domingo, 6 de abril de 2008
Cuadrado, Círculo, Vértice, Raya
Toros de El Ventorrillo
El Juli, oreja y saludos.
Manzanares, oreja y saludos.
Miguel Ángel Perera, saludos tras aviso y dos orejas.
Si el toreo es la geometría de los espacios que ocupan hombre y toro las formas geométricas pueden ayudarnos a entender los estilos de torear: en un torero ancho y largo se dan todas a la vez y ninguna al mismo tiempo, hoy en cambio se han visto finísimamente delimitadas en el estilo peculiar de cada matador.
La tarde ha sido maravillosa, una gran tarde de toros, en los que los pura sangre Domecq han sido bravos y con clase (segundo, sexto), pero también alimañas encastadas (primero), noblotes (tercero) o mansos solemnes ( cuarto y quinto).
Hemos disfrutado de tres grandes faenas y una excepcional de Manzanares que dio la más perfecta expresión de lo que es el toreo clásico, puro y eterno. En total se cortaron 4 orejas. Pero también hemos visto picar excepcionalmente bien –sobre todo al bravo segundo que protagonizó un tercio de varas solemne- y dar una lidia coherente, rápida, aseada y bien banderilleada a todos los animales. Hubiéramos acabado en 2 horas si no fuera porque no nos cansábamos de aplaudir.
¡Qué tres grandes toreros, qué tres grandes cuadrillas, qué dos toros más buenos!
Y hay que decirlo así -con admiración- para que se entienda que las “figuras” si lo son, lo son por algo y que, sobre la base de ciertos planteamientos es difícil fallar y, por lo general, dar espectáculo es más sencillo de lo que pareciera con la buena voluntad de los empresarios.
La feria, clónica del año pasado en su resolución, ha salido definitivamente del túnel cavado la semana torista.
Vayamos a la geometría.
Cuadrado: cuando un toro no pasa, cuando un toro es una alimaña, cuando un toro te busca, cuando un toro te quiere quitar de en medio, hay que pararlo y hacerlo ir y venir, mandando, por aquí pasas, por aquí vienes, por donde yo digo, como haciéndolo desfilar por el patio de una plaza militar, con los pies rectos y atornillados, trazando un cuadrado del forzado de pecho hacia un lado, ligado con el forzado de pecho hacia el otro: ordenando, para cerrar con estocada en lo alto que fije la cuadratura. Eso ha hecho el Juli en su primero donde no sólo se la ha jugado sino que ha demostrado un poder sobre los toros, un dominio que me ha parecido cuasi sobrenatural, porque podría haberse aliviado y no lo ha hecho, su toreo no es necesariamente de mando, sino bullidor y vistoso, pero ha dicho aquí estoy yo y el toro que no aceptaba ni la derecha ni la izquierda, ha hecho cuadrados alrededor del torero, que los ha tenido “cuadrados” para tirarse y dar una de las estocadas de la feria (hoy no hubo ni un pinchazo). El segundo del Juli fue un manso que pasaportó con esa brevedad que pedimos a los principiantes cuando, pobres, se tienen que justificar. Hoy era todo cartesiano con el Juli. Queden para el recuerdo dos muletazos: los pies atornillados y los dos imponentes forzados de pecho, sobre los que voló la hipotenusa del volapié.
Círculo: Manzanares ha trazado círculos de pasión sobre el albero en su segundo, el toro hizo un tercio de varas propio de un animal bravo, yendo de largo y metiendo los riñones de forma soberana, parado de lejos por el picador, contenido y justo en el castigo. Un quite por gaoneras de Perera hizo prever que las condiciones del toro se mantendrían en el último tercio. Fue tal el dominio de Manzanares sobre el animal que al final se rajó, si no, era animal de vuelta al ruedo. Contemos las series de Manzanares: sus círculos de oro, porque ha sido la expresión del toreo más puro, más Manzanares, más Ordoñez. Ha cincelado derechazos, naturales y pases de pecho con una plasticidad y serenidad absolutas, en círculos de dentro hacia fuera, recordemos a Rilke en su poema sobre Paquiro de los Neue Gedichte:
ése, que en oro y seda rosa malva
se vuelve de pronto y como a un enjambre
de abejas, a las que de pronto despectivo tolerase,
al aturdido le deja bajo el brazo franco
el paso, mientras sus cálidas miradas se alzan
de nuevo levemente conducidas
y como aquel círculo, afuera, se aplacara
en el brillo y lo oscuro de sus ojos,
y en cada palpitación de los párpados,
hasta que apuesto, impasible, y sin odio
apoyado en sí mismo, sereno, sosegado,
hunde casi blandamente el estoque
en la gran ola que rueda y retorna,
y su ímpetu se ahoga en el vacío.
Aquí el estoque cayo tendido y se perdió una oreja, pero daba igual, la faena estaba cincelada con maestría y empaque, el toro como dijimos se fue a tablas, así fue la secuencia de los hechos en la muleta: un pase a media altura y el toro ya en los medios, en la primera tanda dos derechazos hondos coronados por uno de pecho estimable, ¡ay! pero en la segunda tanda por la derecha se desató la locura del olé profundo, embarcada la suerte con toda la panza de la muleta, baja la mano, largo el recorrido, de punta a rabo el de pecho y después los naturales larguísimos, parando el tiempo, coronados con un ayudado a media altura sereno, sosegado, inmenso como un cartel o un mural. Lástima que se rajara el toro porque la plasticidad de este toreo es cumbre. Y el toro había sido bravo y acometedor, con empuje, por eso tuvo más mérito Manzanares, aguantando mucho y haciendo belleza.
Raya: el segundo de Manzanares, y éste es el punto oscuro de la pelea fue como el segundo del Juli, un manso profesional, abrevió y punto y aquí se trazo la raya que partía en dos la corrida, de lo movido y brioso a lo aburrido, pero de la raya nos salvó el Vértice.
Vértice: igual que José Tomás torea en el vértice del miedo, la heterodoxia de Perera hace que su toreo, aunque imprevisible, tenga por eje su vertical figura, por donde se pasa a los animales a una distancia de absoluto pavor y en ocasiones como hoy con absoluta hondura, al primero, noble y soso, lo hizo girar alrededor de la columna de su cuerpo, pero se acabó pronto el animal, hablaríamos más de esa faena sino es porque la segunda merece decir más: el toro se venía de largo, alta el fuste verde de Perera, se lo pasó como un péndulo varias veces de frente y por la espalda y empezó una serie de series con la mano baja en la que él era el vértice y el toro seguía su juego embebido en la muleta hasta armar un lío gordo, a mí no me gusta su estética vertical, pero corrió la mano baja, el toro quedo completamente burlado y enganchado al trapo. Se quedó además –ojedistamente- en los pitones del toro. Y lo mató soberbiamente. Dos orejas a ley, en el vértice de la Plaza
Hemos salido felices con caleidoscopios en los ojos: cuadrado, círculo, vértice, sólo faltó la curva hiperbólica de una verónica honda aún no vista.
Hoy han hecho a Curro académico de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla, hay quien dice que el toreo no es un arte, yo creo que no son arte muchas de las cosas que se venden como tal y que, aunque es difícil equiparar el toreo a los más altos productos de la inteligencia humana, no está lejos de la danza o la supera, tiene el son de la música y la geometría de las matemáticas y un misterio y un duende, al borde de la muerte, que es de donde nos redime el arte.
Para decir esto no hay que ser postmoderno, sólo sensible.
sábado, 5 de abril de 2008
LA BREGA
Toros de Torrealta
Javier Conde, silencio y pitos.
Sebastián Castella, aplausos y silencio.
Alejandro Talavante, silencio y silencio.
Hoy he soñado que estaba anunciado en los carteles de la Feria de Abril y, lo que es peor, que el año pasado ya había estado anunciado y que, incluso, había llegado a lidiar un toro, sin gracia ni estilo ni suerte, pero estoqueado al fin y al cabo, algo así como Antonio Barrera. Al principio la noticia me llenaba de alegría aunque yo estaba fuera del mundo taurino y seguía –en el sueño- mi vida de oficinista, recibiendo la felicitación de quienes me tratan, incluso me había hecho un traje de torear, pero el sueño se fue convirtiendo en pesadilla y luego en angustia, porque el miedo me inundaba, y no veía la hora de escapar de la muerte segura, de salir de este despropósito kafkiano. En el sueño llamaba incluso al bufete de Garrigues para preguntar qué pena me caería si finalmente no acudía, si acaso sería responsable civil subsidiario de la muerte, también segura, de mis tristes compañeros de terna...
Lo dejo aquí, como es sabido, nada aburre más que un sueño ajeno, pero quiero que entiendan ustedes el alivio que he sentido hoy en La Maestranza, primero por volver y segundo por no tener que hacer el paseíllo, nos parecía que había pasado un milenio desde la última tarde o al menos una temporada.
Esto tiene ya otro son, y mi sueño: remordimiento de haberme perdido a los encendidos Victorinos y su tragedia de hercúlea épica murciana, minoica y de Salteras.
Quienes me rodeaban se sentían hoy defraudados y aburridos, pero yo me he divertido mucho porque, en comparación y excluyendo los toros del jueves, el encierro de Torrealta –pese haber sido rechazado casi entero en los reconocimientos- y haber sido de desigual presentación, con un ejemplar, el cuarto, de estampa finísima (un toro guapo guapo). Decíamos, que el encierro de Torrealta ha dado mucho juego, los toros han tenido fuelle y tranco, alegría en el caballo ¿es esta la sangre que embiste? y que ha sido lamentablemente desaprovechada por los matadores.
Lo más destacado ha sido la cuadrilla de peones y picadores que acompaña a Castella que nos ha brindado dos lidias excepcionales, maravillosa la brega de Curro Molina al segundo de la tarde, sin un capotazo de más, todo muy suave, dejándolo en la suerte justa para que los banderilleros cuartearan y reunieran los palos en la cara del toro con agilidad, prestanza y belleza. ¡Olé las cuadrillas buenas que con su brega salvan la tarde y salvan un toro!
En el quinto de la tarde el toro descabalgó, tras un extraño e ¿inteligente? ardid al picador, que quedó a merced del toro, pero éste no se vengó en su segunda puya y lo recibió de lejos, recogiéndolo, parándolo y dándole lo justo. Muy aplaudido, primer candidato, de lo visto, sino al mejor tercio de varas, desde luego a la mejor pica.
En cuanto a los matadores ¿por qué tiene tantos detractores a priori Javier Conde? El toreo es extenso, ancho y largo, y lo mejor es la diferencia o al menos la personalidad, ¿qué tienen que decirnos los toreros clónicos? La Maestranza es una “academia de danza” y es el lugar ideal para que el malagueño dé un recital de torería flamenco. Eso sí, debería vencer el miedo y esa tendencia a torear de entrada demasiado con el pico de la muleta, a su primero lo llevó a los medios con disposición, pero luego sólo hubo un deambular sin encontrar alegría, en su segundo y pese a unas templadas verónicas de recibo –tras un parón inexplicable en la lidia- e incluso un lance de muleta tan abierto el compás, cayó una bronca monumental, que, de ser esto Sevilla y no lo que es –la globalización- hubiera debido esperar a la muerte del animal, porque el torero -mediático o no- se está jugando la vida, esa es la verdad.
Pero ya sabemos que se acerca la Feria, la gran fiesta de la mentira y de la hipocresía que nosotros no pisaremos, y por eso a nosotros nos gustan los toros y la Semana Santa, las dos fiestas de la verdad, en la primera porque la muerte se aparece a cara descubierta, en la segunda porque la muerte aparece velada, en el rostro tapado del nazareno que en su máscara de capirote es más verdadero que con el clavel reventón en la solapa de la mentira.
Nos duele la bronca a Javier Conde porque sabe más a bronca al personaje que al dolor que nos producía, con Curro o Morante, lo que pudo ser y no.
Sebastián Castella ha cambiado el terno de mariscal azul napoleónico por un precioso traje aguamarina, pero no ha perdido su desmedida ambición, el son de los toros anunciaba una tarde de gloria para él y pudo conseguirlo, pero la ambición lo atropella, y, salvo en los pases por alto, que son más del toro y su empuje y del valor del torero que del sometimiento de la embestida, nos quedamos sin verlo, no supo o no pudo concebir una faena que fue de más a menos en todo su lote, la obsesión del pase por alto y el no saber buscar la media distancia justa dejó ahogado a sus toros sin poder sacar más, por no cuidarlos. Hay que señalar la secuencia de arranque de su primero: tras derramar agua de un búcaro de Triana en la arrastrada muleta, ligó tres estatuarios, una trinchera y trincherilla o pase de la firma que ligó con un pase de pecho en conjunto monumentales con quietud tomista. Y aquí se quedó. A este le recetó una estocada soberbia que deslució con bajonazo al segundo que rectificó. Recordamos también unas verónicas que eran al final unos delantales arrastrados y con gusto.
El toreo es Metamorfosis, las capas han cambiado en mariposas, los sombreros en montera, los cuchillos en estoques, los trapos en muleta, los rejoneadores en picadores, los adornos en alamares y todo en conjuntó es resto inútil de belleza que adorna y da grandeza.
Y el torero debe sufrir su Metamorfosis y ser héroe, esto lo hizo el débil Talavante del año pasado, acreciéndose en gigante, porque si no, no es nada en la Plaza, carece de presencia, es ausencia, abulia, náusea, nada, y el riesgo es enorme porque José Tomás va a Madrid, porque el Juli y Manzanares aprietan y porque como no diga cosas grandes no dice nada y eso sólo se puede conseguir con el toro de verdad y aquí, yo lo he visto y sé que no es un bluf ni flor de un día, pero debe trasformarse a la luz de la luna belmontina que lo transfigure o desaparecerá en las sombras.
En el primero brindó a una moza de buen ver, dicen, porque no la identifiqué ¿será eso? Ojalá, eso suele tener arreglo, porque si no...
En conjunto tarde entretenida en detalles, no entendemos porque no se dan la réplica al quiete los toreros, -se vieron chicuelinas muy ceñidas y estatuarias- y nos quedamos con la brega, la brega de segundo y quinto, porque el toreo tiene muchos tercios, muchos más que tres.
viernes, 4 de abril de 2008
Victorino
miércoles, 2 de abril de 2008
Solarium
Antonio Barrera, silencio y ovación con saludos.
Matías Tejela, silencio en ambos.
El Capea, ovación con saludos y silencio.
Tras 6 corridas 6, descontando el Domingo de Resurrección que haría la 7, sólo hemos visto la faena del Fundi y las pinceladas de Oliva Soto, ¡menudo balance!
Como el que no se consuela es porque no quiere, pienso en que –en definitiva- da igual lo que suceda abajo, la cosa es tomar el sol en el balconcillo, sobre la piedra dura de los tendidos vacíos, y ligar moreno si no podemos ligar con las extranjeras -¿no va la cosa de cuernos?-.
Al sol la vida es feliz, se ve el cielo limpio de nubes, se ausculta la asistencia de los maestrantes a este agujero negro de cartel plano, se busca la cámara de los del +, la que le busca los c. al toro cuando sale de chiqueros (“cuernos, hemos dicho cuernos), contamos los sombreros de los guiris, hablamos de cofradías (“pasadomañana será Domingo de Ramos”) buscamos a Antoñete entre los palcos, inventamos chascarrillos sobre los toros y toreros para infundirnos ánimos y a las 8 el sol se pone, baja la paloma y pensamos que la empresa algún día nos regalará el abono para hacer de figurantes y que nos salgan gratis los rayos UVA. En esa segunda vida no habrá ganaderías duras ni toreros como los de hoy...
Porque hoy el problema no han sido los toros, mal presentados, mansos, pero con restos de casta y sin peligro, a los que se hubiera podido domar para que pasasen bien a la muleta.
Con la divisa roja y amarilla y el pelo rizado, pequeñitos, parecían los de Valdefresno toros de souvenir a juego con las castañuelas y la muñeca flamenca antes de que se despeñasen por el abismo de los televisores planos y de la plaza.
Antonio Barrera evidenció falta de preparación en su primero, al que durante la lidia pensó que el presidente cambiaría por un costalazo que lo mermó, todos perdimos entonces la fe en el toro de salida y el primero el torero. En su desesperación Antonio Barrera dio una larga cambiada en el cuarto e intento algunos quites –unas gaoneras insulsas por allí o por allá- pero ni por esas, tras la larga tuvo la suerte de que el toro no hiciera hilo por él. Este segundo toro hubiera valido, tenía mucho que torear, pero Barrera abusó del pico, no se quedo quieto y sólo ligo media tanda.
Matías Tejela debería revisar su cuadrilla si la tiene, porque ha protagonizado el tercio de banderillas más desastroso de los últimos tres años, los banderilleros se acercaban al animal y le decían: “le llamo de parte del matador que aquí le dejo los garapullos y usted mismo se los pone con kit autoinstalable”. Tras 6 intentos sólo quedaron 2 banderillas prendidas. Tras esto y la semana que llevamos cualquiera parecía luego Esplá y cualquier pase de Antonio Ordóñez.
Aplaudimos la vulgaridad por entrenar las palmas en la confianza de lo que se avecina bueno. A las siete y media el sol en lo alto y sólo 2 toros lidiados y un cambio de animal por otro del Conde de la Maza, que a cualquier torero puesto le hubiera valido (se venía a media distancia muy bien y en la quinta serie salieron naturales de trazo limpio ¡lo que no hubiera podido salir!), pues sabemos que la inspiración, la profesionalidad o el arte –cuando uno está en su sitio- siempre aparece y todos los toros valen. No ha sido por los toros... Y lo mismo se puede decir del quinto que se dejó torear, pero no lo vimos.
En cuanto al Capea, creemos que lo apodera un sobrino de Canorea: no se entiende tras el fracaso del año pasado, con sus 29 años ya ha cumplido su ilusión y lo debe dejar, otros necesitan ese espacio conquistado por su padre, sólo el respeto al nombre justifica el respeto al torero (¡la que le habría caído en Madrid!). Y sin embargo sacó los mejores pases de la tarde, en el primero hizo incluso un brindis... al sol. En el segundo hasta alcanzó ligazón en unos derechazos corridos, pero poco más.
Seguimos al Sol y camino de Heliópolis, unos lunes al sol se merecen también ciertos empresarios y ganaderos.
pd: No podré ir a ver a los Victorinos, la ley de Murphy asegura -al menos- 3 Puertas del Príncipe mañana.
martes, 1 de abril de 2008
Hoja en Blanco
1 de Abril
Toros de Cebada Gago
López Chaves, silencio tras dos avisos y silencio.Luis Vilches, silencio y saludos.César Girón, silencio y ovación.
Apenas guardo apuntes en mi hoja de hoy, ha pasado la tarde y no ha pasado nada, nada de nada, ni una minúscula coma de la Tauromaquia se moverá por una tarde aburrida como esta tarde ¿si acaso consiguiéramos que no retornen los toros de Cebada, como no habrán de retornar –por menos- tantos toreros?
-¡Quillo!¡Anda que te va a jartá de escribir hoy!
De presentación, regular, la armadura fina como de costumbre, pero no tanta leña como para hacer la hoguera de todos los años -¿comprende alguien que una capa burraca se aplauda de salida como si fuese un pelo jabonero o un Atrevido de Antoñete? Por lo demás: toros innobles, mentirosos, sosos, mansos, con menos que casta, a los que no se dio un solo quite con el capote, complicaron la vida de los banderilleros e impidieron completamente el lucimiento de los toreros, que estuvieron más que dignos, sobre todo si consideramos que –¡oh temeridad!- Cesar Girón –nieto del gran César Girón- sólo había toreado 2 tardes el año pasado, aunque una fuese el 15 de Agosto, cuando –excepcionalmente- ni yo acudí porque tenía visita (creo que le concedieron una oreja inglesa)
López Chaves es un torero siempre interesante de ver, caló pronto a la alimaña que fue su primero y anduvo nervioso y movido delante de la cara del toro, a base de voluntad ligó 2 series insulsas por la falta de trasmisión del animal, que daba unos tornillazos de miedo. ¿Le pudo haber dado más distancia? Qué más hubiera dado, no habría veta de la que sacar mineral ni de lejos. La muerte se le complicó porque el toro desarrolló sentido y sensibilidad con los pitones, buscando al puntillero y haciendo pasar un quinario con el descabello al de Salamanca que escuchó 2 avisos. La verdad es que para toros así hay que buscar una alternativa a la puntilla, pero yo entiendo que, tras pasar una vez por esa arboladura astifina, López Chaves se sintiera justificado a pesar de que la estocada cayó tendida. Como cayó tendida en el quinto de la tarde, con menos peligro, pero más triste –eran toros sin alma- y al que no sacó ni un pase, porque no lo había.
-Pues para no tener apuntado nada se está poniendo usted estupendo:
El sol se queda montado en el tejado de la Maestranza a las 8 de la tarde y lo modulan las banderas que hacen de toldo ora sí ora no y uno recibo el picor de la luz como quien resiste un último puyazo.
Esa hora, que es la del quinto toro, es la de una paloma que se irá haciendo famosa, porque llega todas las tardes y se posa en el albero a tomar nota de lo que pasa, mira un poco va y se vuelve al palomar porque –crítica fina- cuando lo que hay no importa, a ella no le interesa. El toro quinto de hoy se llamaba Rociero, pero la paloma no es blanca. Atentos al animal, a la paloma, claro, porque en algún lance pondrá su pico.
En el primer toro de Luis Vilches vimos poner unas banderillas estupendas a un peón de brega sacado de un cuadro de Botero y que nos demostró –patética y heroicamente- el efecto del miedo: tiene más mérito y debería estar premiado en algún concurso tomar así el olivo, con esos kilos y de cabeza al cemento del callejón, que dejar los garapullos en la grupa del animal. Hubo banderillero más aliviado que los puso como un par de electrodos, con proyecto técnico de por medio, más cerca de la penca del rabo que del morrillo del animal. Este toro fue un manso solemne que empujo al matador a las tablas donde se expuso sin más fortuna, demorando el matar que es el morir. El quinto parecía que valía algo más, pero pronto cortaba los viajes, acuchillando el aire de un buen pase de pecho, además Luis Vilches se dejó enganchar muy pronto –acaso era imposible no dejarse enganchar- y el toro se defendió hasta el final. Fue bueno el volapié pero el torero quizá podría haber sacado más, templando, calmando la embestida, pero el rendimiento no compensaba quizá la entrega total o simplemente no se puede ante tanto vacío.
-Pues del sexto toro no lleva usted apuntado nada
-¡Las ganas de irme, le parece poco!
Del primero de César Girón diremos que se picó fatal y en la misma puerta de chiqueros porque era un manso de toda mansedumbre, parafraseando a Wittgenstein: de lo que no se puede hacer faena, hay que no torear. Palmas a la voluntad y 2 pases sueltos. En el Sexto sonó la banda –sin banderilleros toreros como ayer, parecía hasta entonces que estábamos solos en la Plaza- y se adivinó una posibilidad de extremaunción. Me asombró que César Girón ligase dos series buenas, con gusto y temple, por la inexperiencia prevenida antes, por lo que modifiqué mi juicio –sí, sí, lo tiene apuntado- y creo que deja en blanco la hoja de servicios, lista para otra oportunidad, como sus compañeros de terna. No hubo luz al final del túnel, pero escapamos pronto de la Plaza.
-Menos mal que no había apuntado usted nada:
-Quite, quite, que si quiere le cuento que a mi vuelta paré en la capilla del Cachorro y como se lo ponga en verso tendrá pregón para largo.
-¿Y por qué no me lo cuenta usted?
-Porque esas cosas quedan entre Él y yo.
-¡Qué costumbrista le ha quedado!
-Es que vengo de los toros.
-Se comprende. Será la costumbre.
-Mire que empiezo el pregón…
-Con lo de la paloma ha habido suficiente.
-Buenas tardes.
-Buenas tardes.
lunes, 31 de marzo de 2008
La ganadería de Julio César
Sánchez Vara, ovación y saludos;
Iván García, silencio en ambos;
Fernando Cruz, ovación y saludos desde el tercio.
Mucho se discute acerca de la generosa sangre Domecq en los carteles de la Feria de Abril cuando lo que habría que plantearse es por qué y con qué mérito retornan estas bestias de la naturaleza, los cuadri, herederas del Uro que describió Julio César, al albero maestrante:
“La tercera raza (que hay en la selva Hercinia, Germania, a orillas del Danubio) es de los que llaman uros, los cuales vienen a ser algo menores que los elefantes: la catadura, el pelaje, la figuras, de toros. Es grande su bravura y ligereza. Sea hombre o bestia, en avistando el bulto, se tiran él.”, dice César en la Guerra de las Galias.
Quizá sea esta la razón de que la primera de las reses, en recuerdo de su tudesco antecesor, se llamará “Alemán” y pesará 580Kg, el segundo llegó a los 614Kg. Pero ni bravos, ni ligeros.
Son toros preciosos, primitivos, algo faltos de armadura, pero con una seriedad y un esqueleto que los hace de embestida difícil, si no imposible, porque el lomo del toro no da lugar a la salida y el animal sólo sabe entrar alto a los vuelos derrotando, tirando cuchillazos.
Desde arriba suponemos el valor a lo toreros, pero en rigor, el espectáculo de hoy era un película de gore, de miedo y psicópatas, con cuchillos, katanas, sustos imprevistos.
Ningún animal fue apto para la lidia lucida y todos exigían, para agradar al público contemporáneo, una exposición desmesurada y un valor seguramente no compensado, salvo que uno sea un mártir, y ya ni JT, según se sabe (última hora "viene" a Madrid).
Hay que ser muy aficionado para venir una tarde de éstas, cuando el torero que abre plaza se presenta en Sevilla, ¿qué ha hecho todos estos años? ¿Quiénes son los otros? En fin, la de la oportunidad, seamos pues respetuosos.
Sánchez Vara, en el primero luchó contra el parón y el recorte de su toro, con miedo al principio, quieto el toro después, al punto de que todo alrededor del torero era toro y sólo toro, quieto como un cartelón de Osborne. En su segundo fue muy ovacionado el picador, porque toda la tarde hubo empeño en que las bestias se vinieran de largo, sin importar luego si metían los riñones –que esto es la bravura- o si salían corriendo, como sucedía. Nos ilusionó al doblarse por bajo y llevarlo a los medios, para darle el tipo de pelea que procedía, pero ahí quedo todo, se ligó algún muletazo estimable al forzado de pecho y le recetó, como al primero, un perfecto volapié, cosa de agradecer en tardes lentas como la de hoy, en que la terna mató muy bien.
Iván García ha toreado en la China y a ratos pareciera que se le nota, por las formas vulgares con las que ejecuta algunas suertes (banderillas, chicuelinas), aunque me sorprendió en una desmayada verónica al quinto. El año pasado este torero recibió una tremenda cornada y está volviendo a su lugar. Le faltó valor y técnica para ligar los pases en el segundo y a su quinto lo desaprovechó, aunque probablemente no merecía más la pena.
Nos gustaría ver a Fernando Cruz con toros serios, pero lidiables ¿victorinos?, Porque es el que mejor de los tres está en la Plaza, tan necesitado de contratos como está – a los tres los ha echado fuera del circuito el arreón tomista- se juega la vida demasiado arriesgadamente, en el primero derrochó un valor inútil ante un toro asesino –y de verdad que pasamos miedo y menos mal que el toro se paró porque era una temeridad- y en el segundo suyo nos regaló, exponiendo, muletazos sueltos que intentaron en vano levantar la tarde.
No se “puede” estar mejor con estas vacas de antediluviana estampa, quiero decir que es físicamente imposible lucirse, salvo si se tiene la experiencia del Fundi, con estas ganaderías no tienen nunca opción de triunfo; aunque, pensemos: con los derechos de TV y la repetición el año que viene, da para comer a una familia un año, seamos pues respetuosos, porque han estado dignos.
Los toros de Sánchez Vara e Iván García fueron banderilleados por ambos con más eficiencia que gracia.
Valga para toros y toreros este pasaje de Platero y yo, y donde dice burro, dígase toro o torero
Los burros del arenero
Mira, Platero, los burros del Quemado; lentos, caídos, con su picuda y roja carga de mojada arena, en la que llevan clavada, como el corazón, la vara de acebuche verde con que les pegan...
domingo, 30 de marzo de 2008
Caballos de Cartón, Centauros del Albero
Toros de Bohórquez
Fermín Bohórquez, Oreja
Pablo Hermos de Mendoza, Ovación y Ovación
Diego Ventura, Oreja y 2 Orejas. Puerta del Príncipe.
Era un niño que soñaba, un caballo de cartón, abrió los ojos el niño y aparecieron caballos en el albero del cielo: los caballos azules de la estepa de Tartaria, los caballos de la escuela de equitación de Viena y los caballos de los frisos del Partenón.
¡Qué emoción percibimos –una vez al año- al ver girar y volar a los caballos! Según Gilbert Durand en Las estructuras Antropológicas del Imaginario el caballo es isomorfo de la tiniebla y de la sombra, en el análisis de su etimología indoeuropea se juntan en su origen madre, muerte y pesadilla, cabalgar primitivo que fascina y aterroriza a un tiempo.
Fermín Bohórquez que era a su vez el ganadero del día estuvo más entonado que el año pasado y sacó un precioso caballo blanco que parecía la montura del Duque de Lerma en el cuadro de Velázquez, su lote fue desigual, la corrida pecaba de exceso de peso y fue en el segundo cuando alcanzó la mejor expresión, con otra montura de color perla que unida al rompimiento de gloria que se produjo hacia Triana y al pasodoble Supiros de España -magistral en la Banda de Tejera- produjo un momento muy emotivo al banderillear al estilo clásico del Jerez ecuestre.
Pablo Hermoso de Mendoza no tuvo suerte con los aceros, lo percibí distante, lejano, me dice mi compañero de abono, muy entendido en caballos y del que he aprendido hoy mucho de capas y aparejos, que no tiene una buena cuadra y que se nota. Lo ha sido todo en esto y creo que Diego Ventura le inquieta.
Diego Ventura armó los escándalos en sus dos toros, mezcla la pureza en las suertes con la espectacularidad y llega mucho y bien a los tendidos, cabriolas encadenadas, piruetas, cambios de paso al acercarse al toro, quiebros de frente y por derecho, jaleos al público y acierto en todas las suertes lo sacaron por la Puerta del Príncipe. Lo hizo todo bien. Lo que más nos gustó fue el toreo de capa que consiguió hacer con los ijares de su caballo –en el primero una de sus animales recibió un puntacito- que se acoplaba y modulaba la embestida con la emoción que inventó Hermoso de Mendoza, con toda su propia personalidad y unos caballos preciosos, este centauro es el cruce perfecto entre los Cartagena y PHM.
Mi crítica, la de siempre en este espectáculo: para matar hay que buscar el hoyo de las agujas entre una colección harto desgradable de toda especie de lanzas, no se pincha en hueso sino en hierro.
El rejón de muerte tan rojo y tan centrado en el lomo, trasero, convertía a los toros tan en el cartel de Barceló que era de ver el parecido, por eso lo han comprado los maestrantes, caballeros, rejoneadores, cazadores ¿no es eso?
Y la pregunta:
¿Cuándo dejarán de pitar a los peones de brega, si van será por algo?
Toreo Antiguo
Toros de Palha para
El Fundi: Vuelta y Oreja
Luis Bolívar: Silencio y Silencio
Jesuli de Torrecera: Silencio en ambos
Al Fundi lo han ninguneado las plazas meridionales, lo han ninguneado los estetas y lo he ninguneado yo mismo, pero, ¡qué lección de tauromaquia ha dictado él -que no lo necesita- hoy en La Maestranza!
Tras el triunfo en la Miurada del año pasado lo han contratado, además de la divisa temible en la que es especialista, en otra corrida, Los Palha, ganadería extraña, bronca, imprevisible y dura, pero cuyos toros le han debido parecer a este viejo gladiador de Madrid, como los Juampedros a las figuras.
Jugándose la vida en Francia, donde es un héroe, con medidas y pocas corridas, este torero es de los de que más alto caché y categoría han adquirido -aunque no trascienda- perfecto estoqueador y maestro técnico, a mí que no me interesan las peleas con las alimañas, nunca me ha llamado la atención hasta hoy.
A sus cuarenta y dos años y delante de dos chavales que debían arrear ha demostrado que cuando se le da a cada toro su lidia hasta el más abanto de los animales puede ser domado y desengañado.
Con el que abrió plaza parecía que estuviéramos viendo -oro viejo a pesar de que el traje fuese verde y azabache- una estampa de Frascuelo o Lagartijo, era como vivir una litografía: serio con el capote parando al toro desde que salió de chiqueros, clásico en banderillas, maestro con la muleta ¡cómo se dobló por bajo con dureza arrastrando al toro a los medios donde el animal, que buscaba las tablas, no podía huir de la pelea! Y los pases fueron un burlar y someter, un mandar, un decir con torería aquí estoy y yo aquí estás tú: ven y pasa. Y el toro pasaba, los lances fueron forzando al toro que acabo desengañado y el Fundi pudo ligar naturales con pases larguísimos de pecho, en algún momento el toro hasta hizo por él y el Fundi se plantó con un "desplantón", pleno de valor y gallardía. El triunfo de la pelea digna y la seriedad hizo que sacara naturales limpios, con la espada despegada del cuerpo que le daban una imagen aún más vieja, toreo para estas bestias que no saben embestir hasta que se las enseña, como ha quedado demostrado. Si le hubiera propinado una de sus estocadas se lleva la oreja que recogió en el segundo, dio una merecidísima vuelta al ruedo.
En su segundo el pundonor fue el leitmotiv de la faena, el toro se quedaba al hilo del corbatín, hacía por él y le aguantó una enormidad hasta que acabó completamente dominado, el toro quería mucha pelea porque desarrollaba un sentido espeluznante, con sorprendentes arreones, se acordaba, sin duda, de quien lo había banderilleado, tan bien, de poder a poder. El encuentro definitivo en la suerte mortal fue un estoconazo de aúpa en la que el Fundi salió prendido (ha salido por la enfermería después de aguantar el resto de la lidia) y que se premió con la oreja.
Todo muy emocionante y emocionado, plaza y torero.
No hay otra posible lidia para estos Palha que, sin embargo, han dado un juego para el que ni Luis Bolívar, ni Jesuli de Torrecera estaban preparados. Han ido bien al caballo, se han movido, han tenido genio y bravura y sentido. No nos hemos aburrido para nada, en honor a la verdad.
A Jesuli de Torrecera le pesa lo poco que ha toreado, venir a esto es un suicidio, porque si sale un toro tan exigente como el quinto, bravo y encastado, de los que te piden el carnet de torear, quedas en evidencia y es muy triste ver a una persona en el momento más importante de su carrera profesional no estar a la altura e ignorar los terrenos, el toro pedía un Cid o similar, pues su hechura de embestida era la de un Victorino. Por lo demás estuvo voluntarioso toda la tarde.
A modo de curiosidad, era el primer torero al que se iba a medir el estrés científicamente durante la tarde, tomando muestras de su saliva que habrán dejado en el tubo de ensayo un poso de inevitable amargura.
Luis Bolívar no supo o no pudo acoplarse a su lote, que no era malo, traía pensada la faena del hotel, pero estos toros exigían más mando y temple que florituras tropicales, y los cambiados y la distancia que le daba salían a destiempo y mal, demorando las faenas, creemos que acusará el cambio de toro, sobre todo si salen de estos, con más fiereza que casta. Un par de quites por gaoneras fue lo más destacado suyo.
El Fundi, torero de Sevilla, ¡qué extraño! ¿No les parece?
sábado, 29 de marzo de 2008
Sevilla (23 de marzo de 2008) - Con oficio
La Maestranza, para los madrileños, es como los amores platónicos de la adolescencia. Siempre sacan lo mejor de nosotros y permanecen en el recuerdo aunque lo vivido haya sido simple, torpe, imaginado más que real,...
Un Domingo de Resurrección más y una nueva sensación de quedarnos a medias, de sabernos a poco.
Ponce lidio con oficio a sus dos toros, tapándoles los defectos y con una pulcritud exquisita. Pero, al final, la transmisión fue escasa. Un reconocimiento más a su conocimiento enciclopédido y a sus ganas de principiante. Pero sin contincantes bravos y encastados, la emoción y el arte son imposibles.
El Cid también dio cuenta de su oficio. Pero un oficio algo distinto. Le tocó, a mi juicio, el mejor toro (el segundo de la tarde), un toro sin mucha fuerza pero que se arrancaba de lejos. ¿Por qué ahogarlo? Dio algún buen natural, marca de la casa, pero nos quedamos con la sensación de ver algo repetido. El Cid es único con los victorinos, a los que entiende como nadie lo ha hecho y los torea con un arte que nadie ha conseguido. Pero con ganaderías de menos emoción no vale hacer lo mismo. Hay que demostrar algo distinto. Embraguetarse más y dar pinceladas de algo que sepa distinto. No lo vimos. Una faena aseada, pero poco más.
Y Talavante, nuevamente, ausente, distraido, extraño,... Cuando brindó el último de la tarde, comenté con mis hermanos: "este se va a pegar un arrimón tremendo; si no, no tiene sentido brindar este toro". Obviamente, ni hubo arrimón, ni faena, ni nada por el estilo,... "¿Y tú eres el que sabes de toro?", me dijeron.
Al menos, queda la nostalgia, los olores, la música, el olor,... Las sensaciones de la adolescencia. Más reales en el recuerdo que lo que llegaron a ser.
(Y, por suerte, vuelvo el fin de semana que viene. Y luego, a Barcelona, a ver medirse a José Tomás con El Juli. Ya veremos. Y comentaremos la ausencia de Madrid...)
viernes, 28 de marzo de 2008
El quinto bueno
Antonio Nazaré le dio distancia a su primero, que metía bien la cara, pero al que no daba suficiente salida y, sin fuerzas, se extinguió. Su concepción es la del cite de lejos y el toreo hermoso con largura, estuvo bien con el capote y tuvo valor con voltereta y detalles con la muleta. En el cuarto ya estábamos dormidos tras el segundo sobrero -los hemos visto todos- y recuerdo breves detalles y dos perfectos volapiés.
Juan Luis Rodríguez en su segundo que fue tercero, un precioso colorao que tenía un "sprint" magnífico, pero que se caí en el caballo, dio unos lances de verónica muy templados y bellos, pero el toro se moría en el caballo, pareciera que el picador le diera volapiés en lugar de picotazos. Como digo el "sprint" del toro engañaba y no hubo material. Con el sexto estuvo correcto y mató muy bien, nos deja la impresión de buen muleteador con capacidad para entender a los animales aunque algo frío.
Oliva Soto, tuvo un primer toro parón y reservado al que enjarretó unos lances ceñidos y con sabor gitano, a este toro se le banderilleó muy bien, Javier Andana, el banderillero, se paró delante del toro por dos veces, espero y banderilleó en tres tiempos, a cámara lenta, pero después de una primera tanda con esencias fuése y no hubo nada, sí, un segundo volapié perfecto tras pinchazo.
Y llegó el quinto de la tarde y sonó Gallito y las tres series que imprimió Oliva Soto hicieron vibrar a la plaza, con el runrun de las grandes tardes, el cite bajo, tanto que a veces que el toro podía irse al suelo, abierto el compás gitano, aspavientos flamencos, pases de pecho lentísimos y ligados y un kikirikí de remate que era una pintura. Llevando el toro muy muy toreado por detrás de la cadera, listo para ligar las series. Lo mató de media y como el toro tardó en echarse y el primer descabelló tardó en tirar al animal, la plaza se enfrió y fui el único pañuelo que se batió en el aire de marzo por la justicia de un trofeo o al menos de una vuelta al ruedo:
1. Por levantar la tarde aburridísima
2. Por la belleza de sus lances de capa y el sabor de su muleta
3. Por su personalidad y toreo diferente
4. Porque toma la alternativa en mayo y se despedía
5. El "crusaíto" de frente
6. El "brikindans" gitano
etc.
Así las cosas, cuando esperaba que diera la vuelta al ruedo, como siempre que ha sonado la banda, se le pitó el intento y sólo salió a saludar a los medios, allí sí se le ovacionó.
No doy crédito, he visto conceder trofeos con mucha ligereza, he visto desorejar con faenas vulgares toros del Cid y de Salvador Cortés y, aunque se imponga el respeto de la espada y la suerte de matar, me asusta esta falta de sensibilidad que deriva en parte del alto listón de arranque en la feria, pero sobre todo de un cambio en el gusto del público que se está orientando hacia las ganaderías duras y la suerte suprema.
A veces no hay ni el Silencio.
Ellos sabrán.
Y dirá el lector que por qué fue soporífera la tarde, porque en el quinto ya habíamos visto morir a 6 toros y porque cada uno de ellos fue una ilusión que empezaba y moría en la vulgaridad de la falta de fuerza.
Pero hubo un quinto no malo y una plaza vulgar, aunque me duela.
¿Por qué si los novilleros entraban en quites no se daban entre sí la réplica? Mejor es que el toro se gaste, pero se vea en el capote que guardarlo para nada, el toreo es todo desde la puerta de chiqueros hasta la de arrastre, ninguna suerte vale más que otras.
"Viá cojé un taxi"
El otro día, sin darme ni cuenta, me encontré frente por frente con el Faraón -esto en el Antiguo Egipto no pasaba- se le veía despistado, junto al Ayuntamiento, luego supe que se había escapado de la inauguración de la Expo-Curro que han llevado a la Plaza de San Francisco.
Se le notaba nervioso por eso de que ya le estuvieran reconociendo y se despedió de algún conocido camero con un lacónico :"A mí me parece que viá cojé un taxi", mientras su mujer se quedaba, sola, detrás, atendiendo adecuadamente a los medios.
Clásica espantada sobre el albero del andén del Ayuntamiento.
Sevilla enseña a sus displicentes y orgullosos súbidtos a no inmutarse al paso de los reyes por eso de que todos compartimos la misma grandeza chaubinista.¿Y, además, qué le va a decir uno a quien tiene estatua junto a La Maestranza? ¿Que "¡ahí va un torero!"?
Hombre de piedra y mito versus carne mortal, that's the question.
Con la hulga de autobuses hoy para volver de los toros me parece que también "viá cojé un taxi"
Hoy empieza la feria...
Este año seremos breves en la reseña, pero intensos, y continuados, si nuestras obligaciones profesionales y familiares nos lo permiten, que las crónicas de la séptima tarde en adelante se fueron vivas al corral el año pasado.
Esperamos hoy mucho de Oliva Soto que alternativa en el Corpus y de Antonio Nazaré a los que hemos visto torear como los ángeles con un tercio de plaza, hoy el abono no fallará.
¡Va por ustedes!
lunes, 24 de marzo de 2008
"Esto": Domingo de Resurrección
SMS de Lorenzo en el quinto de la tarde: "Cuando acabe esto junto a la estatua de Curro".
Y es que esto, por no decir eso, fueron los ¿toros? de la tarde, carne sosa para el matadero.
Lo más destacado de los animales: que se les puso ¿en contra? del reglamento la divisa roja y azul de Zalduendo.
Y ya van tres pinchazos de esta ganadería seguidos, ¿por qué no ha venido la ganadería triunfadora de Nuñez del Cubillo? ¿Quizá porque JT va a matar la camada entera o por 3.000 euros de un quítame allá ese pasillo, nos dicen?
Vamos a la corrida:
Enrique Ponce hizo lo mejor de la tarde en su segundo al llevar artísticamene al toro al caballo por delantales y continuar después con otro precioso quite, intentó inventarse sus toros, lo que sabe hacer como nadie, pero no había ni pozo ni agua.
Talavante, ¿por qué brindaste el segundo toro al público? ¿Qué hiciste al lado de las tablas de la nada en el primero, transparente, vacío, con valor, pero insulso? ¿Dónde está el natural cósmico, el cite de frente y la pureza del año pasado? Es hora de apretar.
El Cid es un hijo del desarrollismo andaluz con un resto de enjuto Greco sin barba y una sombra de hambre, a mí me gusta verlo pelearse con una fiera, y me abuuuuure infinitamente verlo desperdiciar dos toros marchosos -¿y esa suerte en los sorteos?-.Sus naturales iguales son iguales a sus naturales e iguales a sus naturales e iguales a sus derechazos naturales e iguales a los miles de chaletes adosados del Aljarafe -su público, el que llena los parquins-. Algún pase de pecho ligado al natural igual fue bueno, pero eso es poco. El público se conforma, es su ídolo, el público quiere un chalete. Base de abono. No va a ser torero para tiempo de crisis, éstas demandan mitos.
El Cid me duerme, quizá cuando tenga un "endosado" lo vea de otra forma.
El público no pidió la oreja en el segundo toro porque no podía pedir las dos y darle la Puerta Grande, que es lo que le gusta al respetable rumboso: ver a la Canina (o similar) salir en su paso gótico con la izquierda por delante.
¡Ay esa túnica de cardos del Gran Poder, ese rizo en el aire del Capote de Curro!
¿Por qué nos han hecho "esto", con el frío que hemos pasado toda la Semana Santa?
jueves, 13 de marzo de 2008
Olivenza (2 de marzo de 2008) - Mediáticos y Maestros
Lo del mediodía era sobre todo mediático: Pablo Hermoso, Talavante y Cayetano. Buenos mimbres con distinta consistencia. PHdM es siempre un espectáculo y tiene caballos con más torería que muchos del escalafón de los de a pie. Siempre es un gusto seguirle, aunque hubo la sensación de que en ocasiones no apretó de todo el acelerador. A pesar de todo, hubo momentos con Chenel, en el primero, y con Silveti en la lidia del cuarto, que mostraron por qué un solo caballero ha cambiado la historia del rejoneo.
Talavante pasó sin pena ni gloria. Abúlico, distraido, como si aquello no fuera con él... Insustancial y aburrido a veces, no acabó de acoplarse con sus oponentes. Vuelvo a verle el Domingo de Resurrección en Sevilla. A ver si puede ser que consiga vislumbrar las razones por las que se han escrito maravillas de su toreo.
Cayetano demostró nuevamente que traza algunos pases de forma magistral, pero que tiene una falta de técnica que da miedo. No logró enganchar la embestida de sus toros, aunque acompañando a estos, a veces conseguía pases estimables. Por si fuera poco, dio dos o tres sustos marcas de la casa. Tengo la sensación de que esto sólo puede curarse toreando mucho. Incluso hay quienes dicen que habiendo empezado tan tarde es imposible que tenga los reflejos, la naturalidad, que hace falta para pensar en la cara del toro. Espero que no sea así, pero ¿quién lo sabe?
Por la tarde, el duelo era de otro nivel. Palabras mayores.
Juli demostró una maestría fuera de lo común. Tapando defectos a su primero y sacándole pases excepcionales, después de tragarle mucho y de una lidia perfecta. El cuarto fue un auténtico regalito al que nuevamente llevó embebido, haciéndole todo según los cánones, con una inteligencia torera inigualable. No logró la perfección estética, pero porque no podía ser. Salvo eso, todo lo demás es para ponerlo de forma continua en las escuelas de tauromaquia. La estocada fue simplemente perfecta.
Manzanares demostró nuevamente que, junto con Morante, probablemente es el torero que mejor gusto tiene en todo el escalafón. Lenceó a su primero muy bien de capa y luego, con la muleta, toreó con sabor a un toro que tenía su punto picante. Hubo naturales de auténtico ensueño. En el quinto toreó de forma sublime con ambas manos, en series lentas y templadas. Luego, recetó una estocada magnífica. ¡Qué bien lo vamos a pasar con este torero!
Y después de todo eso, Perera en su primero sólo pudo mostrar su capacidad lidiadora con un toro complicado desde que salió. Pero en el sexto dio una lección del mejor toreo que hemos visto en mucho tiempo. Lo recibió por delantales, quitó por gaoneras ajustadas y de ejecución impecable. Y con la muleta hizo una faena impecable, variada, bajando siempre la mano más allá de lo que uno puede imaginar para que no se pierda la compostura,... Dio series infininitas de temple perfecto y remató con una estocada en todo lo alto de ejecución rotunda. Sin duda, un torero al que hay que empezar a seguir en peregrinación.
Al final, Ponce, Juli, Manzanares y Perera a pie y PHdeM a caballo.
¿Alguien da más?
lunes, 3 de marzo de 2008
Olivenza (1 de marzo de 2008) - Homenaje a la historia de la tauromaquia
La plaza es incómoda en sus accesos y en sus localidades. Pero el público es excepcional: respetuoso, agradecido, exigente, consciente de la importancia de cada cosa que se hace, nada bullicioso y entregado con los toreros. Casi una Maestranza en pequeñito. El callejón y la barrera a rebosar de ganaderos, toreros, críticos y demás fauna del mundillo. Destacaba, ¡cómo no! el Faraón.
La tarde del sábado tuvo una faena que recordaremos para siempre: la que Ponce hizo al cuarto toro de la tarde. Fue un homenaje a toda la historia de la tauromaquia. Por sabiduría, estética, despaciosidad y variedad. Toreó como si estuviera con un par de amigos y delante de una vaquilla preparando la temporada. Pero estaba delante de una plaza a reventar y con un toro serio delante.
Todo lo que hizo tuvo importancia. Y todo llevaba un poso de años de sabiduría y de engarce entre los mayores y los más jóvenes. Citó con el cartucho de pescao como Pepe Luis, dio un tres en uno magistral en el centro del ruedo recordando al mejor Ortega Cano, citó con la punta de la muleta en la arena, casi de frente, para, dándole la vuelta, enlazar un pase de pecho (justo igual que lo hace Javier Conde),... Concluyó con circulares invertidos con la pierna flexionada recordando aquellas faenas suyas de los comienzos con ese toreo por bajo tan particular.
Dio muestras, en fin, de lo enciclopédico de su arte, de su momento de madurez, del magisterio. Resulta impresionante ver lo que puede dar de sí este torero.
A su primero lo había lidiado con maestría y le había sacado, con profesionalidad y aguante, pases que nadie hubiera imaginado que el toro pudiera tener. Pero fue sólo el prolegómeno.
Ferrera mostró su toreo: voluntarioso, pero algo brusco. Pone todo su interés en agradar y uno sabe que por falta de esfuerzo no va a quedar. Pero desde las banderillas (que clava con un salto circense en el embroque que desluce el encuentro) hasta la faena de muleta (previsible), pasando por el capote (demasiado ligero) uno siente que es un torero de un recorrido limitado.
Castella, por su parte, tuvo un lote infame. No pudo hacer casi nada, aunque se le adivinaron ganas y no sé si algunas dudas...
Pero esa tarde todo quedaba eclipsado por una faena que compendida muchos tomos del Cossío.
viernes, 29 de febrero de 2008
Vistalegre (29 de febrero de 2008) - Seguir a Morante
Hemos visto al mejor Morante. Asentado, técnico y con voluntad. Además de un pellizco cada vez más intenso, un arte más sublime.
No ha habido un triunfo rotundo, pero todo lo que el de La Puebla ha hecho esta tarde demuestra que merece la pena seguirlo. Que no es, ni de lejos, uno más. Que tiene una concepción del toreo única y unas muñeccas prodigiosas. Que es capaz de ralentizar el tiempo a la verónica, de arrastrar con parsimonia y belleza la muleta al natural, de rematar cada serie de forma inimitable.
En su primero ha toreado de forma primorosa a la verónica y con la muleta ha dejado una serie al natural bellísima. El cuarto ha sido más soso, insustancial, y el torero sólo ha podido dejar su torería como cartel. En el sexto hubo momentos hondos y una disposición absoluta, pero el toro dio poco de sí. Sólo retazos, pero únicos.
No había tenido suficiente y regaló el sobrero. El modo en que meció el capote ha sido indescriptible. y en una de las verónicas ha hipnotizado completamente al toro llevándolo embebido al ralentí. Lo lidió de forma magistral y puso banderillas de forma aseada en dos pares (y uno algo desajustado, que todo hay que decirlo). El toro se rajó pronto y por eso sólo pudimos ver un par de series con la derecha completas, pero en cada una de ellas el público se levantó aplaudiendo emocionado, con pasión y respeto. La espada cayó baja y sólo hubo una oreja a pesar de la petición casi unánime de la segunda. Pero eso es lo de menos.
Lo importante es que ha vuelto. Y que lo hace renovado, suelto, intenso, variado, sabroso y decidido. Hay que seguirlo siempre que se pueda.
Lo del Pana mejor valorarlo sólo como un apunte extravagante y prescindible. Tuvo un toro de triunfo grande y otros dos con los que era posible un toreo ajustado y hondo que ni siquiera intentó. El problema no es que toree despegado o que la variedad se limite a composiciones para dejar pasar al toro sin obligarle y sin estética. La cuestión es que nos quedamos con la sensación de que desplegó a placer su toreo y no nos dijo nada bueno.
(Mañana y el domingo tres corridas en Olivenza. Ya contaremos el lunes cómo ha ido)
domingo, 24 de febrero de 2008
La Destrucción de un Sueño
...o de los paisajes taurinos de una Sevilla rota.
Mocitas las de la Alfalfa;
mocitos los pintureros;
negros pañuelos de talle
y una cinta en el sombrero.
Dos viudas con claveles
negros, en el negro pelo.
...
Ocho caballos llevaba
el coche del Espartero.
Fernando Villalón
Qué pueda, Virgen, que pueda
volver con sangre a Sevilla
y al frente de mi cuadrilla
lucirme por la Alameda.
Rafael Alberti (Joselito en su Gloria)
Ni las niñas de la Alfalfa suspirarán más por el Espartero, ni podrá nunca volver Joselito a pasear por la Alameda aunque retornara del transmundo porque ni ya existe la Alameda, ni la Alfalfa es lo que fuera.
Nuestro inefable Ayuntamiento ha realizado una destrucción genocida del centro histórico de Sevilla, perpetrándolo bajo el inefable slógan de la "Construcción de un Sueño", cuando lo que han hecho es aumentar la destrucción del sueño romántico y barroco que es mi ciudad.
En estos días de Cuaresma empiezo mis paseos por el centro, divagando por la ciudad de la gracia me he encontrado con una Alameda anegada en cemento, bolardos de granito, farolas de hangar, pérgolas de hormigón y baldosines de espiguilla azul y blanco que han desecado para siempre la vieja laguna de albero que fuera la Venecia de Sevilla, por decadencia y arriadas, el paseo más grande y largo de Europa.
Y el otro día, la Alfalfa, ya conocíamos la destrucción de la cercana Plaza de la Pescadería, pero mientras la Alfalfa siga siendo una colección de flexos hidráulicos de luz halógena, dura de piedra sin árboles, con bancos de madera noruega, no vuelvo a pasar por allí.
Ambos emplazamientos han sido destruido por la posmodernidad, desde Francia ya han dado aviso de cómo se destruye lo que era único en el mundo y nuestro inefable Ayuntamiento justifica sus incomprendidos proyectos comparándose con la Torre Eiffel...
¡Qué lastima no saber poner la modernidad en su sitio, tener que llevarla con uno impostada y recrecida como las setas de la Encarnación! Si como dijo Lagartijo lo clásico es lo que no puede ser mejor ¿a qué ha venido derruir lo clásico?
¡Con la de espacios que hay en Sevilla, en sus barrios periféricos que deberían dinamizarse con estos proyectos de inspiración moderna! Y, mientras, el centro más vacío que nunca, cada vez menos escenario para los festivales de primavera...
La destrucción de un sueño. Nos queda, afortunadamente, La Maestranza, pero todo se andará... ¡ah y que no les atropelle a ustedes una bicileta mientras sortean los baches por donde no pasan los carritos de bebé!
LA ALFALFA ANTES
LA ALFALFA AHORA
LA ALAMEDA ANTES
LA ALAMEDA AHORA
Disculpa, amigo Lorenzo, esta intromisión de denuncia ciudadana, pero la Alfalfa es El Espartero y la Alameda, Joselito.
X Feria Mundial del Toro
¡Qué maravilla! Qué gran tarde pasé con mi familia y cuánto disfruto mi pequeña Inés en su primer acercamiento a un mundo que, en lo esencial para ella, supuso ver una dehesa recreada con pequeños erales, grandes toros zoológicos, una banda musical, el colorido de los estands y un espectáculo único de caballos, animales y música de cuidada y noble presentación sin lidia.
Los ingredientes no podían ser mejores: una fastuosa exposición sobre Curro Romero donde tuve la oportunidad de acariciar la cabeza de Soneto, el toro colorao de Moura que nos hizo felices en Madrid en Octubre del 92, y de ver trajes de torear y muchas curiosidades sobre el faraón; un concierto de la Banda del Maestro Tejera o lo que es lo mismo la filarmónica de los pasodobles; una dehesa recreada con todo sus aditamentos, árboles, animales y tareas de campo; una exhibición de terribles toros de lidia; toreros firmando carteles (enorme la cola con el Cid y Manzanares jr.) y una preciosa plaza temporal donde disfrutamos enormemente (mi hija como en un circo) del espectáculo X Años de Emociones taurinas de Salvador Távora.
Fibes se ha quedado pequeña, nuestro inefable Ayuntamiento lleva años prometiendo la ampliación -de momento es imposible aparcar en los aledaños-, pero aún así creo que todo el toreo estaba representado: sastres, taxidermistas, ganaderos, restauradores, pintores, fotógrafos, prensa, ayuntamiento de todos los pueblos de España anunciando sus ferias.
Preciosas las "casetas de feria" de las ganaderías con reliquias de los tiempos heroicos del XIX. En la de la Real Maestranza vimos el original cartel de Barceló, la polémica del 2008 y que gana todavía más en directo.
Sobraban los estereotipos del toro: los niños de papá estancados en la falsa nobleza de actitudes aprendidas y completa ignorancia, como pasa con las cofradías, estos don Guidos, aprendices de señoritos, rancios en vestimentas y actitudes que oscurecen la fiesta y la degradan con sus ademanes hipócritas, lastre de latifundios milenarios. Y lo más importante, que no saben, que quieren saber y no saben más que combinar sus estridentes corbatas y sus patillas de bandolero...
Tras la diatriba clasista me vuelvo al espectáculo, lo de Távora tiene un mérito inmenso, hacer teatro con animales en estado salvaje y que haya coreografías perfectas no se entiende sino como magia. El espectáculo tiene la potencia visual de aunar al caballo y al toro con un cuadro flamenco y una cantante de fados, más el fondo alternado de Verdi y Mozart y otras escenas reconocibles de ópera. Por ejemplo fue fastuosa la actuación de los recortadores flotando sobre el toro vestidos con trajes de inspiración minoica, ver a los forcados mientras sonaba el fado triste de la Alfama de Lisboa, o a los caballos -con Rafael Peralta de invitado- como los animales blancos de los frisos del Partenón, unidos al fuego e incluso apartando a una corrida completa de 6 toros, el dinamismo cercano de las tareas camperas junto con la música creaba estampas, inolvidables carteles.
La exposición de Curro viajará a Olivenza.
¡Qué nobles se ven sus toros de triunfo!
La Plaza de Toros de la Real Maestranza
sábado, 23 de febrero de 2008
Vistalegre (23 de febrero de 2008) - La Final
No era fácil decidir si él, después de jugársela con el difícil primero y dejar apuntes de su variado repertorio en el cuarto, o Daniel Sotillo, que en el segundo dio algunos naturales excepcionales. Tomasito, por su parte, no tuvo suerte con sus novillos, y aunque demostró disposición y algunos apuntes de pellizco, no terminó de cuajar.
Lo más preocupante, que al salir, algunos verdaderamente expertos decían que a su juicio ha sido el año en que menos claro han visto que alguno de los participantes tengan verdaderas cualidades de futuro. (Por mi parte, sin embargo, y sé mucho menos, he visto en algunos algunas pinceladas de gusto, que junto con técnica y valor pueden dar juego...).
Lo mejor, las tertulias de después con matadores, críticos, empresarios, apoderados y aficionados varios...
A mediados de semana, algunos van a Castellón. Otros nos quedamos en Madrid a ver el viernes a Morante y el Pana (hoy en el callejón) y el sábado y domingo a hacer triplete en Olivenza. No va a estar mal llegar al dos de marzo con siete festejos en lo que va de año.
II Congreso - Toros en el siglo XXI
Poca gente en el Congreso, pero dos conferencias excepcionales.
La primera, la de Juan Carlos Illera, doctor veterinario, profesor en Madrid y California, explicando los mecanismos neuroendocrinos del dolor y del estrés en el toro de lidia. Una exposición tremendamente divulgativa donde, tras mostrar cómo se genera el estrés y el dolor y cómo reacciona los mecanismos neuronales y endocrinos de los animales frente a estos estímulos, detallaba los análisis realizados en cientos de toros de lidia que demuestran su enorme capacidad de reacción frente a ambos. Como bien indicaba, él no habla de sufrimiento (sensación y sentimiento que no pueden cuantificarse) sino de reacciones químicas que conducen a pensar que el estrés y el dolor de la lidia no es tal. O, cuando menos, que es menor que el que el animal sufre en otros procesos totalmente aceptados socialmente (como su transporte). Lo más interesante, en todo caso, fue lo que sólo insinuó. Cómo en breve puede ser que hagan públicos estudios que demuestran la correlación entre el comportamiento de los terneros en el momento de ser herrados y el que desarrollan posteriormente en la plaza. Y cómo los resultados de los análisis a los toros de lidia difieren notablemente entre los que demuestran bravura y mansesumbre en las plazas, lo que tal vez (aunque esto no se dijo) vendría a permitir someterles a estas situaciones en campo abierto y testar la bravura sin crearles mecanismos de aprendizaje en la acometividad.
Luego, Antonio Ruiz y Antonio Moreno, veterinarios de las Plazas de El Puerto de Santa María y Málaga, mostraron una "ponencia audiovisual" titulada "El toro: sentimientos y contradicciones de un destino" en la que se recordaba la distinta vida de los bovinos de carne y los toros de lidia desde su nacimiento hasta su muerte (o indulto). Se trata, en la forma, de un auténtico poema visual. Y en la exposición (sobre todo la parte del toro de lidia) de un auténtico Pregón. En el Maestranza, le hubieran interrumpido no menos de veinte veces. Hoy, la emoción fue por dentro, uniéndonos al dolor de quien a pesar de la reciente muerte de su hermano, acudió y cumplió con su compromiso. En medio, fotografías de la dehesa, del toro en el campo, de ganaderos, tientas,... Homenaje a Álvaro Domecq, a Fuente Ymbro, a Fernando Domecq (Marqués de Domecq), a Torrestrella, a Ponce,... Para valorar cómo ha llegado al respetable sólo decir que al finalizar se le han solicitado traducciones al francés y al inglés para poder divulgarlo en distintos foros. Anunciaron la presentación inminente de un trabajo dedicado a Cebada. Habrá que seguirlos.
martes, 19 de febrero de 2008
Vistalegre (17 de febrero de 2008) - Selección ¿natural?
Coloco, entre tanto, una breve reseña de la semifinal del pasado domingo en Vistalegre.
Gómez del Pilar tuvo fortuna en el sorteo y supo aprovecharla. A su primero lo recibió bien con la capa y después de un irregular tercio de banderillas (el segundo par fue el mejor) embarcó al novillo con pases templados bajando la mano. Toreo muy lento con dos o tres series de especial relevancia. Luego, la faena fue perdiendo intensidad y después de una estocada entera algo caida paseó una oreja. En el cuarto, mejoró en banderillas y dio pases con la mano izquierda de gran calidad. Si consigue mantener la clase en su toreo con esta mano puede ser una auténtica revelación. Con la espada, sin embargo, tardó en acertar. El novillo vendió cara su muerte y fue premiado con la vuelta al ruedo. Dos novillos de categoría que aprovechó el madrileño con rotundidad.
Daniel Sotillo, en el segundo, toreó sin mayor relevancia con la capa, pero el toro dio una voltereta que se acabó notando en el resto de la faena. Dio algún pase bueno pero pasamos momentos de cierta intranquilidad cuando el novillo se lo echó varias veces a los lomos. Se le nota inseguro y sin un concepto claro. Mató de estocada entera lo que le facilitó una oreja de menos peso que la de su compañero. En el quinto, el novillo se queda corto y el de Écija tampoco tiene recursos para sacar faena de animales así (lógico, teniendo en cuenta su edad y experiencia). Alarga la faena, pero sin que dé de sí nada relevante. Mató muy bien.
Tulio Salgueiro, por su parte, hizo una faena larga al tercero de la mañana con una sucesión de pases insustanciales... salvo por tres naturales excepcionales y personalísimos. La suerte de matar, un auténtico calvario. Al último lo recibió bien con la capa, pero con la muleta anduvo apresurado, salvo algún pase con la derecha al comienzo de la faena con un toque más personal. Con la espada, nuevo sainete.
Al final, por decisión del jurado, Gómez del Pilar pasa a la final junto con Tomasito, de la Escuela de Arles, a quien ya vimos el cinco de enero. Luego, el público ha votado a Daniel Sotillo. Yo, sin embargo, voté al pacense. No por paisanaje. Sino porque esos pases sueltos al tercero creo que merecen mejores oportunidades. Si no es el próximo sábado será en otras ocasiones. Esperemos que dentro de unos años podamos decir que no nos hemos equivocado.
PD ¿Por qué no hay más oportunidades de ver este tipo de festejos? Es alentador ver la clase y la ilusión de todos los que empiezan...
martes, 5 de febrero de 2008
La Academia de la Tauromaquia y los premios del toreo
Sobre la asistencia a espectáculos taurinos no hay información oficial (o, si la hay, es de difícil acceso). A través de la página web del Ministerio del Interior y no sin dificultades puede conocerse el número de espectáculos taurinos... del año 2006, que son unos 2.000. A una media de 5.000 o 6.000 espectadores la cifra es sólo ligeramente inferior a la de nuestro cine, pese al ostracismo de TVE y de la mayoría de los medios de comunicación, que le dedican escasísimo espacio (sobre todo si lo comparamos con el cine). Pensemos las horas de entrevistas a directores de cine, actores, actrices, información sobre estrenos,... en informativos y programas de información general (no especializados) y comparémoslo con la atención destinada a ganaderos, matadores, novilleros,...
Además, el toreo proporciona notables ingresos a las administraciones (cánones de las concesiones de las plazas, IVA y otros impuestos,...). Y tengo la impresión (creo que no hay datos disponibles, que se agradecerían) de que las subvenciones a la Fiesta son muy inferiores a las del cine. Sin contar con la ausencia de cuota reservada de exhibición o fomento.
No quiero poner con esto en cuestión el interés cultural del fomento de nuestro cine. Sino que creo que la Fiesta de los toros tiene al menos tanta importancia (también cultural) como aquel. Por lo que la diferencia de trato resulta injusta y arbitraria.
Pero me temo que los distintos estamentos taurinos tampoco hacen demasiado para revertir esta situación. Porque es necesaria una unidad en la defensa y promoción de la tauromaquia que ahora no existe.
Y creo que la reciente entrega de los Goya puede marcarnos un interesante camino, que pasaría por dos actuaciones muy concretas:
1.- La creación de una Academia de la Tauromaquia (a semejanza de la del cine) que aglutinara a toreros, novilleros, ganaderos, banderilleros,picadores, empresarios, escritores taurinos,... Que sirviera para la defensa de la fiesta, su promoción y una interlocución básica con las Administraciones. Ya tenemos dos toreros académicos (Curro y Ponce) y numerosos con la Medalla de las Bellas Artes. Pero hay que dar un paso más y crear un organismo que aglutine a los profesionales y que le dé a la Fiesta la relevancia social que debe tener.
2.- El establecimiento de unos premios anuales, con su correspondiente ceremonia a la que dotar de toda la difusión mediática que se pueda y donde fueran los profesionales los que votaran a sus compañeros. Obviamente no faltan nombres posible para el premio (Pedro Romero, Cúchares, Paquiro,...), ni motivos escultóricos que crear. Respecto a las posibles categorías propongo las siguientes:
- Mejor matador
- Mejor novillero
- Mejor rejoneador
- Mejor picador
- Mejor banderillero
- Mejor cuadrilla
- Mejor faena del año
- Mejor toro del año
- Mejor ganadería
- Mejor feria
- Mejor tarde de toros
- Mejor actividad de difusión de la Fiesta
- Mejor obra gráfica taurina (cartel, cuadro, escultura, fotografía,...)
- Mejor obra escrita taurina
- Mejor empresario
- Mejor apoderado
- Premio de honor
¿No sería sensato ponerse a ello?
(No se cobran derechos de autor por la idea, pero se ruega que se cite la fuente. Que me conste, hasta ahora sólo Antonio Burgos había mencionado la posibilidad de que existiera esta Academia, pero sobre todo como recurso literario brillante y cabal. De hecho, prefería la Real Academia de las Nobles Artes del Toreo Según Sevilla, que no digo yo que no tenga sentido y arte, pero otro distinto del que aquí se propone.)domingo, 3 de febrero de 2008
CURRO ROMERO
(Los egipcianos cantan y palmean, arrojan al palenque la flor verde, el ramito que perfuma la faena, el desplante de bronce de la estatua bajo el signo victorioso de Heliópolis).
2.000 Toros sin mulillas
Entre vianda y vianda, este buen amigo me va poniendo las mejores faenas de todos los tiempos y echamos así 3 horas hasta acabar con los dvds del Cachorro por la Magdalena (en los años en que no llovía) y con incienso de la Esperanza de Triana, colocando al barrio, tan cercano a la Génova Episcopal.
El caso es que Lorenzo, que no conecta con youtube porque alguna fuerza maligna se lo ha castrado y no puede ver al Pana haciendo sus aventuras, el caso es que Lorenzo tiene 300 vídeos 300 de toros y arte torero, a siete toros por dvd (y son más los que hay) nos salen cerca de 2.100 toros que han sido arrastrados de la Tele o del VHS al DVD sin "emular", sin las mulillas.
Debe ser la colección taurina más importante de España y supone un afán y afición que me superan, pienso en cuando una vez le dije: "he comprado unos vídeos de Achúcaro con faenas históricas" -"No salen las faenas completas", me espetó. Yo tenía, tengo, 10 vídeos, y él 300, luego él sabe por lo menos 30 veces lo que yo, cocina 30 veces mejor, cobra 30 veces más, va a 30 funciones más que yo y ha tirado de 2.000 toros sin mulilla (¿y para qué necesitabas tú querido amigo, los toros en el e-mule?)
¡Qué gran abogado, Lorenzo, qué gran ganadero con su finca de estuches de disco y su plaza de tientas de deuvedes!
Gracias por la cena, la amistad y el vino de fermentación carbónica.
sábado, 26 de enero de 2008
Domingo de Resurrección
ENRIQUE PONCE (¿despedida?)
EL CID
TALAVANTE
Creo que es suficiente para frenar la huida Morantista, confirmado ya que torea en la Feria de Abril que, por cierto, va a replicar los carteles del 2.007, prácticamente.
¿Qué hacemos, Lorenzo?
viernes, 25 de enero de 2008
The Sun Also Rises (Fiesta)
Autor(es) HEMINGWAY, ERNEST
Editorial DE BOLSILLO
ISBN 987-566-230-5
Esta es una novela sobre la impotencia sexual, desde luego, pero sobre todo una novela sobre la impotencia existencial.
Aunque seguramente ya ni la leen, alabo el gusto de los anglosajones que, con una obra tan poco directa, tan sutil, tan vaga de planteamientos y al tiempo tan profunda han sido hechizados por las corridas de toros de Pamplona y los encierros, porque apenas aparecen, porque apenas se mencionan para decepción de algunos en los que no me encontraré nunca.
Suelen decir que Hemingway falló en su descripción de las corridas de toros, cuando en ningún otra obra podemos sentir mejor el toreo de Marcial Lalanda ni la arquetípica presencia de Pedro Romero, joven, guapo y seductor.
En un párrafo se menciona que el toro sigue al trapo rojo y de ahí algunos han deducido errores de Don Ernesto, esto es sólo un adjetivo, como el de que la nieve es blanca, discutible literariamente, que tampoco, pero nada más.
El protagonista vive en París, en los años posteriores a la Gran Guerra cuando la ciudad era una fiesta para esta gauche divina americana que lo tenía todo en una Europa sin nada y cuyo dólar (o de papá) les permitía recorrer los lugares de recreo de todo el continente. En París la vida es alcohólica, vacía, fría e inane.
Se trata de un periodista católico (este detalle abunda en la obra de Hemingway para definir personalidades con sensibilidad natural y trascendente) apasionado de las corridas de toros, enamorado de una mujer a la que no puede satisfacer –herido de guerra- y que viaja de pesca a Navarra por Sanfermines con un grupo de jóvenes y hastiados amigos. Un hombre que reza y que recibe al sol sobre las yemas de los dedos mojadas de agua bendita en un párrafo conmovedor a la salida de la Catedral de Pamplona.
El catolicismo en Hemingway, como sus boxeadores o sus toreros, militares o cazadores remiten siempre a estados de percecpión especialmente desarrollados, nunca se trata (¡faltaría!) de beatería o papanatismo.
Lo que encuentran en España no es sólo la pasión de la fiesta desbordada, sino la naturalidad rústica de la fiesta, los campos secos y los valles verdes de Navarra, el vino que baña de risa la cara de los labriegos.
Los niños de papá llegan de París y se rozan con la vida en su estado puro, una vida en la que se cruza una pasión verdadera (por el torero) y una razón de muerte (la fiesta brava).
El toro que había matado a Vicente Gironés se llamaba Bocanegra, llevaba el número 118 de la ganadería de Sánchez Tabernero, fue el tercer toro que salió al ruedo aquella misma tarde y lo mató Pedro Romero.
Hasta la mitad de la novela no llegamos a Pamplona y en unas veinte páginas se cuenta la más maravillosa descripción de unas jornadas de pesca de trucha, esa salvaje naturaleza que don Ernesto encontraba en nuestro querido país.
El lenguaje de Hemingway es el de los diaólogos abruptos, secos, sencillos, difíciles de digerir, pero más profundos que el de mucha retórica. El autor nos entrega la vida tal cual en lo mejor de ella para comprenderla más. Una obra maestra y un libro de toros.
Es curioso que la escena última que no desvelo suceda ante un policía de tráfico de la Gran Vía (un aliciente más para leerla, ¿no creen?).
El título original THE SUN ALSO RISES hace referencia al Eclesiastés
"Una generación se va, otra generación viene, mientras la tierra siempre está quieta. Sale el sol, se pone el sol, jadea por llegar a su puesto y de allí vuelve a salir. "
Esta es la generación perdida para la que el Sol alumbró en Navarra.
Yo la he leído en la edición en DE BOLSILLO, hay una no mala película con Tyrone Power, pero que elude los más escabrosos asuntos.
martes, 22 de enero de 2008
Morante en Vistalegre
La plaza estará llena de andaluces en el puente del Día de Andalucía y de madrileños que añoran recordar lo de la Beneficencia y prepararse para esas tres tardes que ha firmado en Las Ventas esta temporada.
Va a ser curioso ver también a El Pana, ese extraño personaje que dicen tiene una forma tan particular de entender el toreo.
Finalmente no habrá excursión a Méjico. Pero el comienzo de la temporada en España se presenta de lo más interesante. A saber:
- Cuando aún estamos en enero ya sabemos que Morante toreará al menos una tarde en Vistalegre y tres en las Ventas, que el Cid toreará la de Victorino en Madrid y en Sevilla, que José Tomás quiere hacer una temporada más larga que el año pasado, que Aparicio torea también tres tarde en las Ventas,...
- Las Ventas ha vuelto a convocar los concursos de carteles y de relatos taurinos.
- Aún no han salido los carteles de Barcelona, pero este año, para cuando empiece la temporada, esperamos poder ir en AVE (si la ministra -buena aficionada pero mejorable gestora- no aparece por allí).
- La plaza de El Puerto de Santa María ha salido a concurso. La empresa que llegue tratará de esforzarse y dejar buena imagen su primera temporada. Un aliciente más para ir.
- Fallas coinciden con Semana Santa. Extraña composición de ninots y pasos procesionales. Estando de vacaciones, sería más fácil ir... si no estuviéramos en Sevilla.
- En pocas semanas se celebran las semifinales y la final del Certamen de novilleros en Vistalegre.
¡Ya tenemos toros todo el año...!
lunes, 21 de enero de 2008
Una propuesta de Feria
Hay una coincidencia generalizada en que son carteles rematados y que es la mejor Feria que Patón ha confeccionado desde que lleva gestionando aquella plaza. Sin embargo, como en todas las Ferias, hay ausencias. Y en esta, sobre todo tres: Ponce, Castella y Morante. A mi juicio, sin estos tres toreros no se puede hablar hoy de una Feria rematada. Probablemente la responsabilidad de que no hayan ido no es (o no es sólo) del empresario. A veces, no es posible conjugar las pretensiones de todos los diestros y, otras, el desencuentro con la afición o con la empresa impiden el acuerdo.
Además de las ausencias, José Tomás va en un cartel inusual, con Esplá y Tejela. No sé si las pretensiones económicas del de Galapagar impiden otras combinaciones (en Valencia parece que va con Barrera y con otro torero valenciano) pero lo cierto es que los aficionados buscan que JT se mida con Juli, Ponce, Perera, Talavante, Morante, Manzanares, Cayetano,... Lo cual no desmerece a otros posibles compañeros. Pero la competencia se libra en distintos niveles y por diferentes galardones. Y la maestría que puede aportar Esplá (indudable) no tiene nada que ver con los deseos de Juli, Ponce o los demás por ser los triunfadores indiscutibles de las ferias relevantes. O el interés porque Barrera vuelva a torear como hizo en sus comienzos no parece que sea una competición comparable a la que debería librar José Tomás. Sobre todo porque el resto de los que están arriba (y Ponce y el Juli los primeros) siguen demostrando que no rehuyen la pelea con nadie.
Sabiendo que cada plaza tiene sus particularidades, y que no a todos los toreros se les entiende igual en todas las latitudes, me permito sugerir las combinaciones de una posible Feria de ocho festejos en una plaza de segunda: 6 corridas de toros, 1 de rejoneo y 1 novillada. No repiten diestros ni ganaderías, ni hay "mano a mano" o encerronas. No es la que más me gustaría (yo sí repetiría algún torero), pero se le parece bastante:
Día 1. (Rejones). Toros de Moura para Pablo H. de Mendoza, Diego Ventura y Sergio Galán.
Día 2. (Novillada). Novillos de Guadaira para Pepe Moral, Rubén Pinar y Juan Luis Rodríguez.
Día 3: Toros de Victoriano del Río para Morante de la Puebla, Juan Bautista y Manzanares.
Día 4: Toros de J. P. Domecq para Ponce, Castella y Curro Díaz.
Día 5: Toros de Fuente Ymbro para Esplá, Uceda Leal y Rafaelillo.
Día 6: Toros de Núñez del Cuvillo para José Tomás, El Juli y Alejandro Talavante.
Día 7: Toros de Alcurrucén para Julio Aparicio, Miguel Ángel Perera y Cayetano.
Día 8: Toros de Victorino para El Fundi, López Chaves y El Cid.
viernes, 18 de enero de 2008
Artistas y otra fauna
No lo esconde, lo pregona. Y no sólo ahora, cuando el retorno de José Tomás ha hecho apuntarse a muchos a una afición que desconocen profundamente. Aute lleva años acudiendo a los toros y dejando apuntes de su afición. No en vano tituló un magistral concierto con Silvio Rodríguez en Las Ventas, "Mano a mano". Y no faltaron ya entonces en aquel ruedo (sería en torno al año 93) numerosas referencia a la Fiesta.
El pasado año estuvo en Ávila en los actos organizados por la Plataforma para la Defensa de la Fiesta y aquí dimos referencia de aquel fin de semana y de su concierto.
Hoy, en el País, se incluye una entrevista con él.
Alude a su residencia en la Fuente del Berro, zona de pequeños chalets en pleno centro de Madrid, entre el Pirulí y las Ventas. Y dice cosas como estas:
"¿Más ventajas del barrio? Una fundamental: Las Ventas a tiro de piedra. "El mundo se divide en dos, taurinos y marcianos", proclama entre volutas de humo. "El toro es seducción y engaño. Es muerte, sexo, estética, riesgo, valor. Lo tiene todo".
Sexo, amor, muerte, Dios. En el fondo, dice Aute, "son todo el mismo material". Y constituyen las constantes en una obra que supera el medio siglo en lo pictórico y alcanza las cuatro décadas como cantautor, con trescientas y pico canciones a las espaldas. "Sólo se me ocurre algo mejor que una tarde de gloria de José Tomás: un buen polvo. Y no hablo de aerobic genital, no, sino de un polvo enamorado", anota con un destello en la mirada. "
No sé si es más fácil tropezarse con una tarde de gloria de José Tomás, con una sesión de aerobic genital o con un polvo enamorado. De las dos últimas, al menos nos queda el consuelo de estar en nuestra mano el cincuenta por ciento del éxito (no siempre asegurado).
No deja de ser frustrante que hayamos de considerar noticia que los toros se paseen con naturalidad por las páginas de la cultura. Pero es que no es habitual que los artistas aludan a la Fiesta con rigor y admiración. ¡Qué vamos a hacerle!
miércoles, 16 de enero de 2008
Librería Rodríguez
Por eso es útil echarle un vistazo al Cossio de vez en cuando. Para comprobar cómo una obra así no sería posible sin siglos de tradición y mucho esfuerzo. Que sólo la costumbre no alumbra obras maestras.
Algo parecido sucede cuando uno visita la Librería Rodríguez de Madrid, o cuando recibe anualmente su magnífico catálogo. Uno percibe la extensión y diversidad del rito. Las diferentes lenguas en las que se ha expresado. Las artes a las que ha dado cobijo. Y cómo desde la poesía a la crónica costumbrista, desde la novela a la divulgación, desde el derecho a la medicina,... siempre ha habido algo nuevo que decir.
Es cierto que nada de lo que se lea sustituye al hombre que se enfrenta a un toro bravo. Que ningún cartel de seda reemplaza al recuerdo de una tarde de gloria. Que ni la mejor crónica supera las tertulias de después del festejo.
Pero en un nuevo inverno gris y frío, ojear los libros de sus estantes, tan cercanos a Las Ventas, estimula el recuerdo y aplaca la impaciencia.
domingo, 6 de enero de 2008
Vistalegre (5 de enero de 2008) - Optimismo
Mañana de víspera de Reyes Magos, entrada gratuita y plaza cubierta en algo menos de la mitad de su aforo.
No es un festejo al uso sino una clase práctica, lo cual comporta algunas diferencias en la liturgia de la lidia que un amable locutor se encarga de explicar después del paseillo. Como también anuncia antes de que salga cada becerro el nombre del novillero y de quienes pondrán las banderillas. Gran acierto.
José Luis Bote dirige la lidia y hay matadores presentes en el público: el Juli, cuya fundación patrocina el evento (enhorabuena y gracias, maestro); Julio Aparicio, miembro del jurado; Palomo Linares; Javier Vázquez;...
Hubo mucho interesante en el festejo a pesar de la bisoñez de los participantes.
Jiménez Fortes, de la Escuela de Málaga, instrumentó algunas verónicas templadas para recibir al primero de la mañana. Luego, "Gómez de Pilar", el siguiente lidiador, recetó unas chicuelinas vistosas, pero sin obligar al novillo. Los pares de banderilla primero y tercero magníficamente ejecutados, lástima no recordar el nombre del joven rehiletero. Con la muleta, además de la natural inexperiencia, se notó un cierto nerviosismo, tal vez porque el novillo se había colado un par de veces con el capote. Sin embargo, en la muleta no paró de embestir y lo hizo con claridad. El malagueño toreó de forma muy correcta en una faena larga, aunque algo despegado y sin obligar nunca al toro. Se notó también algo de la inexperiencia con el estoque, lo que le privó de un reconocimiento mayor.
"Gómez de Pilar" vio cómo devolvía a su primer novillo (mucho más cuajado que el anterior) por su invalidez. El sobrero no tenía tampoco excesiva fuerza, pero se notó sobre todo en la faena de muleta. El propio novillero fue quin banderilleó de forma vistosa, metiendo al público en la faena. Se notan influencias de el "Fandi" en el estilo, más atlético que profundo, pero quizá esto sea lo que deba esperarse de un novillero. ¡Ya tendrá tiempo de ir cogiendo reposo y hondura con los palos! Como el novillo andaba escaso de fuerzas, de forma inteligente lo templó a media altura, demostrando una cabeza serena y un notable buen gusto. Algunos naturales fueron realmente buenos. Mató de una casi entera algo baja y paseó la primera oreja de la mañana.
"Tomasito", de la escuela de Arles, brindó su faena al embajador de Francia en España. ¡Todo un detalle que estuviera en un festejo "menor"! (¿Cuántos políticos españoles habría por allí...?) La faena del novillero tuvo un especial mérito porque su oponente manseó de forma ostensible y era imposible sacarlo de la tablas. Tras insistir mucho, comenzó la faena de muleta con un pase cambiado (al estilo francés de Castella). Trató de repetirlo, pero el toro ya no iba por mucho que se acercara y lo citara de todos los modos posibles. Por eso, tuvo que perseguirlo junto a las tablas, plantarle cara y robarle pases uno a uno en una faena de muchísimo valor y que evidencia sus ganas y su inteligencia torera. Algunos de los naturales tuvieron un trazo excepcional y con la derecha logró algunos redondos profundos, bajando mucho la mano, ligándolos con cambios de mano tremendamente toreros. Se pegó un auténtico arrimón y consiguió más de lo que hubieran logrado compañeros con años de experiencia. Con la espada tuvo que intentarlo varias veces.
Tulio Salguero, de la Escuela de Badajoz (provincia en auge torero: Talavante, Perera, Ferrera,...) logró también momentos de importancia. Lanceó bien de recibo, aunque se le veía algo rígido y con dudas, lo que le costó que el novillo le arrollara al no marcarle claramente el viaje. Inició muy bien la faena de muleta, llevándose al novillo al centro del ruedo con pases templados. La primera parte de su faena la hizo toda con la mano izquiera, mezclándose pases meritorios con otros más vulgares. Con la derecha templó bien al toro y lo llevó muy largo, pero sin rematar bien los pases y las series, por lo que nuevamente fue arrollado (lo cual es razonable en su nivel de experiencia y sin duda le ayudará a aprender). Acabó con unas manoletinas invertidas y mató de media estocada y varios descabellos. El novillo fue premiado con la vuelta al ruedo y el novillero recibió una oreja.
Pablo Belando, de la Escuela de Murcia, recibió muy bien de capa a su novillo, al que toreó también muy bien en su turno el último novillero, Daniel Sotillo. Banderilleó muy bien a este novillo el mismo que lo hizo al primero de la tarde. Se nota que Belando es un torero muy resuelto, con soltura en el ruedo. Hizo una faena para el público, aunque tal vez no tanto para los aficionados. Estuvo inteligente, con técnica, sabiendo hacer pasar al toro, pero con falta de temple y de hondura. Su decisión y entrega le permitieron cortar también una oreja.
Daniel Sotillo, de la Escuela de Écija, demostró muy buenas maneras con la muleta. Antes, no había podido hacer mucho con el capote; sí lanceó bien, sin embargo, Jiménez Fortes. Sotillo toreó con la mano muy baja y templado. Algunos pases tuvieron mucho gusto, sobre todo con la mano derecha. Finalizó con unas manoletinas, cobró una estocada entera y cortó también una oreja.
Mucho mérito tienen todos ellos. Son las primeras veces que pueden matar un novillo y lo hacen en una plaza de relevancia, con bastante público y jugándose seguir adelante en un certamen que les puede abrir algunas puertas en este difícil mundo.
Finalmente, parece que de las tres clases prácticas preparatorias (18 novilleros), ésta ha sido la que más juego ha dado para el jurado. Tenían que elegir seis chavales para pasar a las semifinales y cuatro de ellos (Gómez del Pilar, Tomasito, Salguero y Sotillo) torearon esta mañana. Que tengan todos mucha suerte y en Febrero veremos qué dan de sí las semifinales y la final.