Counters

lunes, 9 de mayo de 2011

Mañana empieza San Isidro...


Y con él, un mes seguido de toros en Madrid y múltiples actos en torno a la Fiesta (más dispersos de lo que deberían, pero ese es otro cantar).

E igual que Bautista, Tejela y Luque rompen plaza por la tarde, el amigo José María Jurado (poeta y cobloguero), Pablo Pámpano (ganador del concurso de carteles de este año en Las Ventas) y yo mismo abrimos por la mañana a las 12:30h. la sucesión de actividades culturales coincidentes con la Feria con la presentación del Libro "Plaza de Toros".

Bueno, nosotros vamos también, pero va sobre todo Luis Alberto de Cuenca, uno de los mejores poetas españoles actuales, que ha sido Secretario de Estado de Cultura y Director de la Biblioteca Nacional (ahí es ná). Y Carlos Abella, gerente del Centro de Asunto Taurinos de la Comunidad de Madrid, que demuestra un notable interés por la vertiente cultural de la tauromaquia, como demuestra el reciente reportaje de la revista Taurodelta.

Allí nos vemos.

Madrid (7 de mayo de 2011) - Esto no

El cartel del sábado de esta insólita pre-feria era extraño porque sí (toros del Conde de la Corte para Encabo, Rafael de Julia y Pepe Moral, que confirmaba alternativa).

Durante la mañana llovió de forma desaforada, pero poco antes de la hora de la corrida escampó y el festejo pudo celebrarse. Para nada, o para casi nada.

Los toros dieron un juego nulo y frente a ellos, sólo Pepe Moral mostró una disposición absolutamente bárbara, que justifica, por sí sola, un cartel en el que los toros den alguna posibilidad.

Encabo y de Julia, nada. Los toros lo hicieron imposible y ellos tampocos hicieron la machada de Pepe Moral (algo que, por otro lado, tampoco resulta criticable).

Con toros así es ridículo defender la Fiesta, la tauromaquia, ni nada que se le parezca. Es imprescindible casta, de la buena, movilidad, nobleza y bravura. Lo otro, la "presencia" y la longitud de los pitones es mentira, no sirve para nada. Y si no, que se lo digan a los "buenos aficionados" que aplaudieron de salida al tercero y luego tuvieron que comerse la vergüenza de esas palmas. Era un trampantojo de toro, pura fachada, todo falso.

Yo me quedo con Núñez del Cuvillo, con Garcigrande o con Daniel Ruiz que, al cabo, es lo que ha permitido ver torear en Sevilla. Eso es torismo (del de verdad). Lo otro, cuentos chinos.

sábado, 7 de mayo de 2011

Recuerdos de un Torero



La Isla de Siltolá acaba  de publicar en su colección "Levante" Recuerdos de un Torero, las memorias de ese gran banderillero que fue Andrés Luque Gago, el primer hombre de plata que se cortó la coleta, como un torero, en la Maestranza de Sevilla. En la ceremonia intervino Rafael de Paula en cuya cuadrilla iba y del que fue incluso apoderado por un tiempo. En el último par de banderillas que puso había sonado la banda del Maestro Tejera.

Se escribe poco de los hombres de plata o de azabache y, cuando se hace, se acude al tópico, el torero "subalterno", jornalero de la muerte, envejeciendo en el ruedo mientras los matadores pasan como meteoros. Sin embargo, constituyen la entraña de esta profesión, saben más que nadie, han visto todos los toros, todos los toreros.

Las memorias de Andrés Luque Gago abarcan la edad de platino del toreo: cuentan la historia de un muchacho que escuchaba arrobado hablar de toros al Gallo y a Belmonte, Joselito siempre al fondo, en los cafés de la Sevilla de posguerra; los tentaderos de los años cuarenta, con la presencia inmanente de Manolete; sus inicios como novillero de la mano de su tío Andrés Gago un importante apoderado que lo fue, nada menos, que de Carlos Arruza; y su larga vida como banderillero junto a Luis Miguel Dominguín, Antonio Ordoñez, Antonio Bienvenida, Rafael de Paula, Antoñete o el malogrado Paquirri.

Abruma la nómina de matadores, Andrés Luque Gago es pura historia de la tauromaquia, no es frecuente el caso de que un torero de plata consigne su vida, una vida que en los ruedos ha visto a las máximas leyendas del toreo moderno.

Y lo que más abruma es la humildad de este torero, no quiso tomar la alternativa porque comprendió que no tenía cualidades para ser matador, porque quizá su tío se lo había puesto muy fácil y tenía (entonces, que no ahora) -afirma- poca afición. Hay que ser muy grande para decir eso. Además debemos destacar su excelencia, su trabajo siempre orientado hacia el triunfo de su matador, para que el torero de oro brille, estando al quite, siempre en el perfecto segundo plano. Y la gran camaradería y respeto por sus compañeros, para quienes tiene, sin excepción, siempre palabras nobles y leales.

Se completa el libro con un excelente aparato gráfico en el que descubrimos, para nuestro asombro que este gran torero de plata es el hombre que va detrás de las figuras en las gloriosas fotografías de la tauromaquia que todos conocemos: sin él tampoco hubieran sido posible esas tardes de gloria, la retirada de Bienvenida, las vueltas al ruedo de Dominguín (incluida la corida en el Belgrado de la Yugoslavia de Tito), los triunfos de Ordoñez, la gracia de Rafael.

Lo leí el viernes por la mañana, de un tirón, y luego por la tarde fui a la Maestranza, donde triunfó nuevamente Manzanares, pero también la cuadrilla de Manzanares y disfruté como nunca del toreo de plata, de la lidia, de la brega, gracias al libro de Andrés Luque Gago que me ha hecho reflexionar (mucho) sobre el toreo de plata, sobre el toreo de azabache, materiales tan nobles o más que el oro.

domingo, 1 de mayo de 2011

La visita del dios


Hoy ha bajado el dios Apolo a la Plaza de Sevilla.

La ciudad es atlántica: excesiva, barroca, caribeña, de aquí partían los galeones a las Indias y por eso quiere perderse siempre en el bucle de las grandes olas oceánicas, en la verónica morada de Julio Aparicio, en la verónica y media de Morante que llega por el río de la Puebla hasta la Habana vieja, de tabaco y oro.

Porque la Maestranza es un viejo galeón henchido de tesoros, varado en el río de la Plata o en el viejo San Juan de Puerto Rico siempre bajo el borrascoso huracán de la primavera que hace florecer las tropicales palmas de El Dorado.

Pero hay en la ciudad de Sevilla una raíz más antigua, de Roma y, más aún, de Grecia, un sustrato más hondo que aparece cada primavera en el Partenón de plata de los pasos de palio y que da la medida justa, la razón áurea de sus plazas y calles, de sus patios. Un orden clásico que busca serenamente el equilibrio, la mesura, la elegancia.

La Maestranza es también un templo asomado al azul del Egeo, un Palacio de Cnossos, un laberinto de Creta circundado por el dórico óvalo de las columnas toscanas que consulta en chiqueros al viejo oráculo de Delfos, el que tañe la cítara en las astas del toro.

Hoy ha bajado Apolo a la Plaza de Sevilla investido de azul y oro, que son los colores del Mare Nostrum que aplaca las hogueras de Alicante. Cuando amainó el temporal vino por el cielo ateniense de la tarde, por la Puerta Principesca de los prodigios sobre un carro de fuego.

El Mar Mediterráneo embiste muy despacio, muy suave y no se para nunca, repite una y otra vez sobre la arena dorada de una playa de albero. El dios está jugando con el mar, Apolo con Neptuno, y cada pase tiene la lentitud de los siglos, el dactílico ólee del hexámetro de Homero.

Hemos visto la eternidad, la verdad y la belleza, los prodigios no se miden por su fuerza, la lentitud y la entrega de un toro mitológico no merecen la muerte, hay que alejar el carcaj y el tridente, debemos ver el eterno retorno del mundo antiguo, el regreso del Hades. Sabernos inmortales, merecedores de indulto por razón de belleza.

El creador lo es porque regala la vida, no busquéis más razones, pues que las habéis visto en el redondo compás donde el tiempo de Einstein no halla una ecuación que explique el milagro de ver la luz parada y las olas que embisten llamadas por el dios. El temple no es sino la forma eterna del tiempo, cuando muere el cronómetro y se aviva la gracia.

Hoy ha bajado el dios Apolo a la Plaza de Sevilla, el guardián de las musas que bailaban en corro alrededor de la Maestranza, las nueve hijas de Mnemósine, diosa de la Memoria que dará eternidad a esta tarde griega de Sevilla.

Apolo, al que otros llaman José María Manzanares.

domingo, 24 de abril de 2011

Exposición "PLAZA DE TOROS" de Pablo Pámpano

Domingo de Resurrección, han empezado los toros en Sevilla.

Y para abrir boca, este próximo martes 26 de abril a las 13: 30 se inaugura la exposición de Pablo Pámpano “Plaza de toros”, obra gráfica del libro, en la Casa del Libro de Sevilla. C/ Velázquez, 8.

Pablo Pámpano, como saben, ha sido el cartelista de los festejos de Madrid del Domingo de  Ramos y el Domingo de Resurrección.


Allí diremos unas palabras o torearemos de salón, según se tercie, nunca mejor dicho. Permanecerá abierta hasta el 24 de mayo, coincidiendo con la  temporada taurina de la feria de abril de Sevilla. Se mostrará una selección de 20 obras, 10 pases y 10 retratos acompañados de los textos del libro.Todo buen aficionado que venga a los toros a Sevilla no debería perdérsela.
 
¡Os esperamos!


Además este año estamos anunciados también en San Isidro donde, con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide, el Maestro Luis Alberto de Cuenca nos dará la alternativa en la Sala Antonio Bienvenida de Las Ventas, será el 10 de mayo, el mismo día que empieza la feria a las 12:30 de la mañana.

Porque estas cosas se ponen al mediodía para que nos vayamos luegos, todos juntos, ¡a los toros! 


sábado, 23 de abril de 2011

Juan Pedro / Francia

La Semana Santa ha venido cargada de noticias taurinas. No es muy habitual que esta semana dé tanto juego, pero lo tardío de su celebración (y su consiguiente cercanía con algunas ferias) y lo azaroso del destino han congregado aconteceres de todo tipo.

De todos ellos, el más doloroso es la muerte de D. Juan Pedro Domecq, ganadero sin el cual no se puede entender el toro actual, ni el modo en que hoy es posible torear. Habrá quien critique que algunos toros de su ganadería y de otras que se han creado con vacas y sementales de su procedencia han llevado su falta de fuerza y de casta más allá de lo deseable. Habrá quien critique la preponderancia de su encaste (algo de lo que él, obviamente, no era el culpable). Habrá a quien le puedan parecer más o menos acertadas muchas de sus declaraciones... Pero lo que creo que nadie podrá criticar es su pasión por el toro bravo y la visión para haber creado un toro con una nobleza y una forma de embestir que han permitido que el toreo dé un paso más allá en su profundidad y pueda canalizar la emoción a través de la estética de un modo que otros toros, otros encastes, no podrían hacerlo.

No le conocí personalmente, aunque coincidí con él hace un par de años en Nimes en el primer tercio de los Encuentros de Derecho Taurino y debo reconocer que, más allá de que uno estuviera o no de acuerdo en sus postulados, era una persona con unas ideas propias sobre el toro y el toreo, ajenas a cualquier conservadurismo y a las convenciones más o menos extendidas.

El libro "Del toreo a la bravura", publicado hace unos años es un compendio sensacional de lo que significa, cómo se cría, se selecciona y qué debe ser el toro de lidia. Que luego algunos de sus toros no se ajustaran plenamente a este modelo no es sino la evidencia de lo difícil que es conseguir en la finca el animal que uno tiene en su cabeza. Aunque lo lleve años intentando.

La noticia feliz para la Fiesta viene nuevamente de Francia, que ha inscrito la tauromaquia entre los Bienes Intangibles de Interés Cultural. Se ha conseguido por la iniciativa del Observatorio de las Culturas Taurinas, organización taurina que agrupa a los aficionados y grupos de interés en torno a la Fiesta. ¡Qué lejos de esos aficionados de por aquí a quienes repugna la palabra "cultura" (o la ignoran, porque no pueden entenderla)! ¡Qué lejos de agrupaciones sindicales de toreros, picadores, ganaderos o empresarios!

El futuro de la Fiesta, y su defensa, está en su consideración cultural. Más aún que en su dimensión económica o en la "simple" tradición. Francia, como en tantas cosas, nos ha marcado el camino, mientras aquí, políticos, aficionados y profesionales seguimos discutiendo si son galgos o podencos.


martes, 19 de abril de 2011

Brihuega (10 de abril de 2011) - A pasarlo bien

La gente va a Brihuega a pasarlo bien. Y a poco que los toros ayuden, que embistan, se consigue. Aún cuando falte algo de fuerza y de emoción.

Eso pasó el Domingo de Pasión. Cuando en Sevilla se pregona la Semana Santa y se recorre la ciudad en besamanos.

Brihuega volvió a llenarse de gente que, en un día de climatología excelente, pasó un auténtico día de fiesta. Muchos de ellos habían reservado para comer en Brihuega o en pueblos de alrededor y, luego de disfrutar de la gastronomía, degustaron la gracia de Morante y el mágico momento de Manzanares.

Con el primero de Morante, un toro muy complicado, no pasó nada. Pero con el cuarto dio todo un recital de toreo garboso, hondo, variado y pleno. Recibió con verónicas lentísimas y llevó al toro al caballo con un galleo tremendamente original rematando por alto cada lance. El toreo de muleta, variado con ambas manos, siempre apoyado en los riñones y con muchísimo gusto, dejó momentos auténticamente memorables. Estocada, dos orejas y excesiva vuelta al ruedo a un toro noble, pero flojo.

Manzanares estuvo sensacional con su primero, al que instrumentó unas chicuelinas de mano baja que recordaron mucho a las de su padre. Luego, con la muleta, toreó con mucho gusto, pero obligando poco al toro, muy justo de fuerzas y de casta. Finalizó la faena con circulares inversos y otroas alardes para la galería. Mató de media, después de un pinchazo y le premiaron con una oreja. Con el quinto demostró interés, técnica y disposición, pero el toro era bastante bruto y el viento molestó mucho. La estocada hizo guardia y se quedó sin el premio que le hubiera permitido salir por la Puerta Grande.

La gente estaba con Cayetano, pero éste no tuvo su tarde. Se le notó algo falto de sitio, sin garra, sin conectar para nada con los tendidos. Los toros no ayudaron, pero tampoco fue su mejor tarde. Tiene que dar un paso más para ponerse a punto en una temporada que va a ser muy dura.

Para un aficionado que analice la corrida con ojos críticos, que valore en detalle el juego de los toros, su presentación, la disposición de los toreros, la pureza de los cites, el ajuste en los muletazos,... podrá poner todas las pegas que quiera. Pero el comentario generalizado de la gente al final de la tarde es que habían tenido un día extraordinario.

Probablemente hay que tratar de volver a ir a los toros con ojos limpios, como si fuera la primera vez. Y descubrir la sorpresa de cuanto sucede. Como todos los que salían encantados del coso.

Aunque tampoco estaría de más que los toros salieran con un punto más de casta y de fuerza. Para que la gracia de Morante, la rotundidad de Manzanares, convirtieran el día genial en uno inolvidable.

sábado, 9 de abril de 2011

El festejo más importante de toda la temporada

Hoy se celebra en Toledo el festejo más importante de toda la temporada. Desafortunadamente, razones personales me impedirán estar allí. Después de la Mesa Redonda organizada por el CEU sobre el "Futuro de la Fiesta" en la que participo esta mañana en Talavera tengo que marchar a la Sierra de Gata a otros menesteres ineludibles, en vez de ir a Toledo al Festival organizado a beneficio de la Fundación Oncohematológica Infantil del Hospital Universitario “Niño Jesús” de Madrid, como hubiera querido.

Esta Fundación está presidida por D. Luis Madero, eminente médido especialista en cáncer infantil, grandísimo aficionado (aficionado práctico, además), con quien tuve el placer de compartir Mesa Redonda hace unos días en Colmenar Viejo. Desarrolla su labor en el Hospital Niño Jesús, hospital que lleva a cabo una labor única en la investigación y la curación del cáncer infantil.

Los novillos son de los Hermanos Sánchez de León (origen Fuente Ymbro) y actuarán los matadores Finito de Córdoba, Javier Conde, Eugenio de Mora, Curro Díaz, Matías Tejela y el novillero Gómez del Pilar.

La historia de este Festival ha sido contada en algunas revistas taurinas y el pasado domingo Manolo Molés entrevistó a uno de los ganaderos (uno de los Hermanos Sánchez de León), que lo explicó en primera persona. El ganadero tuvo hace unos años un hijo, Rodrigo, a quien detectaron un cáncer (una leucemia) y le dieron escasas esperanzas de vida, apenas unos meses. Los padres se pusieron en contacto con el Doctor Madero, que ratificó el diagnóstico y les indicó que estaban investigando una nueva terapia y que, si no había otras alternativas, podían someterse a ella. Hoy, Rodrigo ha superado aquella enfermedad y tiene seis años, muchos más que aquellos meses de vida que daban los pronósticos.

Rodrigo se vestirá hoy de corto, como los matadores. Gracias a un extraordinario médico, a un grandísimo aficionado. Y todo lo que se recaude será para destinarlo a esa Fundación, para que pueda seguir investigando en la lucha contra el cáncer infantil. Para que otros niños, como Rodrigo, puedan remontar diagnósticos fatales como aquel.

Por eso, este es el festejo más importante del año. El más necesario. El más emotivo. En el que los toros mejor embistan, los lances tengan mejor sabor y las series de muletazo más hondura.

Siento como no pueden imaginarse, no estar hoy allí. Por favor, todo el que pueda que se acerque a Toledo. Seguro que no se arrepentirá.

martes, 5 de abril de 2011

San Isidro 2011 - Unos magníficos carteles

Al igual que hemos criticado la confección de las ferias de otros años hoy hemos de felicitar a Taurodelta por los extraordinarios carteles de la Feria de San Isidro del año 2011.

Hace muchísimo tiempo que no recuerdo una feria tan rematada, una cantidad tan abultada de festejos de altísimo interés para los aficionados (para los aficionados a quienes les gusta ver el toreo). La Feria (incluyendo la corrida de la Prensa) la componen 24 festejos, de los cuales 19 son corridas de toros, 3 de novillos y 2 de rejones. Las novilladas y los festejos de rejones incluidos en el serial tienen buena nota, destacando el encuentro entre Pablo Hermoso y Diego Ventura la tarde del 21 y la doble presencia de Víctor Barrios entre los novilleros (Juan del Álamo no viene, a pesar de que, según comenta la empresa, se le hicieron varios ofrecimientos).

En las corridas de toros, hay siete de altísimo nivel (15, 17, 18, 19, 20, 24 y 25), seis muy interesantes (10, 11, 13, 14, 26 y 27) y en las otras siete hay también elementos (toros o toreros) que merecen mucho la pena.

El hecho de que un torero en tan buen momento como Manzanares venga tres tardes es un lujo. Como lo son las dos comparecencias de Morante y Juli (siempre podrían haber sido más, pero Julián, después de lo poco que apreciaron sus gestos el año pasado, bastante hace viniendo dos tardes). También las comparecencias repetidas de Talavante, Cid, Castella o Perera.

En cuanto a ganaderías, está básicamente casi todo lo que hay con cierto interés, destacando la doble presencia de Núñez del Cuvillo. Victoriano del Río está en la Beneficiencia y echo de menos El Pilar. Igual que me gustaría que vinieran Victorino y Adolfo. El primero parece que no viene por decisión propia y el segundo, después de lo del año pasado, es razonable que no quiera repetir experiencia.

Se trata, en fin, de un serial que, adecuadamente combinado con medidas culturales y de promoción de la Fiesta, puede suponer un revulsivo importante.

Habrá que ver que los toros embistan, que tengan hechuras propias para embestir y no sólo para pasar el reconocimiento (para las siete más que para las doce). De ser así, estoy seguro que vamos a disfrutar mucho más que otros años. Desde luego, que veamos menos que el pasado es casi imposible.

Con estos carteles lo que queda en evidencia es una feria del Aniversario tremendamente devaluada (a excepción, obviamente, de un magnífico cartel de Beneficencia). Queda patente que se pueden hacer dos semanas de toros extraordinarias, que si se llega a tres es añadiendo corridas "de interés" y que la cuarta semana el nivel baja.

Dicho lo cual podría analizarse por qué este año se ha hecho así la Feria, qué pretende la empresa (demostrar que hay que bajar el canon porque la gente no va a ir al Aniversario, reivindicarse con una buena Feria para el propio Pliego...). No lo sé y no creo que este sea el momento de entrar en estos debates.

Como tampoco deben criticarse los carteles, desde mi punto de vista, demonizando a las figuras y a las ganaderías que estos eligen. Pretendiendo que se anuncien con ganaderías de otra época con las que es imposible emocionar a través de la estética (aunque sí de la épica, pero es razonable que las figuras prefieran lo primero).

Cada aficionado tiene dentro un potencial "empresario" (sin apostar su dinero, por supuesto), como cada aficionado al fútbol tiene su seleccionador. Siempre habría un cartel que hubiera preferido, alguna ganadería que quitar y otras que añadir, toreros que cambiar de cartel, combinaciones distintas que hacer,... Pero esta Feria es, dentro de lo posible, de lo mejor que uno puede imaginar. Las corridas de toros entre los días 15 y 26 no son comparables con nada que yo recuerde en esta plaza. Y si acaso uno echa de menos algo es algún mano a mano o algún gesto un punto excepcional de algún torero, si bien reconozco que viniendo en general las figuras tantas tardes es difícil pedirles, además, que añadan gestas.

Magníficos carteles, AL FIN, para un San Isidro.

Que el Santo y los toros ayuden al triunfo. Los espadas, estoy seguro, lo intentarán con todas sus fuerzas.

sábado, 2 de abril de 2011

Madrid (27 de marzo de 2011) - ... Y más lluvia

La corrida del domingo en Las Ventas debió suspenderse. No tiene mucho sentido continuar cuando todo el ruedo está embarrado, aunque el drenaje de la Plaza sea excepcional y permita que la sensación de peligro no sea mayúscula. Y cuando todos los espectadores han desertado del tendido y se han refugiado en gradas y andanadas, a pesar de la inicial reticencia de los acomodadores.

La novillada de Los Chospes fue, además, imposible, sin una sola posibilidad de triunfo.

Essaú Fernández tuvo que lidiar a sus dos oponentes bajo tremendos aguaceros y no pudo dejar nada reseñable. Lo mejor, que la cogida y voltereta no tuvieron consecuencias.

El mejicano Sergio Flores dejó retazos de torería, muchas ganas y aplomo, pero fue más lo que se intuyó que lo que pudo verse.

Emilio Huertas dejó algún detalle con el capote, pero no aprovechó del todo al sobrero de Navalrosal, con el intuimos que había cierta posibilidad de faena.

Tarde fría y desapacible, al fin. De las que no invitan a la fiesta. Esperemos que vuelva pronto el buen tiempo y los buenos festejos.

viernes, 25 de marzo de 2011

Mesa Redonda en Colmenar Viejo

Esta tarde a las 19:30h. en el Ayuntamiento de Colmenar Viejo, organizado por la Asociación Taurina Cultural "Tierra de Toros" y presentados por Vicente Madero, notario de aquella localidad, compartiremos mesa redonda con la periodista Laura Tenorio y el médico Luis Madero para debatir sobre los medios de comunicación en el momento actual de la Fiesta. Creo que es un tema de la mayor relevancia y estoy seguro de que pasaremos un buen rato hablando de toros que, como comenta Ignacio Sánchez Mejías en su blog, es lo que más nos gusta a los aficionados, después de una buena tarde de toros. Allí nos vemos.

lunes, 21 de marzo de 2011

Madrid (20 de marzo de 2011) - Apuntes

La tarde era magnífica para ver toros. Una temperatura extraordinaria para estas fechas y un cielo azul como hacía ya muchos meses que no recordábamos. En las taquillas, muchos extranjeros intentando infructuosamente que alguien les hablara en inglés (entenderles, parece que les entendían, pero no parece que fueran capaces de responderles en su mismo idioma). Como en la puerta de acceso, en la que uno de los porteros no había modo de que le dijera a un japonés que no bastaba para entrar con el resguardo de haber comprado la entrada por internet, sino que debía pasarse por las máquinas que hay en la zona porticada para sacar el billete. Por seguir con lo del idioma, fue bonito el gesto de que al final del paseíllo se guardara un minuto de silencio por las víctimas de la tragedia de Japón, pero tal vez si además de explicarse en castellano se hubiera dicho en inglés, los extranjeros lo hubieran entendido (y agradecido) mucho más.

No es que uno sea un acérrimo defensor de la lengua de la pérfida Albión, pero creo que sería razonable que en fechas como estas en las que son muchos los extranjeros que se acercan a Las Ventas se hiciera un esfuerzo por hacérselo más fácil.

También a los de aquí, porque los programas, como viene siendo costumbre, se acabaron al menos diez minutos antes de que empezara el paseillo.

La novillada, por lo demás, no aburrió, aunque tampoco fue como para salir entusiasmados.

Los novillos dieron juego variado y hubieran permitido mayor lucimiento a novilleros con más sitio y poder. O a toreros con varios años de alternativa a sus espaldas. Porque varios de los animales que salieron pasarían perfectamente por toros bien presentados en cualquier plaza de primera. El quinto y el sexto eran dos auténticos toros, a los que faltaban unos días para ser cuatreños y que tenían hechuras sobradas para haberse lidiado como tales. Una barbaridad que se trate que estos chavales lidien animales así. Creo que si se trata de exigir a los novilleros que estén en novilleros, que sean bulliciosos, que hagan cosas variadas, es muy difícil pedírselo con animales más propios de toreros cuajados y con experiencia.

En estas, Patrick Oliver se vio sorprendido por el toro en el recibo de capa y en el frustrado quite por chicuelinas. La faena de muleta intercaló algún natural con gusto con toreo acelerado, mucho cambio de mano y faltó una cierta estructura, que hubiera series con su comienzo y su final, con sus cites y sus remates. En el cuarto también se vio desbordado por el toro con el capote y la faena de muleta fue muy larga, con algún pasaje de interés que se perdió en medio de fases más vulgares. Creo que debería ser más selectivo y tratar de hacer faenas más coherentes, de menos pases pero más rotundos.

Cristian Escribano fue el que mejor sabor de boca nos dejó y el que cobró una cornada. Pero o se pasa horas, miles de horas, en el carretón, o va a ser difícil que llegue a figura. Sin matar los toros no hay mucho que hacer en esto. Recibió de rodillas al segundo de la tarde, al que le enjaretó una media muy buena. Con la muleta traza largo y templa bien. A veces se atropella (lo cual es disculpable en un novillero), pero tiene detalles de gusto que se agradecen. Al entrar a matar el toro le prendió y tuvo que pasar a la enfermería después de acabar con el toro tras varios pinchazos y una estocada.

Salió para matar al sexto, habiéndose corrido turno, y lenceó nuevamente con gusto con el capote (muy saleroso el quite por chicuelinas). Toreó muy serio con la derecha a un auténtico toraco. A veces le falla la colocación y se echa de menos un punto de emoción, pero hubo momentos de toreo muy serio. Nuevamente falló a espadas.

Damián Castaño quedó inédito con el capote en el tercero y la faena con la muleta fue floja. Al toro le falta codicia y a veces embiste con brusquedad, pero al novillero se le ve falto de recursos. En el quinto se hizo un autoquite providencial al caer en la cara del toro (toro-toro). Hizo una faena razonablemente asentada, consiguiendo que el toro no le tocara la muleta, pero no consigue llegar a los tendidos.

En definitiva, una alegría volver a Las Ventas después de más de cinco meses, tarde espléndida de temperatura, apuntes interesantes sobre todo de Cristian Escribano y la necesidad de replantearnos nuevamente cómo es posible conseguir que las novilladas tengan más interés y sean más lucidas en una plaza como esta. A lo mejor hay que empezar por rebajar la presentación de los "novillos". Aunque algunos protesten.

sábado, 19 de marzo de 2011

Valencia (17 de marzo de 2011) - Majestuosidad

La faena de Manzanares al quinto de la tarde fue sencillamente excepcional. Y se la hizo a un toro que no fue especialmente bueno, pero al que todo se le hizo bien. En la lidia, con una cuadrilla que, igual que el año pasado, funciona como un reloj. Y con la muleta, consiguiendo milagrosamente Manzanares que no le tocara nunca las telas, llevarle templado a pesar de que embestía con cierta brusquedad. Faena siempre a más que acabó de forma rotunda, majestuosa. El torero, que maneja como pocos la espada, intentó matar recibiendo y pinchó reiteradamente. Perdió los máximos trofeos, pero demostró una rotundidad y una ambición excepcionales.

Al segundo de la tarde, lo había toreado también de forma magnífica, tanto con la muleta como con el capote. Toreo largo y profundo, largo, estéticamente impecable y rematando con una gran estocada.

Antes, en el primero de la tarde, Morante había toreado de forma sensacional en las verónicas de recibo y, en un emocionante e insólito gesto, hizo un quite por chicuelinas después de que le hubieran puesto las banderillas. El inicio de faena sentado en el estribo nos trajo a la memoria y a la piel sensaciones de muchos años de toreo. Luego, comenzó con varias series por la derecha con su gracia excepcional. Pero el toro se acabó muy pronto. Apuntes geniales, pero solo eso, en un comienzo tremendamente dispuesto del de la Puebla que volvió a demostrar que está en un momento de gracia.

El cuarto fue un toro de malo, con todos los defectos posibles y con el que, a pesar de intentarlo, no pudo hacer nada. ¡Mala suerte que tiene este torero con los sorteos!

Daniel Luque me impresionó para bien. Está con muchas ganas y con más seriedad y sitio que el año pasado. Hizo un quite magnífico al primero de Manzanares. Al tercero de la tarde lo toreó también muy bien con el capote, saliéndose más allá del centro del ruedo con verónicas templadas, unas mejores que otras, pero algunas de mucho sabor. Quitó también por verónicas. En la muleta, el torero lo intentó, pero el toro se queda corto y le falta casta y transmisión.

El sexto fue un toro a menos y la faena de Luque tuvo momentos de interés, pero sin llegar a cuajar. Acabó en un arrimón que evidencia las ganas que llevaba y que no pudo concretar.

Los toros, en fin, no sacaron lo que se esperaba y nos quedamos a medias. Con momentos importantes (de Manzanares, sobre todo, pero también de Morante y Luque), pero sin llegar a la rotundidad que hubiera podido alcanzarse por el momento y las ganas de los toreros.

Una maravilla poder estar en Valencia en hora y media con un AVE que llega al lado de la Plaza de Toros. Una maravilla las fallas en la calle. Una maravilla la comodidad de ls nuevos asientos y la facilidad para comprar las entradas por teléfono. Pero al final es el toro el que debe dar razones para que las cosas salgan aún mejor.

Y algunas preguntas, ¿por qué hay tantísima gente en los pasillos de la Plaza? ¿Qué barbaridad de pases de favor dan? ¿Y cómo es que la gente lo ve como algo natural? Y otra más: ¿por qué en esta plaza hay tantísimo alboroto siempre?

domingo, 13 de marzo de 2011

Olivenza (12 y 13 de marzo de 2011) - Bonita primavera

Se aventura una extraordinaria primavera en Extremadura. Con el agua que está cayendo da para llenar todos los pantanos y para que florezcan todos los campos, aún los más indómitos.

Dicho lo cual, que ayer en el primero de la tarde llovió lo indecible, con ansia, a mala leche. Mientras tanto, Morante desgranó su toreo, retazos de belleza. Pero entre que el toro no tenía mucha fuerza, que la brevedad de los asientos hacía imposible que habiéndose vendido todas las localidades cada cual se ubicara y que los que ya estábamos sentados tratábamos de no cogernos una pulmonía cósmica, la faena llegó sólo a medias a los tendidos. Lo del cuarto, recuperados ya de la lluvia, fue sensacional. Probablemente no tan completo como lo de Vistalegre pero igualmente embriagador, con la sensación de que Morante está en un momento único y que hay que verle todas las tardes porque cada día va a ser diferente y sensacional.

Talavante estuvo bien en su tercero, con un toreo templado y gustándose, pero cuando se echó la muleta a la izquierda el toro iba peor, el torero se embarulló, buscó la cercanías y la faena perdió la intensidad de esa gran primera parte. Estuvo mejor, más completo, en el sexto, un toro que pareció brusco en los comienzos y al que a base de hacerle las cosas muy bien, de llevarle siempre a la distancia justa, fue mejorando en cada tanda. Gran toreo con ambas manos con una serie larguísima al natural y dos derechazos arrastrando la muleta antológicos. Tarde muy importante del pacense, que si no se embarulla (tiende a ello) puede darnos muy buenos momentos este año.

Perera lo intentó en sus dos toros, pero tuvo muy mala suerte en el sorteo, con dos toros que no acabaron de romper. Quizá el quinto hubiera valido, porque remató muy bien en los burladeros y pareció con fuerza y bravura, pero se rompió el pitón por la cepa en uno de los derrotes y lo devolvieron. Lo intentó, se pusó y toreó técnicamente bien a ambos, pero faltaba transmisión. Creo que en parte por los toros y en parte porque hay algo en su toreo que hace que no tenga el ángel que en otros momentos. Quizá está buscando una mayor rotundidad y tiene que encontrar ese punto de hondura, de temple, de gracia, que haga que su afición, su técnica y su valor rompan como en otras ocasiones.

Esta mañana lloviznaba y han suspendido la corrida. Parece claro que si se daba la de esta mañana el ruedo iba a estar impracticable esta tarde. No sé si esa ha sido la razón (o la única razón), pero creo que si hubiera sido la única corrida del día sí se hubiera dado.

Una pena que haya tenido que volver a mediodía y no haya podido quedarme a ver a Ferrera, Juli y Manzanares. Otra vez será.

La plaza (eso sí) cada vez parece más incómoda. Será que vamos cumpliendo años...

martes, 1 de marzo de 2011

¡Qué desastre!

Iba a escribir una entrada pesimista sobre Vistalegre. O mejor, sobre lo que se ha escrito después de Vistalegre.

Iba a criticar a quienes sólo se han fijado en el toro, en su supuesta falta de presencia, para minusvalorar la faena de Morante: “no entre aquí quien no sepa geometría”, dicen que se leía en el frontispicio de la Academia de Platón, pues lo mismo para estos agoreros con la faena del de La Puebla… O a quienes han vapuleado a El Cid, que habrá estado mejor o peor con el sexto de Núñez del Cuvillo, pero que dio pases grandiosos y que sólo por el duro camino recorrido merece siempre crédito y admiración. O a quienes no reconocen nada de lo que hace El Juli y, si acaso lo reconocen, es para decirle que como es tan poderoso tiene que hacer una machada cada tarde… O a los pesados que comparan los de Cuvillo o los de Garcigrande con ovejitas o peluches (no he conseguido llegar a entender qué toro quieren que salga, quién tiene una ganadería que asegure espectáculo y diversión con una regularidad mayor que estos, que Victoriano del Río o que El Pilar).

Iba a quejarme nuevamente de la falta de público, de la falta de compromiso con la Fiesta que supone en momentos como estos, de la falta de imaginación de la empresa para hacer publicidad o atraer a más espectadores, de lo alto que son los precios,…

Iba a indagar en por qué la mayoría de los más activos en la red son siempre tan pesimistas, tan críticos, tan cansinamente cenizos,… Por qué se empeñan en decir que uno no puede ir a los toros a divertirse.

Iba a quemarme la sangre pasando un mal rato escribiendo una entrada de quejas y críticas variadas. Pero no me da la gana. Los únicos quejíos que sirven son los de las gargantas rotas de los flamencos. A los aficionados lo que nos toca es dar buenas noticias y a los profesionales del toro, hacer lo posible para que éstas vayan surgiendo cada vez con más frecuencia.

Y la Feria de Vistalegre ha sido una buena noticia. Hemos sido muchos los que hemos ido. A pesar de lo que hemos pagado, hemos podido comer al día siguiente y, en ocasiones, tomarnos una copa al salir. Hemos visto mucho toreo del bueno. Y muchos animales que han embestido, algunos con casta y con transmisión. Hacía meses que no veíamos a las figuras en una plaza y siguen teniendo un sitio envidiable, lo cual augura una temporada excepcional. Hemos gozado de un modo que no hay forma de explicarlo ni de cuantificarlo. ¿Y encima vamos a quejarnos?

Ya sé que hay cosas que mejorar. Y que habrá también que contarlas. Pero en voz más baja y en menos líneas. Porque la temporada ha empezado y lo ha hecho muy bien. Y porque estoy seguro que en festejos como estos hay gente ajena a la Fiesta que puede hacerse aficionada. Y los que ya somos aficionados podemos ilusionarnos aún más de lo que cada torero, con cada toro y en cada plaza puede depararnos. Y volver a las carreteras y a las Plazas. Ya estamos soñando con Olivenza y con Sevilla y con El Puerto...

Señores, la temporada será otra GRAN TEMPORADA. Y si todos cantamos en alto sus grandezas y decimos más bajo y con menos saña las miserias seremos más felices, y haremos que sean más los que disfruten con ésta que es nuestra pasión.

domingo, 27 de febrero de 2011

Vistalegre (27 de febrero de 2011) - Credenciales

Lo de Morante al quinto de la tarde ha sido sencillamente colosal. No se puede torear tanto y tan bien con la muleta. No es posible, no cabe siquiera imaginar, cómo puede haber tanto arte en el toreo a dos manos, en los remates, en el cite, en el embroque,... Y en el toreo fundamental. Casi al final de la faena, antes de una serie memorable de trincherillas, hubo dos naturales lentísimos, hondos y de largura infinita, ligados entre sí y con el de pecho que quedarán para siempre en los anales del toreo. Pero esta es sólo una pincelada de algo que supo a hondura en toda la extensión de una faena estructurada, con sentido, medida y desgarrada a la vez. De nada serviría una pura descripción: hacen falta poetas para cantarla y José María hoy estaba en Sevilla.

En el segundo de la tarde, el toreo a la verónica tanto en el recibo como en el quite nos volvieron a traer a las retinas, al alma y a las palmas por bulerías la imagen de un percal que vuela como ninguno. El comienzo de faena con la muleta a ese toro nos levantó de los asientos por temple, originalidad, torería y sentimiento. ¡Vaya forma de llevarse el toro a los medios! Una pena que el toro no respondiera y nos tuviéramos que quedar sólo con pinceladas maestras. Fue sólo un apertivo para el Menú Degustación del quinto.

Juan Mora ha estado dispuesto y en diversas fases de la tarde ha mostrado la naturalidad y los tintes añejos como cualidades básicas de su toreo. Ver a un torero así en siempre un privilegio. Algunos pases desmayados eran esculturas auténticas. Faltaba ligazón, es verdad, pero es que no ha tenido el de Plasencia suerte con los toros. Quizá lo más destacado lo haya hecho en el sobrero que regaló en un anuncio hecho después de que Morante cortara sus dos orejas, pero antes de que el de Salteras comenzara la faena del sexto. Y no porque los mejores muletazos los haya dado a ese toro (ha sido en el primero donde ha habido capotazos importantes y dos series muy buenas con la derecha) sino porque ha demostrado un valor, un orgullo y un pundonor sin límites. Ha hecho una faena de arrimón y de poder. La oreja ha premiado un modo de estar en torero que hace falta. Como recuerdo, como apuntes y con la esperanza de que de vez en cuando se obre el milagro y haya una faena completa.

El Cid ha pechado con el lote más dispar. El peor y el mejor de la corrida. El tercero ha sido protestado desde que salió y como el presidente ha decidido dejarlo en la plaza y la gente no echaba cuentas a lo que hacía Manuel Jesús, después de dos o tres minutos con él ha abreviado y asunto terminado. El sexto, sin embargo, ha sido un toro excepcional. Un toro que se venía de lejos metiendo la cara excepcionalmente. No podemos siquiera imaginar cómo habría sido de no haberse dado una volreta al comienzo de la faena cuando el Cid lo toreaba con el capote. El de Salteras ha estado bien con el capote y con la muleta ha hecho una faena de más a menos. Importante y valiente el comienzo, dando mucho sitio al toro, embarcándole bien y llevándole encelado en pases ligados. Algunos de los remates de pecho han sido largos y muy buenos. Pero nos hemos quedado con la sensación de que el toro se merecía un puntito más. Algo más de acople por el lado izquierdo, por ejemplo. O más series y de más muletazos por el lado derecho. Algo más de faena y algo más de intensidad. En todo caso, bien el Cid y grandísimo el toro de Núñez del Cuvillo.

Con esto cada cual ha puesto sus credenciales encima de la mesa. Y hay muchos que han demostrado que no están dispuestos a dejarse ganar la pelea.

Juli sigue teniendo un sitio impresionante. A Manzanares le falta algo de tiempo para estar a punto del todo, pero posee una majestuosidad única. Talavante tendrá que decidir si quiere dar la cara de toreo alegre y hondo o la de personaje perdido y sin ideas. Juan Mora tiene clasicismo y enjundia para ilusionar, pero tal vez deba meditar sobre el modo de dotar de estructura a las faenas. Morante es Morante y torea que no-se-pué-aguntar: hay que seguirle allá por donde vaya, sea Sevilla o Cantalejo. Y El Cid tiene que reposarse quizá un tanto y aprovechar el toreo largo, dando sitio al toro, creerse que de verdad puede y que eso es lo que más valoramos de su toreo.

Hemos visto mucho toreo, muchas cosas, en estos dos días. A pesar de que había alguno de los habituales de Las Ventas con ganas de reventar casi todo. ¡Qué cruz nos ha tocado, Señor!

Vistalegre (26 de febrero de 2011) - Calentando motores

El primero de los festejos de la Feria de Invierno ha servido para irse haciendo el cuerpo a lo que viene a partir de dentro de un par de semanas. Ha servido, por ejemplo, para ver a un encierro de Garcigrande noblón en general, aunque desigualmente presentado y falto de casta. Si no se consigue darles a los toros algo más de picante y de emoción (que no de genio) es difícil que llegue a calar hondo en los tendidos.

Los tendidos no estaban llenos. Faltaban muchos. Muchos incluso de los que alardean de defender la Fiesta aquí y acullá. Si en una ciudad como Madrid no se consigue llegar una plaza como la Vistalegre con un cartel como éste hay algo que debe hacernos pensar. A todos. A empresarios y aficionados. A ganaderos y toreros. A críticos, veedores, Administración,…A todos. También a Juli, Manzanares y Talavante.

Juli, Manzanares y Talavante están comenzando la temporada, pero están en diferentes momentos de sazón. Juli sigue imparable, poderoso y técnico. Como toda la temporada pasada. Ha toreado muy bien de capa a su primero ya ha mostrado temple y fondo con la muleta. En el segundo ha tirado de casta y se ha metido entre los pitones en una faena de valor ante un toro que no tenía interés. En otras manos, los toros hubieran parecido aún menos.

Manzanares reaparecía. Creo que se le debería haber recibido con una ovación. Es un torerazo y esta Feria era una oportunidad para reconocer que la gente le espera y que su toreo hace falta. Obviamente se le nota desajustado, con algunas carencias. No ha toreado casi con la izquierda (la única vez que lo ha hecho, en su primero, el toro casi se lo lleva por delante). A la cuadrilla también le falta un punto, pero sólo eso, para volver a ser majestuosa. En esta primera ocasión ha estado sólo excepcional de colocación, lidia, sin capotazos de más,… Le falta sólo algo de frescura y ritmo. Una alegría que Manzanares esté otra vez en los carteles.

Y Talavante ha mostrado alegría y desparpajo en su primero y cierta abulia en el último. En el tercero de la tarde ha habido toreo grande, templado, y pases garboso con toque mejicano (se le notan las semanas que ha pasado allí). Si coge esta senda puede darnos muchas tardes de interés esta temporada. En el último, que no era bueno, pero tampoco peor que otros que han salido, ha estado menos puesto, sin saber muy bien qué debía hacer, para qué estaba allí.

Tengo la sensación de que todos estamos poniéndonos a tono. Desde la empresa a los aficionados, pasando por toreros, ganaderos, prensa,… En dos semanas comienzan Fallas y en Olivenza. No hay mucho más que desentumecer. El año es vital y todos tenemos que dar lo que nos corresponde. Que no es poco.

jueves, 24 de febrero de 2011

Pablo Pámpano ganador del concurso de Carteles de las Ventas

A primera hora sonaba el móvil, con tres avisos presagiábamos la noticia feliz que traía Lorenzo Clemente con sus clarines inalámbricos.

Pablo Pámpano ha ganado el concurso de Carteles de Toros de Las Ventas: la primera Plaza del Universo y segunda del Cosmos, después de La Maestranza.

El cartel es éste, con tilde admirativa:

Y aunque dice la noticia que no tiene título yo se de buena tinta, nunca mejor dicho, que se llama de "Ladrillo y flores".

Copio a continuación, como homenaje a un amigo y a un artista, mis palabras en Espartinas, cuando se inauguró allí la exposición de su obra gráfica, como verán, alguien tomo nota: ¡¡¡Enhorabuena!!!

"Cuando se presentó en la querida Plaza de Espartinas el libro que dio origen a estas ilustraciones, PLAZA DE TOROS, comenté que gracias a la inspiración y trabajo de Pablo disfrutábamos de una obra de PAPEL Y ORO. Bien, liberado ahora de su atadura lírica, he ahí EL ORO. Oro puro. Como los alquimistas Pablo ha transmutado sus arabescos digitales, su imaginación y su sentido de la composición en papel de oro.


Creo que invertir en Pablo no es invertir, es ganar. La plasticidad y belleza de sus ilustraciones nace, me parece, de un potente sentido del ritmo. Del ritmo compositivo y del ritmo del color, a través de las texturas que se propagan y enlazan: flores, cerámicas, tierras. Sus cuadros, incluso los que representan firmes efigies, se mueven, están vivos.

No es lo suyo una recreación o una traslación del modelo, sino una verdadera creación que otorga hálito de vida a sus criaturas. Esto es especialmente notable en las imágenes que recogen determinado lance en el libro: al pasar la página se revive el instante eterno de un pase, su fijación perdurable en la memoria.

Ubicados en un escenario de vacío mitológico (la pared donde queda la huella de los héroes) se multiplica la potencia visual del trance. Así, José Tomás extiende el muletazo más allá de la sangre, hay una manoletina entre las nubes de Ronda y Espartaco, como un césar romano, impera sobre la lámina.

Tengo especial adoración por dos cuadros: “Las Bulerías del Nautilus” y “Morante de tabaco y oro” –y no sólo por mi morantismo militante- ya en el libro aparecía el de la Puebla, natural, profundo -SIN MIEDO-, pero en estas láminas, liberado ya de la carga de la imaginería y trompetería barroca a la que le inducían mis poemas, aparece el Pablo del ritmo, de la música, el pintor de los “cantaores” de jazz.

La sección áurea del nautilus y las chicuelinas sucesivas de Morante se aúnan, clasicismo y belleza apuntan al mismo cénit, el de la perfección del movimiento y la detenida danza absoluta. Pablo ha llegado en esta lámina a la esencia del toreo. Y en “Morante de tabaco y oro”, a la esencia de Morante, ese torero salomónico como columna de humo, sereno como una guajira, lento como un galeón henchido de tesoros, en el delicado frente del asta y la tela.

Y digo que Pablo ha llegado a la esencia, sin embargo ya estaba en ella, porque aunque no sea lo que en términos técnicos se entiende como un “aficionado”, ni falta que le hace, su padre lo llevaba a la Plaza de pequeño. Como el hijo de Héctor de Troya se admiraba al ver a su padre vestido de guerrero en la Ilíada, Pablo veía a los toreros. Y ver a los toreros a cierta edad es algo que impresiona mucho, no es raro que los niños lloren, como nos cuenta Homero que hizo el hijo de Héctor, ante el yelmo y penacho de su padre, domador de caballos.

A esta esencia Pablo la ha dotado de modernidad y de contemporaneidad. Ha actualizado el lenguaje del toreo y lo ha hecho accesible a través de una estética que combina la estridencia del cómic y el clasicismo de las estatuas.

Gracias, Pablo, tus criaturas quedan hoy libres. Disfruté mucho de ver construir un mundo alrededor de mi poesía, una Plaza de Toros habitada, ahora ellas deben seguir su camino, toreando en papel William Turner de 310 gramos con tintas basadas en pigmentos, lo que garantiza su permanencia inalterada durante más de 200 años, que es como poco, lo que durará nuestra fiesta.
Inviertan en Pablo, inviertan en oro. La Maestranza y Las Ventas deberían tomar nota.

Una vez más Espartinas se adelanta."

Espartinas, 1-2-2011

sábado, 19 de febrero de 2011

Agustín Díaz Yanes - Actualidad de la Fiesta

La conferencia que ha dado esta mañana Agustín Díaz Yanes en el Aula Antonio Bienvenida de la Plaza de Toros de Las Ventas dentro del ciclo que organiza cada año la peña de los de José y Juan es una de las reflexiones más lúcidas y comprometidas que he escuchado en mucho tiempo sobre la tauromaquia actual. Como decía al final alguno de los presentes, es una conferencia que debía divulgarse en todos los foros de reflexión taurina.

Una pena que entre los presentes no hubiera ningún profesional, al menos, ninguno conocido (el propio Agustín ha afirmado, con agudo sentido del humor, que estaba seguro de que estaban entrenando). Pero más desasosegante aún es que no hubiera empresarios ni presencia visible de medios de comunicación (a esta hora, no hay rastro de la conferencia en ninguno de los principales portales taurinos), a excepción de Andrés Amorós.

Agustín ha sido presentado por Ramón Ramos, Catedrático de Sociología, Presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y, a lo que parece, buen aficionado desde niño, cuando acudía con su padre, veterinario de las plazas de Madrid, a los reconocimientos. Este es el nivel de los aficionados que necesitamos y los que pueden defender la Fiesta desde planteamientos mucho más modernos que los que habitualmente utiliza la gente del toro y los cansinos aficionados a los que todo les parece mal y fraudulento.

Este ha sido, precisamente, el comienzo de la conferencia de Díaz Yanes. Ha afirmado que no cree en el fraude taurino, al menos en el fraude organizado. Que no cree en ganaderos corruptos, toreros cobardes y empresarios mezquinos. Que no es afín a la afición que se considera catedrática y está continuamente juzgando negativamente a todo el estamento taurino. Que no hay culpables a los que acusar.

Cree que la Fiesta adolece de una crisis de agotamiento y confusión. Una crisis que es cíclica (como lo son las de la economía), y que, sin embargo, en este momento es más peligrosa que otras veces porque ha coincidido con los ataques externos al mundo del toro.

Entiende que hay una crisis de agotamiento porque se ha acabado un ciclo, porque la evolución del toreo ha llevado a un toreo cada vez más estético (incluso manierista), pero con menos emoción. Siempre ha existido un equilibrio inestable entre la emoción que proporciona el toro y la estética que consigue realizar el torero con su arte. Si no se consigue emoción o un arte absolutamente excelso, el espectáculo no arrebata, no consigue crear algo mejor que la propia vida. Es sólo estética, pero estética hueca.

Se ha remontado a la época de Joselito y Belmonte para explicar cómo crearon, en una época de absoluta crisis taurina, el toreo moderno. Crean algo que el público necesita, pero que no sabe lo que es. En esa nueva tauromaquia, Joselito alienta a los ganaderos a criar un toro nuevo, un toro que permita esa nueva forma de torear. Y eso es lo que hace que haya castas hasta ese momento preponderantes que pierden absoluta importancia, creciendo de forma sustancial las castas que mejor se adecúan al toreo ligado y por bajo.

Los escritores son los primeros que se dan cuenta del cambio se sensibilidad y la tauromaquia engancha a los intelectuales, de modo que la mejor generación poética española (la del 27) es un grupo en el que la mayoría son buenos aficionados.

Ese nuevo toro por el que apuesta Joselito fue objeto de crítica, pero fue el que propició salir de la crisis y regenerar el toreo.

En la actualidad no hay acuerdo sobre el tipo de toro que hace falta y eso da lugar a equívocos, porque en la actualidad se torea estéticamente muy bien, pero el público exige una perfección en la colocación, el cite, en el modo de torear,… que nadie se la ha explicado al toro. Y el toro no sabe (decía con gracia) que tiene que embestir de forma uniforme, continuada, por bajo,… Porque parece que si no, no pasa nada en el ruedo.

A su juicio, en la actualidad hay, básicamente, tres tipos de toros: 1) uno grande y parado, que se parece mucho al de antes de la revolución de Joselito, pero al que se pide que se le haga el toreo moderno, lo cual es imposible; 2) uno pequeño y débil, que se cae y que no proporciona emoción alguna; y 3) uno bien presentado, pero equilibrado, exigente, el toro ideal que hay que defender. Pero este tercer tipo de toro sólo se ve muy escasamente en Madrid, algo en Sevilla, más en Bilbao y un tanto en Francia. Sin embargo, este debería ser el toro que saliera casi siempre.

Se queja (algo que ya hemos comentado aquí en alguna ocasión) que los ganaderos no pueden lidiar en Madrid lo mejor de sus camadas, sino lo más grande. Se prima el volumen sobre la calidad. Y esto hace incluso que tradicionales ganaderías con emoción no puedan venir a Madrid por el tipo de toro que ahora se exige, lo cual es una pérdida notable para el aficionado y para la Fiesta.

Ha realizado también un análisis tremendamente inteligente y crítico con la lidia actual. Partiendo de que al toro se le exige una barbaridad en la muleta, ha ido desgranando todo lo que se hace antes que, sin suponer toreo, va quebrantando al toro haciéndolo pasar múltiples veces y correr una barbaridad. Propone que sean los subalternos los que paren al toro, que al toro se le deje donde esté cuando salgan los caballos y no que se le lleve al burladero del 6 (en Madrid), que no hay que pegar el segundo puyazo a contraquerencia cuando el toro ha demostrado que no es bravo, que se permita picar al toro donde sea más conveniente para este,… Es decir, una lidia donde sólo se den los capotazos justos por los banderilleros y que el matador sólo los dé si es para lucirse. Sólo de este modo el toro medio, que al fin es el que más abunda, podrá llegar algo más entero al tercio de muerte y permitir una cierta faena de muleta.

Ha repasado también la suerte de varas, agradeciendo que se vayan incorporando nuevas cuadras con caballos y petos menos pesados, porque de otro modo el toro, al estrellarse contra ese muro que son picador y caballo, desiste de la lucha al ver que en su combate no podrá ganar nunca. Esto merma la acometividad del toro, su codicia y su ímpetu posterior.

Pide, en fin, un pacto entre los aficionados por un toro más equilibrado, por ese toro que permite el toreo actual, un toro que él prefiere, como creo que muchos, de menos volumen y más movilidad y emoción. Y un pacto que también permita la libertad de creación del toreo, porque no todos torean, no todos pueden torear, como Joselito, Belmonte, Antoñete, Ordóñez o Bienvenida. Hay también lugar para otros toreros, para otra forma de torear, y no hay quien pueda desarrollar su tauromaquia si constantemente se le dice dónde tienen que ponerse o qué tienen que hacer (comentaba, ya en el coloquio, que él no sabría hacer una película con un montón de gente diciéndole dónde tiene que poner la cámara o qué tiene que decirle a los actores que hagan).

Una conferencia, como digo, absolutamente excepcional. Breve (no más de treinta o cuarenta minutos), pero lúcida y valiente como pocas. Planteando referencias ineludibles de por dónde debemos caminar. De alguien que conoce bien la tauromaquia y que busca el modo de que perdure y evolucione. Porque, como ha indicado (como también nosotros hemos comentado aquí y en distintos foros) con el tipo de toro que sale en Madrid y con esa supuesta “exigencia” a los toreros, ¿qué vemos al fin y al cabo en la Feria de San Isidro? Hay una gran parte de corridas “invisibles”, corridas en las que si has llevado a alguien que confías en que pueda hacerse aficionado, es casi imposible que lo consigas. Y en esto está, al fin, la supervivencia de la Fiesta.

sábado, 12 de febrero de 2011

Valdemorillo (6 de febrero de 2011) - Valdemorillo sin frío

Primer festejo de la temporada y primera decepción. Los toros de Buenavista, bajísimos de casta, se dejaron en diferente medida y los toreros tiraron de oficio para dejar pasajes de cierto interés, pero sin rotundidad.

Ferrera lanceó bien con el capote a su primero y puso banderillas aplaudidas, aunque no con la pureza que nos gustaría. En la muleta muchos derechazos, poco toreo al natural (el toro se quedaba más corto por ese pitón), muchos pases y poca hondura. Pinchazo, estocada caída y aquí no ha pasado nada. Al cuarto volvió a recibirlo vistoso con el capote. Puso dos pares de banderillas sobre las piernas y marró en el que debería haber sido el mejor, el tercero, en el que intentó un par al quiebro junto a tablas. Mal vamos si se falla en lo fundamental. La faena de muleta comenzó con muchos enganchones y al cabo de un par de series a quien engancho el burel fue al extremeño, al que volteó y rompió la taleguilla. A partir de ahí, Ferrera tiró de pundonor y dio los mejores pases, muletazos al natural largos y con mucha más seriedad de lo que había hecho hasta ese momento. Tardó en colocar al toro y recetó una estocada entera después de un metisaca.

César Jiménez salió a hombros. El día antes había triunfado en Candelada. El madrileño está comenzando la temporada en triunfo, tal y como finalizó la precedente. No obstante, como alguno comentaba, Jiménez salió a hombros porque mató de dos grandes estocadas. En lo relativo al toreo fundamental, hondo, poco hubo. No por incapacidad o desinterés, sino porque los toros daban lo que daban. Pero que las estadísticas no nos engañen. El primero de su lote fue devuelto por manifiesta invalidez después de haberlo recibido con lances pausados con una rodilla flexionada. Al sobrero lo recibió bien con el capote y le enjaretó un buen quite por chicuelitas y tafalleras. Toreó templado y largo, muy asentado, pero la transmisión fue escasa porque el toro no decía casi nada. La faena al quinto, un toro mucho más cuajado aunque con tan poco fondo como sus hermanos, fue irregular, intercalando fases grises con pases de más enjundia. La enorme estocada en los medios hizo absolutamente incontestable la oreja. ¡Vaya forma de ejecutar el volapié!

Rubén Pinar tiene oficio y tira de él, pero le cuesta horrores conectar, despegarse de una cierta frialdad. Al tercero de la tarde lo toreó bien con el capote y dio una primera serie con la muleta por la derecha muy buena, por bajo y ligada. Luego la faena se fue deslabazando, perdiéndose en pases sueltos, vueltas, desplantes y otros adornos sin mucha explicación ante un toro como aquel. Mató de estocada desprendida. Al sexto de la tarde lo maltrataron en el caballo y en banderillas. Con la muleta empieza enseñando al toro a embestir, muy técnico y bien, pero también la faena fue muy irregular por la escasísima codicia y repetición del animal. Hubo series buenas con ambas manos, pero no más de una por pitón. Luego, pases sueltos y sin estructura que diera continuidad a la faena. Mató después de varios pinchazos.

Y así acabó la primera tarde de toros a la que hemos ido este año. Al menos, no hizo frío en Valdemorillo y removimos el gusanillo. Ahora, soñando que llegue el último fin de semana de febrero y veamos en Vistalegre a las figuras. A ver si de verdad podemos cantar una gran tarde de toros.

lunes, 7 de febrero de 2011

El traspaso a Cultura... el jueves en el CEU

El próximo jueves 10 de febrero a las 17:30h. en el Salón de Grados del CEU (Julián Romea, 23), la Unión de Abonados y Aficionados Taurinos de Madrid y el Aula de Tauromaquia de la Universidad San Pablo-CEU organizan una Jornada compuesta de dos mesas redondas sobre el traspaso de las competencias taurinas del Estado al Ministerio de Cultura.

La apertura de la sesión correrá a cargo de D. Rafael Cabrera Bonet (Director del Aula Taurina) y D. José Luis Moreno-Manzanaro (Presidente de la Unión de Abonados y Aficionados Taurinos de Madrid y de España).

La primera mesa estará moderada por D. Rafael Cabrera e intervendrán D. Juan Manuel Albendea (Diputado del PP), D. Antonio Petit Caro (escritor, periodista y director de taurologia.com) y D. Andrés Sánchez Magro (Magistrado de lo Mercantil nº 2 de Madrid).

En la segunda mesa, moderada por D. José Luis Moreno-Manzanaro, intervendremos D. Miguel Cid (abogado, ex-senador y Presidente de la Asociación Taurina Parlamentaria), D. José Ignacio Prada (abogado y Vicepresidente de la Unión Taurina de Aficionados de Madrid), D. Pedro Plasencia (ex-secretario de la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos del Ministerio del Interior) y quien escribe.

Como puede apreciarse, salvo por uno mismo, el plantel es de primera y creo que puede ser una ocasión de relevancia para reflexionar sobre la relación de la Administración de la Fiesta y en qué medida el traspaso al Ministerio de Cultura puede modificar (entiéndase, mejorar) lo que nuestros políticos hacen por la Tauromaquia.

jueves, 3 de febrero de 2011

Reflexiones sobre el nuevo concurso para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas (7 de 7)

Después de indicar cuáles son, a mi juicio, las obligaciones que deberían imponerse al futuro adjudicatario y los criterios de elección del mismo, poco más queda que añadir. Existen, sin embargo, algunos aspectos de cierta relevancia que no he incluido en la entrada anterior y a los que me gustaría hacer mención, siquiera de forma mucho más breve.

Un primer asunto es la necesidad de acabar con los reventas. Es patético tenerse que encontrar al ir al renovar los abonos o al comprar entradas sueltas con personajes que parecen salidos de lo más sórdido de nuestra historia, individuos que no hubieran desentonado en La Colmena o cualquier otra novela costumbrista de la posguerra. Intentar dotar a la Fiesta de una dimensión cultural es también establecer mecanismos de adquisición de entradas coherentes con esta condición.

También habría que repensar las condiciones para la adquisición, el mantenimiento y la cesión de los abonos. Creo que para adquirir los nuevos abonos habría que dar preferencia a aquellos que acreditaran su asistencia a los festejos del resto de la temporada (asegurándose que eso no da preferencia a los reventas que adquieren boletos para revender a extranjeros o nacionales despistados de paso por Madrid un fin de semana). También los abonados deberían tener la posibilidad de mejorar sus abonos antes de que los nuevos salgan a la venta. En cuanto al mantenimiento, habría que establecer un máximo de abonos por persona (creo que 2 sería más que suficiente). Soy consciente de que muchos tienen abonos para agasajar a amigos o compromisos profesionales, pero creo que es preferible favorecer el acceso a nuevos abonados que mantener abonos “rotatorios”. En cuanto a la cesión (actualmente limitada a los hijos) tal vez deberían establecerse algunos otros criterios (permitir abonos de varios titulares y la cesión entre ellos, cesión a favor de otros familiares, etc.). En todo caso, sería bueno contar con un Reglamento del abonado que estableciera el régimen jurídico de estos.

En lo relativo a la venta de las entradas, deberían establecerse mecanismos que agilizaran la venta de los abonos. No tiene sentido que cada abonado deba esperar la cantidad de tiempo que se precisa para acreditarse, pagar su abono y retirar sus entradas. Tal vez sería más sensato (como propuso en su momento la Unión de Abonados) que las localidades de cada abonado estuvieran impresas desde el momento en que comienza el plazo de renovación de los abonos, y se agilizara de este modo el proceso. Por otro lado, en caso de que no se fuera al esquema de temporada que he apuntado y se siguiera manteniendo la Feria del Aniversario (o equivalente) debería permitirse a los abonados sacar las entradas individuales de los festejos que componen ese ciclo en el mismo plazo en que renuevan su abono. El sistema actual de permitir comprar la feria entera de forma simultánea con la renovación de San Isidro y reservar sólo un día (entre semana) para comprar las entradas individuales (con colas tremendas) es un modo más de estirar un abono suficientemente extenso.

Los sistemas de venta y recogida de localidades deberían ser más modernos y eficaces (la posibilidad de hacerlo en cajeros automáticos como se hace para muchos espectáculos, es una posibilidad que deberían valorar).

Debería garantizarse que hubiera programas de mano suficiente para todos los espectadores. Tengo la sensación de que cada vez hacen menos programas (o, al menos, entregan menos programas). Si uno no llega con veinte o treinta minutos de margen, conseguir un programa es cada vez más difícil.

La banda de música debe sustituirse por una con muchos más componentes y que suene como tal. Es indignante la mala calidad musical de la actual banda. El hecho de que no toque durante las faenas no es excusa.

Hay que plantearse seriamente la comodidad de la plaza. Desde la comodidad de cada localidad, hasta algún mecanismo que permitiera cubrirla los días de lluvia, evitar el sol a los de los tendidos correspondientes y disminuir el viento en el ruedo, que tantas faenas ha malogrado en esta Plaza. Es una materia propia de la Comunidad que tiene que tomarse absolutamente en serio.

La página web de la plaza tiene que mejorarse y modernizarse, tiene que dar más información actual e histórica y estar permanente actualizada. Y debería incorporar mecanismos de participación de los aficionados y abonados.

Son, en definitiva, muchos elementos en los que Comunidad y adjudicatario pueden colaborar para dar una mayor visibilidad y modernidad a una Fiesta apasionante. En estas entradas he intentado mostrar cuál es el camino que creo debe seguirse. Soy consciente de que ha sido extenso, quizá demasiado. Pero espero que sea una reflexión que ayude para que, junto con la de muchos otros, se tome conciencia de la importancia que tiene el próximo concurso sobre la gestión de la primera plaza del mundo.

sábado, 29 de enero de 2011

El Pliego - Reflexiones sobre el nuevo concurso para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas (6 de 7)

Llega la hora de concretar. Teniendo en cuenta cómo ha sido hasta ahora la gestión, qué decía el antiguo Pliego, en qué se ha concretado, cuáles deben ser los objetivos a conseguir en las Ventas,… Asumiendo que probablemente el modelo más realista de gestión sea la gestión indirecta mediante concesión, toca establecer cuál debería ser el contenido mínimo del nuevo Pliego. Y para ello hay que centrarse en dos aspectos fundamentales, cuáles deben ser las obligaciones del concesionario y cuáles los criterios de baremación de su oferta.

En cuanto a las obligaciones del concesionario, creo que, además de otras de carácter instrumental (atender la conservación de la plaza, reservar un número de entradas a la Casa Real, la Comunidad y el Ayuntamiento, etc.), la principales obligaciones en lo taurino deberían ser las siguientes:

1. Organizar la Feria de San Isidro. Esta Feria debería tener un mínimo de doce y un máximo de dieciséis festejos y comenzar entre el 10 y el 14 de mayo. De estos festejos 1 debería ser una novillada, otro un festejo de rejones y el resto corridas de toros. En cada corrida de toros, al menos dos de los tres espadas debería encontrarse entre los veinte primeros del escalafón el año anterior o/y incluido en una lista de cinco espadas que elaboraría cada año el Centro de Asuntos Taurinos de toreros de especial interés que no se encuentren entre esos veinte primeros. En el caso de las novilladas y los rejones, los tres intervinientes deberán estar entre los seis primeros del escalafón la temporada anterior y/o incluido en una lista de dos novilleros y dos rejoneadores que elaboraría el Centro de Asuntos Taurinos con los mismos criterios señalados en el caso de los toreros (estas listas, en el caso de los novilleros y los rejoneadores sólo se elaborarían si existieran lidiadores fuera de los seis primeros que lo justificaran). A los efectos de los novilleros, se computarían los seis primeros que no hubieran tomado la alternativa al tiempo de celebrarse la novillada correspondiente. De las ganaderías, al menos el cincuenta por ciento serían de entre las diez mejores de la temporada anterior (considerando como tales aquellas a las que más orejas se haya cortado en plazas de primera).

2. Organizar un completo programa de actividades culturales y de difusión de la Fiesta durante los mismos días de la Feria de San Isidro, tanto propias como coordinando las que pudieran organizar asociaciones, empresas y organismos. Establecer un programa de comunicación de la Feria de San Isidro y de estas actividades.

3. Organizar la mini-Feria de la Comunidad, una Feria de entre cuatro y cinco festejos, que se celebraría en los primeros días del mes de mayo (incluyendo, en su caso, alguno de los últimos días de abril), comprendiendo en todo caso los días 1 y 2 de mayo. Debería tener tres novilladas y una o dos corridas de toros. En cada una de ellas, al menos uno de los alternantes debería cumplir los requisitos señalados para la Feria de San Isidro.

4. Organizar la Feria de Otoño, una Feria de entre cuatro y seis corridas de toros a celebrar de forma continuada a mediados / finales de septiembre o en dos fines de semana alternos en esas mismas fechas. Al menos el 20% de los matadores deberían cumplir los requisitos señalados para la Feria de San Isidro.

5. Organizar festejos todos los demás domingos y festivos entre el segundo domingo de marzo y el penúltimo de octubre, de los cuales el 25% serán novilladas y el resto corridas de toros. El empresario tendría la facultad de sustituir los festejos de alguno de los domingos y festivos por festejos en mini-Ferias que organice, siempre que cada mes haya festejos al menos dos domingos (salvo en marzo y octubre que debería haber al menos 1 en cada uno de ellos). Entre la fecha de comienzo de cada una de estas Mini-Ferias y la finalización cualquier otra Feria o Mini-Feria de las señaladas que se haya celebrado antes (o la fecha de finalización de cada una de estas Mini-Ferias y el comienzo de cualquier otra Feria o Mini-Feria que vaya a celebrarse después) deberá existir un mínimo de tres semanas. En todo caso, los Domingo de Ramos, Resurrección, 15 de agosto y 12 de octubre tienen que darse corridas de toros, añadiéndose al mínimo de festejos mensuales indicado.

6. Aportar un determinado número de animales para los alumnos de la Escuela de Tauromaquia, organizar siete novilladas sin picadores en localidades de la Comunidad de Madrid y proponer medidas para la mejora de la formación de los alumnos y la apertura de ésta a los aficionados (ciclo anual de conferencias para los alumnos de la Escuela abierto a los aficionados, actividades de formación en las que puedan participar los aficionados, mecanismos para dar difusión a los festejos de formación de los alumnos, etc.).

7. Organizar y abrir al público, en una zona de la Plaza que debería facilitarle el Centro de Asuntos Taurinos y acondicionar el adjudicatario, una Biblioteca y una videoteca taurina, con un programa anual de actividades.

8. El resto de las obligaciones auxiliares incluidas en el anterior Pliego, tales como exposición de los toros en el Batán, grabación de los festejos, acceso de los aficionados al apartado, conservación ordinaria de la plaza, etc.

9. Régimen económico: (i) el canon sería cerrado (creo que podría estar en 3.750.000 euros anuales) y (ii) el precio máximo de las entradas sería el actual con incrementos anuales de la mitad del IPC del año anterior, salvo en el caso de los festejos de San Isidro que tendrían un precio del 30% superior a los actuales precios y se incrementarían anualmente en función del IPC.

10. Abonos: los abonados, para mantener su abono, deberían renovar cada año los abonos correspondientes a la Mini-Feria de la Comunidad, la Feria de San Isidro y la Feria de Otoño. Para cualquier otro festejo tendrán preferencia en la adquisición durante varios días antes de ponerse a la venta las localidades al público en general. (Advertirán que en la quinta entrada de esta serie indiqué la posibilidad de que se obligara a adquirir a los aficionados algún abono adicional. Creo que pese a disminuirse la Feria de San Isidro de los 23 festejos del anterior Pliego a 16, al aumentarse los precios de san Isidro un 30% y establecerse un canon fijo inferior al ofertado por los tres licitantes del anterior concurso, es probable que se alcanzara el equilibrio y la posibilidad de beneficio de los eventuales adjudicatarios. El Centro de Asuntos Taurinos debería realizar este análisis y, de no ser así, debería ajustarse el canon o establecerse esa obligatoriedad de los abonados de un abono adicional de entre las Ferias que se organicen, con el inconveniente de tener que cerrarlas antes de sacar los abonos de San Isidro para que el abonado eligiera).

11. Televisión: los derechos de retransmisión de televisión serían negociados conjuntamente entre el concesionario y el Centro de Asuntos Taurino, que se distribuirían al 70%/30% los ingresos correspondientes. Para la cesión de estos derechos se tendría en cuenta la información taurina general en la televisión de la cadena o grupo al que perteneciera la que fuera a difundir los festejos.

Con estas obligaciones, los licitadores deberían efectuar su oferta que concretara los siguientes aspectos, que serían objeto de baremación:


A. Feria de San Isidro. En atención a la calidad de la programación propuesta: aumento del número de lidiadores de primer nivel respecto al obligatorio, repetición de las figuras, combinación de figuras con toros de encastes no habituales, etc. 25%

B. Programación cultural y difusión en medios de información general de información sobre los festejos de la Feria de San Isidro y sobre estas actividades culturales que se realizarían durante la misma: 20%

C. Mini-Feria de la Comunidad, Feria de Otoño y resto de la temporada. En atención a la calidad de la programación propuesta: aumento del número de lidiadores de primer nivel respecto al obligatorio, repetición de las figuras, festejos con toros de encastes no habituales (mejor si es con toreros de cierto nivel), etc. 30%

D. Televisión. Acuerdo con una televisión (de difusión nacional, o de la mayor difusión posible teniendo en cuenta las adjudicaciones de la TDT) para la emisión de información taurina en sus informativos generales. El acuerdo se referirá a la información taurina, al menos, entre marzo y octubre y no se limitará a Madrid y/o la Feria de San Isidro, sino la temporada en general, con especial atención a las Ferias más relevantes de la temporada en España y Francia. Se valorará hasta 9% teniendo en cuenta la difusión de la cadena y el tiempo y la calidad de la información que se proponga.

E. Escuela de Tauromaquia. Actividades para potenciar la actividad de ésta y para facilitar la participación de los aficionados en sus actividades. 8%

F. Organización de la Biblioteca Taurina, Videoteca y realización de otras actividades culturales. Se valorará la calidad de la oferta, los horarios para facilitar el acceso a los aficionados, actividades dirigidas a los más jóvenes, difusión en medios de información general y actividades en internet. 8%

G. Canon. Como se ha indicado, existirá un canon cerrado que deberá abonar el adjudicatario, por lo que el aspecto económico no será objeto de valoración.

H. Experiencia. La experiencia no será objeto de valoración. Para licitar se exigirá un experiencia mínima en la gestión de plazas de primera y segunda de al menos 10 años con arreglo a los criterios del anterior Pliego. Pero disponiendo de esta experiencia, el hecho de tener más no será objeto de valoración. (Realmente sería interesante reconocer también la experiencia en la organización de otros eventos de gran relevancia social, pero tal vez no sea éste el concurso para hacerlo).

I. Difusión de los Pliegos. Una vez efectuada la adjudicación, se hará público el contenido íntegro de todas las ofertas en lo relativo a los aspectos A a G indicados (no las escrituras o documentos que acrediten la personalidad de los contratantes, su solvencia, datos de Hacienda o Seguridad Social, etc.) y la valoración efectuada de cada uno de ellos por la Mesa de Contratación.

jueves, 27 de enero de 2011

Reflexiones sobre el nuevo concurso para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas (5 de 7)

En la anterior entrada, probablemente la más relevante de las siete que componen esta serie junto con la que publicaré en un par de días , expuse cuáles son los objetivos que creo deben tratar de lograrse con la Plaza de Toros de Las Ventas. Se trata de una reflexión básica porque sólo definiendo estos objetivos puede determinarse cuál es el mejor sistema de gestión para lograrlos (aspecto al que dedicaré esta entrada) y los elementos que debe contener el Pliego (cuestión que abordaré en la siguiente entrada, como digo, la otra parte central de este análisis). El sistema de gestión y el Pliego, en resumen, no son algo aislado, sino algo que hay que decidir una vez que se explicite cuáles son los objetivos que quieren conseguirse.

Por motivos que no alcanzo a comprender, gran parte del debate de los aficionados en los últimos años se ha centrado en el modelo de gestión. Son muchos los que abogan por la gestión “interesada”, que se utilizó durante parte de los años de los Lozano, en sustitución del actual modelo de concesión. A mi juicio, sin embargo, el sistema de gestión no es lo más importante. De hecho, diría que es casi irrelevante. No importa cómo se gestione, sino para qué se gestione. Si se implanta un modelo de gestión interesada, pero se hace una gestión con los mismos criterios de los últimos quince o veinte años, no se habrá ganado nada. Y si se gestiona mediante un sistema de concesión, pero se hace un Pliego que invite a conseguir los objetivos que expuse en la entrada anterior, se valoran las ofertas en función de esos criterios y se hace un adecuado seguimiento del cumplimiento por parte del concesionario del Pliego y de su oferta, la concesión será un sistema tan bueno como cualquier otro.

Creo que cuando se habla de la gestión “interesada”, o de modelos como el de Santander, el de Vitoria o el de algunas plazas francesas, lo que de verdad se quiere decir es que los aficionados y la Administración deben ejercer una labor de iniciativa y de control que impida al empresario hacer y deshacer a su antojo. Tengo mis dudas, sin embargo, de que eso funcionara en Madrid. Esos sistemas pueden funcionar si de lo que se trata es de hacer una Feria más o menos extensa, pero limitada. Aplicarlo a una plaza con una temporada tan variada como la de Madrid creo que complicaría enormemente la gestión. Además, en la plaza de Madrid hay algunos aficionados (probablemente, gran parte de los que más organizados están) que tienen una visión de la fiesta tremendamente sesgada, contraria a las figuras, orientada a un tipo de toro muy concreto,… Es decir, una visión que, de imponerse, creo que haría tremendamente difícil disfrutar de los toros en Madrid y cumplir con los objetivos a los que nos referíamos en la anterior entrada.

Sí soy partidario, sin embargo, de establecer mecanismos transparentes y continuados de comunicación entre la Administración, el gestor y los aficionados (directamente y a través de las distintas asociaciones). Mucho más que de involucrarles a todos en la gestión.

Hay que recordar, además, que, en el fondo, la gestión “interesada” no es sino un sistema que lo que hace es que la Administración y el empresario compartan los riesgos económicos de la gestión. Y no tengo claro que el que la Administración participe en el resultado de la gestión económica sea bueno para lograr los objetivos enunciados.

A mi juicio, en resumen, el sistema de concesión es un buen sistema, siempre que el Pliego sea adecuado para conseguir los objetivos expuestos, el importe del canon sea un importe razonable y no determinante para la adjudicación, la Administración cumpla con su función de control y seguimiento del Pliego y la oferta del adjudicatario y se establezcan cauces de comunicación formales y continuados entre Administración, empresa concesionaria y aficionados.

El problema, para mí, no está en el modelo de gestión, sino en concretar los objetivos que quieren conseguirse. Y a partir de ahí elaborar un Pliego que premie e incentive el cumplimiento de esos objetivos. A ello dedicaremos la próxima entrada.

martes, 25 de enero de 2011

Exposición en Espartinas




Es un placer invitar a nuestros lectores a la inauguración de la exposición “Plaza de Toros” Obra gráfica del libro, del ilustrador Pablo Pámpano Vaca, que tendrá lugar en el Centro Cultural Casa de las Monjas de Espartinas, el próximo día 1 de febrero, a la 20.00 horas. Se servirá un vino español.

Permanecerá colgada en dicho centro hasta el día 15.

Se trata de 30 obras creadas para ilustrar el libro “Plaza de Toros” publicado junto al poeta José María Jurado por la editorial sevillana Isla de Siltolá en abril del 2010 y reproducidas como “Gilcées” sobre papel Hahnemüle “William Turner” de 310 gr/m2

lunes, 24 de enero de 2011

Reflexiones sobre el nuevo concurso para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas (4 de 7)

En la entrada anterior, después de repasar la adjudicación de 2006 que llevó a Taurodelta a gestionar la Plaza de Las Ventas exponíamos cómo esta Plaza tiene carteles bastante malos durante toda la temporada, una Feria de San Isidro manifiestamente mejorable y una repercusión social en franca decadencia. A pesar de lo cual aún es un muy buen negocio para la Comunidad y para la empresa gestora. Indicábamos, por eso, que la Comunidad tiene que plantearse con seriedad, antes de elaborar el nuevo Pliego, cuáles son los objetivos que quiere conseguir en la gestión taurina a su cargo. A esos objetivos es a los que dedicamos hoy nuestra reflexión.

Al referirnos al Pliego de 2006 decíamos algo que a muchos sonaría a extraño tecnicismo jurídico, pero que tiene una importancia crucial: que el concurso convocado para elegir el gestor de la Plaza de Las Ventas era un concurso de gestión del servicio público de la explotación de la Plaza de Toros. Es decir, la Comunidad de Madrid considera la actividad taurina un servicio público (igual que puede serlo suministrar el agua o limpiar las calles). Si esto es así, ¿qué es lo que resulta esencial en este “servicio”? ¿Qué es lo que la Comunidad tiene que garantizar a los madrileños? Por seguir con la comparación con el agua, ¿tiene que garantizar que haya agua en todas las casas, un agua de calidad, un agua a un precio determinado,…? Y en materia taurina, ¿qué? ¿Se trata de que haya muchos festejos o que haya festejos muy buenos, aunque sea menos? ¿Se trata de que los precios sean muy bajos o que haya festejos de interés, aunque los precios sean más altos? ¿Se trata de que cualquier torero pueda torear en Madrid para hacerse un hueco o que sólo los que han demostrado su valía debuten en Las Ventas?

La respuesta a esta y a otras muchas preguntas es lo que determinará el Pliego que se haga. O viceversa, el Pliego que se haga demostrará cuál ha sido la respuesta que se da a estas preguntas, se las haya formulado o no el Centro de Asuntos Taurinos. Y es evidente que en la mente de cada político y de cada aficionado hay un modelo distinto de lo que considera que debe ser la Plaza de Las Ventas.

Expongo ahora cuáles son, para mí, estos objetivos, explicando brevemente cada uno de ellos:

  • A mi juicio, la Feria de San Isidro debe ser la mejor feria de la temporada. Una Feria donde todos los carteles sean carteles rematados, donde las figuras repitan varias tardes, donde estén las mejores ganaderías con sus mejores toros (con los mejores, no con los más grandes o los más aparatosos). La Feria tendría que estar hecha para que todas las tardes fueran tardes de triunfo grande. Luego, podrá serlo o no. Pero todos sabemos que hay combinaciones que aseguran en mayor medida el triunfo que otras. En San Isidro todas las combinaciones deberían ser carteles que justificaran a cualquier aficionado hacerse quinientos o seiscientos kilómetros. Obviamente esto supone hacer una Feria de San Isidro de no más de dos semanas. Y sería una Feria muy cara. Habiendo menos festejos, creo que no debería haber problema para que subir las entradas de esta Feria un porcentaje relevante respecto a los precios actuales (pero subir sólo los precios de estas corridas, no las del resto de la temporada).
  • La Feria de San Isidro tendría que tener una repercusión absoluta en Madrid y en todo el mundo por su actividad taurina durante esos días. Habría que salir en todos los medios de comunicación por la actividad taurina y por la actividad paralela que se organizara. Tendría que presentarse esos días los mejores libros taurinos. Tendría que haber conferencias de ilustres intelectuales aficionados a la Fiesta. Tendría que haber exposiciones artísticas de alto nivel en galerías de arte. Tendría que haber conciertos y espectáculos relacionados con el ámbito taurino (desde flamenco a danza, pasando por presentación de películas, etc.). Tendría que haber entregas de premios del más alto nivel y que congregaran a los mejor de la sociedad. Tendría que haber actividades gastronómicas, lúdicas, turísticas,… relacionadas con el mundo taurino. La Plaza de Las Ventas y sus alrededores deberían ser una muestra de lo mejor que haya en relación con la actividad taurina: deberían montarse stands, casetas, carpas,… para conseguir acercar a la gente al mundo de la Tauromaquia. Allí y en El Batán, que debería recuperarse para exponer los toros, que hubiera clases prácticas para aficionados, actividades para niños, actividades abiertas de la Escuela de Tauromaquia,… Durante esos quince días debería ser posible estar todo el día con actividades taurinas, con las mejores actividades taurinas. Y la empresa gestora del coso debería ser la responsable de coordinarlo todo y de hacer una labor de comunicación que acercara estas actividades al público en general a través de televisión, radio, internet, periódicos, etc.
  • El resto de la temporada debería conseguirse hacer carteles mucho mejores que los actuales, carteles de los ahora habituales en San Isidro, probablemente. Habría que dar libertad al empresario para organizar la temporada dentro de ciertos límites. Por ejemplo, que se pudieran hacer cuatro o cinco mini-ferias de cinco o seis festejos cada una. Pero mini-ferias que en ningún caso estuvieran unidas (o cercanas) a San Isidro, ni entre sí. Se trataría de que concentrando en ciertos momentos la publicidad y la comunicación, la Plaza pudiera tener actividad durante más tiempo, pero que eso no eclipsara la Feria de San Isidro que debería ser el gran centro de la actividad taurina de todo el año. De cara a asegurar ciertos ingresos, podría exigirse que los abonados, para mantener su abono, tuvieran obligación de adquirir, además del de San Isidro, el de Otoño y el de una de estas ferias (para lo cual todas ellas tendrían que anunciarse de forma conjunta, para que los aficionados, a la vista de los carteles optaran). De este modo, se aseguran unos ingresos mínimos globales y se abre la plaza a que espectadores interesados puedan ir a corridas de cierto interés a las que ahora no pueden ir por lo difícil que es conseguir entradas en San Isidro. ¿Por qué no hacer, por ejemplo, una feria de toreros “artistas”, otra de ganaderías de distintos encastes, otra de toreros no españoles,…? Madrid tiene que ser plaza de temporada, pero no con carteles absurdos cada domingo, sino de forma coherente y atractiva.
  • En la medida de lo posible, habría que evitar que Las Ventas fuera la plaza de las oportunidades para los novilleros. Los novilleros que vengan a Madrid tienen que ser los mejores del circuito, no los que se juegan a cara o cruz estar en la profesión si tienen suerte y hacen algo que mantengan la posibilidad de torear una o dos novilladas cada temporada.
  • Igual sucede con los toreros de alternativa, aunque en este caso sí pueden insertarse en distintos carteles toreros que no están en el circuito, pero que está contrastada su valía y que, por distintos motivos, torean poco (caso de Juan Mora, Víctor Puerto, Manolo Sánchez, Luguillano,…). En la medida en que fuera posible, habría que ponerlos con ganadería que dieran alguna oportunidad de triunfo.
  • Las Ventas tiene que ser una plaza donde se vea lo mejor de la cabaña ganadera y donde se vea la variedad de la cabaña ganadera. Para ello, y hay que decirlo sin tapujo, hay que rebajar la exigencia en el trapío del toro. Hay que hacer que venga un toro con un cuajo adecuado a su encaste, y dentro de la ganadería debería venir aquello que el ganadero considere que tiene más posibilidades de embestir, no lo que sea más grande, lo que tenga más culata o lo que sea más cornalón o enmorrillado.
  • Las Ventas tiene que ser una plaza abierta durante todo el año a la actividad taurina, a los aficionados y al público en general. Tiene que dinamizarse el Museo Taurino, tienen que organizarse de forma coherente y darse mejor a conocer las actividades culturales que se realizan en la plaza, debería abrirse la biblioteca y videoteca que al parecer están en proyecto y que podrían convertirse en punto de encuentro de aficionados durante todo el año. Si además tuviera una cafetería con TV donde se emitieran vídeos taurinos mucho mejor.
  • Hay que abrir la Escuela de Tauromaquia a los aficionados y enlazarla con la gestión de la Plaza de Las Ventas. El éxito de los cursos de iniciación para aficionados demuestran que son (somos muchos) los que queremos estar en contacto con este mundo y conocer más sobre él. ¿Por qué no habilitar un espacio, como al parecer existe en la Plaza de Valencia, para que un día a la semana –los viernes- los aficionados vayan y puedan torear de salón? ¿Por qué no organizar un programa anual de conferencia para los chavales de la Escuela que esté también abierto a los aficionados?
  • Hay que organizar actividades que de verdad acerquen el toreo a niños y jóvenes.
  • Hay que mejorar la página web de Las Ventas y crear un verdadero canal de comunicación con los aficionados.
  • Hay que cambiar la banda de música, que aunque aquí no toque durante la faena, cuando suena debería sonar como una verdadera banda (como la de Sevilla, Málaga, Valencia,…) y no como una charanga.
  • Aunque es materia de la Comunidad de Madrid y no de quien gestione la actividad taurina, debería hacerse un estudio serio para hacer la plaza más cómoda y para evitar que la lluvia o el viento entorpezca la celebración de espectáculos. Es claro que se trata de un edificio protegido y que el número de abonados hace difícil buscar soluciones (que en muchos casos pasarían por reducir el aforo), pero seguro que se puede ir avanzando en soluciones que son viables técnicamente y que habrá que conseguir implantar si queremos dotar a la Fiesta del prestigio y el respeto que se merece.

Esta es mi visión de lo que creo que debería ser la gestión del servicio público de explotación de la Plaza de Toros de Las Ventas. Esto y no otras cosas. Y conforme a estos criterios deberá decidirse cuál es el mejor sistema de gestión (gestión interesada, gestión directa, comisión taurina, concesión…) y cómo ha de elaborarse el Pliego, en el caso de que no se trate de una gestión directa. A ello dedicaremos las dos siguientes entradas.