miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pinceladas de amargura

¡Cómo está el patio! A uno le gustaría recrearse en las faenas grandiosas de Morante, en el buen momento de El Juli, en el empaque de Manzanares, en las 2.000 corridas toreadas por el maestro Ponce,... Me gustaría glosar la figura del inigualable Rafael de Paula de quien mañana se cumplen 50 años de su alternativa en Ronda, en una goyesca con Julio Aparicio y Ordóñez. Recordar a Yiyo en el XXV aniversario de su mortal cornada en Colmenar. Repasar iniciativas interesantes como el Curso de Introducción a la Tauromaquia que organiza la Escuela de Madrid, la presentación del libro "Tauroética" de Savater que se anuncia para unos días en una de las Aulas de La Plaza de Las Ventas, el extraordinario Congreso de Fundamentos y Renovación de la Fiesta que se celebra a finales de mes en Sevilla, en las interesantes actividades que se están desarrollando en Valladolid coincidiendo con su Feria Taurina,...

Pero no, los taurinos oficiales y los blogueros se dedican a darse mandobles entre sí y con los antitaurinos por gilipolleces varias y preeminencias estúpidas. La desorganización de la Fiesta y la manifiesta mediocridad intelectual de los que están al frente del cotarro impiden organizar de forma eficaz y silenciosa la solución a los problemas cotidianos para poder centrarse en la grandeza de lo que ocurre en los ruedos y de lo mucho bueno que está surgiendo en torno a lo taurino.

Algunos ejemplos, para que ustedes me entiendan:

1.- Lo de Perera. Como para ser un aficionado de pro hay que dudar de la honestidad y la verdad de los toreros, un Presidente y algunos otros han dicho que fue poco organizado al anunciar con menos de tres horas de antelación que se caía del cartel en su segunda comparencia en Bilbao. Hay que ser ruines, cuando la explicación se dio bastante clarita desde el principio: Perera sentía molestias importantes desde el revolcón de una semana antes de San Sebastián y estaba toreando infiltrado; al llegar a Bilbao le hicieron una revisión más completa y le dijeron que tenía un grave problema en una vértebra y que si no paraba y tenía algún percance el resultado podría ser gravísimo. Ante lo cual, y muy a su pesar, pone fin a la temporada. Uno puede pensar que Perera este año ha estado mejor o peor en sus comparencias en las distintas plazas (y ahí están las crónicas en este blog de las tardes en las que le hemos visto este año, en la que podrán ver cómo hemos resaltado que nos ha gustado menos que hace un par de temporadas). Pero de ahí a poner en duda su honradez o suponer que alegaba una lesión de esa envergadura para no estar en Bilbao una tarde más va la distancia entre la crítica artística y una mezquindad inaudita. ¿No tienen otra cosa que hacer los taurinos? Después, Cepeda ha respondido con contundencia y tal vez se haya excedido en lo del "don nadie", los temas personales y cosas por el estilo (se ha excedido menos, en todo caso, que aquellos a los que respondía). Pero es que lo que no puede ser es que siempre se esté dudando de los toreros y que eso sea señal de ser buen aficionado.

2.- Lo de Calahorra. Un "empresario" (con perdón) taurino que suspende una corrida porque ha vendido pocas entradas y va a perder mucho dinero. ¿Nadie va a exigirle que cumpla su contrato? ¿Nadie va a exigir responsabilidad al Ayuntamiento que le adjudicó la Plaza para su gestión? ¿Nadie va a pensar en serio cómo tienen que enfocar los Ayuntamientos la gestión de sus plazas, como actividad cultural, y establecer su presupuesto y su actividad igual que plantean el resto de las actividades culturales -es decir, no pensando en su rendimiento económico sino en la difusión y formación cultural de los vecinos durante todo el año-?

3.- Lo del Defensor del Pueblo. La Unión de Abonados y Aficionados de España ha presentado un escrito ante el Defensor del Pueblo solicitándole que presente un recurso de inconstitucionalidad contra la prohibición de los toros en Cataluña. Primero, la mayoría de los medios (taurinos y no taurinos) han dicho que ha presentado un recurso de inconstitucionalidad, lo cual es manifiestamente incorrecto porque esos recursos se interponen ante el Tribunal Constitucional y sólo ciertas instituciones pueden hacerlo. Lo que ha hecho la Unión es instar al Defensor del Pueblo (que sí puede interponerlo) a que lo haga. Pero es que, además, han sido los únicos. ¿Dónde está La Mesa del Toro? ¿Y la Asociación Taurina Parlamentaria -50 diputados o senadores pueden presentar el recurso-, están recabando firmas para hacerlo? ¿Y las asociaciones de profesionales taurinos, de empresarios, de ganaderos,...? ¿Han hecho algo? ¿Piensan hacerlo? ¿O es que les han vuelto a convencer los políticos, como hicieron en Cataluña con el resultado que se vio, que es mejor tener un "perfil bajo"? ¡Va a ser impresionante cuando se agote el plazo y no se haya interpuesto el recurso en plazo y frente a quien puede pronunciarse!

4.- Lo de las manifestaciones antitaurinas frente a las plazas de toros. Como ha recordado el Blog Los Toros en el Siglo XXI, o los periodistas Paco Aguado o Santi Ortiz, un día se va a liar. En cualquier otra actividad (deportiva, cultural, empresarial, sindical, política, religiosa,...) nunca se daría autorización para una manifestación en un lugar en el que puediera ocasionarse un problema de orden público. Pero como los taurinos somos gentes civilizadas (en general), con prejuicios (la mayoría) y tremendamente desorganizada, se ha convertido en una costumbre ir a provocar y tenerse que aguantar si te llaman asesino o te pegan un empujón antes de acceder a la Plaza. ¿Tampoco hay nadie que ahorre a cada aficionado o asociación que tenga que defenderse individualmente? (El domingo en La Cope daré cuenta de cómo hay sentencias que ya prohibieron ciertos recorridos de manifestaciones antitaurinas por su coincidencia con las taurinas).

5.- Lo de la Feria del Pilar. ¡Vaya Feria que han hecho!...

6.- Lo de las "huelgas" convocadas por la Comisión de Seguimiento del Convenio Colectivo Taurino, o por asociaciones o sindicatos de banderilleros y picadores, que además sancionan a quienes no se suman a sus protestas. ¿Alguien había dicho que la tauromaquia era una actividad cultural? ¿Se imaginan ustedes a un escritor o a un pintor en huelga, a un escultor renunciando a su inspiración porque una galería no le vende bien sus creaciones, a un músico negándose a cantar porque no-sé-quién no pagó a alguien que una vez actuó en el mismo escenario -aunque el empresario que ahora lo gestione sea otro-?

Pues mientras dediquemos a esto nuestro tiempo, ¡vamos listos! Mientras aficionados, periodistas, toreros,... tengan que dedicar su tiempo a estas simplezas, en vez de que las resuelva y lidere todas una organización única, representativa, de gente capaz, inteligente y eficaz (vamos, casi lo mismito de lo que hay), no tendrán su mente y su tiempo en lo que importa. Así, vamos a llegar a más gente por los cojones, vamos a reivindicar el valor cultural la tauromaquia cuando las ranas bailen flamenco y vamos a conseguir enseguida que los mejores (cultural y socialmente) defiendan y promuevan el toreo, se pongan a la cabeza de nuestra manifestación.

(Quería hablarles también de Morante, de cómo tengo la sensación de que su genialidad cada vez se entiende menos. Pero creo que por hoy ya es bastante.)

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