jueves, 3 de febrero de 2011

Reflexiones sobre el nuevo concurso para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas (7 de 7)

Después de indicar cuáles son, a mi juicio, las obligaciones que deberían imponerse al futuro adjudicatario y los criterios de elección del mismo, poco más queda que añadir. Existen, sin embargo, algunos aspectos de cierta relevancia que no he incluido en la entrada anterior y a los que me gustaría hacer mención, siquiera de forma mucho más breve.

Un primer asunto es la necesidad de acabar con los reventas. Es patético tenerse que encontrar al ir al renovar los abonos o al comprar entradas sueltas con personajes que parecen salidos de lo más sórdido de nuestra historia, individuos que no hubieran desentonado en La Colmena o cualquier otra novela costumbrista de la posguerra. Intentar dotar a la Fiesta de una dimensión cultural es también establecer mecanismos de adquisición de entradas coherentes con esta condición.

También habría que repensar las condiciones para la adquisición, el mantenimiento y la cesión de los abonos. Creo que para adquirir los nuevos abonos habría que dar preferencia a aquellos que acreditaran su asistencia a los festejos del resto de la temporada (asegurándose que eso no da preferencia a los reventas que adquieren boletos para revender a extranjeros o nacionales despistados de paso por Madrid un fin de semana). También los abonados deberían tener la posibilidad de mejorar sus abonos antes de que los nuevos salgan a la venta. En cuanto al mantenimiento, habría que establecer un máximo de abonos por persona (creo que 2 sería más que suficiente). Soy consciente de que muchos tienen abonos para agasajar a amigos o compromisos profesionales, pero creo que es preferible favorecer el acceso a nuevos abonados que mantener abonos “rotatorios”. En cuanto a la cesión (actualmente limitada a los hijos) tal vez deberían establecerse algunos otros criterios (permitir abonos de varios titulares y la cesión entre ellos, cesión a favor de otros familiares, etc.). En todo caso, sería bueno contar con un Reglamento del abonado que estableciera el régimen jurídico de estos.

En lo relativo a la venta de las entradas, deberían establecerse mecanismos que agilizaran la venta de los abonos. No tiene sentido que cada abonado deba esperar la cantidad de tiempo que se precisa para acreditarse, pagar su abono y retirar sus entradas. Tal vez sería más sensato (como propuso en su momento la Unión de Abonados) que las localidades de cada abonado estuvieran impresas desde el momento en que comienza el plazo de renovación de los abonos, y se agilizara de este modo el proceso. Por otro lado, en caso de que no se fuera al esquema de temporada que he apuntado y se siguiera manteniendo la Feria del Aniversario (o equivalente) debería permitirse a los abonados sacar las entradas individuales de los festejos que componen ese ciclo en el mismo plazo en que renuevan su abono. El sistema actual de permitir comprar la feria entera de forma simultánea con la renovación de San Isidro y reservar sólo un día (entre semana) para comprar las entradas individuales (con colas tremendas) es un modo más de estirar un abono suficientemente extenso.

Los sistemas de venta y recogida de localidades deberían ser más modernos y eficaces (la posibilidad de hacerlo en cajeros automáticos como se hace para muchos espectáculos, es una posibilidad que deberían valorar).

Debería garantizarse que hubiera programas de mano suficiente para todos los espectadores. Tengo la sensación de que cada vez hacen menos programas (o, al menos, entregan menos programas). Si uno no llega con veinte o treinta minutos de margen, conseguir un programa es cada vez más difícil.

La banda de música debe sustituirse por una con muchos más componentes y que suene como tal. Es indignante la mala calidad musical de la actual banda. El hecho de que no toque durante las faenas no es excusa.

Hay que plantearse seriamente la comodidad de la plaza. Desde la comodidad de cada localidad, hasta algún mecanismo que permitiera cubrirla los días de lluvia, evitar el sol a los de los tendidos correspondientes y disminuir el viento en el ruedo, que tantas faenas ha malogrado en esta Plaza. Es una materia propia de la Comunidad que tiene que tomarse absolutamente en serio.

La página web de la plaza tiene que mejorarse y modernizarse, tiene que dar más información actual e histórica y estar permanente actualizada. Y debería incorporar mecanismos de participación de los aficionados y abonados.

Son, en definitiva, muchos elementos en los que Comunidad y adjudicatario pueden colaborar para dar una mayor visibilidad y modernidad a una Fiesta apasionante. En estas entradas he intentado mostrar cuál es el camino que creo debe seguirse. Soy consciente de que ha sido extenso, quizá demasiado. Pero espero que sea una reflexión que ayude para que, junto con la de muchos otros, se tome conciencia de la importancia que tiene el próximo concurso sobre la gestión de la primera plaza del mundo.

12 comentarios:

Juan Medina dijo...

Estimado Lorenzo: He esperado a que finalizaras esta serie de artículos para escribirte y felicitarte por tu inteligente osadía, sin absurdos imposibles y con propuestas eficaces y factibles. Si quieren, en estos siete capítulos hay materia para contribuir a la mejora de lo que tanto nos gusta y tanto nos preocupa.

Un saludo.

Lorenzo C. dijo...

Muchas gracias, Juan. Un comentario como este es siempre bienvenido, pero viniendo de ti es mucho más, es un reconocimiento de uno de los aficionados que más y mejor está haciendo por la Fiesta.

Un cordial saludo y nos encontramos en los festejos, cada vez más cercanos.

Raúl dijo...

Lorenzo, enhorabuena por éste trabajo. Y si te parece lo cuelgo mañana en mi blog. GRACIAS.

Lorenzo Clemente dijo...

Muchas gracias , Raúl. Es una satisfacción y un orgullo tener lectores como tú. Y encantado de que me hagas un hueco en tu gran blog (siento no comentar mas a menudo las entradas, que son todo un ejemplo: las ultimas, antológicas).

Scotty dijo...

Autor, he leido con avidez toda tu serie, todo un gran trabajo, pero centrandonos en este ultimo capitulo lo que pasa en las ventas con los abonos es una verguenza...!yo poseo abono joven, por lo que por ahora no tengo problema, pero he pasado noches en la plaza para conseguirselo a mi padre, y eso es mafia 100x100!empresa-reventas-policia, son un trio de asustar!!
No crees que seria facilisimo poner una lista de espera??simplemente que se apunte la gente y ya te tocara...!siempre te tocarian abonos malos, pero unido a la posibilidad de mejora que tu mencionas seria empezar por lo malo e ir subiendo cada temporada si lo consideras oportuno. Un saludo y enhorabuena

Javi dijo...

otro abono cautivo, el de la MINI-FERIA, ahi ha metido la pata amigo Lorenzo.Escalafon de veinte primeros, sin mirar donde han toreado? otra metedura de pata, y alguna mas que le dire en persona.
Pero hay cosas buenas, eso tambien.

Lorenzo C. dijo...

Scotty, muchas gracias por tus palabras. Efectivamente, lo de los abonos es una auténtica vergüenza. Creo que la lista de espera sería una solución, pero sólo si se establecen mecanismos que impidan la reventa. Si no, podrían darse situaciones aún peores: al no haber limitación en el número de abonos, si se da también posibilidad de mejorarlos, los reventas podrían apuntarse y apuntar a gente próxima a la lista y, poco a poco, ir bloqueando cualquier posibilidad de acceder a las entradas sin pasar por ellos. Pero, efectivamente, lo que sucede en las colas para la compra de nuevos abonos es de asustar.
Javi, muchas gracias también por las apreciaciones. Es evidente que el planteamiento que hago no es dogma de fe. Como indico a lo largo de esta serie, esto son sólo reflexiones personales que, obviamente, están sujetas a otros puntos de vista. En todo caso, trato de responder a tus objeciones. La propuesta de hacer obligatorio el abono de la Mini-Feria está vinculado con la drástica reducción que propongo de la Feria de San Isidro. Si queremos ser realistas, no puede pedirse un canon alto y reducir de forma absoluta los festejos obligatorios. El esquema económico tiene que ser razonable para los licitadores. Por otro lado, es evidente que estar en lo alto del escalafón no asegura calidad, por eso combino ese criterio (objetivo), con el subjetivo de que la Comunidad elabore una lista paralela de toreros que toreen menos, pero que sean demandados con los aficionados. No sé me ocurren muchos más sistemas para garantizar una cierta calidad (a priori) en los carteles.

Javi dijo...

que ganen dinero, SI, los empresarios, pero no a costa del abonado,no me obligue a mi a nada, TODO MENOS EL ABONO CAUTIVO, ya esta bien de imposiciones, el empresario que se busque la vida.Menuda defensa que hace usted del abonado, al reves a joderle mas.

Scotty dijo...

Javi, creo que te estas equivocando...
Crees que alguien pagaria casi mil millones de pesetas o 6 millones de euros al año si solo hubiera una corrida obligatoria para mantener el abono...ya te digo yo que no...
Eso es el extremo, pero lo que dice el autor tiene logica.

No puedes pedir quitar el abono cautivo...eso es asi, y quedate con lo que se trata de sacar un proceso por el cual se pudiera conseguir abono...Si a ti no te gusta nada esta feria, la pagas porque eres cautivo...pero si al año siguiente pudieras volver a ser abonado sin haber pagado esta anterior...lo pagarias?

José María JURADO dijo...

Lo del abono se puede arreglar mediante la tramitación de solicitudes, como en Bayreuth (Festpielhaus wagneriano). A quien lo pide, después de 6 ó 7 años, rellenando en papel un formulario muy muy complejo -y no dejando de rellenarlo ningún año- al final se le da el hueco del primero que lo deja. Al menos se demuestra una constancia que con la cola no deja recuerdo. Puestos a ahacer burocracia, es lo mejor. ¿Y qué me dicen del traspaso por herencia? ¿Es justo?

Luis Aravalle dijo...

Estimado Lorenzo,

por fin he encontrado tiempo para leer sus muy interesantes reflexiones sobre el próximo pliego para la plaza de toros de Madrid.
Estoy de acuerdo en casi todo, tan sólo tres comentarios:
en primer lugar, exigiría que los empresarios que ganaran el concurso renunciasen a llevar toreros o ganaderías, para evitar el conflicto de intereses. Y si esto es imposible, establecería un máximo de corridas en las que podrían figuras toreros y toros de la casa.
En segundo lugar, su apuesta por la defensa de las actividades paralelas a los grandes seriales es digna de encomio, pero poco plausible. Nos guste o no, los jóvenes ya no están interesados en el mundo de los toros, un mundo que ven/vemos como casposo, ajeno (porque poca gente tiene unas ideas básicas del sentido de la lidia), y (para colmo) inaccesible, pues entre reventas a sueldo de la empresa y colas interminables, pocos jóvenes están dispuestos ni a intentarlo.
Para los jóvenes, lo que todo espectáculo necesita hoy en día es éxito y transparencia: cuánto gana este, cuántos titulos ha conseguido aquel. En los toros sigue dominando la opacidad y esto no se resolverá con unas cuantas conferencias de nuestros abuelos.
Siento ser tan franco, pero es como lo veo. Como usted mismo ha reconocido en otra entrada, los toros sólo sobrevivirán como un acto "elitista", sostenido por una minoría que entiende y aprecia la fiesta de los toros. Pero las masas nunca volverán.
Mi último comentario es sobre los abonos: como tantos otros, llevo tres años intentando conseguir un abono, sin suerte. Pero a la vez no me canso de escuchar en la plaza que menganito tiene dos y funganito tiene tres, por no hablar de los famosos abonos de representación social (o algo así). ¿No es posible seguir una fórmula parecida a los abonos de la EMT, o del REal Madrid, donde el abono es personal e intrasferible? Entiendo que hace unos años (décadas) la gente regalaba las entradas, y el agraciado disfrutaba del obsequio, pero no parece que esto siga siendo el caso.
Por lo demás, apoyo su idea de crear una lista de reserva de abonados en la que asistir a las corridas de temporada incremente la posibilidad de conseguir el abono.
Gracias por su excelente trabajo.

Lorenzo C. dijo...

Muchas gracias, Luis.

Efectivamente, el tema de los conflictos de interés es un asunto complejo. Reconozco que me preocupa bastante, pero no alcanzo a ver cuál sería la solución. Porque a veces (y sobre todo en Madrid) el problema no viene por tener ganadería o toreros, sino por tener otras plazas. E impedir eso es muy complicado y dudo que sea legalmente posible.

En cuanto a los jóvenes, coincido en que la opacidad del sector taurino ahuyenta a los jóvenes. Pero no renuncio a la batalla y creo que también entre los jóvenes hay (y puede haber) buenos aficionados, con mejor información y difusión de la Fiesta.

En cuanto a los abonos, absolutamente de acuerdo. Deberían establecerse todos los mecanismos para que los abonos fueran para los aficionados que van a la Plaza, no para otras cosas.

Muchísimas gracias por los comentarios y por las reflexiones.