jueves, 27 de enero de 2011

Reflexiones sobre el nuevo concurso para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas (5 de 7)

En la anterior entrada, probablemente la más relevante de las siete que componen esta serie junto con la que publicaré en un par de días , expuse cuáles son los objetivos que creo deben tratar de lograrse con la Plaza de Toros de Las Ventas. Se trata de una reflexión básica porque sólo definiendo estos objetivos puede determinarse cuál es el mejor sistema de gestión para lograrlos (aspecto al que dedicaré esta entrada) y los elementos que debe contener el Pliego (cuestión que abordaré en la siguiente entrada, como digo, la otra parte central de este análisis). El sistema de gestión y el Pliego, en resumen, no son algo aislado, sino algo que hay que decidir una vez que se explicite cuáles son los objetivos que quieren conseguirse.

Por motivos que no alcanzo a comprender, gran parte del debate de los aficionados en los últimos años se ha centrado en el modelo de gestión. Son muchos los que abogan por la gestión “interesada”, que se utilizó durante parte de los años de los Lozano, en sustitución del actual modelo de concesión. A mi juicio, sin embargo, el sistema de gestión no es lo más importante. De hecho, diría que es casi irrelevante. No importa cómo se gestione, sino para qué se gestione. Si se implanta un modelo de gestión interesada, pero se hace una gestión con los mismos criterios de los últimos quince o veinte años, no se habrá ganado nada. Y si se gestiona mediante un sistema de concesión, pero se hace un Pliego que invite a conseguir los objetivos que expuse en la entrada anterior, se valoran las ofertas en función de esos criterios y se hace un adecuado seguimiento del cumplimiento por parte del concesionario del Pliego y de su oferta, la concesión será un sistema tan bueno como cualquier otro.

Creo que cuando se habla de la gestión “interesada”, o de modelos como el de Santander, el de Vitoria o el de algunas plazas francesas, lo que de verdad se quiere decir es que los aficionados y la Administración deben ejercer una labor de iniciativa y de control que impida al empresario hacer y deshacer a su antojo. Tengo mis dudas, sin embargo, de que eso funcionara en Madrid. Esos sistemas pueden funcionar si de lo que se trata es de hacer una Feria más o menos extensa, pero limitada. Aplicarlo a una plaza con una temporada tan variada como la de Madrid creo que complicaría enormemente la gestión. Además, en la plaza de Madrid hay algunos aficionados (probablemente, gran parte de los que más organizados están) que tienen una visión de la fiesta tremendamente sesgada, contraria a las figuras, orientada a un tipo de toro muy concreto,… Es decir, una visión que, de imponerse, creo que haría tremendamente difícil disfrutar de los toros en Madrid y cumplir con los objetivos a los que nos referíamos en la anterior entrada.

Sí soy partidario, sin embargo, de establecer mecanismos transparentes y continuados de comunicación entre la Administración, el gestor y los aficionados (directamente y a través de las distintas asociaciones). Mucho más que de involucrarles a todos en la gestión.

Hay que recordar, además, que, en el fondo, la gestión “interesada” no es sino un sistema que lo que hace es que la Administración y el empresario compartan los riesgos económicos de la gestión. Y no tengo claro que el que la Administración participe en el resultado de la gestión económica sea bueno para lograr los objetivos enunciados.

A mi juicio, en resumen, el sistema de concesión es un buen sistema, siempre que el Pliego sea adecuado para conseguir los objetivos expuestos, el importe del canon sea un importe razonable y no determinante para la adjudicación, la Administración cumpla con su función de control y seguimiento del Pliego y la oferta del adjudicatario y se establezcan cauces de comunicación formales y continuados entre Administración, empresa concesionaria y aficionados.

El problema, para mí, no está en el modelo de gestión, sino en concretar los objetivos que quieren conseguirse. Y a partir de ahí elaborar un Pliego que premie e incentive el cumplimiento de esos objetivos. A ello dedicaremos la próxima entrada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola, ya que veo que compartimos aficiones taurinas te invito a que pases a visitar mi blog.

http://azulnocheyoro.blogspot.com/

Un saludo