viernes, 11 de abril de 2008

Jabón, Jabón y el Cabestrero Torero

Se lidiaron tres toros de Juan Pedro Domecq -primero, tercero y cuarto-, un sobrero de la Dehesilla -tercero-, un segundo sobrero de Pereda -tercero- y un tercer sobrero de El Serrano

Curro Díaz, silencio tras aviso y silencio.
El Cid, ovación y silencio.
Miguel Ángel Perera, silencio y silencio.


Últimamente no ganamos para atracos ¿por qué no nos dan más días para devolver nuestras entradas?

Tras el tiempo perdido ayer, el tiempo perdido hoy en las taquillas, esperando nuestra merecida peonada.

Vamos a lo de los corrales:

Quien me haya seguido sabe de mis preferencias por el encaste Domecq y el toro-artista, fuera de este encaste muy pocas sangres embisten (los Saltillos de Victorino, por ejemplo), pero no hay que confundir encaste con ganadería y, si éste es el Jamón que anunció Canorea... que se devuelva la pata entera y toda la piara.

Qué mal está esta ganadería, ha sido una JuamPEDRADA, con un trapío indigno de esta plaza y justa de fuerza y casta ¡qué digo justa: vacía! Y van... 3 tardes 3 con la de Parladé.

...y Nuñez del Cuvillo sin venir por 3.000 euros.

Nada de jamón: jabón, mucho jabón para limpiar el albero mojado y lavar los dineros.

-Ah, por eso era jabonero el quinto.

Impresentable.

Se ha evitado un escándalo mayor porque la Empresa ha sacado ¿de dónde? un tercer sobrero al que no le obliga el reglamento, ¡la que le hubiera caído a la Presidenta –a quien se mide más severamente- si no hubiera habido nada en los corrales tras el sexto!

Como sería la cosa que el aburrimiento y los farolillos (ésta ha sido la antepenúltima y la primera de farolillos) han hecho al público corear indignamente los lances para devolver al corral a los animalillos del mayoral, cuando lo que debiera el cabestrero es saber manejar a las “señoritas” que salen de turismo de campo y plaza, sin más compromiso.

Quizá alguno de estos mansos con una capa de pintura y otra de jabón, hubieran dado más juego que los Juampedro.

La Segunda Parte de la corrida es para olvidarla íntegramente, los matadores hicieron su oficio con la nada que salió de los chiqueros, hablaremos del primero de cada lote, sea titular o bis en los que sí hubo detalles.

Curro Díaz, era la gran tarde de este torero que nos deslumbró en San Miguel y que por fin venía a una corrida de triunfo, pero su segundo (¡pues no íbamos hablar sólo del primero!) se comportó más “malamente” que los Palha o los Cuadri. El primero parecía que iba a dar juego y relucieron algunos lances de iniciado desmayo, se ligó una tanda preciosa y honda por la derecha, pero la forma de embestir del toro –ya en el capote saltó de forma extraña, aunque lo cuajó bien por verónicas y en unos lances a pies juntos- decíamos que la forma de embestir del toro, con un derrote final, ocasionaba el punteo de la muleta y la desconfianza. Curro Díaz torea un poco despegado y no siempre cita de frente, aunque sí de lejos o al menos en la distancia justa, al natural esto le ocasionó un par de avisos del toro que finalmente lo encampanó, con mucho susto, por no taparle bien la cara, por darle espacio. Mató muy mal y escuchó dos avisos, pero colocó al toro en suerte tras dos trincherillas preciosas. Curro Díaz vuelve el Corpus a darle la alternativa a Oliva Soto con Salvador Vega ¡ojalá venga el arte con el Pan de Plata!

El Cid nos va a terminar por gustar, lo que no sé si es hablar bien del Cid o mal de mí... ligó en su primero unos naturales eternos y hasta toreó con gusto por bajo. Lo hizo todo él a base de temple y maestría técnica, tapando la cara del toro con la muleta, cuidándolo, porque se rajaba, llevándolo a media altura y pareciendo, al tiempo, que lo arrastraba con la mano baja. No se entiende que este tipo de torero pierda tantos triunfos por la espada, se quedó sin el ticket para la Puerta del Príncipe porque dio su recital de habituales pinchazos. El toro, “Caranegro”, llevaba anunciado como sobrero varias tardes y ya conocía los corrales inundados mejor que el cabestrero... Mal Perera en este toro al que dio unas gaoneras en su quite tras ¿cuántos? Miles de mantazos.

El tercero de la tarde, que tan bien fue bis (con el sexto), fue el de más juego y exigencia, como los dos precedentes fue brindado al público ¿pero alguien que se anuncia en los carteles no brinda por defecto siempre al público?, O sea que se suponía que los tres primeros iban a ser toros de gloria (sólo un juampedro entre ellos), para luego quedarse en nada por la impericia de los toreros. Quizá a Perera le podía la responsabilidad, habían venido a verle, además, muchos paisanos, podía ser el triunfador de la feria... se dejó ir un toro que pedía mucho, quedarse quieto, dar distancia y torear, sobre todo torear sin descanso, embebiendo al toro en la muleta, pero no templó y el toro lo arrolló, y el gastó al toro ahogando su embestida: el Perera que no nos gusta, el Perera peor ¡cuánto lo sentimos! Los toreros poderosos deben, además, matar bien y a la primera. Creo que en San Miguel tiene otra tarde...

Lavémonos con jabón las manos del dinero recuperado en la taquilla y pidamos una de jamón de verdad en casa Robles, que la feria mejor no pisarla que está “encharcá” por el albero y en los charcos sólo se reflejan espejismos, pompas de jabón.

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