martes, 27 de julio de 2010

Adeu Barcelona

Ojalá me equivoque, pero a estas horas parece que está todo el toro vendido y resulta difícil apelar al seny catalán. Creo que hubiera procedido negar la mayor y no admitir nunca a trámite una iniciativa prohibicionista, bastante padecemos nuestra partitocracia para que, ahora, tengamos que sufrir un ejemplo de eventual legislación popular. No se puede legislar nunca contra el derecho, sino a favor del derecho. No sé ni por qué nos molestamos en ir al Parlament a hacer el paripé. En fin.

Todos sabemos, y la empresa Balañá, propietaria de la plaza, mejor que nadie, cómo se ha cocido esto: la afición en Barcelona renqueaba, era cuestión de meses hacerla caer, pero volvió José Tomás y se desató la natural locura. Nunca olvidaré aquella tarde de junio en la que JT toreó en el vértice del miedo y fue portada de La Vanguardia (ay, el seny). Ahora la única vía para extirpar una afición pujante es prohibir, prohibir sin argumentos.

En mitad del asunto se ha cruzado lo del Estatut, el Mundial de Fútbol y la Guerra de las Banderas, la verdad es que en Cataluña los políticos han montado un buen lío, pero un lío rentable.

Lo de los boicots siempre me ha parecido una majadería, pero si la votación mañana es contraria a los toros hay que entenderlo así, como un boicot: esto es, una majadería promovida, además, por un andaluz (o tempora, o mores).

Estos últimos años he ido más tardes de toros a Barcelona que a Madrid, tardes felices de triunfo y amistad, si como parece la votación de mañana acaba con la tauromaquia en Cataluña, yo, que no me puedo olvidar que la Plaza de la Monumental la inaguró, con Joselito el Gallo, un primo de mi abuelo, el torero Curro Posada, no tengo más remedio que sacudirme el polvo de las sandalias.

Adeu Barcelona, alguna tarde soleada nos volveremos a ver, aquí te dejo unos versos de circunstancia, de muy malas circunstancias:

ADEU BARCELONA

En Barcelona,
ciudad fenicia,
puerto de mil franquicias
donde los chinos
regentan bares taurinos
y los albañiles moros
con camisetas blaugranas
hacen rascacielos de oro,
van a prohibir los toros
... y la rumba catalana
tan gitana, tan condal.

¡Cuánta patraña:
adiós a la Monumental
por decir Adeu Espanya!

Barcelona, vieja charnega
con problemas de Estatut
a manos de un andaluz
vas a dejar de ser griega
y te dirán tururú.

Como la uña
de la carne de España
mi Cataluña.

10 comentarios:

Las hojas del roble dijo...

Pues adeu, pero con mucha rabia...
Un abrazo, amigo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Es todo un sinsentido. Supongo que habrás leído el debate que promovió Gregorio Luri con su estupenda entrada aquí. ¿Alguien se habrá parado a pensar en los ingresos que dejan de obtenerse? Porque, o mucho me equivoco o tú y muchos como tú, iréis menos por Barcelona. Una lástima. Un despropósito. Supongo que los problemas de Cataluña se arreglan así. En fin.
Un abrazo, amigo.

José María JURADO dijo...

Gracias, Julio, gracias Juan Antonio, se me escapó lo de Luri, los comentarios son muy jugosos, y la entrada, por supuesto.

Si puedo no volveré por Barcelona nunca.

Paco Hurtado Muñoz dijo...

te he enlazado en mi facebook. para que lo sepas

un abrazo

José María JURADO dijo...

Gracias Paco, yo paso poco por el facebook, me daré un voltio.

José María JURADO dijo...

Hay debate animalista en

http://lacolumnatoscana.blogspot.com/2010/07/adeu-cataluna.html

Anónimo dijo...

Tampoco es como para ya no ir por Barcelona. Lo que hay que hacer es ir con el bocata y la coca-cola puesta para no hacer gasto.

José María JURADO dijo...

Y si no vamos a ahcer gasto ¿a qué vamos? ¿A mirar?¿El qué? Cuando te deja la novia, te deja.

Anónimo dijo...

Se puede ir para ver el Pabellón de Mies, pues no hay que pagar para verlo por fuera, que ya es bastante. Por dentro ya lo vi dos veces cuando cataluña era otra cataluña.
También se lo podríamos quitar, como hacían los ingleses, jejeje.
Cuñaooo!!!

José María JURADO dijo...

Ese pabellón, al lado del Pueblo Español, está reconstruido, casi como la Plaza de Toros de Las Arenas.