jueves, 5 de noviembre de 2009

Este extraño calor del otoño (I) - Morante

El final de la temporada suele coincidir con noticias varias de cambios de apoderamiento, despedidas de toreros y movimientos en las cuadrillas. Pero este año, quizá porque el otoño se ha disfrazado de primavera, los acontecimientos han desbordado el apaciguamiento de los aficionados en estas fechas.

Morante se marcha con Curro Vázquez. La noticia ilusiona e inquieta a la vez. A nadie se le escapa que en los últimos meses Morante lo estaba pasando mal. Y parece que en eso tenían que ver no sólo las graves cornadas del Puerto de Santa María y San Sebastián de los Reyes, sino también un malestar físico derivado de la retención de líquidos que le ha ocasionado algún tratamiento. Y no debía ser ajeno el hecho de que el número de corridas superara con mucho las que puede degustar el paladar de un torero artista. Artista y valiente y técnico a la vez, como se ha demostrado esta temporada. Pero artista al fin y al cabo.

Morante ha debido considerar saldada la deuda de gratitud (o económica después de la extraña exclusiva del año pasado) con Sánchez Benito y se ha echado en brazos del de Linares. Extraños comportamientos los de estos toreros que a principio de temporada se enfrentan por no sé qué tonterías de una medalla y acaban compartiendo el mismo mentor. Los optimistas pensarán que Curro puede darle a Morante una prestancia que, sumada a su gracia y su valor, pueden hacer de él un torero aún más importante. Los escépticos pensarán que sólo busca un camino cómodo de plazas y de toros... ¿Como Cayetano?

A ver lo que dura. Y a ver si esto nos permite ver más tardes juntos a Morante y Cayetano. No será mala competencia para ellos, ni para los aficionados.

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