lunes, 21 de mayo de 2012

Hasta el momento

Llevamos 11 festejos de San Isidro (casi la mitad) y es para hacérselo mirar.  No ha habido ni un triunfo rotundo, ni una tarde completa, ni un encierro entero con interés,...  Ha habido detalles, momentos, gestos y gestas.  Pero eso no es bastante con casi setenta toros lidiados.  No podemos conformarnos con eso.  No es razonable.  Ni, desde luego, es lo que se debe ofrecer desde "la primera plaza del mundo" es una situación de la Fiesta como la que estamos viviendo.  Es verdad que en Jerez y en Valladolid, es un poner, no salen los toros como en Madrid; pero ven torear.  ¿Lo conseguiremos aquí?

Una breve lista de apresuradas reflexiones:

1.-  Aparicio no está para torear. Lo evidenció el día del patrón.  No quisiéramos verle así el día 29.  Si no está, lo mejor es que no venga.

2.-  El Payo tampoco está.  La imagen que dio el día19 fue patética.

3.- Me gustó Matías Tejela, pero le falta dar un paso.  Creérselo, querer ser figura. Como Eduardo Gallo, que ha mejorado mucho pero no rompe con rotundidad.  Ser torero tiene sentido si es para ser un figurón y eso exige dejarse todo en la plaza.  Apostar por ganar la gloria a riesgo de la enfermería.  Hay muy pocos toreros que hoy tengan esta disposición.

4.-  Castella demostró orgullo y pundonor.  La cogida fue espeluznante en la plaza.  Y no podíamos creer que no fuera a la enfermería hasta acabar de lidiar al cuarto.  Podrá gustar más o menos su toreo, pero ha demostrado su dignidad de figura.

5.- No es admisible el comportamiento del siete y sus corifeos con algunos toreros.  Fueron a reventar a Manzanares.  Es una vergüenza y un problema de orden público.  A los alborotadores hay que llevarles al cuartelillo.  Uno puede ¡faltaría más! expresar su opinión.  Pero no reventar a un torero.  Hubo momentos magníficos del torero de Manzanares y faltó ajuste al natural.  La faena al quinto fue de una seriedad total.

6.- Una corrida como la de ayer no debió darse.  No es de recibo tener que soportar una lluvia intensa e incesante durante tres toros.  Si se quiere seriamente que la Tauromaquia sea considerada como evento cultural del siglo XXI la comodidad en la plaza y el respeto a los espectadores debe ser equivalente al que se le da en cualquier otro evento cultural.

7.-  Lo que está pasando en los corrales es de vergüenza.  No puede ser que de once tardes en tres se haya cambiado la corrida titular (ofuscándose el ganadero en mantener dos de sus toros en una de ellas). Los toros hay que verlos en el campo y sólo rechazarlos en la plaza si después de haberlos visto allí han sufrido algún accidente o situación de fuerza mayor que les haya hecho perder su aptitud para la lidia.

8.  Hay que volver a un toro con más movilidad.  Eso exige un compromiso de los toreros (y, sobre todo, de las figuras) de torear toros con más picante.  Pero también olvidarse de los mostrencos que salen por toriles.  Los toros deberían pesar entre 470 y 520 kilos.  Nunca más.

9. El Fundi es un torero que se merece todo el respecto de la afición.  Pero no parece sensato darle una ovación porque le hayan tocado los tres avisos sin ser capaz de matar al toro.  El cariño y el reconocimiento no están reñidos con lo que debe ser una razonable exigencia en una plaza como Las Ventas.

10. Insultante también que la banda (o charanga) tocara cuando el toro devuelto estaba aun en la plaza.  Eso no es motivo de fiesta o celebración, señores.  Y tampoco es comparable a la devolución de un toro por cojo.

12. Muy interesante la selección de invitados a las tertulias de después de los festejos en el espacio del Arte y la Cultura.  Sobre todo porque son gente de diferentes ámbitos profesionales y culturales y se salen de los cuatro de siempre, dando una imagen más fresca y renovada de cómo la gente del común (pero con capacidad y criterio) se acercan con naturalidad al mundo de los toros.

1 comentario:

José María JURADO dijo...

Sin escuchar a Molés, lo he captado todo de una vez.

Gracias por el resumen.