domingo, 29 de marzo de 2009
Ortega o la majestad del temple, Morante y el toreo expresivo
Feria del toro y de la moda flamenca
Goyesca.
Cuando Ortega Cano brindó el primero de la tarde, al que había recibido bien –aunque asustado- con el capote, desde el centro del ruedo con el bicornio goyista y una torería muy afectada, yo sentía, como en las coplas del piyayo un respeto imponente:
A chufla lo toma la gente,
pero a mí me da pena
y me causa un respeto imponente.
Su evidente ausencia de facultades, sobre su traje morado y bordado con la traza barroca de una negra orfebrería, preocupaba y ha de preocupar si se empeña en seguir toreando.
Y por eso el respeto, un hombre con tantos años de alternativa en la plaza nos pone frente a la tragedia, con el añadido del fucsia marbete del ridículo que la prensa del couché le ha adherido o se ha dejado adherir.
Esta sensación de tragedia y respeto se incrementa con toros de verdad, cuando Frascuelo, con más de cincuenta años se deja abrir las tripas en Las Ventas o cuando lo hacían Curro o Antoñete.
Pero entonces surgió la majestad del temple, el recuerdo del torero que indultó a Velador y le dio la réplica a César Rincón, la grandeza de quien torea a cámara lenta y con la mano muy baja, deteniendo el impulso del toro en un baile –éste sí ¡mira quién baila!- que rozó lo sublime en dos tandas de naturales y dos pases de pecho.
La majestad del temple, la absoluta torería, ya no afectada.
Es necesario ver torear así, para callar bocas y enseñar a los nuevos aficionados.
Gracias, maestro y no lo repita usted mucho.
Le llovieron claveles de Chipiona en una vuelta al ruedo muy emotiva.
Lo de Morante es muy raro, por no pecar de posmodernismo, no diremos que su toreo tiene trazas de impresionismo, pinceladas con la muleta, o expresionismo, brochazos con el capote. Pero igual que cuando Ponce no tiene toro se lo inventa, Morante, cuando no hay toro (y no lo hubo) hace un toreo imaginario que funciona, un toreo expresivo que se parece a la action painting: el natural que no llega a ser, pero que es, el molinete con la muleta enroscada que parece una pincelada, el mentón hundido y el pase bajo, al final sin toro ni pase, que estéticamente funciona, más en la imaginación que en la realidad.
Algo así pasó, sin antagonista, en la útima feria de abril ¿qué sucederá cuando salga un toro, toro que haga el avión en Sevilla o Madrid?
Va a pasar algo tan grande como lo que le pasó a Julio Aparicio en los noventa o el triunfo de JT en el junio pasado.
Y una nueva concepción del toreo sobre la base de la ortodoxia clásica y el duende andaluz: un toreo expresivo.
Lo veremos, y cuando suceda, se volverá a explicar en sus eventuales características.
Que nada tiene que ver, aclaro, con las exageradas cursilerías de Conde que, a veces, eso sí, le funcionan.
Con el útimo toro Morante tuvo mejor enemigo e hizo lo suyo y le cortó las orejas, no quiso salir a hombros y acompañó al verdadero triunfador de la tarde, a Ortega Cano. Lo esperaban para el ridículo y dignificó la profesión.
En honor a la verdad diremos alto y claro que los toros eran chicos, anovillados, feos, afeitados, sin fuerza y que tres se murieron tras la banderillas, con algún comportamiento extrañísimo (¿qué le habrían pinchado?) en el quinto.
Dicho sin perjuicio de lo anterior, por extraño que parezca.
domingo, 15 de marzo de 2009
Noticias de los idus de marzo
Pero no son tantos los que conocen que los idus eran en el calendario romano los días 15 de los meses de marzo, mayo, julio y octubre y los días 13 del resto de los meses (al menos así lo aseguran algunos libros impresos y la Wikipedia, que no tiene por qué tener más fiabilidad que aquellos, aunque tampoco menos) . Y, sobre todo, suele desconocerse que que a pesar de la suerte que corrió Julio César (o tal vez por ello) los idus eran fecha de buenos augurios.
Hoy estamos en los idus de marzo y hay noticias que auguran una temporada colosal. Como hemos comentado con ocasión de la cita de Olivenza las principales figuras están de lo más combativas entre sí. Que suele el inicio de un mayor y franco combate delante del toro.
El Juli, por ejemplo, ha demostrado cómo quiere mandar en la temporada con un faenón en Olivenza y una salida a hombros en Las Fallas. Que no son escasas credenciales. Como este va a ser un año de grandes gestos él ha decidido encerrarse con seis toros en Bayona para que quede claro su poderío, largura, fondo y arte.
Ponce quiere medir la temporada, pero también ha demostrado en Olivenza que no va a ser una temporada de trámite. Y en Valencia casi seguro que en unos días volverá a repetir sus triunfos acostumbrados.
A Morante se le calentó la boca en América y da la impresión que quiere justificar su heterodoxia con gestos importantes. Ya antes de cruzar el charco había anunciado el mano a mano con el Cid y los Victorinos en Sevilla, lo que supone en sí mismo una provocación viniendo de un torero de arte. Por lo demás, en Olivenza ha estado también valiente y arrebatado, sin dejar indiferente con un toreo único, que puede gustar más o menos, pero que sin él no existiría. Lo cual es decir muchísimo más de lo que puede decirse de casi todo el escalafón.
Excepción hecha de JT. Que si no existiera, ni siquiera podríamos inventarlo. Porque su apabullante libertad le convierte en un ser tan poderoso como imprevisible. Su decisión de encerrarse con seis toros en Barcelona a beneficio de distintas entidades con fines sociales es un zambombazo en la línea de flotación de tanto mediocre que le ha criticado por no acomodarse a las reglas del sistema. Que tres semanas antes toree también de forma desinteresada en Toledo (en el Corpus de mentira que crearon trasladando al domingo uno de los tres jueves que brillaban más que el sol) indica hasta qué punto sus valores e intereses son distintos de los de la mayoría que conforman este peculiar planeta taurino. Sigue siendo el único torero que llena siempre en España y en América. Y eso le permite decidir dónde, cómo y con quién torea. El único problema es que como se siga empeñando en que siempre haya un compañero que abra cartel en dos o tres temporadas se va a tener que retirar porque no va a quedar ni uno con más antigüedad que él. ¡Dios no lo quiera!
Perera ha empezado también la temporada en el mismo sitio y con la misma decisión que le llevó al hule en otoño en Madrid. Y cada vez se pasa los toros más cerca. Y torea más puro, más hondo, más lento, más diferente a los demás. Después de una temporada como la del año pasado no hay derecho que le hayan quedado fuera de Sevilla. ¿Puede una plaza como esa permitirse no ver este año a JT y a Perera? Podían encerrarse en Espartinas, mano a mano, o en La Algaba, como hicieron Curro y Morante cuando no les dejaron hacerlo en La Maestranza. Aunque sin que le dé a ninguno las malas ideas que le trajo aquella plaza de carros al Faraón...
Castella vuelve con fuerza de América. Talavante, en su única comparecencia, ha recordado al de la temporada de 2007; y, por si queda alguna duda, se encierra con seis toros en Madrid el Domingo de Resurrección. Daniel Luque viene pidiendo paso con fuerza. Manzanares y Cayetano siguen demostrando su personal estética cada tarde. El Cid demuestra cada tarde su honestidad como torero cabal y sigue siendo el que mejor entiende los Victorinos (con los que probablemente se encierre en solitario en Madrid).
Y luego está la despedida de Esplá, la seriedad y el oficio de el Fundi, la eterna duda de si Uceda acabará de despegar,...
Con un plantel así y estando cada uno con un cuchillo entre los dientes, tenemos una baraja de figuras y, sobre todo, con una competencia entre ellos, como la que no había desde hacía mucho.
No me digan ustedes que estos no son buenos augurios para los idus de marzo. Más aún cuando estos idus coinciden con el aniversario de este blog. Dos años completos ya hablando de toros. Y parece que fue ayer, José María,...
lunes, 9 de marzo de 2009
La medalla
Cuando el pensamiento débil y la ausencia de exigencia intelectual y profesional dominan la escena pública, cuando el valor del sacrificio, la responsabilidad y la justicia no existen, gestos así son necesarios, aún más en tiempo de crisis: todavía hay quienes se toman en serio a sí mismos y no están dispuestos a admitir que el mundo sea un carnaval más o menos cómodo.
Hay quienes tildan la devolución de soberbia: en fin, entre ambos suman diecinueve salidas por la puerta grande de Madrid y Hemingway ya valoraba una oreja en Las Ventas como algo superior al Premio Nobel. La medalla ni les quita ni les pone y cada cual sabe donde está y cuál es su sitio. Soberbia es aceptar una concesión no merecida que tuvo que ser devuelta en cuanto llegó a esa rivera donde de sobra saben lo que va de Ordoñez al Hola.
Hay quienes han acusado a los toreros de falta de compañerismo: hoy, día de la mujer trabajadora, es bueno recordar que el recentísimo premiado de rancio abolengo filotaurino vetó a la torero Cristina Sánchez por ser mujer. Pero es que además el recurso al corporativismo es uno de los males endémicos de las instituciones y empresas españolas: no se despide al vago por compañerismo, se mira a otro lado por compañerismo, se ocultan corrupciones por compañerismo y, en fin, por compañerismo, se atropella la virtud para evitar la confrontación, tan incómoda.
El compañerismo es un sinónimo, muchas veces, de cobardía. Ya lo decía Aristóteles al hablar de su maestro Platón: Amicus Plato sed magis amica veritas. (Soy amigo de Platón, pero más amigo de la verdad)
En la rivera cayetana se torea mejor, pero también se ha sugerido un veto a otro torero, Morante, reserva espiritual de la gracia y el duende, por emitir una opinión contraria al galardón fraternal. Compañerismo, vaya. Otro cayetano e hijo de cayetana lo ha llamado incluso despreciable, grandeza de España le decían, pues vaya con el caballo...
Luego está la cuestión del arte, desde luego no podemos hacer una correlación entre el toreo y Schubert o Miguel Ángel, creo que eso lo tiene claro todo el mundo. Y aunque suele considerarse una expresión de la posmodernidad la mixtificación de las artes populares y su elevación en la consideración intelectual, también parece claro que si la danza, el flamenco o la fotografía tienen consideración artistica, no tiene menos motivos el toreo para tener la consideración trascendente del arte.
Quienes defendemos el sentido profundo del toreo, o lo consideramos así o lo consideramos como una liturgia, el toreo como religión, la estética como mística. Lo demás nos da igual
Nadie puede dudar de la plasticidad del toreo, sobran los ejemplos y nos lo voy a repetir, si la capacidad de generar belleza es abrumadora y si en esa capacidad interviene la acción humana, ya hay arte.
La concesión de la medalla a la rivera era una reducción al absurdo del supuesto apoyo del Ministerio de Cultura. La realidad es –aunque no sea de su competencia- que Televisión Española no ha retransmitido más que una corrida de toros o dos desde el 2004 y que el toreo es continuamente degradado en otras medios de comunicación, donde sólo es noticia la tragedia o la cochambre.
Por eso me alegro de este gesto de vergüenza torera y que tomen nota otros estamentos acomodados.
Ya querría ver uno gestos de este tipo en los estupendísimos premios literarios, por ejemplo.
Espero que esta feria de abril no inauguremos un podio al final de los festejos, quienes se visten de oro y plata no necesitan polémicas de bronce.
domingo, 8 de marzo de 2009
Tres SMS's de Olivenza
De Olivenza, digo, me llegan avisos telefónicos de los redondos carteles de esta jornada de mi cofrade de blog, el Excmo. Sr. Don Lorenzo Clemente Naranjo:
Primer SMS -Domingo, mediodía
"Espartaco, en su primero, desplegando su tauromaquia típica, muleta planchada y temple. En el segundo imposible, esforzándose, pero no hubo manera. Manzanares, muy bien en los dos y gran estética, pero le falta dar continuidad y sentido a sus faenas. Cayetano, inmejorable, sentido, hondo y enrazado en su primero y en el otro justificando la poca raza que tenía el de JP"
Segundo SMS- Domingo, tarde
"José María, de momento Ponce una oreja a la técnica y el esfuerzo con un toro muy flojo y desclasado. Ferrera un toro muy bueno y él acelerado, muchos pases, pero ninguno hondo. Y Perera faena inmensa de suavidad, temple y hondura que acaba con seis o siete circulares ligados en el centro del ruedo sin emendarse. Sublime"
Tercer SMS- Domingo tarde, más tarde.
"Gran toro para Ponce, poderoso y fuerte. Faena típica de Ponce, larga y con algunos pasajes muy buenos. Ferrera cuatro pares de banderillas y el público en pie; con la muleta, inicio de muchos pases y luego se mete entre los pitones, estocada enorme y fulminante. El sexto complicado. Perera inicia la faena con tres cambiados por la espalda, luego muy serio, pero sin gran lucimiento los tres a hombros. Un abrazo"
Sé que Lorenzo lleva una blackberry, pero lo que no sé si lleva es un teclado plegable.
Con informadores así: ¿quién necesita radio, prensa, blog o suscripción a las alertas de mundotoro para estar al día?
Buen viaje de regreso a Madrid, me alegro de que hayas disfrutado.
sábado, 7 de marzo de 2009
Olivenza - Primeras impresiones
- Los carteles rematados siguen llenado las plazas. Ya veremos qué pasa con los mediocres.
- Morante quiere seguir imponiendo un toreo distinto, una personalidad única. Más allá de las medallas. Hoy, en su primero, ha toreado con gracia y hondura tanto con el capote como con la muleta. Pero el público ha estado algo frío y el Presidente insensible. Lo grande vino con el cuarto, un peligroso toro que miraba y tiraba cornadas al pecho con el que estuvo decidido, intentándole sacar partido,... hasta que se vio que era imposible. Está empeñado en justificar el esfuerzo de quienes le siguen tarde tras tarde.
- El Juli quiere evitar a toda costa quedarse como un convidado de piedra en la lucha sin cuartel que se libra arriba. Su primero se ha lastimado después del caballo y no ha habido manera de sacar nada. Pero en el quinto ha dado un auténtico recital de toreo con técnica y arte, mucho arte, en una faena propia de un torero en sazón. El Juli no es la novedad de Perera, la liturgia de JT, el pellizco imprevisible de Morante, la veteranía y probable reducción de tardes de Ponce,... Pero es un maestro de los pies a la cabeza, un torero a carta cabal al que hay que tratar de ver todo lo posible. Tal vez no arrastre partidarios de unas plazas a otras, pero, en gran medida, es el que permite que se sustentes (y se hayan sustentado) tantas ferias...
- Perera se ha recuperado y ha vuelto para ponerse en el mismo sitio. Para encoger la cintura cada vez que el toro pasa por allí, para que no le arrolle. Pero ha vuelto, además, más reposado y hondo. Para él no hay plaza pequeña; y menos si es de Extremadura. Hoy ha instrumentado una faena grande con pasajes de auténtica emoción al tercero. Y en el sexto, un toro soso, soso, soso,... Ha puesto todo de su parte, haciendo una faena perfecta, aun que sin la más mínima colaboración del toro. Nos va a dar, al menos, tantas grandes tardes como el pasado año. Y no son pocas.
domingo, 1 de marzo de 2009
Vistalegre (1 de marzo de 2009) - De los sentimientos, la pasión y la memoria
Han sido de verdad los atascos que había para llegar a la plaza en coche y la aglomeración en el metro, que ni siquiera menguaban cuando algunos despistados salían al Rastro en La Latina o en Puerta de Toledo.
Ha sido de verdad el lleno de la plaza con gente de todas las edades. Y el toreo a caballo de Diego Ventura: vistoso, rompedor, con momentos mágicos como esa banderilla que ha puesto con la grupa del caballo apoyada en tablas…
Ha sido de verdad el reencuentro de Joselito con su público. Un reencuentro que va más allá de la nostalgia, que enlaza la memoria con tardes inolvidables, con un modo de ser torero, de sentir el toreo, sin el cual no podrían entenderse los grandes toreros jóvenes del escalafón. Y su toreo señorial de recibo a la verónica; y su galleo por chicuelinas y esos delantales y esa media tan lenta, tan sublime, tan sentida. Como todo el toreo con la muleta, reposado, haciendo siempre bien las cosas; en torero, en Joselito. Y una estocada magistral, aunque fuera al segundo intento.
Ha sido de verdad el torero artista de El Fundi. El verdadero artífice de la movilización a favor de Adrián. Su señorío lo ha demostrado hoy también con capote, banderillas y muleta. Lentísimo el toreo a la verónica, sublimes y ceñidísimas las chicuelinas, grandísimos los pares de banderillas,… Y faena sabia, de maestro grande, con la muleta. Un toreo hondo, aunque a media altura para que el toro durara, para exprimir todo lo que tenía. Impresionante cómo ha ligado cuatro pases diferentes (trincherazo, cambio de mano, afarolado y de pecho) en un auténtico ejercicio de armonía. Y cómo ha finalizado de una gran estocada recibiendo (aunque fuera a la segunda).
Y de verdad también lo de Ponce. Su auténtica capacidad para sacar de donde no hay, como de ese toro que le ha tocado en desgracia, el peor de la mañana, al que además le habían pegado bastante y no muy bien. Pero él lo hace todo medido, discretamente, como si no fuera importante,… Y construye una faena con sentido, con temple y con gusto.
Y, ¡cómo no! De verdad ha sido la pasión de Morante. En ese recibo con el capote recordando a Paula. En ese tercio memorable de banderillas en el que el toro le (nos) ha dado un susto imponente cuando lo ha arrollado al caer el torero en su cara cuando lo estaba recortando para colocarlo; y cómo se ha levantado y le ha puesto un par por los adentros de los que ya no se ven. Ya la faena de muleta arrebatada, con algunos pases sublimes y tandas (como la última con la derecha) que son un auténtico prodigio de inspiración fuera de cualquier canon estético. O como esa estocada hasta la bola al encuentro. ¡Vamos, lo que viene siendo que se espera de un torero de arte!
Y verdadera la maestría del Juli. Desde el recibo con el capote ligando los lances sin mover los pies juntos del suelo, o ese quite con las vueltas del capote,… O esa faena toda al natural, templada, de pases largos, sentidos, profundos,… Como los de aquella tarde de la despedida de Curro Vázquez en la que, en esta misma plaza, Julián demostró que sabía y quería torear de otra manera. Más lenta, más honda, más profunda.
Y ha sido, en fin, de verdad, la capacidad de un chaval tan joven y con tan pocos novillos lidiados como Christian Escribano que ha demostrado un grandísimos concepto con el capote y un gran temple con la muleta. Sin demostrar el pánico que debe suponer hacer el paseíllo con esas seis figuras y con la plaza llena.
Pero han sido de verdad, sobre todo, las lágrimas que la plaza entera ha derramado cuando, antes de empezar el paseíllo, han sacado en su silla de ruedas a Adrián al centro del ruedo, desde donde ha saludado en gesto torero a través de las manos de su esposa. Llanto de dolor y de impotencia. De rabia torera. De imaginarse cada uno cuánto sufrimiento puede llegar a una familia cuando sucede algo así. Pero un llanto también con la esperanza de saber que si esto sucede en el mundo del toro, profesionales y aficionados dan un paso al frente y tratan de que la vida que se avecina, tan diferente, sea al menos llevadera en los afectos y en lo material.
¡Ejemplar lección de temple y torería la de Adrián, su mujer y su hijo!
¡Soberbia muestra de bondad la de todos los profesionales que han salido hoy al ruedo para ayudar a que su amigo, su compañero, tuviera un reconocimiento que le alegrara el espíritu; y un colchón económico que le permita vivir dignamente!
domingo, 22 de febrero de 2009
Juan de Mairena y la pasión taurina
"Vosotros sabéis -sigue hablando Mairena a sus alumnos- mi poca afición a las corridas de toros. Yo os confieso que nunca me han divertido. En realidad, no pueden divertirme, y yo sospecho que no divierten a nadie, porque constituyen un espectáculo demasiado serio para diversión. No son un juego, un simulacro, más o menos alegre, más o menos estúpido, que responda a una actividad de lujo, como los juegos de los niños o los deportes de los adultos; tampoco un ejercicio utilitario, como el de abatir reses mayores en el matadero; menos un arte, puesto que nada hay en ellas de ficticio o de imaginario. Son esencialmente un sacrificio. Con el toro no se juega, puesto que se le mata, sin utilidad aparente, como si dijéramos de un modo religioso, en holocausto a un dios desconocido. Por esto las corridas de toros, que, a mi juicio, no divierten a nadie, interesan y apasionan a muchos. La afición taurina es, en el fondo, pasión taurina; mejor diré fervor taurino, porque la pasión propiamente dicha es la del toro".
viernes, 20 de febrero de 2009
La feria de la crisis
Han desempolvado el excelente trabajo de la décima feria, (recordemos que una cumbre de la OTAN, de entrada no, hizo que el año 2007 nos quedáramos sin el evento), y eso se nota, y mucho.
El espectáculo de Távora ha querido reivindicar el papel de la mujer en el toreo, en ese sentido lamentamos o no entendemos por qué no se dedicó el espectáculo -o la feria- a la memoria de Conchita Cintrón, pionera en esta siempre desconcertante relación.
Y eso que debutó en Sevilla, creo que ni lo sabían, lo de la muerte, digo.
Salvo la vindicación primitiva del toreo y del toro como símbolo de fertilidad, el espectáculo se deshace en repetición, por dos veces y con trajes incluidos, de la cuadrilla de recortadores y garrochistas.
En medio, la lidia de una vaquilla por una novillera, banderillera y picadora que no resultó, esto es lo que enlentence los espectáculos de Távora, si nos trasladamos a una corrida de toros el cambio de plano hiere de muerte la función.
Ya pasaba con la Carmen.
El año pasado fue muy espectacular ¡ah el año pasado!
Se nota que ha montado el espectáculo con cuatro perras y dos parejas de caballistas.
Lo más curioso es que coincidimos con el maestro de época, el mejor torero de los últimos 25 años con Morante, JT y Ponce: José Miguel Arroyo "Joselito". Encantador, con su mujer y dos hijas, humilde, verdadero, sabiendo estar.
¡Anda que no ha matado toros Joselito bien matados!
Lo mejor de la feria es la zona habilitada para el toreo de salón, ¡Dios mío, cuánto pesa un capote y qué difícl es montar bien la espada y la muleta!
Como buen torero sevillano lo mío es el toreo de capa, con el abrigo puesto mira qué media verónica.

Ahora la tradicional fotografía con mi hija, para desconcierto de los predicadores de Walt Disney.

Hay que señalar la espantada de Don Alcalde, que a los tres minutos de empezar el teatro de Távora se marchó.
Eso y la intervención de los abolicionistas, si pagaron la entrada nada que objetar, si el enemigo te financia... Los noté esta vez un pelín cobardes, la crisis no es buena para los pleitos pobres.
Cuando llegué a casa me puse el DVD con la Beneficiencia Goyesca de Joselito, esa cumbre del arte occidental, por decirlo posmodernamente.
También vimos el toro gordo y fofo del cartel de la feria en la que no veremos ni a Perera ni a José Tomás.
Seguro que llueve el día del mano a mano Morante-Cid con Victorinos. Ya está contratado, a meses vista, como la feria de San Miguel.
jueves, 19 de febrero de 2009
XI Feria Mundial del Toro
lunes, 9 de febrero de 2009
Valdemorillo (7 de febrero de 2009) - ¿De quién es la culpa?
Pero de entre todas las formas de ir a los toros una de las más sugestivas es acudir después de haber compartido una buena comida y una charla agradable. La predisposición de ánimo es siempre positiva en esos casos y uno disfruta de lo que suceda, más allá de que entienda que hay cosas que se pueden hacer mejor en el ruedo.
El sábado gocé de la acogida de Felipe, Charo, Lidia y David en su casa de las afueras de Valdemorillo. Un perfecto lugar para el descanso con unas vistas preciosas donde dimos buena cuenta de unas suculentas tapas de jamón, una ensalada con una peculiar (y secreta) salsa de mostaza y uno de los corderos más jugosos que he tomado en mucho tiempo. Luego fuimos junto con Julián y Ruth a una plaza llena para ver la encerrona de César Jiménez. Una encerrona que, a pesar de la voluntad demostrada por el de Fuenlabrada, resultó frustrante.
En estos casos, uno siempre siente la tentación de preguntarse de quién es la culpa. Y, sobre todo, si se puede hacer algo para evitar errores en futuros compromisos.
Aparentemente, todo estaba planificado para que resultara un éxito. Ganaderías de postín (Victorino, Alcurrucén, Núñez del Cuvillo, el Torreón, Luis Algarra y A. San Román), preparación y mentalización óptima del matador y público generoso. Pero luego resultó que los toros no ayudaron: mucha disparidad en la presentación, tendencia general a aquerenciarse en tablas, falta de fuerzas,… ¿Tendrá algo que ver que fueran en general cinqueños? ¿Seguro que alguien no ha escogido todo lo que “sobró” la temporada pasada? Y que César Jiménez, predispuesto, animado, con una gran forma física y tratando de agradar y dar variedad, estuvo mal con la espada y a veces sin la claridad necesaria en un compromiso de esta naturaleza.
Hasta siete toros vimos porque se regaló el sobrero en un alarde de optimismo superior incluso al de quienes dicen que hemos pasado lo peor de la crisis. Siete toros variados de comportamiento: soso el primero de San Román, parado el de El Torreón, con más movilidad y cuajo el de Algarra (aunque se le protestó por claudicar en los primeros tercios), interesante y sin malas intenciones el de Victorino, bueno el de Alcurrucén aunque sin el puntito de acometividad y repetición que hubiéramos deseado, parado el de Núñez del Cuvillo y manso y aquerenciado el sobrero de Algarra. Pero ninguno de triunfo grande, de conexión con el tendido, de dejarse llevar el torero y poder demostrar lo que lleva dentro,…
César no cometió grandes errores, pero a veces le faltó decisión, cruzarse, apostar. Le faltó, eso sí, un mejor manejo de la espada (por ejemplo en el quinto, que le hubiera permitido cortar una o incluso dos orejas del de Alcurrucén). Hubo momentos en que nos recordó mucho a Joselito, pero más en la forma de andar, de citar (derechazos sin ayuda en ese quinto), en lo que trataba de hacer, que en la rotundidad y naturalidad que demostraba el de la Guindalera.
La tarde, a pesar de las dos orejas que cortó, no era para salir en hombros. E hizo bien el torero en evitarlo. Aunque tampoco es para venirse abajo. Es para reflexionar sobre lo que se ha hecho mal. Y tratar de buscar los culpables.
Decíamos hace unos días que a la Fiesta le falta transparencia. En tardes como esta uno echa de menos saber cómo se eligieron cada uno de los toros. Quién decidió los que venían. Porque tal vez de ese modo nos acerquemos a algunas de las claves de lo que sucedió.
A César ahora le queda seguir buscando un sitio propio. Desde esa independencia que reivindica y que se antoja dificilísima para los grandes (Joselito en su momento, Perera ahora) y casi imposible para quien no es una figura indiscutible.
Una independencia que es la que da sentido a vestirse de luces, a jugarse la vida.
Que hace que, incluso después de tardes como ésta, uno pueda dormir con la conciencia tranquila.
viernes, 6 de febrero de 2009
Valdemorillo (6 de febrero de 2009) - Las cadenas del toreo

Hoy he descubierto gracias al Tom-tom que Valdemorillo está en el norte. A no más de veintitantos kilómetros de Majadahonda que es uno de esos núcleos de urbanizaciones de gente de bien. Y se llega por carreteras de trazado reciente. ¡Menos mal! La nevada que estaba cayendo cuando he llegado a eso de las cinco era de asustar. Hasta tal punto que ya estábamos los de la capital preguntando si por allí había algún hostal que nos pudiera acoger para echar la noche. Porque muchos no habíamos tenido siquiera la precaución de ir con cadenas (y aunque hubiéramos ido con ellas, a ver quién era el listo que sabía ponerlas).
Pero casi mejor no ir con cadenas. Porque quiera uno o no, éstas aparecen cuando hacen falta y cuando no se las echa de menos. Y lo importante no es saber ponerlas, sino quitárselas. Romperlas. Deshacerlas.
Como esta tarde, que los tres toreros han sido condenados con unas cadenas de las que les ha resultado muy difícil sustraerse: seis toros seis que no han colaborado para nada con los matadores y que les han obligado a justificarse por encima de otras consideraciones estéticas.
Eso sí, con cadenas parecidas los hay que las llevan con soltura (vamos, que las ignoran y las revientan) y otros a los que se les agarrota el pulso y el ánimo.
Curro Díaz recibió bien de capa a su primero, al que luego le hizo una faena de muchos pases sin especial ajuste. Buen trazo pero escaso empaque. Al final para mí que echó a perder el toro más interesante del encierro. Pero eso es muy complicado de saber cuando se trata del primero de la tarde y, para él, el primero de la temporada.
El cuarto fue un toro más complicado que protestaba mucho por el lado izquierdo. Con la derecha consiguió sacar algunos muletazos realmente interesante (uno muy bueno), pero no hubo opción a una faena estructurada y ligada. Al final estuvo bastante poderoso y consiguió entusiasmar al público. Para los de las estadísticas: 1 oreja.
Juan Bautista ha sido el que peor ha llevado las cadenas. Tal vez porque los franceses se las quitaron hace bastante, prefiriendo ponerlas a sus vecinos (esos que por aquí gritaban lo de vivan las caenas). A lo que íbamos, que en el segundo, un toro muy descastado, que daba muchos arreones y causó bastante desconcierto en banderillas, él estuvo muy serio en la cara del toro, intentando hacer las cosas bien, trazando bien los pases, dejando la muleta en la cara del toro, con cierta hondura,… Quede constancia del reconocimiento a su labor, pero poco más. En el quinto dio muchos pases. El toro no ayudaba, pero también nos dio la sensación de que el torero estuvo menos centrado. No tenía mucho sentido un trasteo tan largo. Sobre todo con el frío que estábamos pasando a pesar de que la plaza es cubierta y supuestamente climatizada (efectivamente hacía menos frío que en la calle, pero aún así hacía falta tener valor para estar sentado un par de horas).
Daniel Luque, por su parte, hizo lo más destacado. No fue el que tuvo mejor suerte con su lote, pero demostró mejor sitio o más pundonor, que lo mismo da al final una cosa que la otra. Esperábamos ver ese toreo a la verónica del que tanto habíamos oído hablar pero tuvimos que conformarnos con unos delantales (muy buenos, eso sí) de recibo al tercero. Con la muleta estuvo tremendamente serio toda la tarde. Muy pausado. Haciendo las cosas bien: poniéndose en el sitio, citando de frente, trazando relajado,… En el tercero se llevó un revolcón sin más consecuencias y nos dejó algunos naturales de enjundia (uno absolutamente excepcional). Toreo de mucha clase que habrá que degustar con oponentes de más interés. Al sexto lo toreó sobre todo a media altura por su falta de fuerza, pero haciendo todo con mucho sentido (incluso cuando mandó callar la música). Intentó torear con variedad, con pases largos,… pero el toro estaba muy parado. A pesar de lo cual, supo conectar con el público que reconoció la seriedad del esfuerzo. Cortó una oreja en el tercero y dos del sexto y salió por la Puerta Grande. Sólo una cosa que objetar: la peña taurina que le acompañaba y que jaleaba todo, bueno, menos bueno y… antes incluso de que sucediera. No lo necesita. Al final son cadenas de las que también hay que desprenderse.
domingo, 1 de febrero de 2009
De los comienzos y los principios
A nosotros, la temporada nos gusta con buenos comienzos. Los principios, ya los ponen los toreros con su valor y su arte. Buenos comienzos que se vean ratificados luego en cada una de las tardes siguientes...
Si obligaciones laborales no lo impiden, después de cuatro meses de desierto, el viernes volveré a un espectáculo taurino. Será en Valdemorillo con ese curioso cartel de arte (Curro Díaz, Juan Bautista y Daniel Luque) que une a tres jóvenes diestros que han demostrado que saben torear con gusto y con clase, pero a los que les falta constancia, valor, ambición o suerte para colocarse en el lugar del escalafón que tienen reservado por el buen gusto que atesoran. Al día siguiente habrá que ver lo que hace César Jiménez con seis toros (entre ellos, un Victorino, uno de Núñez del Cuvillo,...) con mucho público de la capital esperando un triunfo grande y un toreo puro, profundo y variado. De no ser así, no se entendería el gesto.
Por otro lado, el oscurantismo del toreo vuelve a manifestarse en toda su plenitud en la confección de las primeras Ferias del año (Magdalena, Fallas y Abril). Parece que en todas ellas habrá ausencia imperdonables. Pero nadie sabrá a ciencia cierta de quién es la culpa. Porque ninguna de las partes implicadas (empresa, propiedad, ganadero, torero y apoderado) tendrá interés en explicar qué se pedía, qué se ofrecía, hasta dónde se estaba dispuesto a negociar, con quién se habló primero, cuánto cobra cada uno, qué exigencias de compañeros de cartel había encima de la mesa,... Hasta que esto no se normalice, será imposible que la Fiesta alcance la repercusión mediática que necesita para su difusión. Muy complicado va a ser pedir a las cadenas de televisión que retransmitan festejos si durante los meses anteriores no se les ha dado material informativo que haga que se vaya generando la adecuada expectación en el público. No sólo por las menudencias de los chascarrillos de las contrataciones. Pero también por eso. Para poder valorar luego si quien más exigía en los despachos lo ratificaba en la plaza. Si quien eligió la gandería y seleccionó dentro de esta los toros (¿empresa / veedores?) acertó o se equivocó de pleno. Imprescindible labor para que cada cual asuma su responsabilidad.
Cuestión de principios (desde los comienzos).
Y, por cierto, para principios, los de Perera. ¡Vaya entrevista la del martes pasado en el 6toro6! ¡Qué cabeza la de este torero en su juventud! Generosidad y coherencia entre otras muchas virtudes. A poco que los toros le respeten, nos espera otra temporada cumbre. Desde los comienzos. Por sus principios.
miércoles, 21 de enero de 2009
Cow parade a la verónica

domingo, 18 de enero de 2009
Las primeras noticias (entrelazadas)
Ayer Telecinco emitió un desgarrador reportaje sobre Adrián Gómez, en el que éste hablaba por primera vez de su situación. Se encoge el corazón de ver cómo un chaval joven está totalmente inmóvil por una estúpida caída tras una cogida. Y cómo dice que lo que realmente desea es poder mover los brazos para poder abrazar a su hijo.
Y conmueve hasta el límite ver cómo su madre, con los ojos enjugados en lágrimas, agradece al Fundi cómo se está portando con su hijo. Hay toreros que son de una pieza, que demuestran su condición de maestros dentro y fuera de la plaza. Y el Fundi es, sin duda, uno de ellos.
El maestro de Fuenlabrada ha cerrado ya el cartel para el Festival de ayuda a Adrián. Será el 1 de marzo en Vistalegre con el propio Fundi, Diego Ventura, Joselito, Ponce, Juli, Morante y un novillero. Creo que no es posible mejor cartel para el primer festejo taurino que probablemente se celebre en el 2009 la capital. José María, coincide con el puente del Día de Andalucía, ¿por qué no te animas…?
En cuanto al novillero, la idea era que el puesto lo ocupara quien fuera ganador del certamen La Oportunidad, que se celebraba tradicionalmente los primeros días del año en Vistalegre. Pero este año los organizadores han decidido retrasarlo hasta abril tratando de garantizar su retransmisión por televisión. Esperemos que efectivamente sea sólo un retraso.
Y es que este certamen y el Festival que organiza cada año Espartaco a beneficio de la Fundación Padre Arrupe eran los dos primeros acontecimientos con los que cada año los aficionados íbamos recuperando el pulso de los festejos antes incluso de que llegara la primera. Este año, con motivo de la celebración en Vistalegre del Festival homenaje a Adrián, Espartaco ha decidido que el de la Fundación Padre Arrupe se celebre en otro coso de la Comunidad de Madrid, aunque parece que aún no está decidido el coso, el día ni el cartel.
Precisamente Espartaco parece que va a torear este año algunos festejos para celebrar sus treinta años de alternativa. Será interesante ver nuevamente vestido de luces a quien, sin duda, ha sido una de las grandes figuras del último tercio del siglo XX. El máximo exponente de una determinada técnica en el toreo que ha hecho mucho bien a quien la ha utilizado con torería y la ha imbuido con su arte, pero que ha propiciado también una versión bastante aburrida en sus peores imitadores.
Espartaco era frecuente el Domingo de Resurrección en Sevilla. No tanto como el Faraón, pero ahí estaba. Este año todavía no se ha anunciado el cartel, pero parece que podía estar compuesto por El Cid, Morante y Perera, o por Ponce y dos de los anteriores. Parece que José Tomás y Manzanares torearán en Málaga en un festejo que se va consolidando año tras año. ¿Y en Madrid?
De Madrid nada se sabe. Como de costumbre. Al menos de carteles. Sólo que Diego Ventura se ha ofrecido a torear en solitario seis toros a caballo en una encerrona que sería inédita en Las Ventas para un rejoneador. Y el run run de otra encerrona: la de El Cid con los Victorinos. Bueno, sólo se sabe eso y que el responsable de la empresa dice estar preocupado por la crisis. No creo que tengamos la suerte de que se vea cumplido alguno de los (peores) deseos a los que hacíamos referencia en la anterior entrada…
Por cierto, que la crisis está haciendo que los empresarios de plazas medianas se tienten mucho la ropa antes de organizar festejos. Tienen claro que este año va a haber que reducir el número y mejorar la calidad si quieren que el público siga acercándose a las plazas. De bajar el precio de las entradas no se habla casi nada. De momento.
Tomás Entero, uno de los empresarios más fecundos en plaza de la Comunidad de Madrid, lo ha dicho con contundencia: este año lo mediocre no sirve. Y para dar ejemplo ha organizado una feria en Valdemorillo de muchísimo interés. Los tres carteles de toros son realmente atractivos para los aficionados: la encerrona de César Jiménez (un torero con enormes cualidades, pero que le falta algo –no sé si confianza en él mismo- para acabar de romper), una corrida de arte con Curro Díaz, Juan Bautista y Daniel Luque, y otra para toreros más poderosos (al menos dos de ellos) con Fundi, Antonio Ferrera y Ángel Teruel.
Valdemorillo ha sido tradicionalmente considerada la primera feria del año. Y aunque ahora técnicamente no lo es (la preceden Ajalvir, en la propia Comunidad de Madrid, o el certamen de rejoneo en Atarfe) lo cierto es que sigue siendo la primera en la que participan los toreros de la parte alta del escalafón. La primera feria para las figuras sigue siendo Olivenza. De la que este año sólo sabemos que parece que se va a celebrar el 7 y 8 de marzo. Y poco más. Que a lo mejor hay alguna sorpresa…
jueves, 1 de enero de 2009
Mis diez (peores) deseos para el 2009
Por mi parte, habiendo escapado de la resaca por el abrupto método de evitar la celebración nocturna, el comienzo del año me recuerda la inminencia de la nueva temporada taurina. Y me vienen a la mente algunas maldades que, precisamente por eso, pudieran hacernos disfrutar más de la misma.
Son cosas como estas:
1.- Que por la crisis económica la empresa de Las Ventas se quede, después de varios decenios, sin vender todos los abonos de San Isidro. Ya que muchas empresas están en un intenso proceso de recorte de costes, la extravagancia de la invitación taurina puede esperar mejores momentos. Tal vez de este modo podamos hacernos con mejores asientos y la propiedad (CAM) y la empresa se den cuenta de una vez que hay que reducir la feria a la mitad y hacer quince o veinte carteles realmente rematados.
2.- Que los Ayuntamientos dejen de subvencionar los espectáculos taurinos (a la vez, eso sí, que dejen de subvencionar cualquier otra manifestación artística, deportiva, cultural, política,…). De esta forma se vería que sigue habiendo corridas de toros (y de las buenas) porque los aficionados van a los buenos carteles y están dispuestos a pagarlos, pero deja de haber malas corridas de toros y un montón de espectáculos varios que no pueden financiarse con las entradas de sus asistentes. ¡Vaya montón de euros que nos ahorraríamos con esto!
3.- Que los toreros dejen de salir en las revistas y los programas del corazón. Así se volvería a reivindicar el misterio que debe rodear a quien se juega la vida cada tarde. Y muchos volverían a torear como saben para poder entrar en los carteles (ya que no les llamarían por atraer a público distinto por razones extrañas a la Fiesta), mientras que otros se retirarían y dejarían hueco a otros menos conocidos y que saben torear.
4.- Que tengamos un año tremendamente lluvioso (sobre todo los días de los carteles de relumbrón). Así los propietarios de los cosos se darán cuenta de que hay que cubrirlos, por el método que sea, para que el tiempo no sea condicionante de la celebración o no de los festejos.
5.- Que uno de los días de mayor expectación en una Plaza de Toros de primera se produjera alguna amenaza grave que finalmente resultara falsa. Sería tal el caos para desalojarla, que los políticos se tomarían en serio exigir las reformas necesarias para la seguridad de los espectadores.
6.- Que el mismo día, o algún otro similar, hubiera algún accidente (sin consecuencias) de varios espectadores. Las mismas autoridades (o alguna otra de un rango equivalente) se darían cuenta que es imprescindible mejorar la comodidad en las Plazas de Toros. En ningún otro espectáculo o manifestación cultural los aficionados acudirían en condiciones tan precarias como lo hacemos los que vamos a una Plaza de Toros.
7.- Que RTVE se quedara sin señal, desde el mes de marzo hasta el de septiembre, todas las tardes entre las cinco y las nueve de la tarde… Hasta que volviera a retrasmitir quince o veinte corridas por temporada. Como es de ley y se corresponde con su función de servicio público.
8.- Que los toreros no actuaran en ningún Comunidad Autónoma con Reglamento Taurino propio hasta que no las derogaran y se sujetaran al estatal. De este modo habría quien se daría cuenta de que no tiene sentido segmentar el arte, la cultura o la economía en diecisiete virreinatos. ¡Y si además esto sirve para que lo mismo suceda en otros ámbitos (educación, sanidad y justicia, pongamos por caso) hubieran hecho un servicio al bien común de una magnitud histórica!
9.- Que todos los aficionados catalanes (y, por simpatía, todos los del resto del España) dejaran de pagar sus impuestos y de cumplir con sus restantes obligaciones cívicas hasta que el gobierno de su comunidad autónoma dejara de torpedear su derecho a disfrutar en su tierra de una manifestación artística, cultural y ritual como es la Fiesta. (¿Se imaginan, por ejemplo, que en las próximas elecciones al Parlamento Europeo todos los aficionados a los que les tocara ser presidentes o vocales de una mesa electoral no fueran a cumplir con su “deber”? ¿Cuántas mesas se dejarían de constituir en Andalucía, Castilla la Mancha, Extremadura, Valencia, País Vasco, Castilla León,… y hasta en Cataluña?)
10.- Que se hiciera control anti-dopping por empresas independientes elegidas por sorteo para cada festejo a los toros en las ganaderías, antes de salir al ruedo y una vez muertos. Sólo con esto se evitarían algunos manejos en los corrales en perjuicio, primero, de los ganderos; y luego, de los toreros y los aficionados.
En fin, que tengamos una buena temporada aunque no se cumplan estos diez (malos) deseos.
sábado, 20 de diciembre de 2008
23 de abril de 2009
Plaza de La Maestranza (Sevilla).
Jueves 23 de abril. Día de San Jorge y jueves de preferia.
Toros de Victorino Martín
Mano a mano: Morante de la Puebla - Manuel Jesús "el Cid"
Tengo para mí que el revulsivo que ha supuesto José Tomás y la rotundidad demostrada por Perera durante toda la temporada del 2008 va a obligar a todos los toreros a esfuerzos importante por demostrar que no son uno más.
Por otro lado, en un año que económicamente no nos va a dar una sola alegría, probablemente los aficionados tendrán que dosificar su aparición por las plazas. Y en la reventa habrá muchos menos promotores pagando sus favores a los Concejales de Urbanismo (además de...) con barreras de sombra.
De el Cid se habla que probablemente se encierre con 6 victorinos en Madrid. Y en Sevilla va mano a mano con Morante. La verdad es no se alivia ni una mijita. Impresionante la verdad de este torero. E impresionante su mano izquierda. Empezar una faena citando desde casi el centro del ruedo y enganchar directamente con un natural como hizo el pasado día de San Isidro es algo que está en la muñeca de muy pocos toreros. Y su capacidad de entendimiento y lidia de los toros del paleto de Galapagar es la más completa que ha habido nunca. Ha conseguido entender que haciendo según qué cosas a estos toros se les puede torear con una hondura y una emoción que no se puede conseguir con ningún otro tipo de encaste. Eso sí, Manuel, echa uns horitas en el carretón si no te importa...
Y lo que pueda hacer Morante con los victorinos es todo un misterio. Ya conté al relatar la crónica del 12 de octubre en Zaragoza que tengo la sensación de que las gestas del de La Puebla (que han sido muchas) son siempre mucho más rotundas en la imaginación del tiempo de la espera que en su concreción. Pero casi siempre hay en ellas momento que justifican con creces esa tarde. El sexto toro de aquella Beneficencia en Madrid, por ejemplo.
Morante es un torero único, irrepetible. Que va adquiriendo una técnica, unas dosis de poder y un pundonor que cuando se mezcla con su duende dan lugar a experiencias inéditas.
Yo, por si acaso, me voy sacando ya el billete el AVE. La entrada en la Plaza, ¿quién la consigue?
sábado, 13 de diciembre de 2008
El toro de Willendorff
Paradoja mediática
martes, 25 de noviembre de 2008
Mis premios.
Mejor novillero: Morante de la Puebla, en los vídeos (con Curro Romero)
Mejor rejoneador: El caballo "Morante "de PHM
Mejor picador: Los de Morante de la Puebla
Mejor banderillero: Morante de la Puebla
Mejor cuadrilla: La de Morante de la Puebla
Mejor faena del año: La de Morante de la Puebla al 5º de la tarde en Écija
Mejor toro del año: El quinto de antes
Mejor ganadería: Núñez del Cuvillo cuando la torea Morante en Écija.
Mejor feria: La de Sevilla, siempre.
Mejor tarde de toros: Compartida: Écija (Morante 4 orejas y rabo) Madrid Beneficiencia (Quites de Morante)
Mejor actividad de difusión de la Fiesta: La Reaparición de Morante
Mejor obra gráfica taurina (cartel, cuadro, escultura, fotografía,...): Los quites de Morante.
Mejor obra escrita taurina: El pase de la Firma de Morante
Mejor empresario: El que pone a Morante.
Mejor apoderado: ex (aequo) Rafael de Paula
Premio de honor: Morante de la Puebla.
lunes, 17 de noviembre de 2008
La hora de los premiados
Desde la escasa perspectiva que da haber asistido sólo a 49 festejos en 10 plazas, pero desde la afición desmedida y el seguimiento general de la temporada a través de diferentes medios de comunicación, propongo mi relación de premiados. Sujeta al comentario y la confrontación con mi admirado compañero de collera. Y con el público en general.
Mejor matador: Miguel Ángel Perera
Mejor novillero: Rubén Pinar
Mejor rejoneador: Diego Ventura
Mejor picador: El Legionario (en el año de su retirada)
Mejor banderillero: Adrián Gómez (con toda nuestra admiración)
Mejor cuadrilla: La de “El Cid”
Mejor faena del año: La de José Tomás al 5º de la tarde del 5 de Junio de 2008 (Madrid)
Mejor toro del año: Idílico, de Núñez del Cuvillo, indultado por José Tomás el 21 de septiembre en Barcelona.
Mejor ganadería: Núñez del Cuvillo
Mejor feria: La de el Aniversario (Madrid)
Mejor tarde de toros: Compartida: 6 de abril en la Maestranza (por una tarde completa que compensa muchas suspensiones); 5 de junio en Las Ventas (por el reencuentro); 9 de agosto en El Puerto de Santa María (por el toreo); 10 de agosto de 2008 en El Puerto de Santa María (por la expectación y la magia) y 3 de octubre en Las Ventas (por la Verdad).
Mejor actividad de difusión de la Fiesta: Las portadas de los diarios nacionales el día 6 de junio de 2008.
Mejor obra gráfica taurina (cartel, cuadro, escultura, fotografía,...): La de Pablo Pámpano (aún inédita)
Mejor obra escrita taurina: “La filosofía de las corridas de toros”, de Francis Wolf, publicada por Ediciones Bellaterra.
Mejor empresario: Desierto.
Mejor apoderado: ex aequo Salvador Boix (José Tomás) y Fernando Cepeda (Miguel Ángel Perera).
Premio de honor: Enrique Ponce.
Y, además, el cuerpo nos pide dar una mención especial a Morante de la Puebla. Porque siendo el paradigma de la heterodoxia no puede tener cabida en ninguna clasificación. Pero nos ha bailado el alma desde su reaparición hasta la tarde de Zaragoza toda la temporada.
Y otra a El Juli, por su entrega y por la impagable labor que está realizando su Fundación.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Finalista en Las Ventas
JULIAN
¿Dónde vas con mantón de Manila?
¿Dónde vas con vestido chiné?
SUSANA
A lucirme y a ver la verbena,
y a meterme en la cama después.
JULIÁN
¿Y por qué no has venido conmigo
cuando tanto te lo supliqué?
SUSANA
Porque voy a gastarme en botica
lo que me has hecho tú padecer.
JULIÁN
¿Y quién es ese chico tan guapo
con quien luego la vais a correr?
SUSANA
Un sujeto que tiene vergüenza,
pundonor y lo que hay que tener.
JULIÁN
¿Y si a mí no me diera la gana
de que fueras del brazo con él?
SUSANA
Pues me iría con él de verbena
y a los toros de Carabanchel. ...
Alternaron este día Serafín Marín, Morenito de Aranda y José Miguel Pérez Joselillo con toros de Gavira.
(SI ALGUIEN ME PUEDE HACER LLEGAR EL PROGRAMA IMPRESO QUEDARÍA MUY AGRADECIDO, contacto: jose.jurado@ono.com)
Esta es la nota de prensa, más abajo el relato finalista, que ya había salido aquí y que es accesible en
http://asp.las-ventas.com/noticias/noticia_detalle.asp?codigo=2086
Cuando los botos dejan de crujir, de Teresa Majeroni, ganador del II Concurso de Relatos Taurodelta5 de noviembre de 2008
El relato presentado por Teresa Majeroni, titulado Cuando los botos dejan de crujir, ha sido declarado ganador del segundo concurso de relatos taurinos de aficionados convocado por Taurodelta en la temporada 2008.
Dicho relato ha sido elegido entre los 182 presentados al concurso. 68 de ellos fueron publicados en el programa de mano durante la temporada. Una selección del resto serán publicados durante los meses de invierno en la web oficial de Las Ventas, http://www.las-ventas.com/.
El relato ganador fue publicado en el programa de mano del Domingo de Resurrección. El premio está dotado de 1.500 €. Se entregará junto al resto de los premios Taurodelta 2008. El jurado encargado de fallar el premio estuvo compuesto por representantes de la empresa Taurodelta y del departamento de Comunicación.
Además del relato ganador, el resto de los finalistas fueron: El niño, de Julio Larruga; El aficionado más fiel, de M. Robledo; Apoteosis de José Tomás, de José María Jurado; Antoñete, de Francisco Callejo; Allí donde siempre era primavera, de Sánchez Rojas; Sentimiento, de Ángel Rivero Peláez; La soledad del torero, de Federica Piazza; Dos hombres y un destino; de Miguel Ángel Sanz y Crúzate, de Luciano Nuevo Sánchez.
APOTEOSIS DE JOSÉ TOMÁS (por J.M. Jurado)
Has abierto las puertas de la Muerte toreando en el vértice del miedo. Y detrás de las puertas había luz, la deslumbrante luz de la pureza. Entrabas y salías de la muerte como el buzo entra y sale del abismo, sumergido en campanas de silencio, en solares silencios espectrales donde el aire vacío se completa con el lance y el trance tan reunidos que suspenden la razón y la despeñan al borde mismo del espanto. Nos hemos vuelto locos: las ménades se arrancan los vestidos y se arañan los rostros suplicantes, los guerreros golpean los escudos y el toro es un enigma reventado, una fuerza bestial hipnotizada por la suave quietud de los telares. Gira y gira la plaza como un astro, vibrante catedral de una liturgia cósmica que a la danza del héroe se ha rendido, funesta y primitiva.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
¡Cuántos Paseíllos!
No obstante lo más emocionante de esta temporada ha sido poder reencontrame con la Plaza y el público de Madrid, al que todavía debo 2 reseñas: la tarde lluviosa de Morante, Manzanares y el Juli, la magnífica tarde de Cayetano y Morante en la Beneficiencia.
Porque Morante, con la apoteósica actuación en Écija, el apunte de Sevilla y los triunfos de Madrid, inolvidable y absoluto toreo de capa, es el que ha perfumado, de verdad, con arte la temporada. Sin su toreo lo demás no contaría, porque la magia y el duende estarían exiliadas y, cuando se exilian, lo hacen definitivamente y para todos.
Los otros momentos grandes han sido, sin duda, la faena de Manzanares bajo la lluvia inapelable de Abril y el triunfo de Perera también en farolillos.
En cuanto a plazas, incorporo la de Córdoba, con trágica y bella actuación de José Tomás, al que ¡ay! no podimos ver triunfar en el Puerto, en tarde de feliz expectación.
Así, quedamos
Sevilla: 28
Las Ventas: 2
Córdoba: 1
El Puerto de Santa María: 2
Écija: 1
total 34
Sin contar las coincidencias en los mano a mano de sus redactores-espadas, LA GRAN TEMPORADA ha visitado, pues, 12 Plazas y ha visto 75 Corridas.
¡Cuántos Paseíllos! ¡Toda una temporada de primera!
Nuevas y variadas sorpresas aguardan a nuestros lectores, permanezcan atentos a sus pantallas.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Frágil memoria... de la temporada del 2008
Ha sido una temporada en la que he visto 49 festejos en 10 plazas distintas. La he empezado antes que nunca, a principios de enero, en Vistalegre y la he acabado (salvo sorpresas) en Zaragoza el 12 de octubre con la encerrona de Morante.
He conocido las plazas de Olivenza (en un fin de semana glorioso), Zaragoza, San Sebastián de los Reyes e Illescas. He vuelto a Vistalegre, Barcelona, Algeciras y el Puerto de Santa María. He visto cuatro corridas de la Feria de Abril en Sevilla, además de la del Domingo de Ramos, y veintisiete en Las Ventas, la mayoría infumables (como suele ser), pero varias de ellas muy interesantes (quizás, más que ningún año).
Han faltado las ferias de Levante: haber podido ir a Valencia, Castellón, Alicante o Murcia. También Cáceres, el origen de mi afición, en la que la coincidencia con San Isidro hace cada año más difícil decidirse. O las ferias del norte, a las que tanta pereza me da acercarme. Y la asignatura pendiente: ver toros en Francia y en Portugal (antes de cruzar el charco).
El resumen numérico es este:
- Vistalegre: 4
- Olivenza: 3
- Sevilla: 5
- Las Ventas: 27
- Zaragoza: 1
- Barcelona: 2
- Algeciras: 2
- El Puerto de Santa María: 2
- San Sebastián de los Reyes: 2
- Illescas: 1
domingo, 26 de octubre de 2008
Zaragoza (12 de octubre de 2008) - Una tarde imaginada
Podría incluso, si le dan tiempo a protegerse adecuadamente la pierna, picar a un toro. Como lo hizo (y bastante bien) allá por el 2004 en un festival a beneficio de la Fundación Padre Arrupe en Vistalegre.
Y luego, los palos, en alguno de los toros, reivindicando la pureza de pares al sesgo, al quiebro o por los adentros. Sin alharacas ni carreras, sólo las precisas, desde la distancia justa, para cuadrar en la cara del toro, dejar los pares arriba y salir andando.
Con la muleta, toreo desgarrado a veces e inmensamente suave otras. Enseñando al toro a embestir en ayudados por bajo flexionando las rodillas. O dándole aire en estatuarios y ayudados por alto. Series largas de derechazos, templados, de mano baja, largos, ligados, garbosos,… Acabando las series con pases de pecho, trincherazos, kikirikís o pases de la firma. Y con la izquierda conducir la embestida del toro con una tela mínima, imprescindible, conducida con pasión a cámara lenta. Intercalado con un toreo en sepia sobre los pies, tocando los costados del toro, enroscándose en la muleta, desengañando la embestida. Una forma distinta de lidiar a cada toro según lo exija su comportamiento. Mostrando su amplio repertorio, con todo el clasicismo y el arte, a veces arrebatado y otras lánguido, casi desganado, pero siempre puro, perfecto.
Morante ha soñado cientos de veces con esa tarde perfecta y lo ha intentado con insistencia.
Pero no hay manera. Siempre deja momentos que justifican el viaje (como aquel sexto toro de la beneficencia de Madrid), pero no acaba de cuajar la tarde imaginada. Ni siquiera cuando ha elegido toros en el campo de distintas ganaderías y se encierra en un coso protegido de la lluvia y del viento, como el de Zaragoza. Ni siquiera cuando lo hace el mismísimo día del Pilar. Vaya usted a saber si porque la del Pilar es una advocación menos aficionada que la Macarena, la Estrella, la Piedad del Baratillo o la Esperanza de Triana, pongamos por caso.
En fin, que Morante ha puesto fin a su temporada en Zaragoza matando seis toros, dejando apuntes de su esencia, pero sin redondear la tarde soñada por él y por sus partidarios.
Una peregrinación a Zaragoza el día del Pilar siempre está justificada. Si uno la hace, además, en poco más de hora y cuarto en el AVE es toda una delicia. Y si aprovecha para acercarse a la plaza del Pilar y ver un momento de la ofrenda, pues tiene el día hecho.
Luego, en el confortable coso de la Misericordia, con una cubierta desplegable que se hace casi siempre necesaria en un lugar como aquel y en fechas como estas, vimos a Morante lancear bien a la verónica (sobre todo en un par de ellas), y dio otra en el quite absolutamente sublime. Torerísimo comienzo de faena con la muleta con pases por alto y trincherazos y dos buenas series con la derecha, con algún pase inmenso. Poco más.
Prácticamente nada con el soso y flojo segundo (de su apoderado, que no parece tener el mismo ojo con los toros que con los toreros).
El tercero, de Fuente Ymbro, era un toro inmenso, altísimo, de casi seiscientos kilos, que tampoco dio opciones y Morante abrevió. Gran bronca de muchos (ya enfadados para entonces de cómo se adivinaba el final del asunto) y palmas por bulerías de sus incondicionales, que no éramos pocos.
Al cuarto, de el Pilar, lo recibió también muy bien a la verónica y lo dejó colocado para el segundo puyazo con un recorte genial. Al toro le dieron una pésima lidia y cogió al banderillero Manuel Bueno en el que estaba llamado a ser su último par de banderillas en activo. ¡Ya es mala suerte! Parece que cogió el estoque de verdad porque no veía posibilidades algunas y que, después de sacárselo al tercio, cambió de idea y volvió a su mozo de espada para que le cambiara el estoque por la ayuda. Pero obviamente la gente no tenía ni idea de aquello y supuso que sucedía exactamente lo contrario, manifestando ostensible su desaprobación (por decirlo de modo fino). Empezó con la derecha en una serie buena y arriesgada. Luego, se lo lleva a los medios y da pases enormes también con la diestra, de mano arrastrada. Igual que en el tercio, donde remata una tanda con un pase de pecho para repetirlo por los siglos de los siglos. Y luego un ayudado por alto ligado con un natural que justificaría, por sí sólo, haber seguido a Morante durante toda la temporada. ¡Dios mío, qué manera de llevar al toro! A partir de ahí el toro se queda mucho más corto aún y se echa. Le ha podido del todo. Media caída después de un torrente de emociones varias. Genial e impredecible.
El quinto, de Zalduendo, también de muchísima presencia, fue muy soso y no dio ninguna opción.
Al sexto, de Núñez del Cuvillo, lo recibió con una larga de rodilla en el tercio y una buena serie a la verónica. Buen quite de dos verónica y media. Pone banderillas el de la Puebla con soltura y clasicismo. Muy bien, sobre todo, el tercero, por los adentros. Impresionante la torería para sacarse al toro a los medios. Da algún pase bueno, pero el toro no repite. Insiste en el centro mismo del ruedo, pero no hay manera.
La elección de los toros y no otra cosa frustró una vez más que Morante tuviera su tarde imaginada. Pero el viaje no fue en vano. Sin ser buena, la corrida dejó apuntes de un torero único, imprescindible, ajeno a la vulgaridad generalizada en que se convierte muchas veces el espectáculo.
Y fue una prueba más de que de toros (de criarlo, de seleccionarlos, de elegirlos en el campo) no sabe nadie. Porque no me creo yo que no se haya puesto empeño y buena voluntad en seleccionar los de esta tarde o los del 10 de agosto de el Puerto de Santa María. Y ya saben ustedes cómo han salido las dos corridas.
Seguiremos esperando que otra tarde (la próxima temporada ya) pueda desplegar toda su tauromaquia. ¿En Sevilla, por ejemplo, el Domingo de Resurrección?
domingo, 19 de octubre de 2008
Madrid (5 de octubre de 2008) - El factor suerte
El del sábado era uno de estos carteles. Toros de Peñajara (que había echado una corrida extraordinaria –y desaprovechada- en San Isidro) para Frascuelo, Morenito de Aranda y Joselillo. Una combinación como esta resulta complicado verla en Sevilla o en El Puerto, en La Coruña o en Logroño, en Olivenza o Brihuega, en Málaga o Bilbao, por poner sólo algunos ejemplos. Pero es una combinación que puede funcionar. Que, de hecho, puede funcionar mucho mejor en el ruedo que la mayoría de las combinaciones que algunos toreros que despuntaron como novilleros, pero que hace años que dormitan en una desesperante mediocridad.
Lo que sucede es que a este ritual le hace falta su punto de suerte. Y cuando el asunto se pone de no salir, no hay nada que hacer.
La corrida de Peñajara no se pareció en nada a la de mayo. Hubo animales con una pinta preciosa (el berrendo en colorao que hizo segundo). Pero desiguales de presentación, muy flojos y de descastado comportamiento.
Con este material, los toreros no pudieron dejar más que apuntes.
Frascuelo, apuntes de un toreo añejo que echamos tanto de menos… Algún lance bueno de salida a su primero, un extraordinario recorte para dejar al toro en suerte y pases muy toreros por bajo para empezar la faena. Pero poco más. Un toro este primero, por cierto, al que dieron un buen primer puyazo y con el que vimos un buen tercio de banderillas (sobre todo en los pares de Luis Carlos Aranda). En el cuarto, destacar sólo los capotazos de recibo al toro. Luego, no se confió con la franela, dio un recital con la espada y escuchó pitos.
Morenito de Aranda, que en San Isidro tuvo una actuación más que digna compartiendo cartel con Ponce, brindo al público la muerte del segundo. Pero ese toro tenía una sosería y una flojera descomunales y no hubo nada que hacer con él. En el quinto, que tuvo una lidia complicada, aunque finalmente los banderilleros pudieron parear con acierto, Morenito demostró muy buena disposición, pero el toro pasaba sin gracia unas veces, se quedaba a mitad del muletazo otras, o salía suelto, cabeceaba,… Un regalito con el que poco se pudo hacer, más que estar digno.
Y Joselillo, acostumbrado a enfrentarse por esas plazas de Dios con las corridas más aparatosas y peligrosas de la cabaña “brava”, supongo que vería en esta tarde una de las pocas oportunidades para poder meter la cabeza en otro tipo de carteles. Pero no hubo suerte. Con el tercero, un toro protestado por su fea presencia y que además flojeó, sólo pudo hacerle pasar, sin ninguna gracia por ambos pitones, y dejar una gran estocada. Impresentable la actitud de quien vocifera “miau” durante la faena de muleta o grita que cómo pueden dejar salir un “novillo” así a la primera plaza del mundo. ¡Pena que no pidan los antecedentes de penales y hagan un análisis de alcoholemia en la puerta del siete! El sexto era, para compensar, un toro gordísimo y de feas hechuras que cayóse y devolvieron. El sobrero era un jabonero ¿o canoso? de Jandilla. ¿De Jandilla? Aquí hay algo sospechoso. Sospecha que se incrementaba cuando uno comprueba que era nacido en noviembre de 2002. ¡Casi seis años! A saber las plazas que llevaría recorridas este animalito, o los meses que lleva en los corrales de Madrid… El toro también flojea (es lo mínimo que puede hacer si ha tenido la vida que se adivina en los últimos catorce o dieciocho meses) y hubo bronca monumental al palco por no cambiarlo. El toro era muy noble, pero no podía con su alma. Quiere embestir por abajo y por derecho, pero no le queda un ápice de fuerza para desarrollar su buen carácter. No hay transmisión, a pesar de lo cual Joselillo traza bien los pases en el centro del ruedo. Imposible que la gente le dé importancia a una faena bien construida y rematada con una gran estocada.
Una pena que estos interesantes carteles que uno solo puede ver en Madrid suelan acabar de este modo. ¡La afición que podría hacerse si hubiéramos visto lo que llevábamos imaginado desde casa!
(Y una pena que una corrida como, al parecer fue la del sábado de Victorino, no fuera aprovechada. Me la perdí por un viaje fugaz y emocionado a la nostalgia de los años más jóvenes y a las certezas que ya no volverán).
lunes, 6 de octubre de 2008
Madrid (3 de octubre de 2008) - El gran dilema ético
He sufrido con el dolor en la cara del torero después de la cogida al entrar al matar a su segundo. Al ver cómo volvía poco tiempo después para seguir con su gesta (después de haber sido operado sin anestesia ninguna). Cuando el quinto se lo llevaba literalmente por delante al comenzar la faena de muleta. Y al comprobar cómo a pesar de no poder prácticamente moverse siguió con la lidia después de que le colocaran un torniquete y dio una estocada sensacional (como la de los otros cuatro toros que mató) y se marchó caminando a la enfermería.
Lo de Perera ha sido una gran proeza, un nuevo interrogante y una pequeña decepción.
Una gran proeza por su modo de sobreponerse a tantos elementos adversos. A un sector de la plaza tremendamente frío. A una temperatura casi invernal. Y a un viento abundante y racheado. A toros poco propicios. A subalternos contratados para la ocasión que no siempre estuvieron a la altura. Y a dos cogidas espeluznantes.
Pero una proeza, sobre todo, por el gran toreo desplegado. Un toreo de quietud y te temple. De mando y de mano baja. Toreo grandioso al tercero y el cuarto. Series ligadas, perfección estética, naturales lentísimos,… Y con estocadas perfectamente ejecutadas a la primera en todos sus toros.
Todo ello, ante el interrogante del sentido de la Fiesta. El gran interrogante y dilema ético al que hemos hecho referencia otras veces, que es el de la licitud de que alguien arriesgue su vida en este combate ritual. Una cuestión que se acentúa cuando el torero sigue empeñándose en torear a pesar del tremendo dolor y de la merma de facultades que supone una cornada. Y más aún tras la segunda, que ponía en riesgo la circulación de la sangre en toda su pierna. El pundonor se convierte aquí en una pieza clave ante la cual uno no puede permanecer impasible. Pero resulta duro, muy duro, ver cómo sigue el espectáculo con un hombre tan castigado.
De hecho hubo muchos que exigían a gritos que lo llevaran a la enfermería quisiera o no y que abandonaron la plaza cuando vieron cómo el torero seguía jugándose la vida. Reconozco la grandeza de la gesta del torero, pero entiendo también a los que no podían soportar más el sufrimiento y no entendían el sentido que tenía aquel esfuerzo sobrehumano.
Y, al final, con el frío y el mal cuerpo de tantos sobresaltos, una pequeña decepción. Que supongo compartirá también el torero. Porque no pudo demostrar, ni de lejos, de lo que es capaz. A pesar de que vimos muy buen toreo fue mucho más el que los elementos se empeñaron en impedir.
Perera quería reivindicar su gran toreo. Y rematar con una tarde redonda en Madrid lo que ha sido una temporada única, con triunfos en todas las plazas. Con un gran toreo día tras día.
Y sólo pudo hacerlo en parte. A pesar de darlo todo y de estar en un momento en el que todo lo ve fácil. Pero ni los toros ni el viento colaboraron, y la mala suerte de las cornadas impidió una mayor rotundidad. Lo que vimos está entre las cinco o seis mejores faenas en esta plaza durante esta temporada. Pero podía haber sido aún mejor.
No descartaría yo que volviera a intentarlo en la misma Plaza y no mucho más allá de la próxima temporada… Puede hacerlo cuando quiera. Tiene valor, arte, poder y gracia para triunfar en Madrid con un solo toro o cuajar a seis seguidos.
(Por cierto, al igual que se critica la ausencia de lonas y la tablilla en las suspensiones de La Maestranza, debemos criticar la cursilería del encargado de la megafonía de Las Ventas. Hay que ser redicho para decir que “… una vez realizada la exploración y debido a la intencionalidad del diestro, volverá al ruedo de la capital”. Un hervor le falta a alguno).
jueves, 25 de septiembre de 2008
Una carta
La empresa Pagés, con motivo de su 75º ANIVERSARIO y como muestra de reconocimiento a la mejor afición del mundo, nuestros abonados, celebrará el próximo viernes 26 de Septiembre, junto a la Feria de San Miguel, una Novillada en la que actuarán los triunfadores de la presente temporada, a la que usted, apreciado Abonado puede asistir gratuitamente con la sola presentación en la puerta de acceso de su Tarjeta de Abonado.
En la confianza de que se sienta tratado como usted merece, aprovechemos la ocasión para manifestarles nuestra mayor consideración.
La Empresa
Distinguida Empresa,
agradezco su invitación, pero no quiero dejar de manifestarles que en las tres anulaciones de la Feria de Abril (alguna de ellas con más presión que otras) no hubo ninguna voluntad por su parte de aplazamiento para las innumerables fechas disponibles, por ejemplo ésta. No entiendo que Morante de la Puebla vaya a torear 6 toros en Zaragoza el 12 de Octubre y no lo haya hecho todavía en Sevilla. No entiendo que no hayan podido componer un cartel del gusto de la afición como pudiera ser JULIO APARICIO-MORANTE-JUAN BAUTISTA (inédito tras cancelación) y sin embargo no escatimaran esfuerzos para recuperar taquilla con la presencia del rejoneador Diego Ventura, aprovechando otras altas circunstancias reales. Igualmente me preocupa el presunto cierre de la temporada con una corrida de caballos. A mí, esto del gratis total, que quieren que le diga, en este negociado me da que pensar, como decía Josep Pla ¿todo esto quien lo paga?
La afición sin duda.
Un abonado.
sábado, 20 de septiembre de 2008
La opinión de un mandarín
lunes, 15 de septiembre de 2008
Morante en Écija
Recurro a mis suertes barrocas:
Trazas de incienso, humo de tabaco, angosta la capilla sofocante y sobre el lienzo blanco palmatoria de bronce, temblor del oro viejo, hornacinas oscuras, manchas negras de Cristo en la cal viva y columnas salomónicas que rompen la maleza de cardos y de espinas, así crece, con el mentón hundido en el embroque, un retablo barroco en el albero y en la blanda madera del tallo reverdece la mata trenzada del acanto como cresta de gallo, como rojo penacho que dejara coronas de laurel en las sienes del miedo. Pétalos de Morante bajo el cielo de Abril, tratado de armonía.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Las otras tragedias del toreo
Sólo un día antes, y no muy lejos, en Évora (Portugal) falleció Joao Paulo Nunes, picador de la cuadrilla de Nuno Casquinha y mayoral de la ganadería de Coimbra. Esta vez por un accidente de tráfico.
Justo cuando algunos desalmados profanaban la tumba de Julio Robles y lo "reivindicaban".
¡Cuántas caras tiene la muerte en el toreo! ¡Cómo se parece a la parte más dura y cruel de cada vida!
Mis recuerdos para todos ellos y para sus familias.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Illescas (6 de septiembre de 2008) - De la variedad de los encastes
Este ha sido el caso, por ejemplo, de Illescas, donde El Fundi, Luis Bolívar y Alberto Aguilar se han enfrentado a una interesante corrida de Victorino. Toros menos aparatosos y con menos kilos que los que salen en Madrid o en Bilbao, pero con un comportamiento similar. Toros encastados, aprendiendo mucho, algunos tobilleros, pero un par de ellos con muchísima transmisión y siguiendo muy bien los engaños si se les hacían bien las cosas.
Uno agradece que en localidades medianas, además de hacer cosos nuevos tan cómodos y de fácil acceso como éste, se preocupen de mantener la diversidad de la Fiesta (y, además, a precios asequibles). Porque la emoción de este tipo de toros es imprescindible, como lo es la existencia de toros “artistas” que permiten el lucimiento con un toreo más reposado y cadencioso. Lástima que las figuras no lo sientan así. Que no podamos ver a José Tomás, a Ponce, al Juli (o a los que están en la lucha: Manzanares, Castella, Talavante,…) con estos toros de vez en cuando. Alguna vez lo hicieron. Como “gesto”, pero como algo extraordinario, no como parte de la necesaria diversidad en una campaña.
Por eso es tan importante lo que hace El Cid en Sevilla y en Madrid. O que Perera haya escogido uno de Victorino entre la diversidad de ganaderías para su encerrona de Zafra al día siguiente de la de Madrid. Esto (lo del victorino y lo de dos encerronas consecutivas para acabar la temporada, una de ellas en Madrid) es lo que hace una figura con ambición por mandar de verdad en el toreo.
Igual que sería de agradecer que a los toreros que habitualmente tienen que lidiar estos encastes les permitieran de vez en cuando darse un respiro de cuvillos, jandillas, juanpedros, victorianodelrío y similares. El Fundi, por ejemplo, ha hecho méritos más que de sobra para que alguna empresa pudiera premiárselo en ciertas plazas. Y con los demás (Bolívar, Aguilar o Adame, que estaba anunciado pero no pudo estar por una inoportuna lesión pocos días antes) también podría alguien tener un detalle cada diez o doce corridas de victorinos, miuras, pablorromeros, adolfos y similares. En fin, que hubiera un poco de justicia en esta tierra para irnos preparando a la que nos han prometido que existe en el más allá.
A lo que íbamos. Que al final de la tarde dos toreros: El Fundi y Alberto Aguilar salieron a hombros. Y que junto a ellos lo hizo el gandero, a dos de cuyos toros se les había dado la vuelta al ruedo.
Y antes, el Fundi había toreado bien a sus dos toros. A su primero lo llevó bien de capa al centro del ruedo, quitó por delantales y banderilleó bien compartiendo el tercio con Alberto Aguilar. El toro no erá fácil, reponía mucho y llevaba la cara alta. Por el pitón derecho consiguió, sobre todo mediada la faena, pases largos y templados llevando al toro siempre embebido en la muleta. Por la izquierda cualquier intento de toreo era imposible. Mató de dos pinchazos y una buena estocada y le premiaron con la primera oreja.
El cuarto fue un toro que permitió una faena larga, y al que dieron una vuelta al ruedo probablemente excesiva. Hubo buen recibo de capote, un ceñidísimo quite por chicuelinas y un buen tercio de banderillas, aunque algo extenso y con muchos capotazos. Empezó la faena en redondo en el centro del ruedo y demostró que el toro iba, pero que sólo se le podía alargar la embestida si se le llevaba por bajo, siempre muy toreado. Hubo buen toreo por ambos pitones (al natural, sacándolos de uno en uno), aunque el toro se iba quedando cada vez más corto. Y pases de adorno vistosos para acabar la faena. La estocada recibiendo (a la segunda) fue espectacular. Sólo esa estocada justificaría una oreja. Con le resto de faena, las dos que recibió son absolutamente merecidas.
Luis Bolívar, en su primero, tuvo a un toro menos encastado que el resto de la corrida. Y su toreo tampoco llegó a entusiasmar. Mató de estocada entera después de varios pinchazos.
El quinto fue el mejor toro de la corrida. Lo recibió bien con el capote. Y ya desde el principio se advirtió que el toro metía muy bien la cara abajo. La faena de muleta la comenzó con pases por bajo. En el toreo en redondo dio muy poco sitio al toro y los pases no fueron de gran calidad. Con la izquierda hubo muy buen trazo, pero le faltaba cruzarse más y algo de ajuste. Mejor cuando volvió a la derecha, pero seguía quedando en evidencia que el toro iba donde le mandaban, con una clase excepcional que no llegó a aprovecharse del toro. Lo más torero, esos naturales con la diestra y cambios de mano que dio después de que el toro le arrollara y le hiciera perder el estoque simulado. Estocada entera, tres decabellos y una sola oreja de un toro que hubiera merecido una faena más rotunda. Vuelta al ruedo a un toro que sí que la merecía de verdad.
Y Alberto Aguilar fue una sorpresa agradable. Como hemos dicho, había entrado sustituyendo a Joselito Adame. Es un torero que torea poco y se le nota, pero mucho menos de lo que podría imaginarse. Recibió al tercero con buenos lances con el compás abierto, y banderilleó junto al Fundi. Con la muleta, dio series muy interesantes cuando bajó la mano, porque el toro obedecía si se le llevaba por abajo y tapado y protestaba si no se le obligaba tanto. Faena irregular con pasajes de mucho mérito. Después de algunos pases de adorno pinchó varias veces, quedando el premio en una vuelta al ruedo.
El sexto fue un toro bastante más complicado, al que le costaba repetir desde los lances de recibo con el capote. No fue fácil la lidia en el tercio de varas ni la colocación del toro en suerte para las banderillas que puso el propio matador. Con la muleta, después de un desarme, Aguilar entendió que sólo pudiendo al toro por abajo podía sacar algo lucido. Y lo hizo en varias series de muchísimo mando, lucidas y aguantando parones al toro. Cuando éste se aquerenció en tablas, lo que se perdió en estética se ganó en emoción y aún pudo sacar pases junto a las tablas. Después de una gran estocada consiguió las dos orejas que, esperemos, además de moral pueda facilitarle algún que otro contrato.
Tarde, pues, de emoción, de toros y toreros. ¡Valió la pena el viaje!
Sólo un “pero” a la organización. En el programa seguía figurando Adrián Gómez como banderillero en la cuadrilla de El Fundi. No sé cuándo se habría impreso, pero prácticamente seguro que fue después de su percance. Estos detalles deben cuidarse.
viernes, 5 de septiembre de 2008
San Sebastián de los Reyes (30 de agosto de 2008) - Triunfalismo
Uno, que como ha explicado otras veces nació a la afición taurina de la mano de las fiestas patronales, tiene un respeto reverencial por los que van a la plaza a divertirse. Incluso cuando ese afán de diversión aligera el ondear de moqueros para pedir apéndices de forma compulsiva después de cada faena. Porque más allá de las orejas, lo que importan son los sentimientos. Tanto los que nacen de la emoción del buen toreo, como los vinculados a la diversión por faenas algo más despegadas, o incluso los de quienes disfrutan por el paisanaje, viendo al torero local compartir cartel con figuran consagradas.
Lo cierto es que la corrida del sábado en San Sebastián de los Reyes permitió el triunfo de los toreros con toros de Victoriano del Río muy a modo, colaboradores, noblotes, aunque no excesivamente aparatosos ni de una bravura desbordante. Toros, en fin, “cómodos”, hasta donde pueden serlo los animales de lidia. Pero toros buenos en general con uno, el segundo, excepcional en la muleta.
El Juli demostró un magisterio apabullante, con una tremenda seguridad toda la tarde y con una técnica que disminuye la sensación de riesgo y hace parecer sencillo lo que encierra muchos años de afición y oficio. A su primero lo recibió bien de capa y le realizó un vistoso quite en el centro del ruedo ligando una verónica con una navarra y una revolera. Con la muleta, faena muy templada y estética con ambas manos en la que destacaron algunos naturales largos y profundos, muy bien ligados con el de pecho. Finalizó la faena con un circular invertido perfecto en su ejecución y otro en dos tiempos que ligó con varios pases de adorno sin mover los pies del suelo. Tras un volapié perfecto le dieron dos orejas más que justificadas.
En el cuarto hizo un recibo de capote magistral ganando terreno al toro en cada verónica y acabando a los medios, todo ello con una hondura que, no sé muy bien por qué, no caló demasiado en la concurrencia. Quitó muy bien por verónicas antes de que los subalternos protagonizaran un buen tercio de banderillas, en el que destacó un tercer par excepcional. La faena de muleta la empezó con seis u ocho pases por alto sin moverse del sitio. Fue lo más destacado de la faena, porque el toro se quedó muy parado y tuvo que sacarle los pases de uno en uno. Aún así, instrumentó series de derechazos y naturales con algunos pases de mucha hondura antes de pegarse un auténtico arrimón, metiéndose entre los pitones y dominando lo que quedaba de embestida a base de dominio en pases circulares y por alto. Después de un pinchazo cobró una estocada entera y el premio esta vez se quedó en una sola oreja.
El Cid, por su parte, dio muestras una vez más de la suerte que le acompaña en los sorteos, de su gran estética y de su absoluta entrega. Es un torero que se ha convertido en figura a base de tesón y de una honradez absoluta en cada actuación. A él le correspondió el mejor toro de la corrida, el segundo de la tarde, al que recibió con muy buenas verónicas. Después de un puyazo breve y un buen tercio de banderillas, el matador se fue al centro del ruedo y citó desde allí al toro, instrumentándole varias series con la derecha realmente buenas, largas y con hondura. Dio mucho sitio al toro tanto en el toreo con la diestra como al natural, entre los que hubo dos inmensos. Muchísimos toreo, y del bueno, que el toro empezó a acusar quedándose algo más corto. Después de un circular y varios pases de adorno, lo mató de una gran estocada. Al torero le dieron dos orejas de justicia y al toro una vuelta al ruedo.
El quinto fue un toro algo más complicado. Lo recibió con lances por bajo con una rodilla en tierra, delantales y media. Con la muleta, empezó con ayudados y se echó rápido la muleta a la mano izquierda. Faena de temple y conocimiento, con buenos pases al natural y una serie buena con la derecha a media altura. Consiguió, en fin, sacar al toro lo que tenía, que era bastante menos que el anterior de su lote, acortando mucho la distancia al final de la faena. Después de un pinchazo y una estocada le dieron otras dos orejas, la segunda fruto sobre todo del cariño y premiando más la disposición que el toreo profundo y hondo, que lo hubo… pero en el segundo.
Por su parte, el local Gabriel Picazo estuvo muy dispuesto a agradar a sus paisanos toda la tarde. Y sus paisanos se lo agradecieron pidiendo para él los trofeos con insistencia al final de sus faenas. Cortó una oreja del tercero y dos del sexto, aunque sus faenas fueron menos rotundas que las de el Juli o el Cid. En su descargo, decir que tuvo probablemente el peor lote.
Recibió a su primero con sólo un par de verónicas porque el toro le desarmó a la tercera. También le arrolló en el quite por chicuelinas, aunque se hizo un ingenioso autopase antes de dar una nueva chicuelina y una revolera. Empezó por bajo con la muleta, ligando luego varias series con la derecha en las que el toro protestaba un poco (¿quizá porque le ahogaba un poco y no se le daba el sitio suficiente?). Por la izquierda sacó pases de uno en uno antes de darse un extraño arrimón en el que el toro no se lo llevó por delante de milagro. Mató de un bajonazo delantero y atravesado, descabellando mal.
En el sexto, el recibo por verónicas y el quite no fueron muy lucidos. Con la muleta empezó con ayudados por alto y otros pases con gracia. Luego, toreo con la diestra templado pero sin mucha hondura a un toro con un punto violento, al que hay que poder. Destacó un buen cambio de mano y algún natural, aunque en general en el toreo con la zurda los pases fueron algo despegados. El toro se quedó parado y el toreo se arrimó, aquí sí con más criterio y mejores resultados. Terminó con bernardinas ceñidísimas, antes de recetar una estocada entera ligeramente caida.
Tarde, en fin, interesante, entretenida, divertida,… con dos grandes toreros (el Juli y el Cid) y uno más joven que no se arrugó nunca pero al que aún le falta oficio.
¡Qué las peores que veamos sean como ésta!