sábado, 9 de mayo de 2015

Las Ventas (8 de mayo de 2015) - Del Rey, los toros mansos y los toreros decididos

La noticia del comienzo del San Isidro de 2015 fue que el Rey Felipe VI acudió a una barrera de Las Ventas a presenciar la primera de feria. Todo un gesto. Como lo fue acudir el Lunes Santo a Sevilla a ver su Semana Santa. Que la monarquía, además de señalar el camino de la modernidad, reivindique con su presencia nuestras tradiciones es algo muy de agradecer.

Por lo demás, los toros de Lozano Hermanos y El Cortijillo salieron mansos, muy mansos, mansísimos, mansos de libro, vamos, que diría el manual de lexicografía taurina. Con diversos grados de peligro, de prontitud y de humillación, uno tras otro hicieron estrellarse a los tres toreros, que pusieron todo de su parte para gustar.

Joselito Adame tiene oficio y se le nota. Pechó con un lote complicado y el viento le molestó bastante. El primero se movía y trató de aprovechar esa virtud; el cuarto era un toro bastante insulso y no se complicó demasiado la vida.

Pepe Moral hizo lo más torero de la tarde con unos naturales extraordinarios al segundo. Salvo un par de tandas, faltó ligazón, pero dejó muestra de su gran concepto. La duda que nos quedó es si hubiera sido posible quedarse más quieto, aguantar impávido aunque aquello le hubiera costado más de una voltereta, pero tratando de obligar al toro a tomar seguida la muleta varias veces en torno a él. Quizá sea sólo el deseo de un aficionado de que toreros con este concepto den el paso más que definitivamente propicien el triunfo incontestable que haga romper el absurdo monolitismo de tantos carteles... En el cuarto dio muchos pasos y pocos tuvieron intensidad y hondura.

Del Álamo cortó una oreja del tercero por una faena de mucha decisión en la que dio mucho sitio a un toro complicado. Aprovechó el viaje largo del animal para transmitir una emoción que no era posible con un toreo reposado. Mató bien y obtuvo una oreja, como ha conseguido cada una de las última cinco o seis veces que ha toreado en Las Ventas. No es gesta pequeña esa. El último fue un toro peligroso que le propinó un golpe muy fuerte que inicialmente se pensó que podía ser algo mucho más grave. Después de unos momentos de incertidumbre volvió a la cara del toro a darle algunas series más y demostrar que quiere hacerse un hueco. Pero el triunfo no era posible con un animal así.

Junto con los naturales de Pepe Moral, un par de Domingo Siro nos reconcilió con el mejor toreo.

No hay comentarios: