martes, 9 de febrero de 2010

Tres noticias del fin de semana

El fin de semana pasado, además de suponer el comienzo de nuestra particular temporada, ha dejado interesantes noticias taurinas para la reflexión de los aficionados, de entre las cuales yo destacaría tres que creo reflejan muy bien la situación de la Fiesta y los retos de sus protagonistas.

La primera hace referencia a la Feria de Valdemorillo, una Feria en la que ningún torero ha triunfado de verdad, pero ha habido dos que han dejado constancia, una vez más, de su gran concepto del toreo: Curro Díaz y Leandro. El problema está en que ha sido "una vez más" y en que ambos no acaban de romper. Les falta dar un paso. No sé si de ambición o de valor, de técnica o de seguridad, de suerte o de entrenamiento con la espada,... Pero lo cierto es los aficionados estamos esperando que se lo crean de una vez. Ellos, antes que nadie. Siempre habrá posibilidad de echarle la culpa a los lotes, a la espada, a un tropezón, a los empresarios, o a vaya usted a saber qué concatenación de errores,... Pero ellos siguen sin triunfar y los aficionados sin verles una faena rotunda. Y no, el escalafón no está para andar pidiendo hueco. Hay que abrírselo a mordiscos. Como Luque. O como Perera en su momento.

La segunda nos lleva a Carabanchel, a la Plaza de Vistalegre y la Feria de Invierno que ha organizado Taurodelta. El primer festejo, el del rejoneo, ha resultado un rotundo fracaso de público. Y yo que me alegro. Con perdón y me explico. Lo que se ha tratado de hacer en Vistalegre ha sido una Feria de plaza de segunda al estilo tradicional: dos corridas fuertes (días 27 y 28), una de "mediáticos" (20), una de buenos toreros jóvenes, de interés para los aficionados (día 21) y una de rejoneo (día 7). Falta sólo la de novillos, pero hasta ahí no ha habido valor. Este esquema en cinco días seguidos en la feria de una capital de provincia puede generar buenas entradas y un resultado económico razonable. Pero en Madrid, con más de cuatro millones de habitantes y muchos aficionados, la gente ha dicho que nones. Que el 27 y el 28 se va a llenar (o casi), que el 20 veremos a ver lo que pasa, que el 7 los aficionados de Madrid que decidieron ir a los toros optaron en general por Valdemorillo y que el 21 habrá más aficionados y escasísimo público. Conclusión: que los carteles buenos llenan las plazas y los otros, por muy baratos que sean, no son rentables. Salvo que la gente vaya a los toros como parte de un elemento festivo más general. Y aún así hay que irse tentando la ropa, que la cosa está muy apretada y las entradas son bastante caras. Razón por la cual, para solaz de los aficionados, vamos a tener probablemente los mejores carteles de Fallas, Feria de Abril y San Isidro que han visto nuestros ojos en mucho tiempo. Lo cual no quiere decir que quienes no sean figuras no tengan derecho a torear, sino que tienen que hacerlo a cara de perro, buscándose un hueco como sea y sabiendo que la cosa está muy-muy difícil. Lo cual hará que esas corridas de los de segunda fila tengan un nuevo interés para los aficionados, y que se el esfuerzo de acercarse por las plazas merezca la pena.

La tercera noticia es la historia de cómo la información taurina en televisión es una ruina. La chica tan mona y formal que da las noticias de Antena 3 el domingo a las tres de la tarde dijo en los titulares de la entradilla y al dar paso a la noticia que Jairo se había encerrado con "6 miuras" en la plaza de Cáceres y que se había generado un intenso debate sobre la conveniencia de que un chico tan joven toreara. Obviamente la encerrona del cacereño fue una gesta, pero no fue, ni de lejos, con los de Zahariche, sino con una corrida de Guadalmena más bien justita, que no le quita mérito, pero dimensiona las cosas. En todo caso, lo llamativo es que a la periodista no le temblara el pulso cuando erró por dos veces y que a nadie le resultara extraño y le rectificara antes de que metiera la pata la segunda vez. Algo que tal vez debería preocupar a los profesionales y hacerles preguntarse si no hay algo que en la comunicación, como actividad cultural y económica, no están haciendo rematadamente mal. Incluso hablando de atletismo los presentadores se saben a la perfección los nombres de atletas de todos los paises, y en una corrida como esta, no saben la ganadería, pero como ven que es algo llamativo se les ocurre que sea de Miura... Respecto a lo del "niño", sólo apuntar que la polémica no existió más que en la imaginación de quien se preocupó de preguntar a animalistas, defensores del menor y otros personajes por el estilo sobre algo que nunca les hubiera ocupado un minuto de su tiempo.

Vamos, que no estamos en plena temporada, pero se le va pareciendo...

1 comentario:

José María JURADO dijo...

Pero me sorprendió lo bien tratada que estuvo en el telediario de TVE1la feria de Valdemorillo, ¿cosas de Oliart? Hay que esperar.

A ver si al renovar el abono me dejo caer más por los marcos del blog.

Un abrazo, Lorenzo.