miércoles, 29 de abril de 2009

Réquiem

Escorias del Puerto de San Lorenzo
Cid
Castella
Luque
(29 de Abril)


Los “animales” anunciados eran del Puerto y Ventana de San Lorenzo y ciertamente nos han infundido una tristeza propia de la Soledad de San Ídem, mi querida Hermandad, que tan tristemente cierra la Semana Santa el Sábado Santo de todas las amarguras.

“Que sola la Soledad
camino de San Lorenzo
por la luna acompañá”

que dijo Rodríguez Buzón.

Igualmente solos y abatidos han quedado el Cid y Castella con los toros podridos, mansos, sin fuerza, sin nada de nada de nada que han frustrado todas las esperanzas de su cartucho final.

Castella se entregó en el primero de su lote, uno de estos toros del vacío con algún eco en el tendido, con un toreo muy técnico, robándole pases a la nada, al más puro estilo de ¿Ponce?

El Cid prosigue su travesía en el desierto... y parece que va a ser para largo.

Por su parte Daniel Luque arrancó una oreja al último de una tarde infinita de 3 horas de sol y aburrimiento (salvo las banderillas de la cuadrilla del Cid).

La clásica oreja fácil con lo que todavía quedaba de un público extenuado, en contra de la empresa, cabreado hasta el límite por el nulo juego de las sabandijas. Pero había que estar allí y aguantar las tarascadas del bicho. Lo hizo y muy bien. Se lo premiaron. Vale.

Después de hoy y con mas de 90 toros corridos hemos perdido toda esperanza de Resurrección.

La fiesta esta herida de muerte, como en los años 90.

Hay que llamar a los genetistas, que se toree la oveja Dolly, pero en toro indultado. Y que la variedad del juego esté en la variedad de la lidia (donde caiga la puya).

O que se hagan mezclas raras: Miuras con Domecq, Saltillo con Partido de Resina.

O que se compren toros más caros.

A estas alturas de la feria estamos sumidos en el más alto y desesperanzado aburrimiento que es una de las formas de la Soledad.

De San Lorenzo.


Al vuelo: cuando la empresa nos remitió por navidad el listado de las ganaderías ¿era un christmas o una anticipada esquela?

Se escuchaba un repetido estornudo en los tendidos, el autor llevaba un sombrero mejicano al cuello, nos miramos unos a otros estremecidos... lo que nos faltaba, la gripe bovina, la máscara de la muerte roja.

Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis (Dales Señor, el eterno descanso, y que la luz perpetua los ilumine, Señor.)

3 comentarios:

queco dijo...

El CID, a base de contratos de cuatro y cinco tardes en Sevilla, se ha hecho de una cuadrilla muy sólida y eficaz. Contar con gente como El Boni o Alcalareño siempre es un seguro. Así que no te equivocas si afirmas que la cuadrilla está en mejor forma que el maestro.

por el contrario me llamó la atención el tercero de El Dani (perdón de Daniel luque), quién casi que lo hizo todo al revés, desde esconderse detrás del caballo cuando el manso se venía al caballo que guardaba puerta (que por cierto tuvo que sacarlo El Boni ya que él era incapaz) hasta levantar al sexto cuando su maestro se jugaba la oreja (cosa que El Dani no puede reprocharle despues de sus dieciseis descabellos al tercero de la tarde)

Por lo demás, aquellos que gustáis de conceptos relacionados con la quietud, el aguantar y tragar, y pasarse el toro por los muslos, no podréis considerar excesiva la oreja a Daniel Luque en el sexto (yo no la pedí, pero el ímprobo esfuerzo creo que merece su premio...)

Y sí, si hay que torear ovejas las toreamos, lo que haga falta con tal de terminar con suplicios como el de ayer...

L.C. dijo...

¡Vaya Feria de toros malos! Algún problema oculto debe haber que no nos cuentan, porque no es normal tanto descastamiento.

Curiosísima la relación del Puerto con la Soledad. Y más que lo sea a través del santo de El Escorial.

José María JURADO dijo...

El Dani pegó diecisiete descabellos, pero menuda fue la bronca que le echó al puntillero, coincido plenamente.

Es cierto que a veces, no prestamos la debida atención a las cuadrillas.