sábado, 13 de noviembre de 2010

Curso de Introducción a la Tauromaquia

Esta mañana ha comenzado el II Curso de Introducción a la Tauromaquia para aficionados y público en general organizado por la Escuela de Tauromaquia de Madrid (Marcial Lalanda) y la Federación Taurina de Madrid.

En el Aula Antonio Bienvenida de la Plaza de Las Ventas después de las presentaciones y saludos de rigor ha tenido lugar una conferencia muy interesante de D. Javier Morales Fernández, veterinario de esa misma Plaza, en la que ha explicado los distintos encastes de toro de lidia existentes en la actualidad y sus principales diferencias.

Por la tarde, en las instalaciones de la Escuela de Tauromaquia en El Batán el maestro José Luis Bote nos ha impartido primero una clase teórica sobre los trastos de torear y sobre dos de las suertes fundamentales del toreo (verónica y natural), pasando luego a tratar de llevarlas a cabo cada uno, sin toro o con un compañero haciendo de toro. No tengo que contarles lo extraordinariamente complicado que es, aún sin toro, el manejo de los trastos. Y cómo es casi imposible hacer que surja una verónica o un natural limpio sin toro delante. Las horas de entrenamiento y las cualidades que debe tener un torero se aprecian aún más después de experiencias como esta, que continúa mañana por la mañana y los dos fines de semana siguientes. Extraordinarios también los cinco alumnos de la Escuela que han colaborado con el maestro Bote en sus explicaciones y que nos han atendido con amabilidad extrema y un buen humor enviadiable a todos los veteranos aprendices. Algunos de ellos demostraban unas maneras excelentes: ¡ojalá pronto sean figuras del toreo!

Este programa ha tenido un éxito que ha desbordado por completo a los organizadores. Creían que se apuntarían veinte o treinta personas al que organizaron en Octubre y como la avalancha fue tremenda tuvieron que limitar a cuarenta el número de los alumnos del primer curso. En este segundo somos otros cuarenta y parece que hay un tercero con todas las plazas cubiertas y un cuarto que está también casi lleno. Es evidente que los aficionados (muchos de ellos jóvenes) reclaman espacios para conocer más sobre la tauromaquia. Y, sin embargo, los que organizan el cotarro son incapaces de hacer nada para mejorar su difusión. Cualquier iniciativa como esta concita una gran atención, pero son pocas, no siempre coordinadas y cuentan con muy pocos medios. ¡Ay la Mesa del Toro, los empresarios y compañeros mártires,...! ¿No se darán cuénta de lo que podrían ganar si hicieran bien las cosas? ¡Panda de mediocres...!

1 comentario:

José María JURADO dijo...

¿Hablo con Canorea para el Domingo de Resurrección o prefieres anunciarte directamente en farolillos?

Suerte, maestro.