no saben más que combinar sus estridentes corbatas y sus patillas de bandolero...
Tras la diatriba clasista me vuelvo al espectáculo, lo de Távora tiene un mérito inmenso, hacer teatro con animales en estado salvaje y que haya coreografías perfectas no se entiende sino como magia. El espectáculo tiene la potencia visual de aunar al caballo y al toro con un cuadro flamenco y una cantante de fados, más el fondo alternado de Verdi y Mozart y otras escenas reconocibles de ópera. Por ejemplo fue fastuosa la actuación de los recortadores flotando sobre el toro vestidos con trajes de inspiración minoica, ver a los forcados mientras sonaba el fado triste de la Alfama de Lisboa, o a los caballos -con Rafael Peralta de invitado- como los animales blancos de los frisos del Partenón, unidos al fuego e incluso apartando a una corrida completa de 6 toros, el dinamismo cercano de las tareas camperas junto con la música creaba estampas, inolvidables carteles.
La exposición de Curro viajará a Olivenza.
¡Qué nobles se ven sus toros de triunfo!
La Plaza de Toros de la Real Maestranza
"Saluda
a su distinguido Abonado y se complace en adjuntarle el cartel del Abono de la Temporada 2008 y los carteles de los festejos a celebrar en el Abono del presente año."
Ya hemos renovado, salvo la fatigosa presencia de las ganaderías "duras" y cierta repetición de combinaciones que la convierten en una feria paralela a la del 2007, los carteles son impecables y cuánto lamentamos que JT se la pierda, pero el plus es el plus.
Se lo debería haber pensado, parece que el 2 de Mayo tampoco tendrán suerte en Madrid.
sábado, 23 de febrero de 2008
Vistalegre (23 de febrero de 2008) - La Final
Al final, ganó Gómez del Pilar.
No era fácil decidir si él, después de jugársela con el difícil primero y dejar apuntes de su variado repertorio en el cuarto, o Daniel Sotillo, que en el segundo dio algunos naturales excepcionales. Tomasito, por su parte, no tuvo suerte con sus novillos, y aunque demostró disposición y algunos apuntes de pellizco, no terminó de cuajar.
Lo más preocupante, que al salir, algunos verdaderamente expertos decían que a su juicio ha sido el año en que menos claro han visto que alguno de los participantes tengan verdaderas cualidades de futuro. (Por mi parte, sin embargo, y sé mucho menos, he visto en algunos algunas pinceladas de gusto, que junto con técnica y valor pueden dar juego...).
Lo mejor, las tertulias de después con matadores, críticos, empresarios, apoderados y aficionados varios...
A mediados de semana, algunos van a Castellón. Otros nos quedamos en Madrid a ver el viernes a Morante y el Pana (hoy en el callejón) y el sábado y domingo a hacer triplete en Olivenza. No va a estar mal llegar al dos de marzo con siete festejos en lo que va de año.
No era fácil decidir si él, después de jugársela con el difícil primero y dejar apuntes de su variado repertorio en el cuarto, o Daniel Sotillo, que en el segundo dio algunos naturales excepcionales. Tomasito, por su parte, no tuvo suerte con sus novillos, y aunque demostró disposición y algunos apuntes de pellizco, no terminó de cuajar.
Lo más preocupante, que al salir, algunos verdaderamente expertos decían que a su juicio ha sido el año en que menos claro han visto que alguno de los participantes tengan verdaderas cualidades de futuro. (Por mi parte, sin embargo, y sé mucho menos, he visto en algunos algunas pinceladas de gusto, que junto con técnica y valor pueden dar juego...).
Lo mejor, las tertulias de después con matadores, críticos, empresarios, apoderados y aficionados varios...
A mediados de semana, algunos van a Castellón. Otros nos quedamos en Madrid a ver el viernes a Morante y el Pana (hoy en el callejón) y el sábado y domingo a hacer triplete en Olivenza. No va a estar mal llegar al dos de marzo con siete festejos en lo que va de año.
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Tomasito
II Congreso - Toros en el siglo XXI
No estaba anunciado por dónde llegar al Congreso y cuando al final conseguimos acceder por una puerta lateral descubrimos que el Palacio Vistalegre tiene también espacios administrativos que pueden dar su jugo.
Poca gente en el Congreso, pero dos conferencias excepcionales.
La primera, la de Juan Carlos Illera, doctor veterinario, profesor en Madrid y California, explicando los mecanismos neuroendocrinos del dolor y del estrés en el toro de lidia. Una exposición tremendamente divulgativa donde, tras mostrar cómo se genera el estrés y el dolor y cómo reacciona los mecanismos neuronales y endocrinos de los animales frente a estos estímulos, detallaba los análisis realizados en cientos de toros de lidia que demuestran su enorme capacidad de reacción frente a ambos. Como bien indicaba, él no habla de sufrimiento (sensación y sentimiento que no pueden cuantificarse) sino de reacciones químicas que conducen a pensar que el estrés y el dolor de la lidia no es tal. O, cuando menos, que es menor que el que el animal sufre en otros procesos totalmente aceptados socialmente (como su transporte). Lo más interesante, en todo caso, fue lo que sólo insinuó. Cómo en breve puede ser que hagan públicos estudios que demuestran la correlación entre el comportamiento de los terneros en el momento de ser herrados y el que desarrollan posteriormente en la plaza. Y cómo los resultados de los análisis a los toros de lidia difieren notablemente entre los que demuestran bravura y mansesumbre en las plazas, lo que tal vez (aunque esto no se dijo) vendría a permitir someterles a estas situaciones en campo abierto y testar la bravura sin crearles mecanismos de aprendizaje en la acometividad.
Luego, Antonio Ruiz y Antonio Moreno, veterinarios de las Plazas de El Puerto de Santa María y Málaga, mostraron una "ponencia audiovisual" titulada "El toro: sentimientos y contradicciones de un destino" en la que se recordaba la distinta vida de los bovinos de carne y los toros de lidia desde su nacimiento hasta su muerte (o indulto). Se trata, en la forma, de un auténtico poema visual. Y en la exposición (sobre todo la parte del toro de lidia) de un auténtico Pregón. En el Maestranza, le hubieran interrumpido no menos de veinte veces. Hoy, la emoción fue por dentro, uniéndonos al dolor de quien a pesar de la reciente muerte de su hermano, acudió y cumplió con su compromiso. En medio, fotografías de la dehesa, del toro en el campo, de ganaderos, tientas,... Homenaje a Álvaro Domecq, a Fuente Ymbro, a Fernando Domecq (Marqués de Domecq), a Torrestrella, a Ponce,... Para valorar cómo ha llegado al respetable sólo decir que al finalizar se le han solicitado traducciones al francés y al inglés para poder divulgarlo en distintos foros. Anunciaron la presentación inminente de un trabajo dedicado a Cebada. Habrá que seguirlos.
Poca gente en el Congreso, pero dos conferencias excepcionales.
La primera, la de Juan Carlos Illera, doctor veterinario, profesor en Madrid y California, explicando los mecanismos neuroendocrinos del dolor y del estrés en el toro de lidia. Una exposición tremendamente divulgativa donde, tras mostrar cómo se genera el estrés y el dolor y cómo reacciona los mecanismos neuronales y endocrinos de los animales frente a estos estímulos, detallaba los análisis realizados en cientos de toros de lidia que demuestran su enorme capacidad de reacción frente a ambos. Como bien indicaba, él no habla de sufrimiento (sensación y sentimiento que no pueden cuantificarse) sino de reacciones químicas que conducen a pensar que el estrés y el dolor de la lidia no es tal. O, cuando menos, que es menor que el que el animal sufre en otros procesos totalmente aceptados socialmente (como su transporte). Lo más interesante, en todo caso, fue lo que sólo insinuó. Cómo en breve puede ser que hagan públicos estudios que demuestran la correlación entre el comportamiento de los terneros en el momento de ser herrados y el que desarrollan posteriormente en la plaza. Y cómo los resultados de los análisis a los toros de lidia difieren notablemente entre los que demuestran bravura y mansesumbre en las plazas, lo que tal vez (aunque esto no se dijo) vendría a permitir someterles a estas situaciones en campo abierto y testar la bravura sin crearles mecanismos de aprendizaje en la acometividad.
Luego, Antonio Ruiz y Antonio Moreno, veterinarios de las Plazas de El Puerto de Santa María y Málaga, mostraron una "ponencia audiovisual" titulada "El toro: sentimientos y contradicciones de un destino" en la que se recordaba la distinta vida de los bovinos de carne y los toros de lidia desde su nacimiento hasta su muerte (o indulto). Se trata, en la forma, de un auténtico poema visual. Y en la exposición (sobre todo la parte del toro de lidia) de un auténtico Pregón. En el Maestranza, le hubieran interrumpido no menos de veinte veces. Hoy, la emoción fue por dentro, uniéndonos al dolor de quien a pesar de la reciente muerte de su hermano, acudió y cumplió con su compromiso. En medio, fotografías de la dehesa, del toro en el campo, de ganaderos, tientas,... Homenaje a Álvaro Domecq, a Fuente Ymbro, a Fernando Domecq (Marqués de Domecq), a Torrestrella, a Ponce,... Para valorar cómo ha llegado al respetable sólo decir que al finalizar se le han solicitado traducciones al francés y al inglés para poder divulgarlo en distintos foros. Anunciaron la presentación inminente de un trabajo dedicado a Cebada. Habrá que seguirlos.
martes, 19 de febrero de 2008
Vistalegre (17 de febrero de 2008) - Selección ¿natural?
José María, con su natural generosidad, ha dejado reposar la entrada anterior sobre la Academia en un encomiable afán por difundirla. Pero hay que seguir con el curso normal de la pretemporada y sería bueno que nos ilustrara sobre su visita a la Feria del Toro.
Coloco, entre tanto, una breve reseña de la semifinal del pasado domingo en Vistalegre.
Gómez del Pilar tuvo fortuna en el sorteo y supo aprovecharla. A su primero lo recibió bien con la capa y después de un irregular tercio de banderillas (el segundo par fue el mejor) embarcó al novillo con pases templados bajando la mano. Toreo muy lento con dos o tres series de especial relevancia. Luego, la faena fue perdiendo intensidad y después de una estocada entera algo caida paseó una oreja. En el cuarto, mejoró en banderillas y dio pases con la mano izquierda de gran calidad. Si consigue mantener la clase en su toreo con esta mano puede ser una auténtica revelación. Con la espada, sin embargo, tardó en acertar. El novillo vendió cara su muerte y fue premiado con la vuelta al ruedo. Dos novillos de categoría que aprovechó el madrileño con rotundidad.
Daniel Sotillo, en el segundo, toreó sin mayor relevancia con la capa, pero el toro dio una voltereta que se acabó notando en el resto de la faena. Dio algún pase bueno pero pasamos momentos de cierta intranquilidad cuando el novillo se lo echó varias veces a los lomos. Se le nota inseguro y sin un concepto claro. Mató de estocada entera lo que le facilitó una oreja de menos peso que la de su compañero. En el quinto, el novillo se queda corto y el de Écija tampoco tiene recursos para sacar faena de animales así (lógico, teniendo en cuenta su edad y experiencia). Alarga la faena, pero sin que dé de sí nada relevante. Mató muy bien.
Tulio Salgueiro, por su parte, hizo una faena larga al tercero de la mañana con una sucesión de pases insustanciales... salvo por tres naturales excepcionales y personalísimos. La suerte de matar, un auténtico calvario. Al último lo recibió bien con la capa, pero con la muleta anduvo apresurado, salvo algún pase con la derecha al comienzo de la faena con un toque más personal. Con la espada, nuevo sainete.
Al final, por decisión del jurado, Gómez del Pilar pasa a la final junto con Tomasito, de la Escuela de Arles, a quien ya vimos el cinco de enero. Luego, el público ha votado a Daniel Sotillo. Yo, sin embargo, voté al pacense. No por paisanaje. Sino porque esos pases sueltos al tercero creo que merecen mejores oportunidades. Si no es el próximo sábado será en otras ocasiones. Esperemos que dentro de unos años podamos decir que no nos hemos equivocado.
PD ¿Por qué no hay más oportunidades de ver este tipo de festejos? Es alentador ver la clase y la ilusión de todos los que empiezan...
Coloco, entre tanto, una breve reseña de la semifinal del pasado domingo en Vistalegre.
Gómez del Pilar tuvo fortuna en el sorteo y supo aprovecharla. A su primero lo recibió bien con la capa y después de un irregular tercio de banderillas (el segundo par fue el mejor) embarcó al novillo con pases templados bajando la mano. Toreo muy lento con dos o tres series de especial relevancia. Luego, la faena fue perdiendo intensidad y después de una estocada entera algo caida paseó una oreja. En el cuarto, mejoró en banderillas y dio pases con la mano izquierda de gran calidad. Si consigue mantener la clase en su toreo con esta mano puede ser una auténtica revelación. Con la espada, sin embargo, tardó en acertar. El novillo vendió cara su muerte y fue premiado con la vuelta al ruedo. Dos novillos de categoría que aprovechó el madrileño con rotundidad.
Daniel Sotillo, en el segundo, toreó sin mayor relevancia con la capa, pero el toro dio una voltereta que se acabó notando en el resto de la faena. Dio algún pase bueno pero pasamos momentos de cierta intranquilidad cuando el novillo se lo echó varias veces a los lomos. Se le nota inseguro y sin un concepto claro. Mató de estocada entera lo que le facilitó una oreja de menos peso que la de su compañero. En el quinto, el novillo se queda corto y el de Écija tampoco tiene recursos para sacar faena de animales así (lógico, teniendo en cuenta su edad y experiencia). Alarga la faena, pero sin que dé de sí nada relevante. Mató muy bien.
Tulio Salgueiro, por su parte, hizo una faena larga al tercero de la mañana con una sucesión de pases insustanciales... salvo por tres naturales excepcionales y personalísimos. La suerte de matar, un auténtico calvario. Al último lo recibió bien con la capa, pero con la muleta anduvo apresurado, salvo algún pase con la derecha al comienzo de la faena con un toque más personal. Con la espada, nuevo sainete.
Al final, por decisión del jurado, Gómez del Pilar pasa a la final junto con Tomasito, de la Escuela de Arles, a quien ya vimos el cinco de enero. Luego, el público ha votado a Daniel Sotillo. Yo, sin embargo, voté al pacense. No por paisanaje. Sino porque esos pases sueltos al tercero creo que merecen mejores oportunidades. Si no es el próximo sábado será en otras ocasiones. Esperemos que dentro de unos años podamos decir que no nos hemos equivocado.
PD ¿Por qué no hay más oportunidades de ver este tipo de festejos? Es alentador ver la clase y la ilusión de todos los que empiezan...
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martes, 5 de febrero de 2008
La Academia de la Tauromaquia y los premios del toreo
El cine español, según fuentes oficiales, tuvo el año 2007 unos 13.000.000 de espectadores, recibió notables subvenciones, horas y horas de televisión, mantuvo un cupo asegurado en cines y televisiones y disfrutó de una Academia que agrupa a los gremios del oficio, promociona su negocio y tiene su momento de gloria en horario de máxima audiencia en la Primera con asistencia del Ministro de Cultura incluida.
Sobre la asistencia a espectáculos taurinos no hay información oficial (o, si la hay, es de difícil acceso). A través de la página web del Ministerio del Interior y no sin dificultades puede conocerse el número de espectáculos taurinos... del año 2006, que son unos 2.000. A una media de 5.000 o 6.000 espectadores la cifra es sólo ligeramente inferior a la de nuestro cine, pese al ostracismo de TVE y de la mayoría de los medios de comunicación, que le dedican escasísimo espacio (sobre todo si lo comparamos con el cine). Pensemos las horas de entrevistas a directores de cine, actores, actrices, información sobre estrenos,... en informativos y programas de información general (no especializados) y comparémoslo con la atención destinada a ganaderos, matadores, novilleros,...
Además, el toreo proporciona notables ingresos a las administraciones (cánones de las concesiones de las plazas, IVA y otros impuestos,...). Y tengo la impresión (creo que no hay datos disponibles, que se agradecerían) de que las subvenciones a la Fiesta son muy inferiores a las del cine. Sin contar con la ausencia de cuota reservada de exhibición o fomento.
No quiero poner con esto en cuestión el interés cultural del fomento de nuestro cine. Sino que creo que la Fiesta de los toros tiene al menos tanta importancia (también cultural) como aquel. Por lo que la diferencia de trato resulta injusta y arbitraria.
Pero me temo que los distintos estamentos taurinos tampoco hacen demasiado para revertir esta situación. Porque es necesaria una unidad en la defensa y promoción de la tauromaquia que ahora no existe.
Y creo que la reciente entrega de los Goya puede marcarnos un interesante camino, que pasaría por dos actuaciones muy concretas:
1.- La creación de una Academia de la Tauromaquia (a semejanza de la del cine) que aglutinara a toreros, novilleros, ganaderos, banderilleros,picadores, empresarios, escritores taurinos,... Que sirviera para la defensa de la fiesta, su promoción y una interlocución básica con las Administraciones. Ya tenemos dos toreros académicos (Curro y Ponce) y numerosos con la Medalla de las Bellas Artes. Pero hay que dar un paso más y crear un organismo que aglutine a los profesionales y que le dé a la Fiesta la relevancia social que debe tener.
2.- El establecimiento de unos premios anuales, con su correspondiente ceremonia a la que dotar de toda la difusión mediática que se pueda y donde fueran los profesionales los que votaran a sus compañeros. Obviamente no faltan nombres posible para el premio (Pedro Romero, Cúchares, Paquiro,...), ni motivos escultóricos que crear. Respecto a las posibles categorías propongo las siguientes:
Sobre la asistencia a espectáculos taurinos no hay información oficial (o, si la hay, es de difícil acceso). A través de la página web del Ministerio del Interior y no sin dificultades puede conocerse el número de espectáculos taurinos... del año 2006, que son unos 2.000. A una media de 5.000 o 6.000 espectadores la cifra es sólo ligeramente inferior a la de nuestro cine, pese al ostracismo de TVE y de la mayoría de los medios de comunicación, que le dedican escasísimo espacio (sobre todo si lo comparamos con el cine). Pensemos las horas de entrevistas a directores de cine, actores, actrices, información sobre estrenos,... en informativos y programas de información general (no especializados) y comparémoslo con la atención destinada a ganaderos, matadores, novilleros,...
Además, el toreo proporciona notables ingresos a las administraciones (cánones de las concesiones de las plazas, IVA y otros impuestos,...). Y tengo la impresión (creo que no hay datos disponibles, que se agradecerían) de que las subvenciones a la Fiesta son muy inferiores a las del cine. Sin contar con la ausencia de cuota reservada de exhibición o fomento.
No quiero poner con esto en cuestión el interés cultural del fomento de nuestro cine. Sino que creo que la Fiesta de los toros tiene al menos tanta importancia (también cultural) como aquel. Por lo que la diferencia de trato resulta injusta y arbitraria.
Pero me temo que los distintos estamentos taurinos tampoco hacen demasiado para revertir esta situación. Porque es necesaria una unidad en la defensa y promoción de la tauromaquia que ahora no existe.
Y creo que la reciente entrega de los Goya puede marcarnos un interesante camino, que pasaría por dos actuaciones muy concretas:
1.- La creación de una Academia de la Tauromaquia (a semejanza de la del cine) que aglutinara a toreros, novilleros, ganaderos, banderilleros,picadores, empresarios, escritores taurinos,... Que sirviera para la defensa de la fiesta, su promoción y una interlocución básica con las Administraciones. Ya tenemos dos toreros académicos (Curro y Ponce) y numerosos con la Medalla de las Bellas Artes. Pero hay que dar un paso más y crear un organismo que aglutine a los profesionales y que le dé a la Fiesta la relevancia social que debe tener.
2.- El establecimiento de unos premios anuales, con su correspondiente ceremonia a la que dotar de toda la difusión mediática que se pueda y donde fueran los profesionales los que votaran a sus compañeros. Obviamente no faltan nombres posible para el premio (Pedro Romero, Cúchares, Paquiro,...), ni motivos escultóricos que crear. Respecto a las posibles categorías propongo las siguientes:
- Mejor matador
- Mejor novillero
- Mejor rejoneador
- Mejor picador
- Mejor banderillero
- Mejor cuadrilla
- Mejor faena del año
- Mejor toro del año
- Mejor ganadería
- Mejor feria
- Mejor tarde de toros
- Mejor actividad de difusión de la Fiesta
- Mejor obra gráfica taurina (cartel, cuadro, escultura, fotografía,...)
- Mejor obra escrita taurina
- Mejor empresario
- Mejor apoderado
- Premio de honor
¿No sería sensato ponerse a ello?
(No se cobran derechos de autor por la idea, pero se ruega que se cite la fuente. Que me conste, hasta ahora sólo Antonio Burgos había mencionado la posibilidad de que existiera esta Academia, pero sobre todo como recurso literario brillante y cabal. De hecho, prefería la Real Academia de las Nobles Artes del Toreo Según Sevilla, que no digo yo que no tenga sentido y arte, pero otro distinto del que aquí se propone.)domingo, 3 de febrero de 2008
CURRO ROMERO
(Los egipcianos cantan y palmean, arrojan al palenque la flor verde, el ramito que perfuma la faena, el desplante de bronce de la estatua bajo el signo victorioso de Heliópolis).
2.000 Toros sin mulillas
De viaje por Madrid, capital del toro de España, me invita a comer el compañero de butaca y bitácora taurina, o más bien me invita a romper el régimen sangriento que me autoimpuesto para caber mejor en mi abono de La Maestranza.
Entre vianda y vianda, este buen amigo me va poniendo las mejores faenas de todos los tiempos y echamos así 3 horas hasta acabar con los dvds del Cachorro por la Magdalena (en los años en que no llovía) y con incienso de la Esperanza de Triana, colocando al barrio, tan cercano a la Génova Episcopal.
El caso es que Lorenzo, que no conecta con youtube porque alguna fuerza maligna se lo ha castrado y no puede ver al Pana haciendo sus aventuras, el caso es que Lorenzo tiene 300 vídeos 300 de toros y arte torero, a siete toros por dvd (y son más los que hay) nos salen cerca de 2.100 toros que han sido arrastrados de la Tele o del VHS al DVD sin "emular", sin las mulillas.
Debe ser la colección taurina más importante de España y supone un afán y afición que me superan, pienso en cuando una vez le dije: "he comprado unos vídeos de Achúcaro con faenas históricas" -"No salen las faenas completas", me espetó. Yo tenía, tengo, 10 vídeos, y él 300, luego él sabe por lo menos 30 veces lo que yo, cocina 30 veces mejor, cobra 30 veces más, va a 30 funciones más que yo y ha tirado de 2.000 toros sin mulilla (¿y para qué necesitabas tú querido amigo, los toros en el e-mule?)
¡Qué gran abogado, Lorenzo, qué gran ganadero con su finca de estuches de disco y su plaza de tientas de deuvedes!
Gracias por la cena, la amistad y el vino de fermentación carbónica.
Entre vianda y vianda, este buen amigo me va poniendo las mejores faenas de todos los tiempos y echamos así 3 horas hasta acabar con los dvds del Cachorro por la Magdalena (en los años en que no llovía) y con incienso de la Esperanza de Triana, colocando al barrio, tan cercano a la Génova Episcopal.
El caso es que Lorenzo, que no conecta con youtube porque alguna fuerza maligna se lo ha castrado y no puede ver al Pana haciendo sus aventuras, el caso es que Lorenzo tiene 300 vídeos 300 de toros y arte torero, a siete toros por dvd (y son más los que hay) nos salen cerca de 2.100 toros que han sido arrastrados de la Tele o del VHS al DVD sin "emular", sin las mulillas.
Debe ser la colección taurina más importante de España y supone un afán y afición que me superan, pienso en cuando una vez le dije: "he comprado unos vídeos de Achúcaro con faenas históricas" -"No salen las faenas completas", me espetó. Yo tenía, tengo, 10 vídeos, y él 300, luego él sabe por lo menos 30 veces lo que yo, cocina 30 veces mejor, cobra 30 veces más, va a 30 funciones más que yo y ha tirado de 2.000 toros sin mulilla (¿y para qué necesitabas tú querido amigo, los toros en el e-mule?)
¡Qué gran abogado, Lorenzo, qué gran ganadero con su finca de estuches de disco y su plaza de tientas de deuvedes!
Gracias por la cena, la amistad y el vino de fermentación carbónica.
sábado, 26 de enero de 2008
Domingo de Resurrección
Toros de Zalduendo para
ENRIQUE PONCE (¿despedida?)
EL CID
TALAVANTE
Creo que es suficiente para frenar la huida Morantista, confirmado ya que torea en la Feria de Abril que, por cierto, va a replicar los carteles del 2.007, prácticamente.
¿Qué hacemos, Lorenzo?
ENRIQUE PONCE (¿despedida?)
EL CID
TALAVANTE
Creo que es suficiente para frenar la huida Morantista, confirmado ya que torea en la Feria de Abril que, por cierto, va a replicar los carteles del 2.007, prácticamente.
¿Qué hacemos, Lorenzo?
viernes, 25 de enero de 2008
The Sun Also Rises (Fiesta)
Autor(es) HEMINGWAY, ERNEST
Editorial DE BOLSILLO
ISBN 987-566-230-5
Esta es una novela sobre la impotencia sexual, desde luego, pero sobre todo una novela sobre la impotencia existencial.
Aunque seguramente ya ni la leen, alabo el gusto de los anglosajones que, con una obra tan poco directa, tan sutil, tan vaga de planteamientos y al tiempo tan profunda han sido hechizados por las corridas de toros de Pamplona y los encierros, porque apenas aparecen, porque apenas se mencionan para decepción de algunos en los que no me encontraré nunca.
Suelen decir que Hemingway falló en su descripción de las corridas de toros, cuando en ningún otra obra podemos sentir mejor el toreo de Marcial Lalanda ni la arquetípica presencia de Pedro Romero, joven, guapo y seductor.
En un párrafo se menciona que el toro sigue al trapo rojo y de ahí algunos han deducido errores de Don Ernesto, esto es sólo un adjetivo, como el de que la nieve es blanca, discutible literariamente, que tampoco, pero nada más.
El protagonista vive en París, en los años posteriores a la Gran Guerra cuando la ciudad era una fiesta para esta gauche divina americana que lo tenía todo en una Europa sin nada y cuyo dólar (o de papá) les permitía recorrer los lugares de recreo de todo el continente. En París la vida es alcohólica, vacía, fría e inane.
Se trata de un periodista católico (este detalle abunda en la obra de Hemingway para definir personalidades con sensibilidad natural y trascendente) apasionado de las corridas de toros, enamorado de una mujer a la que no puede satisfacer –herido de guerra- y que viaja de pesca a Navarra por Sanfermines con un grupo de jóvenes y hastiados amigos. Un hombre que reza y que recibe al sol sobre las yemas de los dedos mojadas de agua bendita en un párrafo conmovedor a la salida de la Catedral de Pamplona.
El catolicismo en Hemingway, como sus boxeadores o sus toreros, militares o cazadores remiten siempre a estados de percecpión especialmente desarrollados, nunca se trata (¡faltaría!) de beatería o papanatismo.
Lo que encuentran en España no es sólo la pasión de la fiesta desbordada, sino la naturalidad rústica de la fiesta, los campos secos y los valles verdes de Navarra, el vino que baña de risa la cara de los labriegos.
Los niños de papá llegan de París y se rozan con la vida en su estado puro, una vida en la que se cruza una pasión verdadera (por el torero) y una razón de muerte (la fiesta brava).
El toro que había matado a Vicente Gironés se llamaba Bocanegra, llevaba el número 118 de la ganadería de Sánchez Tabernero, fue el tercer toro que salió al ruedo aquella misma tarde y lo mató Pedro Romero.
Hasta la mitad de la novela no llegamos a Pamplona y en unas veinte páginas se cuenta la más maravillosa descripción de unas jornadas de pesca de trucha, esa salvaje naturaleza que don Ernesto encontraba en nuestro querido país.
El lenguaje de Hemingway es el de los diaólogos abruptos, secos, sencillos, difíciles de digerir, pero más profundos que el de mucha retórica. El autor nos entrega la vida tal cual en lo mejor de ella para comprenderla más. Una obra maestra y un libro de toros.
Es curioso que la escena última que no desvelo suceda ante un policía de tráfico de la Gran Vía (un aliciente más para leerla, ¿no creen?).
El título original THE SUN ALSO RISES hace referencia al Eclesiastés
"Una generación se va, otra generación viene, mientras la tierra siempre está quieta. Sale el sol, se pone el sol, jadea por llegar a su puesto y de allí vuelve a salir. "
Esta es la generación perdida para la que el Sol alumbró en Navarra.
Yo la he leído en la edición en DE BOLSILLO, hay una no mala película con Tyrone Power, pero que elude los más escabrosos asuntos.
martes, 22 de enero de 2008
Morante en Vistalegre
Morante vuelve el 29 de febrero a Vistalegre en mano a mano con El Pana.
La plaza estará llena de andaluces en el puente del Día de Andalucía y de madrileños que añoran recordar lo de la Beneficencia y prepararse para esas tres tardes que ha firmado en Las Ventas esta temporada.
Va a ser curioso ver también a El Pana, ese extraño personaje que dicen tiene una forma tan particular de entender el toreo.
Finalmente no habrá excursión a Méjico. Pero el comienzo de la temporada en España se presenta de lo más interesante. A saber:
- Cuando aún estamos en enero ya sabemos que Morante toreará al menos una tarde en Vistalegre y tres en las Ventas, que el Cid toreará la de Victorino en Madrid y en Sevilla, que José Tomás quiere hacer una temporada más larga que el año pasado, que Aparicio torea también tres tarde en las Ventas,...
- Las Ventas ha vuelto a convocar los concursos de carteles y de relatos taurinos.
- Aún no han salido los carteles de Barcelona, pero este año, para cuando empiece la temporada, esperamos poder ir en AVE (si la ministra -buena aficionada pero mejorable gestora- no aparece por allí).
- La plaza de El Puerto de Santa María ha salido a concurso. La empresa que llegue tratará de esforzarse y dejar buena imagen su primera temporada. Un aliciente más para ir.
- Fallas coinciden con Semana Santa. Extraña composición de ninots y pasos procesionales. Estando de vacaciones, sería más fácil ir... si no estuviéramos en Sevilla.
- En pocas semanas se celebran las semifinales y la final del Certamen de novilleros en Vistalegre.
¡Ya tenemos toros todo el año...!
La plaza estará llena de andaluces en el puente del Día de Andalucía y de madrileños que añoran recordar lo de la Beneficencia y prepararse para esas tres tardes que ha firmado en Las Ventas esta temporada.
Va a ser curioso ver también a El Pana, ese extraño personaje que dicen tiene una forma tan particular de entender el toreo.
Finalmente no habrá excursión a Méjico. Pero el comienzo de la temporada en España se presenta de lo más interesante. A saber:
- Cuando aún estamos en enero ya sabemos que Morante toreará al menos una tarde en Vistalegre y tres en las Ventas, que el Cid toreará la de Victorino en Madrid y en Sevilla, que José Tomás quiere hacer una temporada más larga que el año pasado, que Aparicio torea también tres tarde en las Ventas,...
- Las Ventas ha vuelto a convocar los concursos de carteles y de relatos taurinos.
- Aún no han salido los carteles de Barcelona, pero este año, para cuando empiece la temporada, esperamos poder ir en AVE (si la ministra -buena aficionada pero mejorable gestora- no aparece por allí).
- La plaza de El Puerto de Santa María ha salido a concurso. La empresa que llegue tratará de esforzarse y dejar buena imagen su primera temporada. Un aliciente más para ir.
- Fallas coinciden con Semana Santa. Extraña composición de ninots y pasos procesionales. Estando de vacaciones, sería más fácil ir... si no estuviéramos en Sevilla.
- En pocas semanas se celebran las semifinales y la final del Certamen de novilleros en Vistalegre.
¡Ya tenemos toros todo el año...!
lunes, 21 de enero de 2008
Una propuesta de Feria
Acaban de darse a conocer los carteles de Castellón, la primera Feria importante del 2008.
Hay una coincidencia generalizada en que son carteles rematados y que es la mejor Feria que Patón ha confeccionado desde que lleva gestionando aquella plaza. Sin embargo, como en todas las Ferias, hay ausencias. Y en esta, sobre todo tres: Ponce, Castella y Morante. A mi juicio, sin estos tres toreros no se puede hablar hoy de una Feria rematada. Probablemente la responsabilidad de que no hayan ido no es (o no es sólo) del empresario. A veces, no es posible conjugar las pretensiones de todos los diestros y, otras, el desencuentro con la afición o con la empresa impiden el acuerdo.
Además de las ausencias, José Tomás va en un cartel inusual, con Esplá y Tejela. No sé si las pretensiones económicas del de Galapagar impiden otras combinaciones (en Valencia parece que va con Barrera y con otro torero valenciano) pero lo cierto es que los aficionados buscan que JT se mida con Juli, Ponce, Perera, Talavante, Morante, Manzanares, Cayetano,... Lo cual no desmerece a otros posibles compañeros. Pero la competencia se libra en distintos niveles y por diferentes galardones. Y la maestría que puede aportar Esplá (indudable) no tiene nada que ver con los deseos de Juli, Ponce o los demás por ser los triunfadores indiscutibles de las ferias relevantes. O el interés porque Barrera vuelva a torear como hizo en sus comienzos no parece que sea una competición comparable a la que debería librar José Tomás. Sobre todo porque el resto de los que están arriba (y Ponce y el Juli los primeros) siguen demostrando que no rehuyen la pelea con nadie.
Sabiendo que cada plaza tiene sus particularidades, y que no a todos los toreros se les entiende igual en todas las latitudes, me permito sugerir las combinaciones de una posible Feria de ocho festejos en una plaza de segunda: 6 corridas de toros, 1 de rejoneo y 1 novillada. No repiten diestros ni ganaderías, ni hay "mano a mano" o encerronas. No es la que más me gustaría (yo sí repetiría algún torero), pero se le parece bastante:
Día 1. (Rejones). Toros de Moura para Pablo H. de Mendoza, Diego Ventura y Sergio Galán.
Día 2. (Novillada). Novillos de Guadaira para Pepe Moral, Rubén Pinar y Juan Luis Rodríguez.
Día 3: Toros de Victoriano del Río para Morante de la Puebla, Juan Bautista y Manzanares.
Día 4: Toros de J. P. Domecq para Ponce, Castella y Curro Díaz.
Día 5: Toros de Fuente Ymbro para Esplá, Uceda Leal y Rafaelillo.
Día 6: Toros de Núñez del Cuvillo para José Tomás, El Juli y Alejandro Talavante.
Día 7: Toros de Alcurrucén para Julio Aparicio, Miguel Ángel Perera y Cayetano.
Día 8: Toros de Victorino para El Fundi, López Chaves y El Cid.
Hay una coincidencia generalizada en que son carteles rematados y que es la mejor Feria que Patón ha confeccionado desde que lleva gestionando aquella plaza. Sin embargo, como en todas las Ferias, hay ausencias. Y en esta, sobre todo tres: Ponce, Castella y Morante. A mi juicio, sin estos tres toreros no se puede hablar hoy de una Feria rematada. Probablemente la responsabilidad de que no hayan ido no es (o no es sólo) del empresario. A veces, no es posible conjugar las pretensiones de todos los diestros y, otras, el desencuentro con la afición o con la empresa impiden el acuerdo.
Además de las ausencias, José Tomás va en un cartel inusual, con Esplá y Tejela. No sé si las pretensiones económicas del de Galapagar impiden otras combinaciones (en Valencia parece que va con Barrera y con otro torero valenciano) pero lo cierto es que los aficionados buscan que JT se mida con Juli, Ponce, Perera, Talavante, Morante, Manzanares, Cayetano,... Lo cual no desmerece a otros posibles compañeros. Pero la competencia se libra en distintos niveles y por diferentes galardones. Y la maestría que puede aportar Esplá (indudable) no tiene nada que ver con los deseos de Juli, Ponce o los demás por ser los triunfadores indiscutibles de las ferias relevantes. O el interés porque Barrera vuelva a torear como hizo en sus comienzos no parece que sea una competición comparable a la que debería librar José Tomás. Sobre todo porque el resto de los que están arriba (y Ponce y el Juli los primeros) siguen demostrando que no rehuyen la pelea con nadie.
Sabiendo que cada plaza tiene sus particularidades, y que no a todos los toreros se les entiende igual en todas las latitudes, me permito sugerir las combinaciones de una posible Feria de ocho festejos en una plaza de segunda: 6 corridas de toros, 1 de rejoneo y 1 novillada. No repiten diestros ni ganaderías, ni hay "mano a mano" o encerronas. No es la que más me gustaría (yo sí repetiría algún torero), pero se le parece bastante:
Día 1. (Rejones). Toros de Moura para Pablo H. de Mendoza, Diego Ventura y Sergio Galán.
Día 2. (Novillada). Novillos de Guadaira para Pepe Moral, Rubén Pinar y Juan Luis Rodríguez.
Día 3: Toros de Victoriano del Río para Morante de la Puebla, Juan Bautista y Manzanares.
Día 4: Toros de J. P. Domecq para Ponce, Castella y Curro Díaz.
Día 5: Toros de Fuente Ymbro para Esplá, Uceda Leal y Rafaelillo.
Día 6: Toros de Núñez del Cuvillo para José Tomás, El Juli y Alejandro Talavante.
Día 7: Toros de Alcurrucén para Julio Aparicio, Miguel Ángel Perera y Cayetano.
Día 8: Toros de Victorino para El Fundi, López Chaves y El Cid.
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viernes, 18 de enero de 2008
Artistas y otra fauna
Entre los diversos personajes del arte y la farándula aficionados a los toros, hay uno que lo proclama con una naturalidad y frecuencia poco acostumbradas: Luis Eduardo Aute.
No lo esconde, lo pregona. Y no sólo ahora, cuando el retorno de José Tomás ha hecho apuntarse a muchos a una afición que desconocen profundamente. Aute lleva años acudiendo a los toros y dejando apuntes de su afición. No en vano tituló un magistral concierto con Silvio Rodríguez en Las Ventas, "Mano a mano". Y no faltaron ya entonces en aquel ruedo (sería en torno al año 93) numerosas referencia a la Fiesta.
El pasado año estuvo en Ávila en los actos organizados por la Plataforma para la Defensa de la Fiesta y aquí dimos referencia de aquel fin de semana y de su concierto.
Hoy, en el País, se incluye una entrevista con él.
Alude a su residencia en la Fuente del Berro, zona de pequeños chalets en pleno centro de Madrid, entre el Pirulí y las Ventas. Y dice cosas como estas:
"¿Más ventajas del barrio? Una fundamental: Las Ventas a tiro de piedra. "El mundo se divide en dos, taurinos y marcianos", proclama entre volutas de humo. "El toro es seducción y engaño. Es muerte, sexo, estética, riesgo, valor. Lo tiene todo".
Sexo, amor, muerte, Dios. En el fondo, dice Aute, "son todo el mismo material". Y constituyen las constantes en una obra que supera el medio siglo en lo pictórico y alcanza las cuatro décadas como cantautor, con trescientas y pico canciones a las espaldas. "Sólo se me ocurre algo mejor que una tarde de gloria de José Tomás: un buen polvo. Y no hablo de aerobic genital, no, sino de un polvo enamorado", anota con un destello en la mirada. "
No sé si es más fácil tropezarse con una tarde de gloria de José Tomás, con una sesión de aerobic genital o con un polvo enamorado. De las dos últimas, al menos nos queda el consuelo de estar en nuestra mano el cincuenta por ciento del éxito (no siempre asegurado).
No deja de ser frustrante que hayamos de considerar noticia que los toros se paseen con naturalidad por las páginas de la cultura. Pero es que no es habitual que los artistas aludan a la Fiesta con rigor y admiración. ¡Qué vamos a hacerle!
No lo esconde, lo pregona. Y no sólo ahora, cuando el retorno de José Tomás ha hecho apuntarse a muchos a una afición que desconocen profundamente. Aute lleva años acudiendo a los toros y dejando apuntes de su afición. No en vano tituló un magistral concierto con Silvio Rodríguez en Las Ventas, "Mano a mano". Y no faltaron ya entonces en aquel ruedo (sería en torno al año 93) numerosas referencia a la Fiesta.
El pasado año estuvo en Ávila en los actos organizados por la Plataforma para la Defensa de la Fiesta y aquí dimos referencia de aquel fin de semana y de su concierto.
Hoy, en el País, se incluye una entrevista con él.
Alude a su residencia en la Fuente del Berro, zona de pequeños chalets en pleno centro de Madrid, entre el Pirulí y las Ventas. Y dice cosas como estas:
"¿Más ventajas del barrio? Una fundamental: Las Ventas a tiro de piedra. "El mundo se divide en dos, taurinos y marcianos", proclama entre volutas de humo. "El toro es seducción y engaño. Es muerte, sexo, estética, riesgo, valor. Lo tiene todo".
Sexo, amor, muerte, Dios. En el fondo, dice Aute, "son todo el mismo material". Y constituyen las constantes en una obra que supera el medio siglo en lo pictórico y alcanza las cuatro décadas como cantautor, con trescientas y pico canciones a las espaldas. "Sólo se me ocurre algo mejor que una tarde de gloria de José Tomás: un buen polvo. Y no hablo de aerobic genital, no, sino de un polvo enamorado", anota con un destello en la mirada. "
No sé si es más fácil tropezarse con una tarde de gloria de José Tomás, con una sesión de aerobic genital o con un polvo enamorado. De las dos últimas, al menos nos queda el consuelo de estar en nuestra mano el cincuenta por ciento del éxito (no siempre asegurado).
No deja de ser frustrante que hayamos de considerar noticia que los toros se paseen con naturalidad por las páginas de la cultura. Pero es que no es habitual que los artistas aludan a la Fiesta con rigor y admiración. ¡Qué vamos a hacerle!
* * * * *
También en la entrevista que ha hecho esta mañana Carlos Herrera a Manuel Pizarro ha dejado deslizar éste varias referencias taurinas. La mejor, pedirle al andaluz que cambiara la música de fondo de violines por el pasodoble "Amparito Roca", que gentilmente han puesto al final de la entrevista en una versión manifiestamente mejorable.
* * * * *
El cartel del Domingo de Resurrección de este año en Madrid (Aparicio, Morante y Perera) resulta más atractivo, por original, que lo que va sonando de la Maestranza. Un acierto que se haya dado empaque a esta fecha, aunque con ello surja la duda de si retornar esa mañana y cambiar el albero de Sevilla por la incertidumbre madrileña. Ya veremos...
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miércoles, 16 de enero de 2008
Librería Rodríguez
A menudo los aficionados perdemos la perspectiva histórica y cultural de la Fiesta. Discutiendo sobre la colocación de los toreros y la variedad de los encastes, las combinaciones de las Ferias y los precios de los abonos, olvidamos el alcance de lo que tenemos entre manos.
Por eso es útil echarle un vistazo al Cossio de vez en cuando. Para comprobar cómo una obra así no sería posible sin siglos de tradición y mucho esfuerzo. Que sólo la costumbre no alumbra obras maestras.
Algo parecido sucede cuando uno visita la Librería Rodríguez de Madrid, o cuando recibe anualmente su magnífico catálogo. Uno percibe la extensión y diversidad del rito. Las diferentes lenguas en las que se ha expresado. Las artes a las que ha dado cobijo. Y cómo desde la poesía a la crónica costumbrista, desde la novela a la divulgación, desde el derecho a la medicina,... siempre ha habido algo nuevo que decir.
Es cierto que nada de lo que se lea sustituye al hombre que se enfrenta a un toro bravo. Que ningún cartel de seda reemplaza al recuerdo de una tarde de gloria. Que ni la mejor crónica supera las tertulias de después del festejo.
Pero en un nuevo inverno gris y frío, ojear los libros de sus estantes, tan cercanos a Las Ventas, estimula el recuerdo y aplaca la impaciencia.
Por eso es útil echarle un vistazo al Cossio de vez en cuando. Para comprobar cómo una obra así no sería posible sin siglos de tradición y mucho esfuerzo. Que sólo la costumbre no alumbra obras maestras.
Algo parecido sucede cuando uno visita la Librería Rodríguez de Madrid, o cuando recibe anualmente su magnífico catálogo. Uno percibe la extensión y diversidad del rito. Las diferentes lenguas en las que se ha expresado. Las artes a las que ha dado cobijo. Y cómo desde la poesía a la crónica costumbrista, desde la novela a la divulgación, desde el derecho a la medicina,... siempre ha habido algo nuevo que decir.
Es cierto que nada de lo que se lea sustituye al hombre que se enfrenta a un toro bravo. Que ningún cartel de seda reemplaza al recuerdo de una tarde de gloria. Que ni la mejor crónica supera las tertulias de después del festejo.
Pero en un nuevo inverno gris y frío, ojear los libros de sus estantes, tan cercanos a Las Ventas, estimula el recuerdo y aplaca la impaciencia.
domingo, 6 de enero de 2008
Vistalegre (5 de enero de 2008) - Optimismo
Ha sido el año que antes he comenzado la temporada taurina. Una fortuna que existan plazas de toros cubiertas y que, además de a otros usos, también se dediquen al que les resulta propio.
Mañana de víspera de Reyes Magos, entrada gratuita y plaza cubierta en algo menos de la mitad de su aforo.
No es un festejo al uso sino una clase práctica, lo cual comporta algunas diferencias en la liturgia de la lidia que un amable locutor se encarga de explicar después del paseillo. Como también anuncia antes de que salga cada becerro el nombre del novillero y de quienes pondrán las banderillas. Gran acierto.
José Luis Bote dirige la lidia y hay matadores presentes en el público: el Juli, cuya fundación patrocina el evento (enhorabuena y gracias, maestro); Julio Aparicio, miembro del jurado; Palomo Linares; Javier Vázquez;...
Hubo mucho interesante en el festejo a pesar de la bisoñez de los participantes.
Jiménez Fortes, de la Escuela de Málaga, instrumentó algunas verónicas templadas para recibir al primero de la mañana. Luego, "Gómez de Pilar", el siguiente lidiador, recetó unas chicuelinas vistosas, pero sin obligar al novillo. Los pares de banderilla primero y tercero magníficamente ejecutados, lástima no recordar el nombre del joven rehiletero. Con la muleta, además de la natural inexperiencia, se notó un cierto nerviosismo, tal vez porque el novillo se había colado un par de veces con el capote. Sin embargo, en la muleta no paró de embestir y lo hizo con claridad. El malagueño toreó de forma muy correcta en una faena larga, aunque algo despegado y sin obligar nunca al toro. Se notó también algo de la inexperiencia con el estoque, lo que le privó de un reconocimiento mayor.
"Gómez de Pilar" vio cómo devolvía a su primer novillo (mucho más cuajado que el anterior) por su invalidez. El sobrero no tenía tampoco excesiva fuerza, pero se notó sobre todo en la faena de muleta. El propio novillero fue quin banderilleó de forma vistosa, metiendo al público en la faena. Se notan influencias de el "Fandi" en el estilo, más atlético que profundo, pero quizá esto sea lo que deba esperarse de un novillero. ¡Ya tendrá tiempo de ir cogiendo reposo y hondura con los palos! Como el novillo andaba escaso de fuerzas, de forma inteligente lo templó a media altura, demostrando una cabeza serena y un notable buen gusto. Algunos naturales fueron realmente buenos. Mató de una casi entera algo baja y paseó la primera oreja de la mañana.
"Tomasito", de la escuela de Arles, brindó su faena al embajador de Francia en España. ¡Todo un detalle que estuviera en un festejo "menor"! (¿Cuántos políticos españoles habría por allí...?) La faena del novillero tuvo un especial mérito porque su oponente manseó de forma ostensible y era imposible sacarlo de la tablas. Tras insistir mucho, comenzó la faena de muleta con un pase cambiado (al estilo francés de Castella). Trató de repetirlo, pero el toro ya no iba por mucho que se acercara y lo citara de todos los modos posibles. Por eso, tuvo que perseguirlo junto a las tablas, plantarle cara y robarle pases uno a uno en una faena de muchísimo valor y que evidencia sus ganas y su inteligencia torera. Algunos de los naturales tuvieron un trazo excepcional y con la derecha logró algunos redondos profundos, bajando mucho la mano, ligándolos con cambios de mano tremendamente toreros. Se pegó un auténtico arrimón y consiguió más de lo que hubieran logrado compañeros con años de experiencia. Con la espada tuvo que intentarlo varias veces.
Tulio Salguero, de la Escuela de Badajoz (provincia en auge torero: Talavante, Perera, Ferrera,...) logró también momentos de importancia. Lanceó bien de recibo, aunque se le veía algo rígido y con dudas, lo que le costó que el novillo le arrollara al no marcarle claramente el viaje. Inició muy bien la faena de muleta, llevándose al novillo al centro del ruedo con pases templados. La primera parte de su faena la hizo toda con la mano izquiera, mezclándose pases meritorios con otros más vulgares. Con la derecha templó bien al toro y lo llevó muy largo, pero sin rematar bien los pases y las series, por lo que nuevamente fue arrollado (lo cual es razonable en su nivel de experiencia y sin duda le ayudará a aprender). Acabó con unas manoletinas invertidas y mató de media estocada y varios descabellos. El novillo fue premiado con la vuelta al ruedo y el novillero recibió una oreja.
Pablo Belando, de la Escuela de Murcia, recibió muy bien de capa a su novillo, al que toreó también muy bien en su turno el último novillero, Daniel Sotillo. Banderilleó muy bien a este novillo el mismo que lo hizo al primero de la tarde. Se nota que Belando es un torero muy resuelto, con soltura en el ruedo. Hizo una faena para el público, aunque tal vez no tanto para los aficionados. Estuvo inteligente, con técnica, sabiendo hacer pasar al toro, pero con falta de temple y de hondura. Su decisión y entrega le permitieron cortar también una oreja.
Daniel Sotillo, de la Escuela de Écija, demostró muy buenas maneras con la muleta. Antes, no había podido hacer mucho con el capote; sí lanceó bien, sin embargo, Jiménez Fortes. Sotillo toreó con la mano muy baja y templado. Algunos pases tuvieron mucho gusto, sobre todo con la mano derecha. Finalizó con unas manoletinas, cobró una estocada entera y cortó también una oreja.
Mucho mérito tienen todos ellos. Son las primeras veces que pueden matar un novillo y lo hacen en una plaza de relevancia, con bastante público y jugándose seguir adelante en un certamen que les puede abrir algunas puertas en este difícil mundo.
Finalmente, parece que de las tres clases prácticas preparatorias (18 novilleros), ésta ha sido la que más juego ha dado para el jurado. Tenían que elegir seis chavales para pasar a las semifinales y cuatro de ellos (Gómez del Pilar, Tomasito, Salguero y Sotillo) torearon esta mañana. Que tengan todos mucha suerte y en Febrero veremos qué dan de sí las semifinales y la final.
Mañana de víspera de Reyes Magos, entrada gratuita y plaza cubierta en algo menos de la mitad de su aforo.
No es un festejo al uso sino una clase práctica, lo cual comporta algunas diferencias en la liturgia de la lidia que un amable locutor se encarga de explicar después del paseillo. Como también anuncia antes de que salga cada becerro el nombre del novillero y de quienes pondrán las banderillas. Gran acierto.
José Luis Bote dirige la lidia y hay matadores presentes en el público: el Juli, cuya fundación patrocina el evento (enhorabuena y gracias, maestro); Julio Aparicio, miembro del jurado; Palomo Linares; Javier Vázquez;...
Hubo mucho interesante en el festejo a pesar de la bisoñez de los participantes.
Jiménez Fortes, de la Escuela de Málaga, instrumentó algunas verónicas templadas para recibir al primero de la mañana. Luego, "Gómez de Pilar", el siguiente lidiador, recetó unas chicuelinas vistosas, pero sin obligar al novillo. Los pares de banderilla primero y tercero magníficamente ejecutados, lástima no recordar el nombre del joven rehiletero. Con la muleta, además de la natural inexperiencia, se notó un cierto nerviosismo, tal vez porque el novillo se había colado un par de veces con el capote. Sin embargo, en la muleta no paró de embestir y lo hizo con claridad. El malagueño toreó de forma muy correcta en una faena larga, aunque algo despegado y sin obligar nunca al toro. Se notó también algo de la inexperiencia con el estoque, lo que le privó de un reconocimiento mayor.
"Gómez de Pilar" vio cómo devolvía a su primer novillo (mucho más cuajado que el anterior) por su invalidez. El sobrero no tenía tampoco excesiva fuerza, pero se notó sobre todo en la faena de muleta. El propio novillero fue quin banderilleó de forma vistosa, metiendo al público en la faena. Se notan influencias de el "Fandi" en el estilo, más atlético que profundo, pero quizá esto sea lo que deba esperarse de un novillero. ¡Ya tendrá tiempo de ir cogiendo reposo y hondura con los palos! Como el novillo andaba escaso de fuerzas, de forma inteligente lo templó a media altura, demostrando una cabeza serena y un notable buen gusto. Algunos naturales fueron realmente buenos. Mató de una casi entera algo baja y paseó la primera oreja de la mañana.
"Tomasito", de la escuela de Arles, brindó su faena al embajador de Francia en España. ¡Todo un detalle que estuviera en un festejo "menor"! (¿Cuántos políticos españoles habría por allí...?) La faena del novillero tuvo un especial mérito porque su oponente manseó de forma ostensible y era imposible sacarlo de la tablas. Tras insistir mucho, comenzó la faena de muleta con un pase cambiado (al estilo francés de Castella). Trató de repetirlo, pero el toro ya no iba por mucho que se acercara y lo citara de todos los modos posibles. Por eso, tuvo que perseguirlo junto a las tablas, plantarle cara y robarle pases uno a uno en una faena de muchísimo valor y que evidencia sus ganas y su inteligencia torera. Algunos de los naturales tuvieron un trazo excepcional y con la derecha logró algunos redondos profundos, bajando mucho la mano, ligándolos con cambios de mano tremendamente toreros. Se pegó un auténtico arrimón y consiguió más de lo que hubieran logrado compañeros con años de experiencia. Con la espada tuvo que intentarlo varias veces.
Tulio Salguero, de la Escuela de Badajoz (provincia en auge torero: Talavante, Perera, Ferrera,...) logró también momentos de importancia. Lanceó bien de recibo, aunque se le veía algo rígido y con dudas, lo que le costó que el novillo le arrollara al no marcarle claramente el viaje. Inició muy bien la faena de muleta, llevándose al novillo al centro del ruedo con pases templados. La primera parte de su faena la hizo toda con la mano izquiera, mezclándose pases meritorios con otros más vulgares. Con la derecha templó bien al toro y lo llevó muy largo, pero sin rematar bien los pases y las series, por lo que nuevamente fue arrollado (lo cual es razonable en su nivel de experiencia y sin duda le ayudará a aprender). Acabó con unas manoletinas invertidas y mató de media estocada y varios descabellos. El novillo fue premiado con la vuelta al ruedo y el novillero recibió una oreja.
Pablo Belando, de la Escuela de Murcia, recibió muy bien de capa a su novillo, al que toreó también muy bien en su turno el último novillero, Daniel Sotillo. Banderilleó muy bien a este novillo el mismo que lo hizo al primero de la tarde. Se nota que Belando es un torero muy resuelto, con soltura en el ruedo. Hizo una faena para el público, aunque tal vez no tanto para los aficionados. Estuvo inteligente, con técnica, sabiendo hacer pasar al toro, pero con falta de temple y de hondura. Su decisión y entrega le permitieron cortar también una oreja.
Daniel Sotillo, de la Escuela de Écija, demostró muy buenas maneras con la muleta. Antes, no había podido hacer mucho con el capote; sí lanceó bien, sin embargo, Jiménez Fortes. Sotillo toreó con la mano muy baja y templado. Algunos pases tuvieron mucho gusto, sobre todo con la mano derecha. Finalizó con unas manoletinas, cobró una estocada entera y cortó también una oreja.
Mucho mérito tienen todos ellos. Son las primeras veces que pueden matar un novillo y lo hacen en una plaza de relevancia, con bastante público y jugándose seguir adelante en un certamen que les puede abrir algunas puertas en este difícil mundo.
Finalmente, parece que de las tres clases prácticas preparatorias (18 novilleros), ésta ha sido la que más juego ha dado para el jurado. Tenían que elegir seis chavales para pasar a las semifinales y cuatro de ellos (Gómez del Pilar, Tomasito, Salguero y Sotillo) torearon esta mañana. Que tengan todos mucha suerte y en Febrero veremos qué dan de sí las semifinales y la final.
sábado, 22 de diciembre de 2007
RILKE
Gracias al poeta Santos Domínguez (http://santosdominguez.blogspot.com/) que me mantiene al día de las actualidades literarias (http://encuentrosconlasletras.blogspot.com/), dispongo de la traducción de Jaime Ferreiro Alemparte de parte del corpus poético de Rainer Maria Rilke, con T. S. Eliot el mayor poeta del siglo pasado.
Quien esté familiarizado con la obra de Rilke y su figura, aunque seguro que conoce el poema que sigue, no estará más de acuerdo en afirmar que no se trata de un lírico en el que se pueda atisbar en ningún caso presencias folklóricas en su obra a la manera de un Lorca, de un Picasso.
Es más, los animales son en él una presencia extraña en la que alienta un conocimiento primitivo dle mundo y del transmundo.
La presencia de España en su poesía, estudiada en profundidad por Jaime Ferreiro, es más honda, así posiblemente sus ángeles mortíferos de las Elegías de Duino estén inspirados por los ángeles del Greco. Sevilla, por ejemplo, no le causó impresión alguna y sin embargo en Ronda, el abismo, lo llevó a la ciudad irreal del aire atirantada.
No estuvo interesado en toros y sin embargo qué grandioso poema nos dejó al respecto, que por cierto, es citado en la serie Juncal por la última amante del torero, estudiosa del poeta.
Por extensión debe aludir a todo el toreo, ordenado en sus tercios por el chiclanero, a lo mejor revisó el poeta la tauromaquia de Paquiro, ya que no lo pudo ver torear pues murió en 1.854 mientras Rilke nació en 1.875
CORRIDA
(In memoriam Montes, 1.830)
Desde que, insignificante casi, se arrancó
del toril, el espanto pintado en el semblante
y aceptó la terquedad del picador
y la incitación de las banderillas
como si fuera un juego, crece ahora
su fogosa estampa -mira: en qué tamaña mole
se amontona del remoto y negro odio,
su testuz contraída como un puño,
no jugando ya contra uno cualquiera,
no, sino izados en la cerviz sangrientos
garfios detrás de los calados cuernos,
consciente ya de su enemigo eterno
ése, que en oro y seda rosa malva
se vuelve de pronto y como a un enjambre
de abejas, a las que de pronto despectivo tolerase,
al aturdido le deja bajo el brazo franco
el paso, mientras sus cálidas miradas se alzan
de nuevo levemente conducidas
y como aquel círculo, afuera, se aplacara
en el brillo y lo oscuro de sus ojos,
y en cada palpitación de los párpados,
hasta que apuesto, impasible, y sin odio
apoyado en sí mismo, sereno, sosegado,
hunde casi blandamente el estoque
en la gran ola que rueda y retorna,
y su ímpetu se ah0ga en el vacío.
RAINER MARÍA RILKE
(París, 3 de Agosto de 1.907)
"¿Ve cómo ese Rilke que ni sabía lo que es torear también nació para cantar a los toreros?"-dice Juncal.
El poema, como se ve, es solemne, sublime. Especialmente la última estrofa.
Quien esté familiarizado con la obra de Rilke y su figura, aunque seguro que conoce el poema que sigue, no estará más de acuerdo en afirmar que no se trata de un lírico en el que se pueda atisbar en ningún caso presencias folklóricas en su obra a la manera de un Lorca, de un Picasso.
Es más, los animales son en él una presencia extraña en la que alienta un conocimiento primitivo dle mundo y del transmundo.
La presencia de España en su poesía, estudiada en profundidad por Jaime Ferreiro, es más honda, así posiblemente sus ángeles mortíferos de las Elegías de Duino estén inspirados por los ángeles del Greco. Sevilla, por ejemplo, no le causó impresión alguna y sin embargo en Ronda, el abismo, lo llevó a la ciudad irreal del aire atirantada.
No estuvo interesado en toros y sin embargo qué grandioso poema nos dejó al respecto, que por cierto, es citado en la serie Juncal por la última amante del torero, estudiosa del poeta.
Por extensión debe aludir a todo el toreo, ordenado en sus tercios por el chiclanero, a lo mejor revisó el poeta la tauromaquia de Paquiro, ya que no lo pudo ver torear pues murió en 1.854 mientras Rilke nació en 1.875
CORRIDA
(In memoriam Montes, 1.830)
Desde que, insignificante casi, se arrancó
del toril, el espanto pintado en el semblante
y aceptó la terquedad del picador
y la incitación de las banderillas
como si fuera un juego, crece ahora
su fogosa estampa -mira: en qué tamaña mole
se amontona del remoto y negro odio,
su testuz contraída como un puño,
no jugando ya contra uno cualquiera,
no, sino izados en la cerviz sangrientos
garfios detrás de los calados cuernos,
consciente ya de su enemigo eterno
ése, que en oro y seda rosa malva
se vuelve de pronto y como a un enjambre
de abejas, a las que de pronto despectivo tolerase,
al aturdido le deja bajo el brazo franco
el paso, mientras sus cálidas miradas se alzan
de nuevo levemente conducidas
y como aquel círculo, afuera, se aplacara
en el brillo y lo oscuro de sus ojos,
y en cada palpitación de los párpados,
hasta que apuesto, impasible, y sin odio
apoyado en sí mismo, sereno, sosegado,
hunde casi blandamente el estoque
en la gran ola que rueda y retorna,
y su ímpetu se ah0ga en el vacío.
RAINER MARÍA RILKE
(París, 3 de Agosto de 1.907)
"¿Ve cómo ese Rilke que ni sabía lo que es torear también nació para cantar a los toreros?"-dice Juncal.
El poema, como se ve, es solemne, sublime. Especialmente la última estrofa.
EL CARTEL DE BARCELÓ

Dicen que un conserje de La Real Maestranza ha dicho: "¡ojú, este toro es como los que pintaban en las cuevas!". Juan Manuel Bonet ha destacado precisamente su fuerza primitivista y rupestre e incluso, por su energía y fondo amarillo mate, lo ha comparado con un palo de la baraja.
Barceló no es uno de mis pintores favoritos, pero este cuadro me gusta mucho, cuando esperábamos algo picassiano (a la manera del cartel de Barcelona, el de la reaparición de José Tomás) este toro de Altamira en costalada y alanceado, demuestra la inagotable capacidad de expresiones que suscita la tauromaquia y la fuerza provocadora de la misma-porque a algunos les parece un cartel antitaurino-.
A mí no, primero porque el toro rupestre remite a lo cósmico, a la lucha elemental y el toreo no es sino una estilizada transfiguración del arte de cazar; la segunda porque el toro, alanceado, es atravesado por la flecha de la muerte que, pintada de rojo y con trazas infantiles, más que a la lanza creo que remite a la flecha de Cupido, Eros frente a Thanatos.
Toro y torero en lucha hermosa.
Este toro transverberado es un violento estallido de perfecto dinamismo.
Barceló ha dicho algo nuevo y fuerte.
Bien por la Maestranza y sus carteles, están haciendo una estupenda colección y acciones como esta dignifican aún más este arte (no olvidemos lo que Barceló supone en el trasiego contemporáneo de la pintura).
domingo, 16 de diciembre de 2007
Julio Aparicio
Los noventa, en Madrid, fueron unos años muy duros para los aficionados a los toros. Ferias interminables, pocos toreros de verdadero interés y toros perpetuamente por los suelos.
Hubo ferias con sólo cinco o seis orejas para los matadores. Años en los que el triunfador fue Florito.
Pero, aún así, hubo tardes memorables. De dos de ellas ya hemos hablado aquí: la Goyesca de Joselito un dos de mayo y la de Curro con Soneto. La otra tarde que recuerdo sentir cómo la plaza se volvió loca por lo que estaba viendo fue la de la confirmación de alternativa de Julio Aparicio.
Aparicio, que de novillero tenía ya una importante legión de seguidores, tardó varios años en confirmar en Madrid. Primero por desacuerdos con la empresa, dudas,… y, finalmente, porque una lesión le hizo caerse de la Feria de San Isidro de 1993 en la que estaba anunciado.
La confirmación tuvo lugar el 18 de mayo de 1994, alternando con Ortega Cano y Jesulín. En el toro de la confirmación, Julio no lo vio claro y abrevió.
En el quinto, con la muleta, después de un par de pases de tanteo, echó a correr hacia el centro del ruedo. Comenté entonces con mi compañero de asiento si no habría tenido una visión el torero. Nos extrañaba, pero debió ser algo así. Desde allí, citó al toro y lo embebió en su muleta con pases de una inspiración desbordada. Toreó no sé si por bulerías, soleás o alegrías. Pero toreó flamenco en cualquier caso.
Era un toreo desgarrado. Técnicamente perfecto, pero radicalmente nuevo. Inimitable. Un toreo con el corazón. Arrebatado. Mezcla de improvisación y genio. De sentimiento y raza. De profundidad y adorno pinturero.
Desde la primera serie la gente vibró de una forma que pocas veces he visto en una plaza de toros, y casi ninguna en Las Ventas. Hubo quien se echaba las manos a la cara. Se pellizcaba para ver si estaba soñando. Abrazaba a quien tenía al lado.
Aquello no era una faena al uso. No era sólo buen toreo. Era magia. Un momento único que hacía sentirnos privilegiados a todos los que estuvimos allí.
El torero lloraba, desfondado, después de cada tanda. Y se sentó derrumbado junto a las tablas después de matar al toro. Se vació por completo y nos hizo sentir la inmensa majestad del arte a eso de las ocho y media de la tarde.
Los periódicos lo recogieron al día siguiente.
Joaquín Vidal tituló su crónica “soñar el toreo” y decía cosas como estas:
Fue el toreo soñado. Fue el toreo que los diestros con torería intensa rumian en las duermevelas de las corridas, cuando se amalgaman en los vericuetos del pensamiento los sueños de gloria y los presagios de tragedia. Así fue, como un sueño, el toreo cumbre que recreó Julio Aparicio ante el asombro de la cátedra, en el centro geométrico del redondel.
Fue también el toreo que había soñado la afición. El toreo perfecto, el toreo mágico; la suma y compendio de cuantos retazos de toreo profundo, emotivo y bello se hayan podido ver en toda una vida de aficionado. Aquellos muletazos de dominio, aquellos pases de suavidad infinita, la galanura de las trincherillas y de los cambios de mano, los naturales en su expresión más pura, los redondos convertidos en exquisitez; el broche deslumbrante de las suertes cabalmente ligadas, resuelto mediante el revoloteo jubiloso del pase de pecho el embrujo del ayudado; la estocada en la cruz a volapié neto, volcándose el matador sobre el morrillo del toro. Todos esos retazos de la tauromaquia excelsa —con marca exclusiva y autoría precisa cada cual—, que se hubieran llegado a ver en toda una vida de aficionado y se mantenían frescos en el recuerdo, de repente se ensamblaban y fundían convertidos en una sola y monumental creación artística, en el centro geométrico del redondel de Las Ventas.
Julio Aparicio fue el creador. Ocurrió de súbito. Trasteado el toro en unos armoniosos pases de tanteo, debió venirle de golpe la inspiración, corrió al centro geométrico del redondel, citó desde esa distancia, embarcó al toro que acudía vivo y fijo a tranco alegre, y de ahí en adelante obró el prodigio de transfigurar el toreo técnicamente perfecto en una explosión de fantasía.
¡Qué locura, entonces! El público pasó del pasmo al delirio.
Ruben Amón, en El Mundo, titulaba “un torero en trance” y escribía en su crónica:
El trance, en términos religiosos, es el estado del alma en unión mística, y, en términos de esoterismo, la manifestación de situaciones paranormales a través de un médium. Una y otra definición aproximan la revelación de Julio Aparicio en Las Ventas, pero resultan insuficientes para explicarla completamente.
Ignoramos las razones que animaron al torero de Sevilla -y ya de Madrid- a romper con su apatía para desafiar en los medios al toro de Alcurrucén. Nunca sabremos si la inspiración divina alentó semejante aparición o si la faena -el faenón- fue la expresión de una raza contenida por la incertidumbre del futuro y la responsabilidad de la tarde. El caso es que Julio Aparicio meció en sus muñecas el incansable ir y venir del toro, desató la pasión con naturales de ensueño y dibujo derechazos de oro que iluminaron los tendidos y desataron la emoción.
El toreo, un clamor. Y Aparicio, un artista en estado de gracia que acariciaba en el vuelo de su muleta la nobleza de aquel bravo animal cuyas embestidas obedecían el camino de una faena memorable.
En los medios, Julio Aparicio ofrecía el pecho, adelantaba el engaño, cargaba la suerte y encadenaba los muletazos con los pies atornillados y el gesto hierático. Inolvidable.
Lloraba Aparicio y aplaudía el público. Era el símbolo de una comunión efímera en la plaza e imborrable en la memoria. «Los muletazos me salían del alma», dijo Rafael de Paula cuando se apareció en Las Ventas aquella feria de otoño del 87. Y del alma le salían los muletazos a Aparicio, que se desmayaba en series de muletazos hondas y bellas, unas veces rematadas con pases de pecho interminables y, otras, mediante aterciopelados trincherazos y pintureros cambios por delante.
Aquella tarde, más que una alternativa, se confirmó la genialidad de este torero. Que desafortunadamente no ha tenido la continuidad que hubiéramos querido. La temporada pasada parece que algunos tuvieron la suerte de verle también momentos de inspiración.
¿Se repetirá en el 2008? ¿Por qué no lo ponen en la tarde de la reaparición en España de Morante, el 29 de febrero en Vistalegre? Con Juan Bautista o Curro Díaz, por completar el cartel.
Hubo ferias con sólo cinco o seis orejas para los matadores. Años en los que el triunfador fue Florito.
Pero, aún así, hubo tardes memorables. De dos de ellas ya hemos hablado aquí: la Goyesca de Joselito un dos de mayo y la de Curro con Soneto. La otra tarde que recuerdo sentir cómo la plaza se volvió loca por lo que estaba viendo fue la de la confirmación de alternativa de Julio Aparicio.
Aparicio, que de novillero tenía ya una importante legión de seguidores, tardó varios años en confirmar en Madrid. Primero por desacuerdos con la empresa, dudas,… y, finalmente, porque una lesión le hizo caerse de la Feria de San Isidro de 1993 en la que estaba anunciado.
La confirmación tuvo lugar el 18 de mayo de 1994, alternando con Ortega Cano y Jesulín. En el toro de la confirmación, Julio no lo vio claro y abrevió.
En el quinto, con la muleta, después de un par de pases de tanteo, echó a correr hacia el centro del ruedo. Comenté entonces con mi compañero de asiento si no habría tenido una visión el torero. Nos extrañaba, pero debió ser algo así. Desde allí, citó al toro y lo embebió en su muleta con pases de una inspiración desbordada. Toreó no sé si por bulerías, soleás o alegrías. Pero toreó flamenco en cualquier caso.
Era un toreo desgarrado. Técnicamente perfecto, pero radicalmente nuevo. Inimitable. Un toreo con el corazón. Arrebatado. Mezcla de improvisación y genio. De sentimiento y raza. De profundidad y adorno pinturero.
Desde la primera serie la gente vibró de una forma que pocas veces he visto en una plaza de toros, y casi ninguna en Las Ventas. Hubo quien se echaba las manos a la cara. Se pellizcaba para ver si estaba soñando. Abrazaba a quien tenía al lado.
Aquello no era una faena al uso. No era sólo buen toreo. Era magia. Un momento único que hacía sentirnos privilegiados a todos los que estuvimos allí.
El torero lloraba, desfondado, después de cada tanda. Y se sentó derrumbado junto a las tablas después de matar al toro. Se vació por completo y nos hizo sentir la inmensa majestad del arte a eso de las ocho y media de la tarde.
Los periódicos lo recogieron al día siguiente.
Joaquín Vidal tituló su crónica “soñar el toreo” y decía cosas como estas:
Fue el toreo soñado. Fue el toreo que los diestros con torería intensa rumian en las duermevelas de las corridas, cuando se amalgaman en los vericuetos del pensamiento los sueños de gloria y los presagios de tragedia. Así fue, como un sueño, el toreo cumbre que recreó Julio Aparicio ante el asombro de la cátedra, en el centro geométrico del redondel.
Fue también el toreo que había soñado la afición. El toreo perfecto, el toreo mágico; la suma y compendio de cuantos retazos de toreo profundo, emotivo y bello se hayan podido ver en toda una vida de aficionado. Aquellos muletazos de dominio, aquellos pases de suavidad infinita, la galanura de las trincherillas y de los cambios de mano, los naturales en su expresión más pura, los redondos convertidos en exquisitez; el broche deslumbrante de las suertes cabalmente ligadas, resuelto mediante el revoloteo jubiloso del pase de pecho el embrujo del ayudado; la estocada en la cruz a volapié neto, volcándose el matador sobre el morrillo del toro. Todos esos retazos de la tauromaquia excelsa —con marca exclusiva y autoría precisa cada cual—, que se hubieran llegado a ver en toda una vida de aficionado y se mantenían frescos en el recuerdo, de repente se ensamblaban y fundían convertidos en una sola y monumental creación artística, en el centro geométrico del redondel de Las Ventas.
Julio Aparicio fue el creador. Ocurrió de súbito. Trasteado el toro en unos armoniosos pases de tanteo, debió venirle de golpe la inspiración, corrió al centro geométrico del redondel, citó desde esa distancia, embarcó al toro que acudía vivo y fijo a tranco alegre, y de ahí en adelante obró el prodigio de transfigurar el toreo técnicamente perfecto en una explosión de fantasía.
¡Qué locura, entonces! El público pasó del pasmo al delirio.
Ruben Amón, en El Mundo, titulaba “un torero en trance” y escribía en su crónica:
El trance, en términos religiosos, es el estado del alma en unión mística, y, en términos de esoterismo, la manifestación de situaciones paranormales a través de un médium. Una y otra definición aproximan la revelación de Julio Aparicio en Las Ventas, pero resultan insuficientes para explicarla completamente.
Ignoramos las razones que animaron al torero de Sevilla -y ya de Madrid- a romper con su apatía para desafiar en los medios al toro de Alcurrucén. Nunca sabremos si la inspiración divina alentó semejante aparición o si la faena -el faenón- fue la expresión de una raza contenida por la incertidumbre del futuro y la responsabilidad de la tarde. El caso es que Julio Aparicio meció en sus muñecas el incansable ir y venir del toro, desató la pasión con naturales de ensueño y dibujo derechazos de oro que iluminaron los tendidos y desataron la emoción.
El toreo, un clamor. Y Aparicio, un artista en estado de gracia que acariciaba en el vuelo de su muleta la nobleza de aquel bravo animal cuyas embestidas obedecían el camino de una faena memorable.
En los medios, Julio Aparicio ofrecía el pecho, adelantaba el engaño, cargaba la suerte y encadenaba los muletazos con los pies atornillados y el gesto hierático. Inolvidable.
Lloraba Aparicio y aplaudía el público. Era el símbolo de una comunión efímera en la plaza e imborrable en la memoria. «Los muletazos me salían del alma», dijo Rafael de Paula cuando se apareció en Las Ventas aquella feria de otoño del 87. Y del alma le salían los muletazos a Aparicio, que se desmayaba en series de muletazos hondas y bellas, unas veces rematadas con pases de pecho interminables y, otras, mediante aterciopelados trincherazos y pintureros cambios por delante.
Aquella tarde, más que una alternativa, se confirmó la genialidad de este torero. Que desafortunadamente no ha tenido la continuidad que hubiéramos querido. La temporada pasada parece que algunos tuvieron la suerte de verle también momentos de inspiración.
¿Se repetirá en el 2008? ¿Por qué no lo ponen en la tarde de la reaparición en España de Morante, el 29 de febrero en Vistalegre? Con Juan Bautista o Curro Díaz, por completar el cartel.
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domingo, 2 de diciembre de 2007
La tauromaquia de Don Juan
De entre las versiones literarias del mito de Don Juan prefiero la novela ("historia", sugería llamarla él) de Gonzalo Torrente Ballester. Un Don Juan inmortal que ha recorrido siglos seduciendo mujeres como forma de vivir en el pecado, acompañado de su inseparable criado Leporello, experto en Teología que desde su alma de diablo va relatando los devenires de su amo y justificando sus razones.
Mediada la novela, este diablo compara la forma de actuar de Don Juan con la de los toreros. Explica, podríamos decir, su tauromaquia. Que no sería mal ejemplo para los diestros de cualquier época y condición. Dice así:
"... porque el comportamiento de Don Juan se asemeja al de un gran torero. El gran torero, el torero genial, no es el que inventa chicuelinas o manoletinas, ni el que torea largo o corto, ni el severo o el adornado, sino precisamente aquel que comprende la singularidad, la irrepetibilidad de cada faena, la necesidad de torear a cada toro de una manera exclusiva, que no puede ser cualquiera, sino precisamente la exigida por el toro. El toro no es una fuerza ciega e innominada, sino un individuo tan singular a su modo como cada hombre. Por eso cada toro tiene su nombre. El gran torero, nada más ver al toro, ya sabe cómo hay que recibirlo y capearlo, cuántas puyas y de qué fuerza necesita, cuántas banderillas y de qué estilo, cuántos pases y de qué marca. Dicho de otra manera, no existe, para el gran torero, una técnica general aplicable indistintamente a cada bicho, sino una técnica concreta, exigida por aquel que está delante. El que lo descubre y es capaz de realizarla, llega al final de la faena con el toro cuadrado, el morrillo baj, y puede matarlo a su gusto de una sola estocada.
- Que es lo que Don Juan hacía con sus vaquillas.
- Exactamente. Para mi amo no existe "la mujer", sino cada mujer, distinta de las demás, inconfundible. Haber descubierto la personalidad singular de cada una, incluso en aquellos casos en que permanecía escondida, es lo más incomparable de sus glorias, la que ningún otro profesional de la conquista, más o menos Casanova, podrá jamás arrebatarle. ¡Qué intuición la suya, amigo mío! ¡Cuántas veces no habremos pasado junto a una mujer cualquiera, una mujer a la que ningún hombre hubiera mirado, si no es don Juan! Yo le decía: "Mi amo, es una mujer vulgar". "Espera unos días", me respondía. Y, poco a poco, iba levantando la costra de vulgaridad hasta dejar al descubierto un alma resplandeciente. Claro está que no sería posible con la sola intuición. La vulgaridad con que algunas mujeres se enmascaran es impenetrable hasta para los ojos de mi amo. Pero mi amo ha contado siempre con su propia fascinación. Al sentirse fascinadas, las mujeres descuidaban su guardia, dejando un resquicio por donde penetrarlas."
Mediada la novela, este diablo compara la forma de actuar de Don Juan con la de los toreros. Explica, podríamos decir, su tauromaquia. Que no sería mal ejemplo para los diestros de cualquier época y condición. Dice así:
"... porque el comportamiento de Don Juan se asemeja al de un gran torero. El gran torero, el torero genial, no es el que inventa chicuelinas o manoletinas, ni el que torea largo o corto, ni el severo o el adornado, sino precisamente aquel que comprende la singularidad, la irrepetibilidad de cada faena, la necesidad de torear a cada toro de una manera exclusiva, que no puede ser cualquiera, sino precisamente la exigida por el toro. El toro no es una fuerza ciega e innominada, sino un individuo tan singular a su modo como cada hombre. Por eso cada toro tiene su nombre. El gran torero, nada más ver al toro, ya sabe cómo hay que recibirlo y capearlo, cuántas puyas y de qué fuerza necesita, cuántas banderillas y de qué estilo, cuántos pases y de qué marca. Dicho de otra manera, no existe, para el gran torero, una técnica general aplicable indistintamente a cada bicho, sino una técnica concreta, exigida por aquel que está delante. El que lo descubre y es capaz de realizarla, llega al final de la faena con el toro cuadrado, el morrillo baj, y puede matarlo a su gusto de una sola estocada.
- Que es lo que Don Juan hacía con sus vaquillas.
- Exactamente. Para mi amo no existe "la mujer", sino cada mujer, distinta de las demás, inconfundible. Haber descubierto la personalidad singular de cada una, incluso en aquellos casos en que permanecía escondida, es lo más incomparable de sus glorias, la que ningún otro profesional de la conquista, más o menos Casanova, podrá jamás arrebatarle. ¡Qué intuición la suya, amigo mío! ¡Cuántas veces no habremos pasado junto a una mujer cualquiera, una mujer a la que ningún hombre hubiera mirado, si no es don Juan! Yo le decía: "Mi amo, es una mujer vulgar". "Espera unos días", me respondía. Y, poco a poco, iba levantando la costra de vulgaridad hasta dejar al descubierto un alma resplandeciente. Claro está que no sería posible con la sola intuición. La vulgaridad con que algunas mujeres se enmascaran es impenetrable hasta para los ojos de mi amo. Pero mi amo ha contado siempre con su propia fascinación. Al sentirse fascinadas, las mujeres descuidaban su guardia, dejando un resquicio por donde penetrarlas."
domingo, 25 de noviembre de 2007
Hipótesis sobre José Tomás
La vuelta a los ruedos de José Tomás la pasada campaña ha supuesto un revulsivo para la fiesta que no puede dejar a nadie indiferente.
Mucho se ha escrito, sobre todo a partir del mes de agosto, sobre la supuesta exageración en el elogio, el desprecio a otros toreros, su técnica (o la ausencia de ésta),… Pero creo que nada de esto es lo realmente relevante.
El hecho de que se haya hablado de José Tomás fuera de los angustiosos círculos taurinos supone, ante todo, dos realidades. La primera, que se puede mandar en la fiesta pasando por encima y despreciando a todo el engranaje de mediocres que aúnan plazas, toreros, toros, peñas y estados de opinión. Y la segunda, que para hacerlo hay que reivindicar la épica del toreo.
José Tomás no es el torero que mejor torea en este momento. Los hay con más arte (Morante, Manzanares, Curro Díaz, Juan Bautista,…) y con más técnica (Ponce o El Juli, sin ir más lejos). Entonces, ¿por qué la gente llena las plazas al reclamo de JT? ¿Por qué los intelectuales y los “modernos” le dan carta de naturaleza y vuelven a los ruedos? ¿Por qué se habla de él en los medios, fuera de las escuetas crónicas taurinas, e incluso sin que medie una cornada?
A mi juicio, lo que distingue a José Tomás es su empeño por reivindicar que el toreo no es un oficio ni un espectáculo, sino un ritual pagano. Una especie de religión sin Dios. Algo que nos conduce a lo más hondo de nuestra esencia.
Hoy, los toros no son un espectáculo de masas. Los públicos, salvo excepciones, no entienden de toros, ni de la técnica del toreo,… No saben qué lidia requiere cada tipo de animal. Ni siquiera, la mayoría, a qué responde el orden de la lidia. No saben de campo y no han pasado horas oyendo a sus padres y abuelos hablar de tal o cual faena, del modo de torear de no-sé-quién,… Por eso, es muy difícil que aprecien una faena, más allá del riesgo evidente o de la estética manifiesta.
Pero, sin embargo, reconocen a la primera la severidad de la liturgia. El estoicismo en la inmolación. No porque JT quiera morir (¡soberana estupidez!). Sino porque no rehúye esta eventualidad. Porque su técnica no está dirigida a torear de forma estética, sino a que su presencia en la plaza lo sea. Incluso si eso se traduce (por necesidad o por impericia) en enganchones y desarmes.
JT torea muy bien a veces y otras se alivia. Tiene días claros y algunos de profunda maraña. Le escogen los toros y no siempre con acierto. Pero en la plaza transmite una sensación de pureza que es difícil encontrar en otros diestros.
Para que el toreo se engrandezca en este siglo XXI no va a ser suficiente que se toree bien (cada vez hay más toreros que saben hacerlo, en esto las escuelas han ayudado una barbaridad). Será imprescindible que, más allá de la diversión y la fiesta, la gente le dé un sentido profundo a lo que allí sucede. Si no, por pura estética o por tradición, no será fácil defender la muerte del toro.
Y para eso los toreros tendrán que mantener un halo de misterio que explique que su riesgo no es trivial.
Dentro y fuera de la plaza. Convirtiéndose en centro del debate y de la provocación. Con diferentes estilos y con acusada personalidad. Caminando y viviendo de forma distinta. Porque así lo exige el rito. Porque esa es, también, su inmolación.
Mucho se ha escrito, sobre todo a partir del mes de agosto, sobre la supuesta exageración en el elogio, el desprecio a otros toreros, su técnica (o la ausencia de ésta),… Pero creo que nada de esto es lo realmente relevante.
El hecho de que se haya hablado de José Tomás fuera de los angustiosos círculos taurinos supone, ante todo, dos realidades. La primera, que se puede mandar en la fiesta pasando por encima y despreciando a todo el engranaje de mediocres que aúnan plazas, toreros, toros, peñas y estados de opinión. Y la segunda, que para hacerlo hay que reivindicar la épica del toreo.
José Tomás no es el torero que mejor torea en este momento. Los hay con más arte (Morante, Manzanares, Curro Díaz, Juan Bautista,…) y con más técnica (Ponce o El Juli, sin ir más lejos). Entonces, ¿por qué la gente llena las plazas al reclamo de JT? ¿Por qué los intelectuales y los “modernos” le dan carta de naturaleza y vuelven a los ruedos? ¿Por qué se habla de él en los medios, fuera de las escuetas crónicas taurinas, e incluso sin que medie una cornada?
A mi juicio, lo que distingue a José Tomás es su empeño por reivindicar que el toreo no es un oficio ni un espectáculo, sino un ritual pagano. Una especie de religión sin Dios. Algo que nos conduce a lo más hondo de nuestra esencia.
Hoy, los toros no son un espectáculo de masas. Los públicos, salvo excepciones, no entienden de toros, ni de la técnica del toreo,… No saben qué lidia requiere cada tipo de animal. Ni siquiera, la mayoría, a qué responde el orden de la lidia. No saben de campo y no han pasado horas oyendo a sus padres y abuelos hablar de tal o cual faena, del modo de torear de no-sé-quién,… Por eso, es muy difícil que aprecien una faena, más allá del riesgo evidente o de la estética manifiesta.
Pero, sin embargo, reconocen a la primera la severidad de la liturgia. El estoicismo en la inmolación. No porque JT quiera morir (¡soberana estupidez!). Sino porque no rehúye esta eventualidad. Porque su técnica no está dirigida a torear de forma estética, sino a que su presencia en la plaza lo sea. Incluso si eso se traduce (por necesidad o por impericia) en enganchones y desarmes.
JT torea muy bien a veces y otras se alivia. Tiene días claros y algunos de profunda maraña. Le escogen los toros y no siempre con acierto. Pero en la plaza transmite una sensación de pureza que es difícil encontrar en otros diestros.
Para que el toreo se engrandezca en este siglo XXI no va a ser suficiente que se toree bien (cada vez hay más toreros que saben hacerlo, en esto las escuelas han ayudado una barbaridad). Será imprescindible que, más allá de la diversión y la fiesta, la gente le dé un sentido profundo a lo que allí sucede. Si no, por pura estética o por tradición, no será fácil defender la muerte del toro.
Y para eso los toreros tendrán que mantener un halo de misterio que explique que su riesgo no es trivial.
Dentro y fuera de la plaza. Convirtiéndose en centro del debate y de la provocación. Con diferentes estilos y con acusada personalidad. Caminando y viviendo de forma distinta. Porque así lo exige el rito. Porque esa es, también, su inmolación.
viernes, 23 de noviembre de 2007
Rentrée
Morante promete volvernos locos a los aficionados.
Lleva camino de ser un torero intermitente. Pero no porque tenga días de mayor gloria o de profundidades insondables, sino porque su espíritu le va conduciendo de forma aleatoria a encontrarse con el fervor del público o a encerrarse en los misterios de su mente.
Ha decidido reaparecer el Día de Reyes en Méjico. Ya no hace falta que los de Oriente traigan más presentes. Con él, la temporada toma otro cariz.
Por casualidades del destino iba a estar en el DF en esas fechas. Pero al final no va a poder ser, aunque no descarto verle por aquellos pagos a comienzos de febrero. Iré dando debida cuenta.
Su reaparición ha sido presentada con brevedad pero con amplio despliegue informativo. Aunque no se sabe muy bien cómo piensa organizar la temporada. Hay quien ha hablado de una exclusiva de 25 tardes. Quizá, después de la experiencia de la pasada campaña de José Tomás, hay toreros de culto que quieren dar cierto empaque a cada tarde. Y eso no se puede hacer en 100 corridas por campaña. Habrá que verlo. Ni siquiera JT puede plantearse el próximo año como el 2007. El público va a exigirle más y serán muchos menos los que puedan seguirle de romería.
Pero Morante puede decir en 25 tardes más que algunos en toda la temporada. Además, el número es sumamente escueto. Imaginemos:
Olivenza: 1
Sevilla: 3
Madrid: 2
Valencia: 1
El Puerto: 2
Sanlucar: 1
Huelva: 1
Toledo: 1
Barcelona: 1
Nimes: 1
Algeciras: 1
Málaga: 2
Murcia: 1
Salamanca: 1
Campo Pequenho: 1
Santander: 1
Albacete: 1
Mérida: 1
Valladolid: 1
Ronda: 1
Lleva camino de ser un torero intermitente. Pero no porque tenga días de mayor gloria o de profundidades insondables, sino porque su espíritu le va conduciendo de forma aleatoria a encontrarse con el fervor del público o a encerrarse en los misterios de su mente.
Ha decidido reaparecer el Día de Reyes en Méjico. Ya no hace falta que los de Oriente traigan más presentes. Con él, la temporada toma otro cariz.
Por casualidades del destino iba a estar en el DF en esas fechas. Pero al final no va a poder ser, aunque no descarto verle por aquellos pagos a comienzos de febrero. Iré dando debida cuenta.
Su reaparición ha sido presentada con brevedad pero con amplio despliegue informativo. Aunque no se sabe muy bien cómo piensa organizar la temporada. Hay quien ha hablado de una exclusiva de 25 tardes. Quizá, después de la experiencia de la pasada campaña de José Tomás, hay toreros de culto que quieren dar cierto empaque a cada tarde. Y eso no se puede hacer en 100 corridas por campaña. Habrá que verlo. Ni siquiera JT puede plantearse el próximo año como el 2007. El público va a exigirle más y serán muchos menos los que puedan seguirle de romería.
Pero Morante puede decir en 25 tardes más que algunos en toda la temporada. Además, el número es sumamente escueto. Imaginemos:
Olivenza: 1
Sevilla: 3
Madrid: 2
Valencia: 1
El Puerto: 2
Sanlucar: 1
Huelva: 1
Toledo: 1
Barcelona: 1
Nimes: 1
Algeciras: 1
Málaga: 2
Murcia: 1
Salamanca: 1
Campo Pequenho: 1
Santander: 1
Albacete: 1
Mérida: 1
Valladolid: 1
Ronda: 1
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Liturgia y ritual
Este fue el relato que envié al concurso de Las Ventas. Los premios han tenido otros destinatarios (mi enhorabuena a todos ellos). Par mí, la recompensa del concurso fue revivir aquella tarde inmensa. Y que fuera publicado en la fecha más taurina (el 15 de agosto). Como fue también inmenso poder disfrutar del relato de José María, que si no fue premiado sólo puede ser porque los méritos que se han tenido en cuenta han sido otros que los estrictamente literarios. Lo mío, fue más modesto. Decía así.
Cuando aquella tarde salí de la plaza me propuse firmemente no volver a ir jamás a una corrida de toros. Y no porque aquella hubiera sido mala, como ocurre con frecuencia, sino porque intuí que era prácticamente imposible que llegara a sentir la emoción que acababa de vivir. Afortunadamente, incumplí mi propósito y he podido ver después grandes faenas. Pero el presagio se ha cumplido y, tardes de toros, no he vuelto a vivir ninguna como aquella.
Porque en la goyesca del 2 de mayo de 1996 Joselito no sólo toreó bien a sus seis toros, sino que los recibió de capa de forma distinta a cada uno, los puso en suerte, hizo quites con pureza, vistosidad y sin repeticiones (el del cuarto, absolutamente inenarrable), empezó cada faena de muleta con un planteamiento diferente según lo requería el comportamiento de cada animal, reinventó pases olvidados, hizo faenas de pellizco y de arrimón,… En fin, reivindicó la lidia como parte esencial de la fiesta y ésta como liturgia y ritual que no tiene nada que ver ni con el espectáculo, ni con el deporte, y muy lejanamente con el arte y la tradición. Reivindicó el toreo como vivencia plena que más allá de la estética, que la hubo en abundancia y de calidad, llega a los tendidos cuando conecta con lo más profundo del ser humano, con aquello que le liga a la naturaleza desde el misterio de la vida y la certeza de la muerte.
Años antes, César Rincón nos había emocionado al volver a citar desde lejos y conseguir templar las embestidas. Como después haría José Tomás al acercarse a sitios imposibles y desplazar la mano izquierda con una parsimonia inverosímil. O Curro, Aparicio, Castella, Morante, Finito, Cid, Ponce, Talavante,… Hemos visto torear mejor o, al menos, tan bien como aquella tarde. Pero nadie ha vuelto a demostrar la grandeza del toreo como lo hizo José hace ya más de diez años.
Liturgia y ritual
Cuando aquella tarde salí de la plaza me propuse firmemente no volver a ir jamás a una corrida de toros. Y no porque aquella hubiera sido mala, como ocurre con frecuencia, sino porque intuí que era prácticamente imposible que llegara a sentir la emoción que acababa de vivir. Afortunadamente, incumplí mi propósito y he podido ver después grandes faenas. Pero el presagio se ha cumplido y, tardes de toros, no he vuelto a vivir ninguna como aquella.
Porque en la goyesca del 2 de mayo de 1996 Joselito no sólo toreó bien a sus seis toros, sino que los recibió de capa de forma distinta a cada uno, los puso en suerte, hizo quites con pureza, vistosidad y sin repeticiones (el del cuarto, absolutamente inenarrable), empezó cada faena de muleta con un planteamiento diferente según lo requería el comportamiento de cada animal, reinventó pases olvidados, hizo faenas de pellizco y de arrimón,… En fin, reivindicó la lidia como parte esencial de la fiesta y ésta como liturgia y ritual que no tiene nada que ver ni con el espectáculo, ni con el deporte, y muy lejanamente con el arte y la tradición. Reivindicó el toreo como vivencia plena que más allá de la estética, que la hubo en abundancia y de calidad, llega a los tendidos cuando conecta con lo más profundo del ser humano, con aquello que le liga a la naturaleza desde el misterio de la vida y la certeza de la muerte.
Años antes, César Rincón nos había emocionado al volver a citar desde lejos y conseguir templar las embestidas. Como después haría José Tomás al acercarse a sitios imposibles y desplazar la mano izquierda con una parsimonia inverosímil. O Curro, Aparicio, Castella, Morante, Finito, Cid, Ponce, Talavante,… Hemos visto torear mejor o, al menos, tan bien como aquella tarde. Pero nadie ha vuelto a demostrar la grandeza del toreo como lo hizo José hace ya más de diez años.
jueves, 15 de noviembre de 2007
¡Ese Curro...!
El País ha abierto hoy su hemeroteca en internet.
Magnífica oportunidad de recuperar los textos de Joaquín Vidal, uno de los mejores escritores de crítica taurina de los últimos años. Aunque sobre su parecer en materia de toros y toreros se discrepara a menudo.
En cuanto he tenido la ocasión he ido directamente a releer la crónica que publicó el 3 de octubre de 1992: ¡Ese Curro...! Fue la última oreja que el Faraón de Camas cortó en Madrid, a un toro colorao de Moura llamado Soneto. Y la crónica de Vidal una de las mejores que recuerdo.
Comienza así:
"Eso es torear. Tres minutos después de iniciada su faena al cuarto toro, Curro Romero ya había hecho todo el toreo. Tres minutos después de iniciada la faena, ya había dado más variedad de pases que cuantos se hayan podido ver en la temporada. Y eso, precisamente eso, es torear. La tarde entera, el año taurino íntegro, desde Valdemorillo a la feria presente, una década ya viendo cómo los toreros prologan sus faenas doblando por bajo a los toros -siempre igual, cada día la misma cantinela-, allá penas si son pregonaos o boyantes, tienen poder o quedaron moribundos, y allí estaba ese Curro impredecible y único haciéndose presente en el tercio para dictar una de las más importantes y más esclarecedoras lecciones que se hayan dado en la historia de la tauromaquia contemporánea. El primer muletazo al torito noble fue un estatuario, seguido de dos ayudados por alto cargando la suerte, un cambio de mano y, de ahí en adelante, ya todo sería un explosión de técnica y de inspiración torera en ese Curro incombustible, y en los abarrotados tendidos, el asombro y el clamor..."
Y después de otros siete párrafos memorables concluía: "Ese Curro, exclusivo e imperecedero, repite otra igual, y sube a los altares".
Allí estuvimos, aunque por entonces no sabíamos de internet ni de blogs. Casi mejor. No hubiéramos podido decir nada que no dejara dicho Curro en la plaza y Vidal en El País.
Un recuerdo desde este extraño otoño y con la esperanza de la vuelta de Morante. ¿Estaremos en Méjico para verlo?
(A solicitud de la concurrencia, el enlace. Espero que funcione. http://www.elpais.com/articulo/cultura/iEse/Curro/elpepicul/19921003elpepicul_10/Tes)
Magnífica oportunidad de recuperar los textos de Joaquín Vidal, uno de los mejores escritores de crítica taurina de los últimos años. Aunque sobre su parecer en materia de toros y toreros se discrepara a menudo.
En cuanto he tenido la ocasión he ido directamente a releer la crónica que publicó el 3 de octubre de 1992: ¡Ese Curro...! Fue la última oreja que el Faraón de Camas cortó en Madrid, a un toro colorao de Moura llamado Soneto. Y la crónica de Vidal una de las mejores que recuerdo.
Comienza así:
"Eso es torear. Tres minutos después de iniciada su faena al cuarto toro, Curro Romero ya había hecho todo el toreo. Tres minutos después de iniciada la faena, ya había dado más variedad de pases que cuantos se hayan podido ver en la temporada. Y eso, precisamente eso, es torear. La tarde entera, el año taurino íntegro, desde Valdemorillo a la feria presente, una década ya viendo cómo los toreros prologan sus faenas doblando por bajo a los toros -siempre igual, cada día la misma cantinela-, allá penas si son pregonaos o boyantes, tienen poder o quedaron moribundos, y allí estaba ese Curro impredecible y único haciéndose presente en el tercio para dictar una de las más importantes y más esclarecedoras lecciones que se hayan dado en la historia de la tauromaquia contemporánea. El primer muletazo al torito noble fue un estatuario, seguido de dos ayudados por alto cargando la suerte, un cambio de mano y, de ahí en adelante, ya todo sería un explosión de técnica y de inspiración torera en ese Curro incombustible, y en los abarrotados tendidos, el asombro y el clamor..."
Y después de otros siete párrafos memorables concluía: "Ese Curro, exclusivo e imperecedero, repite otra igual, y sube a los altares".
Allí estuvimos, aunque por entonces no sabíamos de internet ni de blogs. Casi mejor. No hubiéramos podido decir nada que no dejara dicho Curro en la plaza y Vidal en El País.
Un recuerdo desde este extraño otoño y con la esperanza de la vuelta de Morante. ¿Estaremos en Méjico para verlo?
(A solicitud de la concurrencia, el enlace. Espero que funcione. http://www.elpais.com/articulo/cultura/iEse/Curro/elpepicul/19921003elpepicul_10/Tes)
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domingo, 4 de noviembre de 2007
Extrañeza
Cuando llegan las tarde de domingo, intranscendentes, sin un festival que llevarse a los ojos, uno revive la importancia de la fiesta.
Más allá de la estructura de la técnica (explicada con inusitada maestría por Ponce ayer cuando le hicieron académico en Córdoba), de la emoción (digamos que hablo de Tomás) o del arte (Morante, siempre),... la temporada es un noria que explica la vida.
Al igual que los años litúrgicos, y casi con la misma periodicidad, las temporadas explican el nacimiento, la dura lucha con la cotidianeidad y la pasión y muerte por un ideal. Sin embargo, a diferencia de los prestes, los matadores no quedan obligados a colores rituales. El verde no es de "tiempo ordinario" porque ha sido testigo de grandes faenas fuera de acontecimientos cotidianos. Y el añil se reivindica más allá de la festividad de la Inmaculada (tan poco taurina, por lo demás).
Hay ternos, como el negro y azabache, o el blanco y plata, que sólo tienen sentid0 en una plaza de toros...
Pero si los sacerdotes pueden reiterar el milagro de la transustanciación, no hay razón para que los matadores no reivindiquen en milagro de su continua exposición al martirio.
Un martirio ejemplar y ritual. Nada salvífico para la humanidad, pero impresindible para los devotos.
Vaya por ellos.
Más allá de la estructura de la técnica (explicada con inusitada maestría por Ponce ayer cuando le hicieron académico en Córdoba), de la emoción (digamos que hablo de Tomás) o del arte (Morante, siempre),... la temporada es un noria que explica la vida.
Al igual que los años litúrgicos, y casi con la misma periodicidad, las temporadas explican el nacimiento, la dura lucha con la cotidianeidad y la pasión y muerte por un ideal. Sin embargo, a diferencia de los prestes, los matadores no quedan obligados a colores rituales. El verde no es de "tiempo ordinario" porque ha sido testigo de grandes faenas fuera de acontecimientos cotidianos. Y el añil se reivindica más allá de la festividad de la Inmaculada (tan poco taurina, por lo demás).
Hay ternos, como el negro y azabache, o el blanco y plata, que sólo tienen sentid0 en una plaza de toros...
Pero si los sacerdotes pueden reiterar el milagro de la transustanciación, no hay razón para que los matadores no reivindiquen en milagro de su continua exposición al martirio.
Un martirio ejemplar y ritual. Nada salvífico para la humanidad, pero impresindible para los devotos.
Vaya por ellos.
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domingo, 28 de octubre de 2007
Clarín
El pasado domingo escuchamos atentamente el nuevo "Clarín" de Radio Nacional y a su flamante director: Adolfo Rodríguez.
No está mal. Es una suerte que cuente con una hora (curiosamente, el doble que ha tenido durante la temporada) y un acierto las diversas entrevistas. Resulta sospechoso, sin embargo, la insistencia en que el centro del programa lo va a constituir "el toro". ¿Vamos a volver a dividirnos entre toristas y toreristas? ¿Sólo se considerará a los toreros que maten los de Miura y Cebada Gago? Con el enorme respeto que tengo a El Fundi y la coincidencia en que ha hecho una buena temporada, ¿sólo van a destacarse por el nuevo presentador este tipo de torero o va a darse también información y se va a valorar como se merecen a las figuras? ¿Nada que decir de lo que han hecho este año El Juli, Ponce, José Tomás, Castella, Manzanares, Cayetano,...?
Se notaba un especial interés en que todo fuera novedoso, en que no quedara ni rastro de la época anterior. De Fernández Román nada se sabe. ¿Por qué le han "cesado"? Ya nos extrañó cuando en verano, un domingo, le sustituyó el ahora nuevo director. Las terribles invectivas cifradas que lanzó contra su predecesor sólo podían estar justificadas en una tremenda seguridad de que era él, y no el entonces titular del programa, quien contaba con el favor de los superiores. Precisamente por eso, muy feo el gesto.
El mundo del toro, incluso en lo informativo, es terriblemente cerrado. Imposible saber por qué se coloca a un torero y no a otro en una feria, por qué alguien entra en una sustitución, cómo se eligen las ganaderías, los criterios reales para conceder plazas de toros (no los de las baremaciones ajustadas para dárselas a quien se ha seleccionado previamente), los intereses cruzados entre toreros, apoderados, ganaderos, empresarios, periodistas, los dineros que se trajinan,...
Justo al contrario que lo que sucede en el mundo del deporte, donde uno sabe hasta las peores miserias de cada jugador.
Hasta que esto no cambie será difícil acercar de verdad a nuevos públicos a las plazas. Podrán ir un día (a ver a José Tomás, a echar una tarde en San Isidro o en la Feria de Sevilla, o como complemento a las vacaciones de verano en El Puerto o en Málaga). Pero no se harán aficionados. Porque no podrán seguir el invisible hilo que mueve la Fiesta. Porque nadie se lo explica.
No está mal. Es una suerte que cuente con una hora (curiosamente, el doble que ha tenido durante la temporada) y un acierto las diversas entrevistas. Resulta sospechoso, sin embargo, la insistencia en que el centro del programa lo va a constituir "el toro". ¿Vamos a volver a dividirnos entre toristas y toreristas? ¿Sólo se considerará a los toreros que maten los de Miura y Cebada Gago? Con el enorme respeto que tengo a El Fundi y la coincidencia en que ha hecho una buena temporada, ¿sólo van a destacarse por el nuevo presentador este tipo de torero o va a darse también información y se va a valorar como se merecen a las figuras? ¿Nada que decir de lo que han hecho este año El Juli, Ponce, José Tomás, Castella, Manzanares, Cayetano,...?
Se notaba un especial interés en que todo fuera novedoso, en que no quedara ni rastro de la época anterior. De Fernández Román nada se sabe. ¿Por qué le han "cesado"? Ya nos extrañó cuando en verano, un domingo, le sustituyó el ahora nuevo director. Las terribles invectivas cifradas que lanzó contra su predecesor sólo podían estar justificadas en una tremenda seguridad de que era él, y no el entonces titular del programa, quien contaba con el favor de los superiores. Precisamente por eso, muy feo el gesto.
El mundo del toro, incluso en lo informativo, es terriblemente cerrado. Imposible saber por qué se coloca a un torero y no a otro en una feria, por qué alguien entra en una sustitución, cómo se eligen las ganaderías, los criterios reales para conceder plazas de toros (no los de las baremaciones ajustadas para dárselas a quien se ha seleccionado previamente), los intereses cruzados entre toreros, apoderados, ganaderos, empresarios, periodistas, los dineros que se trajinan,...
Justo al contrario que lo que sucede en el mundo del deporte, donde uno sabe hasta las peores miserias de cada jugador.
Hasta que esto no cambie será difícil acercar de verdad a nuevos públicos a las plazas. Podrán ir un día (a ver a José Tomás, a echar una tarde en San Isidro o en la Feria de Sevilla, o como complemento a las vacaciones de verano en El Puerto o en Málaga). Pero no se harán aficionados. Porque no podrán seguir el invisible hilo que mueve la Fiesta. Porque nadie se lo explica.
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jueves, 25 de octubre de 2007
Terminó La Gran Temporada
El cielo blanco de los humedales envía mechones de gris deshilachado a la Plaza vacía: disparos de humo y bruma, lentas nubes, aves migratorias que son, de pronto, lluvia. Lluvia que encharca los corrales viejos, lluvia que pudre la madera de los callejones, las despintadas tablas de los burladeros que la embestida del agua desarbola. ¿Dónde está el SOL? Aquí fue Troya, aquí Héctor y Aquiles sometieron al miedo y extendieron tapices de textura finísima para regocijo de las multitudes. Aquí, en este despedazado anfiteatro sobre la fábrica de cal y albero donde el verdín florece, la sangre floreció. El toro brutal de los minoicos es aquí, en la arena fangosa del otoño, algo más que una presencia inmanente: la cósmica certeza de otra primavera amenazante.(Y con esta entrada hacen 100)
sábado, 20 de octubre de 2007
El Puerto de Santa María (12 de agosto de 2007) - La que faltaba
Faltaba reseñar la tarde de José Tomás en El Puerto. Tarde de expectación y tarde de buen toreo. Calor, mucho calor. Sobre todo para los que sólo van a los toros a la sombra, pero no les quedó más remedio que comprar entradas de sol, y aún así a precios desorbitados. Muchos, aficionados intermitentes a los toros de veraneo en Puerto Sherry y Sancti Petri. Otros, faranduleros, flamencos y bohemios de Barbate, Jerez y Zahara de los Atunes. La mayoría sólo para ver a José Tomás con la ferviente devoción de los conversos...
Lo más importante es que lo pasamos bien. Finitio no hizo nada en el cuarto, un toro que sacó algunas complicaciones y con el que el de Córdoba evitó cualquier riesgo macheteándolo con brevedad y fulminándolo de una bajonazo después de haberlo pinchado. En el primero, sin embargo, toreó muy bien, reposado y hondo, por bajo... Sólo con la derecha, eso sí, pero no por premeditación del espada, sino por la especial querencia del toro a embestir mejor por ese pitón. Lástima de espada, que le privó de algún trofeo, y del público en general, que estaba tratando de buscar al famoseo y no disfrutaron lo que merecía la ocasión.
José Tomás estuvo inmenso toda la tarde. Con momento de toreo mejor y otros en se jalearon hasta los enganchones. Pero más que los pases imperfectos, la gente apreciaba la rotundidad de la colocación, la quietud en el cite y la pureza en el embroque.
Al segundo de la tarde lo recibió a la verónica de forma magistral. Luego, hubo un momento de especial intensidad al ver la inmovilidad con la que ejecutó el quite con el capote a la espalda. El toro era bastante difícil, pero el de Galapagar estaba dispuesto a solemnizar la faena y lo hizo a base de colocación y aguante, finalizando con unas manoletinas excelsas y una media arriba. Le dieron una oreja. Hay quien dice que no la mereció, pero esa es una discusión que no me parece relevante. Es cierto que hubo enganchones, pero no se debieron en general a falta de técnica, sino al convencimiento del matador de que no había que rectificar la colocación pasara lo que pasara. Y con toro que se paran y no embisten por derecho quedándose quieto es imposible que no enganchen.
La faena al quinto tuvo aún mayor intensidad porque colaboró en mayor medida. Lo recibió bien de capa ganándole terreno y llevando poco a poco al toro al centro del ruedo (¡qué pocas veces hemos visto hacer eso este año...!). El quite por chicuelinas fue sencillamente sensacional; difícil darlas más ceñidas. Comenzó la faena de muleta con estatuarios en el centro del ruedo, toreando luego con la derecha de forma magistral, a base de toquecitos, temple y ligazón. También con la izquierda hubo series de toreo grandioso, templado, lento, de mano baja,... con uno natural de antología. Al final, variados pases de adorno cerca de tablas antes de entrar a matar. Faena vibrante, variada, profunda y estética que sólo estropeó al final con la espada.
El Cid también demostró su valentía, pundonor y buen concepto del toreo. Al tercero de la tarde lo recibió con buenas verónicas. Luego, la magnífica cuadrilla que lleva lo lidió de forma magistral y banderilleó de forma brillante. Con la muleta, el toro se colaba por la derecha y se dejaba algo más por el lado izquierdo. Por eso, fue al natural como mejor se expresó el de Salteras, en varias series de profundidad y cadencia, con algunos naturales inmensos. Por la derecha aguantó las coladas del toro, pero poco más pudo hacer. Faena muy valiente con un toro incierto, que cabeceaba y se colaba, y un matador poderoso y consciente. Después de un pinchazo y una entera recibió una oreja.
La faena al sexto fue algo menos lucida. Lo recibió bien con la capa e inició muy bien la faena la muleta, llevándose al toro al centro del ruedo desde el comienzo. Con la izquierda nuevamente demostró su buen concepto, pero sin acabar de romper. Poco a poco la faena fue perdiendo intensidad y aunque colocó una estocada hasta la bola a la primera, descabelló innumerables veces antes de acertar.
¡Qué buenos recuerdos de las tardes de agosto...! ¡Qué buen toreo hemos visto este año en El Puerto! ¡Cuánta gente ha ido por primera vez a los toros por ver a José Tomás! ¡Y cuántos han descubierto así la verdad de la fiesta y la cantidad de buenos toreros y diferentes conceptos de toreo que hay!
A mi, de momento, sólo me queda preguntar ¿cuándo es la siguiente?
Entretando comenzaremos en breve con las reflexiones sosegadas sobre la temporada.
Lo más importante es que lo pasamos bien. Finitio no hizo nada en el cuarto, un toro que sacó algunas complicaciones y con el que el de Córdoba evitó cualquier riesgo macheteándolo con brevedad y fulminándolo de una bajonazo después de haberlo pinchado. En el primero, sin embargo, toreó muy bien, reposado y hondo, por bajo... Sólo con la derecha, eso sí, pero no por premeditación del espada, sino por la especial querencia del toro a embestir mejor por ese pitón. Lástima de espada, que le privó de algún trofeo, y del público en general, que estaba tratando de buscar al famoseo y no disfrutaron lo que merecía la ocasión.
José Tomás estuvo inmenso toda la tarde. Con momento de toreo mejor y otros en se jalearon hasta los enganchones. Pero más que los pases imperfectos, la gente apreciaba la rotundidad de la colocación, la quietud en el cite y la pureza en el embroque.
Al segundo de la tarde lo recibió a la verónica de forma magistral. Luego, hubo un momento de especial intensidad al ver la inmovilidad con la que ejecutó el quite con el capote a la espalda. El toro era bastante difícil, pero el de Galapagar estaba dispuesto a solemnizar la faena y lo hizo a base de colocación y aguante, finalizando con unas manoletinas excelsas y una media arriba. Le dieron una oreja. Hay quien dice que no la mereció, pero esa es una discusión que no me parece relevante. Es cierto que hubo enganchones, pero no se debieron en general a falta de técnica, sino al convencimiento del matador de que no había que rectificar la colocación pasara lo que pasara. Y con toro que se paran y no embisten por derecho quedándose quieto es imposible que no enganchen.
La faena al quinto tuvo aún mayor intensidad porque colaboró en mayor medida. Lo recibió bien de capa ganándole terreno y llevando poco a poco al toro al centro del ruedo (¡qué pocas veces hemos visto hacer eso este año...!). El quite por chicuelinas fue sencillamente sensacional; difícil darlas más ceñidas. Comenzó la faena de muleta con estatuarios en el centro del ruedo, toreando luego con la derecha de forma magistral, a base de toquecitos, temple y ligazón. También con la izquierda hubo series de toreo grandioso, templado, lento, de mano baja,... con uno natural de antología. Al final, variados pases de adorno cerca de tablas antes de entrar a matar. Faena vibrante, variada, profunda y estética que sólo estropeó al final con la espada.
El Cid también demostró su valentía, pundonor y buen concepto del toreo. Al tercero de la tarde lo recibió con buenas verónicas. Luego, la magnífica cuadrilla que lleva lo lidió de forma magistral y banderilleó de forma brillante. Con la muleta, el toro se colaba por la derecha y se dejaba algo más por el lado izquierdo. Por eso, fue al natural como mejor se expresó el de Salteras, en varias series de profundidad y cadencia, con algunos naturales inmensos. Por la derecha aguantó las coladas del toro, pero poco más pudo hacer. Faena muy valiente con un toro incierto, que cabeceaba y se colaba, y un matador poderoso y consciente. Después de un pinchazo y una entera recibió una oreja.
La faena al sexto fue algo menos lucida. Lo recibió bien con la capa e inició muy bien la faena la muleta, llevándose al toro al centro del ruedo desde el comienzo. Con la izquierda nuevamente demostró su buen concepto, pero sin acabar de romper. Poco a poco la faena fue perdiendo intensidad y aunque colocó una estocada hasta la bola a la primera, descabelló innumerables veces antes de acertar.
¡Qué buenos recuerdos de las tardes de agosto...! ¡Qué buen toreo hemos visto este año en El Puerto! ¡Cuánta gente ha ido por primera vez a los toros por ver a José Tomás! ¡Y cuántos han descubierto así la verdad de la fiesta y la cantidad de buenos toreros y diferentes conceptos de toreo que hay!
A mi, de momento, sólo me queda preguntar ¿cuándo es la siguiente?
Entretando comenzaremos en breve con las reflexiones sosegadas sobre la temporada.
domingo, 14 de octubre de 2007
Frágil memoria
Si no me equivoco (y algún número seguro que me baila) las cifras son estas: 51 festejos taurinos en 12+1 plazas (antes de final de año 14 si puedo ir a Vistalegre).
Madrid: 34
Sevilla: 1
Castellón: 2
Moralzarzal: 1
Trujillo: 1
Aranjuez: 1
Toledo: 1
Barcelona: 1
Algeciras: 2
Ávila: 1
El Puerto de Santa María: 3
Colmenar Viejo: 2
Nava de la Asunción: 1
Echo de menos Valencia, Cáceres y alguna tarde más en Sevilla. También Vistalegre, que debería tener una temporada alternativa de octubre a marzo.
Por aquello de la propiedad conmutativa, he visto con José María las mismas que él conmigo. Y a fe que ha sido una suerte. A ver si el próximo año pueden ser algunas más.
Pero esto no se acaba. Aún queda al menos una crónica pendiente, muchos recuerdos que glosar y un poco de sosiego que permite una reflexión más serena de esta Gran Temporada, que aún continúa...
¿Nos permitirá el cambio climático ver toros en plazas descubiertas todo el año? ¿Le habrán dado a Al Gore el Nobe de la Paz por eso?
PD: De parte de José María: "Si ahora es sábado santo en Sevilla, ¿torean mañana José Tomás y Morante?"
Y es que la Soledad de San Lorenzo está volviendo a su templo tras la salida extraordinaria a la Catedral para conmemorar el 450 aniversario de la fundación de la Cofradía. ¡Que lo disfrutes, hermano!
Madrid: 34
Sevilla: 1
Castellón: 2
Moralzarzal: 1
Trujillo: 1
Aranjuez: 1
Toledo: 1
Barcelona: 1
Algeciras: 2
Ávila: 1
El Puerto de Santa María: 3
Colmenar Viejo: 2
Nava de la Asunción: 1
Echo de menos Valencia, Cáceres y alguna tarde más en Sevilla. También Vistalegre, que debería tener una temporada alternativa de octubre a marzo.
Por aquello de la propiedad conmutativa, he visto con José María las mismas que él conmigo. Y a fe que ha sido una suerte. A ver si el próximo año pueden ser algunas más.
Pero esto no se acaba. Aún queda al menos una crónica pendiente, muchos recuerdos que glosar y un poco de sosiego que permite una reflexión más serena de esta Gran Temporada, que aún continúa...
¿Nos permitirá el cambio climático ver toros en plazas descubiertas todo el año? ¿Le habrán dado a Al Gore el Nobe de la Paz por eso?
PD: De parte de José María: "Si ahora es sábado santo en Sevilla, ¿torean mañana José Tomás y Morante?"
Y es que la Soledad de San Lorenzo está volviendo a su templo tras la salida extraordinaria a la Catedral para conmemorar el 450 aniversario de la fundación de la Cofradía. ¡Que lo disfrutes, hermano!
sábado, 13 de octubre de 2007
Estadística
Este año he hecho el Paseíllo en 43 ocasiones:
35 veces en Sevilla
3 en el Puerto de Santa María
3 en Écija
1 en Barcelona
1 en Espartinas
Me ha faltado Madrid, pero he compratido cartel con Lorenzo 5 tardes, que seguro que me supera en el escalafón. ¿Cuántas tardes has toreado?
35 veces en Sevilla
3 en el Puerto de Santa María
3 en Écija
1 en Barcelona
1 en Espartinas
Me ha faltado Madrid, pero he compratido cartel con Lorenzo 5 tardes, que seguro que me supera en el escalafón. ¿Cuántas tardes has toreado?
6 Salvador Cortés 6
Ha terminado la temporada en Sevilla, como de costumbre, con un melancólico toque final de clarín en el último de los tercios del año, una luz de miel se posó en la Maestranza que, desganada, abrió la Puerta del Príncipe para que entrara el sol de poniente.
Hasta el año que viene, Señora. Las lluvias de otoño irán cubriendo tu cal deslumbrante de verdín y jaramago: en marzo te pintarán, como todos los años, para anunciar la Resurrección.
Salvador Cortés, que estuvo mal en Abril y en San Miguel, no ha llenado, ha habido menos de media plaza y de éstos, la mayoría eran amigos, un cartel así, fuera de abono habría de repensarse: se trata de un festejo en beneficio de la Cruz Roja, merece la pena llenar. Significativas eran las ausencias en sombra.
Ha salido por la Puerta del Príncipe, pero de las 4 orejas preceptivas en festejos de 6 toros, sólo las 2 del quinto han sido de ley, en las demás, como esto era hoy la Plaza de Mairena y de los turistas, se ha cumplido el reglamento, pero para esto los presidentes deberían hacerse mirar lo del quórum.
Los toros han sido los más terciados de la temporada, sólo uno superó los 500 Kg, y su pinta era la de novillos cómodos, que en general han dado muy buen juego y más que podrían haber dado porque salvo el cuarto, más reservado, todos embestían con nobleza y ninguno desarrolló peligro.
La variedad de Salvador Cortés estuvo sólo en los brindis, pues recorrió el ruedo: que si al público, que si al empresario, que si a ..., que si a la Duquesa de Alba. Fue en este, el de la Duquesa, donde salió el quinto bueno que se hacía esperar ¡qué importante es la motivación! Salvador Cortés se fue a puertagayola y allí lo sujetó muy bien con unos lances preciosos por verónicas y galleando luego por chicuelinas hasta dejar al toro, por dos veces, perfecto en la suerte. Se lidió muy bien un animal que se vio, de entrada excepcional. El propio Salvador Cortés lo banderilleó estupensamente y en el tercio de muerte lo fulminó de una soberbia estocada: todo esto hace la primera oreja, la segunda fue parte del toro que iba muy bien a la muleta, parte del torero sobre todo en el arranque en que despachó toda clase de cambiados y una buena tanda de derechazos, la faena tuvo continuidad, ligazón y timbre, pero le faltó chispa, aún así hubo algunos muletazos muy profundos.
Cortés consigue su objetivo, sigue vivo para la próxima temporada, pero... como cuando logró las cuatro orejas en Abril de 2006. Él, si no se engaña, sabe mejor que nadie la medida de sus posibilidades. Nos recuerda a Dávila Miura, que se cortó la coleta hoy hace justo un año. Toreros correctos, de escuela, con regularidad con el estoque. Toreros de factoría y un muy poquito más, por ser de por aquí y no de las Vistillas, cosas del aire de la tierra.
La banda generosa sonó en segundo y tercero, la oreja última fue un regalo por otra estocada para facilitar la salida principesca y la primera, tras pinchazo en una faena sin rematar sobre un toro igualmente vibrante.
Pero para matar 6 toros se precisa más variedad, en los toros, en la capa, en la lidia, en los detalles, lo mejor: lo rápido que los pasaportó. Una sola faena no redime este espectáculo: eso es potestad de Morante y del Cid con los victorinos (no nos referimos a Bilbao sino a sus 6 toros 6 del año pasado).
La faena de hoy tuvo que hacerla Cortés en Abril o San Miguel porque tuvo material para ello y el cartel de hoy, con él o sin él, tuvo que ser otro ¿no ven que se acaba la Gran Temporada?
Una pregunta de las de Lorenzo: ¿habrá Mesías el Domingo de Resurrección?
Otra pregunta: ¿llevó Cortés la bandera de España en la vuelta al ruedo de su quinto por hacer caso a Rajoy, por brindar a Cayetana o porque se ve en América de gira?
Hasta el año que viene, Señora. Las lluvias de otoño irán cubriendo tu cal deslumbrante de verdín y jaramago: en marzo te pintarán, como todos los años, para anunciar la Resurrección.
Salvador Cortés, que estuvo mal en Abril y en San Miguel, no ha llenado, ha habido menos de media plaza y de éstos, la mayoría eran amigos, un cartel así, fuera de abono habría de repensarse: se trata de un festejo en beneficio de la Cruz Roja, merece la pena llenar. Significativas eran las ausencias en sombra.
Ha salido por la Puerta del Príncipe, pero de las 4 orejas preceptivas en festejos de 6 toros, sólo las 2 del quinto han sido de ley, en las demás, como esto era hoy la Plaza de Mairena y de los turistas, se ha cumplido el reglamento, pero para esto los presidentes deberían hacerse mirar lo del quórum.
Los toros han sido los más terciados de la temporada, sólo uno superó los 500 Kg, y su pinta era la de novillos cómodos, que en general han dado muy buen juego y más que podrían haber dado porque salvo el cuarto, más reservado, todos embestían con nobleza y ninguno desarrolló peligro.
La variedad de Salvador Cortés estuvo sólo en los brindis, pues recorrió el ruedo: que si al público, que si al empresario, que si a ..., que si a la Duquesa de Alba. Fue en este, el de la Duquesa, donde salió el quinto bueno que se hacía esperar ¡qué importante es la motivación! Salvador Cortés se fue a puertagayola y allí lo sujetó muy bien con unos lances preciosos por verónicas y galleando luego por chicuelinas hasta dejar al toro, por dos veces, perfecto en la suerte. Se lidió muy bien un animal que se vio, de entrada excepcional. El propio Salvador Cortés lo banderilleó estupensamente y en el tercio de muerte lo fulminó de una soberbia estocada: todo esto hace la primera oreja, la segunda fue parte del toro que iba muy bien a la muleta, parte del torero sobre todo en el arranque en que despachó toda clase de cambiados y una buena tanda de derechazos, la faena tuvo continuidad, ligazón y timbre, pero le faltó chispa, aún así hubo algunos muletazos muy profundos.
Cortés consigue su objetivo, sigue vivo para la próxima temporada, pero... como cuando logró las cuatro orejas en Abril de 2006. Él, si no se engaña, sabe mejor que nadie la medida de sus posibilidades. Nos recuerda a Dávila Miura, que se cortó la coleta hoy hace justo un año. Toreros correctos, de escuela, con regularidad con el estoque. Toreros de factoría y un muy poquito más, por ser de por aquí y no de las Vistillas, cosas del aire de la tierra.
La banda generosa sonó en segundo y tercero, la oreja última fue un regalo por otra estocada para facilitar la salida principesca y la primera, tras pinchazo en una faena sin rematar sobre un toro igualmente vibrante.
Pero para matar 6 toros se precisa más variedad, en los toros, en la capa, en la lidia, en los detalles, lo mejor: lo rápido que los pasaportó. Una sola faena no redime este espectáculo: eso es potestad de Morante y del Cid con los victorinos (no nos referimos a Bilbao sino a sus 6 toros 6 del año pasado).
La faena de hoy tuvo que hacerla Cortés en Abril o San Miguel porque tuvo material para ello y el cartel de hoy, con él o sin él, tuvo que ser otro ¿no ven que se acaba la Gran Temporada?
Una pregunta de las de Lorenzo: ¿habrá Mesías el Domingo de Resurrección?
Otra pregunta: ¿llevó Cortés la bandera de España en la vuelta al ruedo de su quinto por hacer caso a Rajoy, por brindar a Cayetana o porque se ve en América de gira?
jueves, 11 de octubre de 2007
El Puerto de Santa María (5 de agosto de 2007) - Serio y profundo
Más de dos meses después, resulta imposible recordar el calor que pasamos en Sevilla ese fin de semana, lo que disfrutamos de los ocho o diez grados menos que hacía en El Puerto, la satisfacción del verano y la agradable tarde de toros que vivimos.
Comenzó la corrida con un detalle inoportuno: el aviso por megafonía de que en el festejo del día 12 las puertas de la plaza se abrirían dos horas antes. Casi todos los que estábamos allí sabíamos que el día 12 toreaba José Tomás (algunos, incluso, teníamos nuestra entrada), pero no hacía falta indicar a los que hacían el paseillo esa tarde que la expectación que ellos habían generado no era relevante, pero que una semana después había que tomar medidas extraordinarias para evitar problemas de orden público. La liturgia y el saber estar en los toros es predicable sobre todo para los que se visten de luces, pero no estaría de más que a los empresarios se les pegara algo.
Jesulín se despedía esa tarde de El Puerte y tuvo una actuación en su línea: muy técnica y templada, pero de poca hondura. Lo de Jesulín tiene mucho mérito a nivel humano y torero. Ha entendido muy bien a los toros, los ha conseguido torear de forma aseada, pero yo no le he visto casi nunca torear con profundidad. En esta ocasión, la faena a su primero estuvo basada en la mano derecha, sin llegar a cuajar ninguna serie de importancia artística y matándolo después de pinchazo, menos de media y ocho descabellos. Al cuarto lo recibió por verónicas y lo toreó con la muleta en una faena larga, de muchos pases, con técnica y ligazón, pero poco más. Mató al toro de un bajonazo y cortó una oreja.
El Juli demostró una vez más la magnífica temporada que lleva. Hoy ha cumplido su corrida de toros número miel. Hace un par de meses llevaría veinte o treinta menos. En todo caso, se le ha notado con un aplomo, una seriedad y una hondura impresionantes. A su primero lo recibió por verónica, con un par de ellas magníficas, lo llevó en una galleo garboso al caballo y quitó por chicuelinas ceñidas, rematadas con gaonera y revolera. En la muleta el toro ha desarrollado muchas complicaciones, dando tornillazos y tratándose de ir a tablas, pero El Juli ha hecho una faena muy seria y técnica a pesar de ser imposible el lucimiento y ha matado de una gran estocada.
En el quinto ha cortado dos orejas después de una faena magistral. El comienzo de la faena de muleta ha sido muy torero y ha llevado después al toro por ambas manos con un toreo profundo de pases eternos y ligados. Un toreo muy poderoso que ha acabado con un arrimón aguantándole todo al toro, pasándose los pitones rozando el cuerpo. Ha rematado de una magnífica estocada hasta la bola y la recompensa no ha tenido discusión alguna.
Manzanares ha demostrado, sobre todo en su primero, su inmejorable concepto del toreo. Después de un buen toreo de capa, con la muleta ha tenido un comienzo de faena con pases sueltos de muchísmo gusto, pero sin redondear las series. Más tarde ha ligado tandas con la derecha sublimes de hondura, ligazón y temple. En una de ellas, el cambio de mano ligado con el de pecho ha fulminado cualquier atisbo de crítica. La personalidad y el arte son algo así.
El sexto ha sido un toro muy complicado y peligroso al que ha macheteado y despachado de forma rápida.
Pero pensando de nuevo en la faena al tercero, y con lo que ahora sabemos, ¿cómo se puede torear así teniendo el dengue?
Comenzó la corrida con un detalle inoportuno: el aviso por megafonía de que en el festejo del día 12 las puertas de la plaza se abrirían dos horas antes. Casi todos los que estábamos allí sabíamos que el día 12 toreaba José Tomás (algunos, incluso, teníamos nuestra entrada), pero no hacía falta indicar a los que hacían el paseillo esa tarde que la expectación que ellos habían generado no era relevante, pero que una semana después había que tomar medidas extraordinarias para evitar problemas de orden público. La liturgia y el saber estar en los toros es predicable sobre todo para los que se visten de luces, pero no estaría de más que a los empresarios se les pegara algo.
Jesulín se despedía esa tarde de El Puerte y tuvo una actuación en su línea: muy técnica y templada, pero de poca hondura. Lo de Jesulín tiene mucho mérito a nivel humano y torero. Ha entendido muy bien a los toros, los ha conseguido torear de forma aseada, pero yo no le he visto casi nunca torear con profundidad. En esta ocasión, la faena a su primero estuvo basada en la mano derecha, sin llegar a cuajar ninguna serie de importancia artística y matándolo después de pinchazo, menos de media y ocho descabellos. Al cuarto lo recibió por verónicas y lo toreó con la muleta en una faena larga, de muchos pases, con técnica y ligazón, pero poco más. Mató al toro de un bajonazo y cortó una oreja.
El Juli demostró una vez más la magnífica temporada que lleva. Hoy ha cumplido su corrida de toros número miel. Hace un par de meses llevaría veinte o treinta menos. En todo caso, se le ha notado con un aplomo, una seriedad y una hondura impresionantes. A su primero lo recibió por verónica, con un par de ellas magníficas, lo llevó en una galleo garboso al caballo y quitó por chicuelinas ceñidas, rematadas con gaonera y revolera. En la muleta el toro ha desarrollado muchas complicaciones, dando tornillazos y tratándose de ir a tablas, pero El Juli ha hecho una faena muy seria y técnica a pesar de ser imposible el lucimiento y ha matado de una gran estocada.
En el quinto ha cortado dos orejas después de una faena magistral. El comienzo de la faena de muleta ha sido muy torero y ha llevado después al toro por ambas manos con un toreo profundo de pases eternos y ligados. Un toreo muy poderoso que ha acabado con un arrimón aguantándole todo al toro, pasándose los pitones rozando el cuerpo. Ha rematado de una magnífica estocada hasta la bola y la recompensa no ha tenido discusión alguna.
Manzanares ha demostrado, sobre todo en su primero, su inmejorable concepto del toreo. Después de un buen toreo de capa, con la muleta ha tenido un comienzo de faena con pases sueltos de muchísmo gusto, pero sin redondear las series. Más tarde ha ligado tandas con la derecha sublimes de hondura, ligazón y temple. En una de ellas, el cambio de mano ligado con el de pecho ha fulminado cualquier atisbo de crítica. La personalidad y el arte son algo así.
El sexto ha sido un toro muy complicado y peligroso al que ha macheteado y despachado de forma rápida.
Pero pensando de nuevo en la faena al tercero, y con lo que ahora sabemos, ¿cómo se puede torear así teniendo el dengue?
domingo, 7 de octubre de 2007
Madrid (7 de octubre de 2007) - Prefiero el torerismo
Si ser torista es que te gusten los toros que han salido hoy en Madrid que no cuenten conmigo. O que te gusten los que han salido en Las Ventas este año de Victorino (2 tardes), Adolfo Martín(2 también con la de hoy), Cebada Gago, Dolores Aguirre y compañeros mátires.
Algunos toros de hoy han tenido peligro porque se colaban, pero casta o nobleza tenían más bien justita. De bravura más de lo mismo. Y fuerza han tenido la imprescindible para caerse sólo dos o tres veces durante la lidia (si no llegan a ser de esta ganadería las protestas hubieran sido bastante estruendosas). Por no ver no hemos visto ni tercios de varas en condiciones.
El que suscribe prefiere toros más a modo para que los toreros templen, se gusten y toreen por bajo. Como Juan Bautista ayer, como Uceda Leal el domingo pasado, o como Morante, Juli, Ponce, Castella,... en las muchas buenas faenas que afortunadamente hemos visto este año en Madrid. Ninguna con un toro de esos afamados hierros...
Los toreros de hoy han demostrado una tremenda afición, muchas ganas y una irreductible valentía.
El Fundi con el primero, sin fuerza, sólo ha podido intentarlo con la izquierda y matarlo de una buena estocada. En el cuarto, un toro peligroso que se colaba por ambos pitones, ha conseguido hacerlo pasar en varias series que no han permanecido mucho tiempo en la memoria. Con la espada no ha estado fino, pero el toro tampoco se merecía un derroche de pundonor en la suerte suprema.
Rafaelillo que ha sido recibido con una gran ovación iniciada por el tendido siete ha demostrado su capacidad gladiadora en el segundo, que le ha volteado varias veces de forma muy fea aunque afortunadamente sin mayores consecuencias. El toro se ha colado, sobre todo por el pitón izquierdo, desde que lo ha recibido de capa. Aún así, ha tratado de torearlo de forma convencional exponiéndose a lo que le ha pasado y a mayores sucesos que afortunadamente no han ocurrido. Lo siento, pero apreciando el valor y reconociendo la necesidad de éste para ser figura del toreo, no creo que sea imprescindible ponerse en según qué sitios delante de según qué toros. Y para mí Rafaelillo ha traspasado hoy la línea de lo razonable. Por lo demás, se le ve especialmente hermanado con el siete, a quien agradece ostensiblemente sus aplausos y de quien recaba autorización para saludar e iniciar o no la vuelta al ruedo. Él verá.
Con el quinto, un toro aplaudido de salida por su presencia pero que acabó demostrando una notable falta de fuerza, consiguió algunos pases de cierta clase al natural. Por la derecha era imposible hacerle embestir y la faena quedó en una nueva constatación de la voluntad del murciano y la imposibilidad de que demostrara alguna otra virtud de su toreo ante el empecinado comportamiento de su oponente.
López Chaves, por su parte, sorteó dos toros menos peligrosos pero tremendamente insulsos. Algunos pases con la derecha en el tercero y un par de verónicas en el sexto son lo único reseñable de su actuación. Dio más pases en ambos, pero la transmisión era imposible.
Y digo yo, ¿son los que reclaman estos toros los que protestan por los que salen en las plazas de segunda? Como la variedad de encastes tenga que venir por ejemplares como estos vamos listos.
Algunos toros de hoy han tenido peligro porque se colaban, pero casta o nobleza tenían más bien justita. De bravura más de lo mismo. Y fuerza han tenido la imprescindible para caerse sólo dos o tres veces durante la lidia (si no llegan a ser de esta ganadería las protestas hubieran sido bastante estruendosas). Por no ver no hemos visto ni tercios de varas en condiciones.
El que suscribe prefiere toros más a modo para que los toreros templen, se gusten y toreen por bajo. Como Juan Bautista ayer, como Uceda Leal el domingo pasado, o como Morante, Juli, Ponce, Castella,... en las muchas buenas faenas que afortunadamente hemos visto este año en Madrid. Ninguna con un toro de esos afamados hierros...
Los toreros de hoy han demostrado una tremenda afición, muchas ganas y una irreductible valentía.
El Fundi con el primero, sin fuerza, sólo ha podido intentarlo con la izquierda y matarlo de una buena estocada. En el cuarto, un toro peligroso que se colaba por ambos pitones, ha conseguido hacerlo pasar en varias series que no han permanecido mucho tiempo en la memoria. Con la espada no ha estado fino, pero el toro tampoco se merecía un derroche de pundonor en la suerte suprema.
Rafaelillo que ha sido recibido con una gran ovación iniciada por el tendido siete ha demostrado su capacidad gladiadora en el segundo, que le ha volteado varias veces de forma muy fea aunque afortunadamente sin mayores consecuencias. El toro se ha colado, sobre todo por el pitón izquierdo, desde que lo ha recibido de capa. Aún así, ha tratado de torearlo de forma convencional exponiéndose a lo que le ha pasado y a mayores sucesos que afortunadamente no han ocurrido. Lo siento, pero apreciando el valor y reconociendo la necesidad de éste para ser figura del toreo, no creo que sea imprescindible ponerse en según qué sitios delante de según qué toros. Y para mí Rafaelillo ha traspasado hoy la línea de lo razonable. Por lo demás, se le ve especialmente hermanado con el siete, a quien agradece ostensiblemente sus aplausos y de quien recaba autorización para saludar e iniciar o no la vuelta al ruedo. Él verá.
Con el quinto, un toro aplaudido de salida por su presencia pero que acabó demostrando una notable falta de fuerza, consiguió algunos pases de cierta clase al natural. Por la derecha era imposible hacerle embestir y la faena quedó en una nueva constatación de la voluntad del murciano y la imposibilidad de que demostrara alguna otra virtud de su toreo ante el empecinado comportamiento de su oponente.
López Chaves, por su parte, sorteó dos toros menos peligrosos pero tremendamente insulsos. Algunos pases con la derecha en el tercero y un par de verónicas en el sexto son lo único reseñable de su actuación. Dio más pases en ambos, pero la transmisión era imposible.
Y digo yo, ¿son los que reclaman estos toros los que protestan por los que salen en las plazas de segunda? Como la variedad de encastes tenga que venir por ejemplares como estos vamos listos.
sábado, 6 de octubre de 2007
Madrid (6 de octubre de 2007) - Torero artista
Decíamos hace una semana que años atrás la Feria de Otoño rescataba del olvido a toreros artistas. Hoy ha vuelto a hacerlo. Juan Bautista se ha roto con el quinto de la tarde, toreándole de verdad con pases de mano baja, temple y gusto. Acompañando con la cintura el viaje y llevando al toro más allá de donde éste quería.
No es verdad (dicho sea con el debido respeto a los expertos) que el toro fuera excelente. El toro huía de los engaños y acabó en tablas porque el torero le pudo. De hecho, la faena no fue muy larga porque el toro no se crecía ni permitía más series ni de más muletazos.
En todo caso, el toro embestía con nobleza y humillando, y eso fue suficiente para que el francés reivindicara el pellizco que pueden sentir los nacidos mucho más al norte de la tierra de María Santísima.
Comenzó la faena de muleta citando de lejos, casi desde el centro del ruedo, y lo embarcó muy bien en varias series con la derecha, bajando cada vez más la mano y consiguiendo que el toro no se fuera a las tablas. Con la izquierda, hubo dos series excepcionales. Toreo hondo, lento y profundo.
Cuando el toro tuvo al fin una escapatoria se fue a las tablas del uno. Y allí, bernardinas ajustadas y otro recital de toreo con la izquierda.
Tras la estocada recibiendo, las dos orejas fueron el reconocimiento de un toreo distinto. De gusto y de pellizco. Más allá de la testosterona y los arrestos (necesarios también), la grandeza del toreo está en el arte. Y algunos están tocados de forma providencial: los Curros, Aparicio, Paula, Luguillano, Morante, Manzanares,... Y Juan Bautista. Con más oportunidades y un par de inviernos entre América (para la técnica) y Andalucía (para el cante jondo) puede congregar a una legión de seguidores que peregrinen para verle dibujar pases imborrables.
De su primero (el segundo de la tarde) nada que decir. Toro manso, que no pasaba y toreo insustancial. Digamos, a toro pasado, que se estaba reservando.
Abellán cortó una oreja en su primero. Un toro, este sí, de auténtico lujo. Aunque no peleó bien en el caballo, en la muleta se venía de lejos . Y Abellán, honesto, lo lució, citándole desde el centro del ruedo. Nunca le obligó y la tuvo que rectificar la colocación varias veces. Hubo pases de calidad con ambas manos (en especial algunos al natural) y, sobre todo, mucha transmisión: por la calidad del toro y por la distancia que siempre le dio el torero. Pero también quedó la sensación de que el toro merecía una faena más compacta y más ordenada. Algo más de claridad en las ideas. Lo mató de una estocada hasta la bola y recibió una oreja. En este toro, con el capote, vimos quites de Abellán y Bautista por chicuelinas, repetición que se antojaba un poco ridícula ¿no sabe nadie ya torear a la verónica? Y lo banderilleó magistralmente José Manuel Montoliú, que se desmonteró con la oportuna autorización del maestro tras una atronadora ovación.
También en el otro toro de Abellán se demonteró el banderillero (el Chano) después de dos pares de brillante ejecución. Pero fue lo único destacado de ese toro, complicado y brusco, con el que Abellán lo intentó, pero al que no pudo sacar nada medianamente aseado. Con el estoque tampoco estuvo muy fino. Pero mejor marrar en este que en el primero, que fue lo que le pasó a Perera.
Miguel Ángel, con el tercero, un toro con complicaciones, estuvo brillante. Demostró técnica e inteligencia. Su buen momento, en definitiva. Lo llevó muy tapado por la derecha, aguantándole mucho y toreando muy bien. Con la izquierda le saca series que parecen imposibles. Toreo templado y de aguante. Pero al final, la estocada muy trasera y en los bajos hizo que la petición fuera escasa. Aún así, tuvo que salir a saludar dos veces, después de que algunos le recriminaran su intención de dar la vuelta al ruedo.
En el sexto (remiendo de Martelilla con nobleza, pero poca casta y escasísima fuerza), después de un buen saludo a la verónica y un tercio de varas muy medido aunque muy bien ejecutado, Perera hizo una faena aseada pero sin transmisión. Series cortas, mucho aire entre tanda y tanda, temple en los pases y arrimón al final de la larga faena, que concluyó con bernardinas muy ceñidas en el centro del ruedo y una estocada hasta la bola ligeramente desprendida. Con esa estocada en su primero hubiera recibido la oreja. Pero a veces la suerte se tuerce. Y eso es lo que le pasó al extremeño.
En todo caso, entretenidísima tarde de toros en Las Ventas. Nada que ver, José María, con aquellas de los años noventa que apagaron tu afición. Comentábamos hoy unos amigos que lo que tiene mérito es haber resistido a aquellos años.
En fin, ¿qué les darán a los toros que ya no se caen?
No es verdad (dicho sea con el debido respeto a los expertos) que el toro fuera excelente. El toro huía de los engaños y acabó en tablas porque el torero le pudo. De hecho, la faena no fue muy larga porque el toro no se crecía ni permitía más series ni de más muletazos.
En todo caso, el toro embestía con nobleza y humillando, y eso fue suficiente para que el francés reivindicara el pellizco que pueden sentir los nacidos mucho más al norte de la tierra de María Santísima.
Comenzó la faena de muleta citando de lejos, casi desde el centro del ruedo, y lo embarcó muy bien en varias series con la derecha, bajando cada vez más la mano y consiguiendo que el toro no se fuera a las tablas. Con la izquierda, hubo dos series excepcionales. Toreo hondo, lento y profundo.
Cuando el toro tuvo al fin una escapatoria se fue a las tablas del uno. Y allí, bernardinas ajustadas y otro recital de toreo con la izquierda.
Tras la estocada recibiendo, las dos orejas fueron el reconocimiento de un toreo distinto. De gusto y de pellizco. Más allá de la testosterona y los arrestos (necesarios también), la grandeza del toreo está en el arte. Y algunos están tocados de forma providencial: los Curros, Aparicio, Paula, Luguillano, Morante, Manzanares,... Y Juan Bautista. Con más oportunidades y un par de inviernos entre América (para la técnica) y Andalucía (para el cante jondo) puede congregar a una legión de seguidores que peregrinen para verle dibujar pases imborrables.
De su primero (el segundo de la tarde) nada que decir. Toro manso, que no pasaba y toreo insustancial. Digamos, a toro pasado, que se estaba reservando.
Abellán cortó una oreja en su primero. Un toro, este sí, de auténtico lujo. Aunque no peleó bien en el caballo, en la muleta se venía de lejos . Y Abellán, honesto, lo lució, citándole desde el centro del ruedo. Nunca le obligó y la tuvo que rectificar la colocación varias veces. Hubo pases de calidad con ambas manos (en especial algunos al natural) y, sobre todo, mucha transmisión: por la calidad del toro y por la distancia que siempre le dio el torero. Pero también quedó la sensación de que el toro merecía una faena más compacta y más ordenada. Algo más de claridad en las ideas. Lo mató de una estocada hasta la bola y recibió una oreja. En este toro, con el capote, vimos quites de Abellán y Bautista por chicuelinas, repetición que se antojaba un poco ridícula ¿no sabe nadie ya torear a la verónica? Y lo banderilleó magistralmente José Manuel Montoliú, que se desmonteró con la oportuna autorización del maestro tras una atronadora ovación.
También en el otro toro de Abellán se demonteró el banderillero (el Chano) después de dos pares de brillante ejecución. Pero fue lo único destacado de ese toro, complicado y brusco, con el que Abellán lo intentó, pero al que no pudo sacar nada medianamente aseado. Con el estoque tampoco estuvo muy fino. Pero mejor marrar en este que en el primero, que fue lo que le pasó a Perera.
Miguel Ángel, con el tercero, un toro con complicaciones, estuvo brillante. Demostró técnica e inteligencia. Su buen momento, en definitiva. Lo llevó muy tapado por la derecha, aguantándole mucho y toreando muy bien. Con la izquierda le saca series que parecen imposibles. Toreo templado y de aguante. Pero al final, la estocada muy trasera y en los bajos hizo que la petición fuera escasa. Aún así, tuvo que salir a saludar dos veces, después de que algunos le recriminaran su intención de dar la vuelta al ruedo.
En el sexto (remiendo de Martelilla con nobleza, pero poca casta y escasísima fuerza), después de un buen saludo a la verónica y un tercio de varas muy medido aunque muy bien ejecutado, Perera hizo una faena aseada pero sin transmisión. Series cortas, mucho aire entre tanda y tanda, temple en los pases y arrimón al final de la larga faena, que concluyó con bernardinas muy ceñidas en el centro del ruedo y una estocada hasta la bola ligeramente desprendida. Con esa estocada en su primero hubiera recibido la oreja. Pero a veces la suerte se tuerce. Y eso es lo que le pasó al extremeño.
En todo caso, entretenidísima tarde de toros en Las Ventas. Nada que ver, José María, con aquellas de los años noventa que apagaron tu afición. Comentábamos hoy unos amigos que lo que tiene mérito es haber resistido a aquellos años.
En fin, ¿qué les darán a los toros que ya no se caen?
viernes, 5 de octubre de 2007
30 de Septiembre CURRO DÍAZ o el TOREO PERFECTO
Los toros de Alcurrucén llegaron al final de la temporada astifinísimos y muy bien presentados, tan alta cuerna, salvo en el caso de Perera daba complicaciones a la hora de estoquear, o sea que la cosa en lo de matar se hizo muy larga ¡qué pena!
No vemos preparado a Salvador Cortés para matar 6 toros 6 el 12 de Octubre: debía calentar motores, lanzarse a matar como un cachorro, entrar a quites... no se ha recuperado del cornalón en la tripa y nos da pena -cosas de esta tan gran temporada- que se lo juego todo a Cara o Cruz (y no es por se gafe, pero o se está en estado de gracia o casi siempre es Cruz) en una sola tarde. Lo vimos cortar 4 orejas hace 2 ferias, tuvo la mala buena suerte que a veces se cruza en la vida, dos faenas regulares, con grandiosas estocadas y allí estaba la Puerta del Príncipe que ahora se va cerrando. Esta profesión es muy dura.
No nos interesa Perera: tauromaquia de ahogamiento, asfixiante o, según el día, escaso temple y derechazos sin ligazón, se arrima y corta las orejas del miedo, como un JT pero sin un ápice de belleza artística, o sea como Ojeda pero en más feo todavía. ¡Y triunfa!
Mejor: cuanto más larga la variedad, más largo el toreo.
Curro Díaz, lo vimos en Abril delante de alimañas, y fue lo suyo de valor extremo, el animal no dejaba más, abrió la Puerta Grande de Madrid y le valió de poco, pero lo poco suficiente para sustituir a Manzanares: Curro Díaz -33 años- HA ENTRADO EN SEVILLA.
Lástima que pinchara si no hablarían mucho más de él, el primero era un toro quieto -está condición de toros boyantes durante la lidia pero reservados en el último tercio fue común a toda la corrida- decimos que en el primero a cada pase dibujó un cartel, estático, como en flases, parecía que disparase el obturador y el toro a camára lenta hiciera lo poco suyo de una embestida desganada a la que el jienense enmarcaba en belleza, pero lo del segundo fue lo bueno.
No más de 15 pases perfectos, de una torería clásica y artística, verdaderos carteles de toros, el toreo de Ordóñez cruzado con el de Curro Romero, nos recordó a Curro Vázquez ¿será por Linares? Dio un trincherazo tan perfecto y armonioso, tan súbito y torero, que no se olvidará nunca. Le ha costado, pero ya está ahí: el mejor descubrimiento de la temporada, suma y sigue.
Mientras toreó, además, sonó Suspiros de España y se produjo un momento lento de mágica presencia en la que la plasticidad triple plaza, toreo, música alcanzó la perfección.
Es otoño en Sevilla.
No vemos preparado a Salvador Cortés para matar 6 toros 6 el 12 de Octubre: debía calentar motores, lanzarse a matar como un cachorro, entrar a quites... no se ha recuperado del cornalón en la tripa y nos da pena -cosas de esta tan gran temporada- que se lo juego todo a Cara o Cruz (y no es por se gafe, pero o se está en estado de gracia o casi siempre es Cruz) en una sola tarde. Lo vimos cortar 4 orejas hace 2 ferias, tuvo la mala buena suerte que a veces se cruza en la vida, dos faenas regulares, con grandiosas estocadas y allí estaba la Puerta del Príncipe que ahora se va cerrando. Esta profesión es muy dura.
No nos interesa Perera: tauromaquia de ahogamiento, asfixiante o, según el día, escaso temple y derechazos sin ligazón, se arrima y corta las orejas del miedo, como un JT pero sin un ápice de belleza artística, o sea como Ojeda pero en más feo todavía. ¡Y triunfa!
Mejor: cuanto más larga la variedad, más largo el toreo.
Curro Díaz, lo vimos en Abril delante de alimañas, y fue lo suyo de valor extremo, el animal no dejaba más, abrió la Puerta Grande de Madrid y le valió de poco, pero lo poco suficiente para sustituir a Manzanares: Curro Díaz -33 años- HA ENTRADO EN SEVILLA.
Lástima que pinchara si no hablarían mucho más de él, el primero era un toro quieto -está condición de toros boyantes durante la lidia pero reservados en el último tercio fue común a toda la corrida- decimos que en el primero a cada pase dibujó un cartel, estático, como en flases, parecía que disparase el obturador y el toro a camára lenta hiciera lo poco suyo de una embestida desganada a la que el jienense enmarcaba en belleza, pero lo del segundo fue lo bueno.
No más de 15 pases perfectos, de una torería clásica y artística, verdaderos carteles de toros, el toreo de Ordóñez cruzado con el de Curro Romero, nos recordó a Curro Vázquez ¿será por Linares? Dio un trincherazo tan perfecto y armonioso, tan súbito y torero, que no se olvidará nunca. Le ha costado, pero ya está ahí: el mejor descubrimiento de la temporada, suma y sigue.
Mientras toreó, además, sonó Suspiros de España y se produjo un momento lento de mágica presencia en la que la plasticidad triple plaza, toreo, música alcanzó la perfección.
Es otoño en Sevilla.
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