sábado, 30 de agosto de 2008

Enrique Ponce

Tenía pensado hacerlo hace tiempo, pero tras haber visionado en Tendido Cero el triunfo de Enrique Ponce en Bilbao y Málaga, ¡qué mejor momento! En pleno furor Tomista, en plena apoteosis de Perera, en plena perfección del Juli, en pleno arrebatamiento de Cayetano, en plena locura Morantista, en pleno empaque de Manzanares, en plena madurez del Cid, yo quiero hablar de Enrique Ponce al que, con demasiada frecuencia, veo denostar a los aficionados nuevos.

Yo me he aficionado a los toros, dos veces, por Enrique Ponce.

La primera vez, durante su ascenso, en el año 92 en el que TVE retansmitió en directo su triunfo en Valencia en un día de San José inolvidable para mí, porque vi los toros con mi madre como cuando era muy pequeño. El años siguienta ya estaba estudiando en Madrid y lo pude ver tiunfar en Las Ventas. Y fue maravilloso.

La segunda vez en la faena más bella que mis ojos podrán recordar nunca, en la Feria de Abril del 2006, que me hizo apuntarme toda la temporada y hacerme abonado de la Maestranza la siguiente (de entre todos mis títulos académicos este es del que más orgullos estoy).

Porque Enrique Ponce ha llevado más gentes a los toros que nadie nunca antes en la historia del toreo.

Porque Enrique Ponce ha soportado, él solo, los abonos de todas las plazas de primera y segunda durante más de 10 años, como Espartaco.

Porque, como Espartaco, le pudo a todos los toros y a todos les hizo faena, llevando el toreo a los lugares donde apenas llegaba, asegurando siempre la diversión de la gente.

Porque introdujo otra vez la estética en la faena, disipada tras el triunfo del ojedismo, del espartaquismo y del rinconismo. Su toreo ayudado, que otros llaman accesorio, es de una belleza absoluta.

Porque quien ha matado tantos miles de toros, sólo puede ser uno de los toreros más valerosos de la historia del arte.

Porque su competencia con Joselito resucitó el toreo de copa, la sana rivalidad.

Gracias Catedrático, gracias maestro, porque ha hecho usted Historia.

No hay comentarios: